La banca
especula con materias primas y alimentos
Por Eric Toussaint - CADTM
Una corta visita a la web del Commodity
business awards (1) permite descubrir
una lista de bancos y de corredores de
bolsa que tienen un papel de primer
orden en el mercado de commodities (2)
-sea el mercado donde los bienes
primarios se compran y venden
físicamente o aquel de derivados que
tienen como subyacentes las commodities-.
[25.03.2014]-
Actualización 10:00 pm de Cuba
Mediante sus actividades de trading, los
bancos son los principales especuladores
en los mercados de contratación directa
y a término de materias primas y de
productos agrícolas, puesto que disponen
de medios financieros netamente más
grandes que los otros protagonistas en
juego. Un corta visita a la web del
Commodity business awards (1) permite
descubrir una lista de bancos y de
corredores de bolsa que
tienen un papel de primer orden en el
mercado de commodities (2) -sea el
mercado donde los bienes primarios se
compran y venden físicamente o aquel de
derivados que tienen como subyacentes
las commodities-.
Entre esos bancos, encontramos casi
siempre a BNP Paribas, Morgan Stanley,
Crédit Suisse, Deutsche Bank y Société
General. Algunos van incluso más allá y
se dotan de instrumentos para influir
directamente
en los stocks de materias primas. Es el
caso del Crédit Suisse, que
está asociado a Glencore-Xstrata, la
mayor sociedad mundial de
corretaje de materias primas (3). Entre
los bancos europeos, BNP
Paribas es, junto con Deutsche Bank, uno
de los más influyentes en el
mercado de commodities, y tiene un papel
clave en el sector de los
derivados sobre materias primas. (4)
Varios bancos estadounidenses tienen
estrategias que llegan más lejos
que las de los europeos en el control de
una parte del mercado de
commodities. Se trata de JP Morgan,
Morgan Stanley y Goldman Sachs.
Por ejemplo, en Estados Unidos, JP
Morgan importó 31 millones de
barriles de petróleo durante los cuatro
primeros meses de 2013. Los
bancos estadounidenses son propietarios
de refinerías de petróleo,
centrales eléctricas, redes de
distribución de energía, empresas de
almacenamiento de metales, stock de
productos agrícolas, empresas de
explotación de gas de esquisto... ¿Cómo
se llegó a esto? La Fed autorizó
en 2003 al banco universal Citigroup la
compra de la sociedad de
corretaje Phibro, alegando que era
normal completar la actividad del
banco en el mercado de derivados de
commodities con la posesión física
de un stock de materias primas
(petróleo, granos, gas, minerales,
etc.). En cuanto a Morgan Stanley y
Goldman Sachs, que hasta 2008 (5)
tenían el estatus de banco de negocios,
desde 1999 y gracias a la ley
de reforma bancaria que completó la
abolición de la Glass Steagall
Act, pudieron adquirir centrales
eléctricas, barcos petroleros y otras
infraestructuras. ¡Y es así como Morgan
Stanley posee gabarras, barcos
petroleros, oleoductos, terminales de
petróleo y de gas! Por su parte,
JP Morgan compró la división commodities
de RBS en 2010 por 1.700
millones de dólares, lo que le permitió
adquirir 74 naves para
almacenar metales, tanto en el Reino
Unidos como en Estados Unidos,
mientras que Goldman Sachs tiene 112 de
éstas. Ambos bancos poseen en conjunto
más naves de almacenamiento de metales
que Glencore (quien posee 179). Tener
naves de almacenamiento es fundamental:
principalmente en el caso de una
sociedad o un cártel de varias
sociedades (por ejemplo, bancos) que
quieren especular con el precio
de un producto reteniéndolo el mayor
tiempo posible para hacer subir
su precio y luego deshacerse de éste y
hacerlo bajar. Eso es
exactamente lo que esta pasando en el
mercado del aluminio desde 2008.
