|
¿La
democracia occidental es una realidad o una fachada?
Por Paul Craig Roberts - CounterPunch
Traducido del inglés para Rebelión por Germán Leyens
El
derecho divino del dinero
[18.02.2012]-Actualizado 10:00 pm Cuba
El
gobierno de EE.UU. y sus títeres de la OTAN han
estado matando hombres, mujeres y niños musulmanes
durante una década en nombre de la democracia. ¿Pero
Occidentes per se un bastión de la democracia?
Los
escépticos señalan que el presidente George W. Bush
llegó a su puesto gracias a la Corte Suprema y que
una serie de elecciones fueron decididas por
máquinas electrónicas de votación que no dejan un
rastro en el papel. Otros indican que los
funcionarios elegidos representan los intereses
especiales que financian sus campañas y no a los
votantes. El rescate de los bancos organizado por el
secretario del Tesoro y ex presidente de Goldman
Sachs Henry Paulson, y el hecho de que Washington no
haya inculpado a ningún bankster del fraude que
contribuyó a la crisis financiera, constituyen
evidencias que apoyan el punto de vista de que el
gobierno de EE.UU. representa al dinero y no a los
votantes.
Los
recientes sucesos de Grecia e Italia han creado más
escepticismo ante la afirmación de que Occidente es
democrático. Dos primeros ministros europeos
elegidos, George Papandreu de Grecia y Silvio
Berlusconi de Italia, se vieron obligados a
renunciar por el asunto de la deuda soberana. Ni
siquiera Berlusconi, un multimillonario que sigue
dirigiendo el mayor partido político italiano, pudo
resistir la presión de los banqueros privados y de
funcionarios no elegidos de la Unión Europea.
Papandreu duró solo 10 días después de anunciar el
31 de octubre de 2011 que permitiría que los
votantes griegos decidieran en un referéndum si
aceptaban la austeridad impuesta al pueblo griego
desde el exterior. Austeridad es el precio que cobra
la UE por prestar al gobierno griego el dinero para
pagar a los bancos. En otras palabras, la pregunta
era austeridad o default. Sin embargo la alternativa
se decidió sin la participación del pueblo griego.
En
consecuencia los griegos han salido a las calles.
Las condiciones que acompañan la última fracción del
rescate han vuelto a sacar a las calles a grandes
cantidades de griegos de Atenas y otras ciudades.
Los ciudadanos protestan contra un recorte de un 20%
en el salario mínimo y en las pensiones mayores de
12.000 euros (15.800 dólares) anuales y más recortes
en puestos de trabajo del sector público. Los
impuestos griegos aumentaron 2.300 millones de euros
el año pasado y se prevé que aumenten otros 3.400
millones de euros en 2013. La austeridad se impone a
pesar de la tasa de desempleo griega de un 21% en
general y de 48% entre los de menos de 25 años.
Una
interpretación es que los bancos, que fueron
imprudentes en sus préstamos a los gobiernos, están
obligando a la gente a salvarlos de las
consecuencias de sus malas decisiones.
Otra
interpretación es que la Unión Europea utiliza la
crisis de la deuda soberana para extender su poder y
control sobre los Estados miembros de la UE.
Algunos dicen que la UE utiliza los bancos para la
agenda de la UE, y otros dicen que los bancos
utilizan a la UE para la agenda de los bancos.
Por
cierto, se pueden estar utilizando mutuamente. En
todo caso la democracia no forma parte del proceso.
El
Primer Ministro nombrado –no elegido– de Grecia es
Lucas Papademos. Es ex gobernador del Banco de
Grecia, miembro de la Comisión Trilateral de
Rockefeller y ex vicepresidente del Banco Central
Europeo. En otras palabras, es un banquero nombrado
para representar a los bancos.
El 12
de febrero el Primer Ministro nombrado, cuya tarea
es entregar Grecia a los bancos o a Bruselas, no vio
la ironía en su declaración de que "la violencia no
tiene sitio en una democracia". Tampoco vio ninguna
ironía en el hecho de que 40 representantes elegidos
del Parlamento griego que rechazaron las condiciones
del rescate hayan sido expulsados por los partidos
de la coalición gobernante. La violencia engendra
violencia. La violencia en las calles es una
respuesta a la violencia económica que se está
ejerciendo contra el pueblo griego.
Italia
ha formado un segundo gobierno "democrático" carente
de democracia. El Primer Ministro nombrado, Mario
Monti, no tiene que enfrentarse a una elección hasta
abril de 2013. Además, según informes noticiosos, su
"gabinete tecnocrático" no incluye ni un solo
político elegido. Los bancos no se arriesgan: Monti
es el Primer Ministro y Ministro de Economía y
Finanzas.
Los
antecedentes de Monti indican que representa tanto a
la UE como a los bancos. Es ex consejero europeo de
Goldman Sachs, presidente europeo de la Comisión
Trilateral, miembro del Grupo Bilderberg, ex
comisionado de la UE y miembro fundador del Grupo
Spinelli, una organización lanzada en septiembre de
2010 para facilitar la integración en la UE, es
decir, aumentar el poder central sobre los Estados
miembros.
Cabe
poca duda de que algunos gobiernos europeos, igual
que Washington, no han sido previsores desde el
punto de vista financiero, que han vivido más allá
de sus posibilidades y han creado gravámenes a los
ciudadanos por culpa de las deudas. Había que hacer
algo. Sin embargo, lo que se está haciendo no es
democrático. Es una señal de que las elites
occidentales –la Comisión Trilateral, el Consejo de
Relaciones Exteriores, el Grupo Bilderberg, las
corporaciones transnacionales, los bancos
gigantescos, y los muy ricos– ya no creen en la
democracia.
Tal
vez los futuros historiadores concluirán que la
democracia sirvió otrora los intereses del dinero
para liberarse del poder de reyes, aristocracia y
gobiernos depredadores, pero a medida que el dinero
estableció el control sobre los gobiernos la
democracia se convirtió en un problema. Los
historiadores hablarán de la transición del derecho
divino de los reyes al derecho divino del dinero.
Paul
Craig Roberts fue editor del Wall Street Journal y
secretario adjunto del Tesoro de EE.UU. Su último
libro, How the economy was lost, acaba de ser
publicado por CounterPunch/AK Press.
Fuente:
http://www.counterpunch.org/2012/02/14/the-divine-right-of-money/
rCR |