Cuba y Brasil pueden
ayudar a la alimentación mundial
Texto y Foto Luis Raúl Vázquez Muñoz
Luiz
Inácio Lula da Silva visitó las
plantaciones de granos desarrolladas al
sur de Ciego de Ávila con la ayuda
entidades brasileñas. Condenó la
violencia en Venezuela y calificó a
Nicolás Maduro como una persona
excepcional
[26.02.2014]-
Actualización 10:00 pm de Cuba
VENEZUELA, Ciego de Ávila.— El ex
presidente de la República Federativa de
Brasil, Luiz Inacio Lula da Silva,
aseguró que Cuba y su país pueden
estrechar los lazos de cooperación para
solucionar los problemas alimentarios de
sus respectivos pueblos y ayudar con sus
producciones y tecnologías agropecuarias
a otras naciones del mundo, muchas de
ellas aquejadas con situaciones de
hambruna.

Lula recorrió zonas
destinadas al cultivo de la
soya junto con el ministro
de las FAR, general
de cuerpo de ejército
Leopoldo Cintra Frías;
el senador brasileño Blairo
Maggi y Gustavo
Rodríguez Rollero, Ministro
cubano
de la Agricultura.
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Al
recorrer la Empresa Agropecuaria Cubasoy,
situada en el municipio de Venezuela, al
sur de la provincia de Ciego de Ávila,
Da Silva conoció de los resultados de
colaboración entre la Isla y Brasil en
la producción de granos como soya,
frijol, sorgo y maíz, decisivos para la
alimentación nacional y en los programas
de sustitución de importaciones.
«Estoy
aquí cumpliendo un compromiso con el
Presidente Raúl Castro de apoyar los
trabajos para elevar los rendimientos en
la producción de granos, en especial en
las plantaciones de soya, y llevarlos en
el futuro a los niveles que tenemos en
Brasil; creo que se puede hacer, ustedes
tienen suelos y trabajadores
maravillosos», expresó Lula, quien viajó
a Ciego de Ávila con una comitiva de
políticos, productores y expertos en ese
cultivo, con un gran peso en la
alimentación mundial.
Durante
el recorrido por las plantaciones y un
centro productor de semillas, Lula da
Silva se interesó por la calidad de los
suelos, la capacidad de las reservas de
agua, los tipos de tecnología utilizadas
y valoró, de común acuerdo con los
expertos de ambas naciones, proponerle
al Gobierno brasileño estrechar los
vínculos de cooperación, la estadía de
personal calificado, las transferencias
de tecnologías y estudiar la
posibilidades para que jóvenes cubanos
estudien en universidades de Brasil y
traigan a Cuba la experiencia de la
nación carioca en el cultivo de la soya.
«Los
países ricos no permiten la
transferencia de tecnología –dijo-. En
cambio, nosotros sí y con la
calificación científica de Cuba podemos
ayudar a nuestros dos pueblos y
colaborar en la producción de alimentos
y el desarrollo de regiones como las
sabanas de África, donde se pensaba que
no podían producirse alimentos y gracias
a la ciencia se ha demostrado que tienen
grandes condiciones para cultivar
granos».
En un
aparte con la prensa, el ex mandatario
se refirió a la situación de Venezuela y
expresó que ya es tiempo de cesar con
los enfrentamientos y abrirle un camino
a la paz. Con esa crisis, señaló, no se
puede construir la prosperidad; eso no
le conviene a ningún venezolano y es
necesario el diálogo entre ambas partes
para superar la situación, porque de lo
contrario llega un momento en que,
quienes empiezan a sufrir, son los
inocentes.
«Conozco
muy bien al presidente Nicolás Maduro
–aseguró- y creo que es un hombre
excepcional, una persona muy capacitada
y con condiciones formidables para
dialogar y encontrar un camino para que
Venezuela prospere, lo cual también es
importante para toda América Latina.
Tengo entendido que una parte de la
oposición repudia la violencia, y eso es
una señal para que el diálogo se
produzca».
En la
visita, también acompañaron a Lula da
Silva el miembro del Buró Político y
ministro de las FAR, Héroe de la
República de Cuba y general de cuerpo de
ejército Leopoldo Cintra Frías; el
senador brasileño Blairo Maggi; el
Ministro cubano de la Agricultura,
Gustavo Rodríguez Rollero; Félix Duarte
Ortega, miembro del Comité Central y
primer secretario del Partido en la
provincia; el presidente de la Asamblea
Provincial del Poder Popular Raúl Pérez
Carmenate, junto a expertos brasileños y
directivos de la agricultura en Ciego de
Ávila.