Según una investigación llevada a cabo
por The New York Times, tras la
compra por Goldman Sachs en 2010 de los
almacenes de aluminio de
Detroit, el tiempo que se debía esperar
para que libraran barras de
aluminio pasó de 6 a 16 semanas. Los
precios subieron (pese a que la
oferta y el stock de este metal en el
mercado mundial habían
aumentado), lo que provocó fuertes
reacciones en empresas que, como
Coca Cola y la cervecera Miller, son
grandes consumidores de aluminio
para la fabricación de sus latas... Sólo
con los ingresos del
almacenamiento de aluminio en Detroit,
Goldman se embolsó 220 millones
de dólares (6).
Después de lograr jugosos beneficios
manipulando los precios, los
bancos más notables en el mercado físico
de commodities han adoptado
una estrategia de salida. Son tres las
razones que los han empujado en
esa dirección. En primer lugar, las
autoridades de control se dieron
cuenta de las manipulaciones que habían
llevado a cabo varios bancos.
JP Morgan, Barclays y Deutsche Bank
tuvieron que pagar multas por
varios asuntos relacionados con la
manipulación del mercado de la
electricidad en California. JP Morgan
aceptó pagar una multa de 410
millones de dólares en este proceso, que
todavía no ha terminado (7).
Las autoridades estadounidenses, bajo la
presión de sociedades en
competencia con los bancos y dada la
impopularidad de los banqueros
ante el gran público, pensaron
seriamente en limitar las actividades
de los bancos en el mercado físico de
commodities. En segundo lugar,
los beneficios que obtienen los bancos
con sus actividades en este
mercado comenzaron a bajar desde
2011-2012, ya que los precios de las
materias primas tienen tendencia a
disminuir. Y en tercer lugar, el
capital principal (Core Tier 1)
requerido para inversiones en las
empresas de corretaje es mayor que en
otras inversiones (como, por
ejemplo, las de deuda soberana). De
pronto, al tener los bancos que
aumentar su ratio de fondos
propios/activos ponderados para
continuar
en ese negocio, han calculado que era
mejor abandonar todo o parte de
sus inversiones en el mercado físico de
commodities (8). Un asunto al
que debemos estar atentos. Por supuesto,
los bancos se mantendrán
activos en los mercados de derivados de
commodities y en los segmentos de
mercados financieros relacionados con
las materias primas. Su capacidad para
perjudicar es y continuará siendo muy
considerable si
no se toman medidas radicales.
Estos bancos son actores de primer orden
en el desarrollo de la
burbuja especulativa que se ha formado
en el mercado de commodities
(9). Cuando estalle, el efecto bumerán
provocará nuevos estragos sobre
la salud de los bancos. También se debe
tener en cuenta el desastre
real, y mucho más grave, que sufrirán
las poblaciones de los países
del Sur exportadores de materias primas.
El conjunto de los pueblos
del Planeta se verá afectado de una u
otra manera.
Volvamos a considerar el papel
fundamental de la especulación en la
escalada de los precios de los alimentos
y del petróleo en 2007-2008
La especulación en los principales
mercados de Estados Unidos, donde
se negocian los precios mundiales de
bienes primarios (productos
agrarios y materias primas) tuvo un
papel decisivo en la escalada
brutal de los precios de los alimentos
en 2001-2008 (10). Esta alza de
precios provocó un aumento dramático del
número de personas con
nutrición deficiente: más de 140
millones en un año. Y más de mil
millones de seres humanos (una de cada
siete personas) sufren hambre.
Quienes generan este hambre no son
francotiradores, sino son los
inversores institucionales (los llamados
zinzins: bancos (11), fondos
de pensiones, fondos de inversiones,
aseguradoras), las grandes
sociedades de comercialización como
Cargill. Los hedge funds también
intervinieron, aunque su peso fue
bastante inferior al de los
inversores institucionales (12).
