Un
tribunal de Estados Unidos tacha de
"corrupta" la sentencia de Ecuador
contra Chevron
Por Juan Antonio Cañero (LA MAREA)
[08.03.2014]-
Actualización 10:00 pm de Cuba
Los
afectados por la acción de la petrolera
estadounidense Chevron-Texaco en la
Amazonía ecuatoriana acaban de sufrir
otro gran revés en la defensa de su
causa. Después de que los residuos del
petróleo destruyeran su medio de vida y
tras 20 años de luchas y litigios que
terminaron en una condena que obligaba a
Chevron a pagar 9.500 millones de
dólares, el pasado martes un tribunal
norteamericano decretó que esta
sentencia dictada en Ecuador es
"corrupta y fraudulenta".
Según el auto, el abogado neoyorquino
Steven Dozinger y los abogados
ecuatorianos "redactaron ellos mismos la
sentencia" e incluso afirma que
prometieron 500.000 dólares al juez si
al final la firmaba.
La
oposición de la multinacional a asumir
la multa que le imponen los tribunales
ecuatorianos choca con el esfuerzo que
hicieron en 1993 para que el juicio se
trasladara de los juzgados de Nueva York
a los del país sudamericano. Esa primera
denuncia en suelo estadounidense fue
interpuesta por el Frente de Defensa de
la Amazonía, donde se agrupan las
poblaciones locales afectadas por la
acción de la petrolera Texaco, comprada
en 2001 por Chevron. En esa plataforma
participan el abogado Pablo Fajardo y el
activista Donald Moncayo, ambos nativos
de la zona afectada y abanderados de la
lucha por su reparación ecológica.
Fajardo destaca que después de la
denuncia Chevron estuvo nueve años
presionando para que el caso se
trasladara hasta que en 2002 el tribunal
estadounidense dio el visto bueno y la
compañía se comprometió a asumir
cualquier sentencia que se dictara en
Ecuador. "Chevron confiaba en que los
presidentes que gobernaban Ecuador
(siete desde el inicio del juicio hasta
la llegada de Correa) dieran un trato de
favor a la empresa, por eso insistían
tanto. Es curioso que, desde la
sentencia en su contra, el primer
argumento de Chevron fue que no
consideraba competentes a los jueces
ecuatorianos", asegura Pablo Fajardo.
El
abogado quita valor a la reciente
sentencia norteamericana ya que según su
opinión, "jurídicamente es imposible de
aplicar, ningún juez norteamericano
tiene jurisdicción para decirle a otro
juez que cumpla su orden". Pese a ello,
los afectados sienten esta noticia como
un mazazo más en su lucha contra la
multinacional, aunque no es el primero.
Otro de los grandes contratiempos con
los que se encontraron en su trabajo por
la reparación ecológica surgió después
de lo que en un principio era una gran
noticia para los afectados, la sentencia
de los 9.500 millones de dólares contra
Chevron. Esta sentencia, ratificada el
pasado 12 de noviembre por la Corte
Nacional de Justicia de Ecuador, acabó
siendo más una victoria moral que total,
ya que después de salir del país en 1992
la multinacional vendió todas sus
propiedades en suelo ecuatoriano, por lo
que cuando los jueces quisieron ejecutar
la orden, solo encontraron 352 dólares
en las arcas de Chevron.
A partir
de aquí, la lucha de los afectados se ha
centrado en conseguir el dinero restante
de la condena en otros países donde la
petrolera actúa. Para Fajardo, la
condena es plenamente ejecutable en
otros estados y recuerda la convención
interamericana que "permite que se pueda
reconocer la sentencia en otra
jurisdicción o en otro país donde haya
activos de Chevron". La empresa tiene
actualmente activos en Colombia,
Venezuela, Argentina, Brasil, Panamá,
además de Estados Unidos y Canadá.
Precisamente en Canadá se planteó una
demanda el 30 de mayo de 2012 apelando
al "principio de reciprocidad" y que, en
primera instancia, ha dado la razón a
los demandantes. Algo similar a lo que
se hizo en Nueva York donde también se
les dio la razón, aunque ahora el juez
Kaplan de Estados Unidos haya decidido
tumbar esa sentencia.
Además se
han planteado otras acciones en Brasil o
Argentina. En el primero, se está a la
espera de la resolución que llegará en
el tercer trimestre del año y en el
segundo hay dos sentencias a favor,
incluso con orden de embargo, que fueron
tumbadas por la Corte Suprema el 4 de
junio de 2013. "Casualmente, un mes y
una semana después el gobierno argentino
suscribía un acuerdo con Chevron para
que esta invirtiese en el yacimiento de
Vaca Muerta tras la salida de Repsol del
país, el chantaje de la empresa había
surgido efecto", se lamenta Fajardo.
Por su
parte la empresa, a través de su
presidente ejecutivo, John Watson, ha
celebrado la sentencia, que considera
una "victoria contundente", y ha
anunciado que a partir de ahora espera
"un rápido avance en las perforaciones
de Vaca Muerta".
Los
impulsores de la demanda contra Chevron
hacen hincapié en todas sus
intervenciones públicas en que los 9.500
millones de dólares de la sentencia se
usarán íntegramente para la
reconstrucción ambiental de su zona.
¿Qué es lo que hay que reparar en esta
parte del Amazonas que corresponde a
Ecuador? Según Donald Moncayo uno de los
grandes lastres que Texaco dejó tras
pasar por su tierra son las 916 piscinas
de más de tres metros de profundidad en
las que la petrolera vertía los residuos
de su actividad. Estos depósitos, además
de estar totalmente descubiertos, se
ubicaron cerca de acuíferos y de ríos,
lo que ha supuesto un perjuicio directo
para la salud a unas comunidades que no
disfrutan de agua corriente y que basan
su actividad en la agricultura.
(Tomado
de ARGENPRESS.info)