Michael W. Masters, que dirigía desde
hacía doce años un hedge fund en
Wall Street, explicó claramente el
nefasto papel de esos inversores
institucionales en un testimonio,
presentado el 20 de mayo de 2008,
ante una comisión del Congreso en
Washington, encargada de investigar
el posible rol de la especulación en el
alza de precios de los
productos básicos (13). Con ocasión de
esta comparecencia declaró:
<<Vosotros habéis planteado la pregunta:
¿Contribuyeron los inversores
institucionales a la inflación de
precios de los alimentos y la
energía? Mi respuesta, inequívocament,
es SÍ>> (14).En este testimonio,
que sienta cátedra, explica que el
aumento de precios de los alimentos
y la energía no se debe a una
insuficiente oferta, sino a un aumento
brutal de la demanda proveniente de los
nuevos actores en los mercados
a término de los bienes primarios (commodities),
donde se negocian los
<<futuros>>. En ese mercado, también
llamado de contratos a término, los
intervinientes compran la producción
futura: por ejemplo, la próxima
cosecha de trigo, el petróleo que se
producirá en 6 meses o en 5 años
vista, etc. En el pasado, los
principales intervinientes en este tipo
de mercado eran empresas que tenían un
interés específico relacionado
con su actividad, respecto a uno de esos
bienes primarios. Podría
tratarse, por ejemplo, de una compañía
aérea que compra el petróleo
que necesita o una alimentaría que se
procura cereales. Michael W.
Masters señala que, en Estados Unidos,
los capitales asignados por los
inversores institucionales al segmento
<<index trading>> de bienes
primarios en los mercados a término
pasaron de 13.000 millones de
dólares a fines de 2003 a 260.000
millones de dólares en marzo de 2008
(15). Los precios de los 25 bienes
primarios cotizados en estos
mercados subieron el 183 % durante ese
mismo período. También explica
que se trata de un mercado limitado, en
el que basta que los
inversores institucionales -tales como
los fondos de pensiones o
bancos- asignen un 2 % de sus activos
para alterar su funcionamiento.
En 2004, el valor total de los contratos
de futuros concernientes a 25
bienes primarios se elevaba sólo a
180.000 millones de dólares. Y esto
se puede comparar con el mercado mundial
de acciones que era de 44
billones de dólares, o sea 240 veces
más. Michael W. Masters indica
que ese año, los inversores
institucionales invirtieron 25.000
millones de dólares en el mercado de
futuros, lo que representa el 14
% de dicho mercado. Nos demuestra que
durante el primer trimestre de
2008, los inversores institucionales
aumentaron de manera importante
sus inversiones en este mercado: 55.000
millones de dólares en 52 días
hábiles. ¡Suficiente para una brutal
escalada de precios!
Los precios de los bienes primarios en
el mercado a término repercuten
inmediatamente en los precios corrientes
de esos bienes. Así, cuando
los inversores institucionales compraron
cantidades enormes de maíz y
trigo en 2007-2008, fue inmediata el
alza desmesurada de los precios
de estos productos.
Señalemos que, en 2008, el órgano de
control de los mercados a
término, la Commodity Futures Trading
Commission (CFTC) calculó que
los inversores institucionales no podían
considerarse especuladores.
La CFTC definió los zinzins como
participantes comerciales en los
mercados (<<commercial market
participants>>). Esto le permitía
afirmar
a esa comisión que la especulación no
tenía ningún papel significativo
en la escalada de precios. Masters hace
una crítica severa de la CFTC,
pero es sobre todo Michael Greenberger,
profesor de derecho en la
universidad de Maryland y director de un
departamento de la CFTC de
1997 a 1999 quien, con su testimonio
ante la comisión del Senado del 3
de junio de 2008, criticó el laxismo de
sus dirigentes, quienes hacen
la vista gorda frente a la manipulación
de precios de la energía por
parte de los inversores institucionales.
Y cita una serie de
declaraciones de esos dirigentes digna
de figurar en una antología de
la hipocresía y de la estupidez humana.
Según Michael Greenberger,
entre el 80% y el 90 % de las
transacciones en las bolsas en el sector
de la energía de las bolsas
estadounidenses son especulativas (16).
Su
experiencia y capacidad sobre el tema es
indudable.
El 22 de septiembre de 2008, en plena
tormenta financiera en Estados
Unidos, mientras el presidente Bush
anunciaba un plan de rescate para
los bancos consistente en inyectarles
700.000 millones de dólares (sin
contar con la enorme liquidez que ya
había sido puesta a su
disposición), el precio de la soja
sufrió un aumento especulativo del
61,5 %.
Jacques Berthelot señala también el
papel crucial que tiene la
especulación de la banca en la escalada
de los precios agrícolas
mundiales (17). Pone como ejemplo el
banco belga KBC, que llevó a cabo
una campaña publicitaria para vender un
nuevo producto comercial: una
inversión para ahorradores en seis
materias primas agrícolas. El fondo
de inversión <<KBC-Life MI Security Food
Prices 3>> capta clientes con
un lema cínico: << ¡Sacad provecho del
alza de precios de los productos
alimentarios!>>. Esta publicidad
presenta como una <<oportunidad>> la
<<penuria de agua y de tierras agrícolas
explotables>>, que tiene como
consecuencia <<una penuria de productos
alimentarios y un alza del
precio de los alimentos>> (18).
La justicia estadounidense piensa que
los especuladores están en su
derecho. Paul Jorion, en una opinión
publicada en Le Monde, cuestiona
la decisión de un tribunal de
Washington, que invalidó el 29 de
septiembre de 2012 las medidas tomadas
por la CFTC <<que tenían por fin limitar
el volumen de las posiciones que un
interviniente puede tomar
en el mercado a término de materias
primas, cuyo objetivo es evitar
que un solo interviniente lo pueda
desequilibrar (19).
Jean Ziegler, ex relator de las Naciones
Unidas para el derecho a la
alimentación, expresa sin eufemismos:
<<La crisis financiera de
2007-2008 provocada por el bandidismo
bancario tuvo principalmente dos
consecuencias. Primera, los fondos
especulativos (hedge funds) y los
grandes bancos se desplazaron después de
2008 hacia los mercados de
bienes primarios, en especial a los de
materias primas agrícolas,
abandonando algunos sectores de los
mercados financieros. Los precios
de los tres alimentos de base (el maíz,
el arroz y el trigo), que
cubren el 75 % del consumo mundial,
explotaron. En 18 meses, el precio
del maíz aumentó un 93 %, la tonelada de
arroz pasó de 105 a 1.100
dólares y la tonelada de trigo harinero
duplicó su precio desde
septiembre de 2012, superando los 271
euros. Esta escalada de precios
genera beneficios astronómicos a los
especuladores, pero mata en los
barrios miserables a centenas de miles
de mujeres, de niños, de
hombres. La segunda consecuencia es la
fiebre de los hedge funds y
otros especuladores por las tierras
cultivables del hemisferio sur.
Según el Banco Mundial, en 2011, 41
millones de hectáreas de tierras
cultivables fueron acaparadas por fondos
de inversiones y
multinacionales únicamente en África. Y
el resultado fue la expulsión
de los campesinos.>> (20)
En febrero de 2013, en un informe
titulado <<Esos bancos que especulan
con el hambre>>, la ONG Oxfam en Francia
señaló que los cuatro
principales bancos galos -BNP Paribas;
Société Générale; Crédit
Agricole y Natixis (BPCE)- gestionaban
para sus clientes, en noviembre
de 2012, al menos 18 fondos que
especulaban con materias primas. <<Hay
dos maneras de especular -explica Clara
Jamart, responsable de
seguridad alimentaria en Oxfam Francia-
una, tomando posiciones en los
mercados de productos derivados de
materias agrícolas; o mediante esos
fondos índice, que siguen los precios de
las materias primas agrícolas
y los empujan al alza.>> (21). La
mayoría de esos fondos fueron creados
tras el comienzo de la crisis
alimentaria de 2008, con el manifiesto
objetivo de obtener beneficios
especulando con alimentos y otras
commodities.
En Bruselas, la Red Financiación
Alternativa (Réseau Financement
Alternatif) también denunció en 2013 la
implicación de 6 bancos activos en
Bélgica en la especulación con el hambre
en el mundo. Cerca de 950 millones de
euros provenientes de clientes de bancos
belgas sirvieron para especular con las
materias primas alimentarias (22).
Se debe acabar con este orden de cosas,
y ofrecemos 22 propuestas para
establecer una alternativa a la crisis
alimentaria (23):
Prohibir la especulación con la
alimentación: es un crimen especular
con la vida de la gente y, por tanto,
los gobiernos y las instituciones
internacionales deben prohibir las
inversiones especulativas con los
productos del agro.
Prohibir los derivados sobre las
commodities.
Prohibir a los bancos y a otras
sociedades financieras privadas
intervenir en el mercado de commodities.
Socializar la banca, bajo control
ciudadano, dándole principalmente como
misión la financiación de proyectos
agrícolas que favorezcan la soberanía
alimentaria y que dé prioridad a las
pequeñas explotaciones familiares, a las
cooperativas y al sector agrícola
público.
Establecer o restablecer organizaciones
internacionales para la regulación de
mercados y de producciones de los
principales productos de exportación
(cárteles de países productores, por
ejemplo, en los sectores del café, del
cacao, de los plátanos, del té, etc.) y
garantizar así precios estables en el
ámbito internacional.
Acabar con los planes de ajuste
estructural (PAE), que obligan a los
Estados a renunciar a su soberanía
alimentaria.
Proscribir el acaparamiento de tierras.
Emprender reformas agrarias globales
(por supuesto sobre la tierra, pero
también sobre el agua y las semillas)
para garantizar a los campesinos y
campesinas que producen los alimentos
para la población tengan acceso a los
recursos agrícolas, y no a las grandes
empresas que producen para la
exportación.
Introducir en el derecho internacional
-principalmente en el Pacto
Internacional de los derechos
económicos, sociales y culturales (PIDESC)
- el derecho a la soberanía alimentaria,
para que sea reconocido el derecho de
todos los países a desarrollar sus
propias políticas agrícolas y a proteger
su agricultura, sin perjudicar a otros
países.
Acabar con los mecanismos esclavizantes
de la deuda pública externa o interna,
dominada por los bancos privados, y
acabar también con el sometimiento que
sufren las familias campesinas por los
prestamistas
privados.
Establecer una moratoria para los
agrocombustibles industriales;
proscribir los organismos genéticamente
modificados.
Reformar la Política Agrícola Común de
la Unión Europea y la Farm Bill de
Estados Unidos, que tienen efectos
devastadores sobre el equilibrio de los
mercados agrícolas.
No firmar, y si eso no fuera posible,
denunciar los acuerdos de libre
comercio, multilaterales y bilaterales
(TLC y APC), que se oponen a la
soberanía alimentaria.
Establecer o restablecer las
protecciones aduaneras frente a las
importaciones agrícolas.
Reconstituir las reservas alimentarias
públicas de todos los países.
Restablecer los mecanismos de garantía
de los precios agrícolas.
Desarrollar políticas de control de la
producción para estabilizar los
precios agrícolas.
Controlar el margen de los
intermediarios.
La seguridad alimentaria de todos y
todas depende de precios agrícolas
estables, que cubran los gastos de
producción y garanticen una remuneración
decente para los productores. El modelo
de los precios agrícolas bajos,
promovidos por los gobiernos para
aumentar el consumo de masa de productos
manufacturados y de servicios (turismo,
diversión, telecomunicaciones, etc.) no
es duradero, ni en el plano social ni en
el plano ambiental. Ese modelo beneficia
esencialmente a las grandes empresas del
agrobusiness, a los bancos privados y,
al desviar las expectativas democráticas
de las poblaciones hacia el consumo de
masa, a las elites políticas y
económicas de los países, que confiscan
el poder.
Frente a las crisis alimentarias y
ambientales actuales son indispensables
y urgentes los cambios radicales. Las
proposiciones expuestas ofrecen pistas
para políticas agrícolas y comerciales
basadas en la soberanía alimentaria y
permitirían una estabilización de los
precios agrícolas a unos niveles capaces
de asegurar una producción de alimentos
duradera en la gran mayoría de países
del mundo.
En el plano local, conviene agregar:
Sostener la producción agrícola local,
especialmente apoyando la actividad
agrícola y facilitando los mecanismos de
crédito para los pequeños productores,
hombres y mujeres.
Sostener y desarrollar circuitos de
comercialización directos/cortos entre
productores y consumidores con el fin de
garantizar precios justos para los
campesinos y asequibles para el
consumidor.
Alentar a la población al consumo de
productos locales.
Apoyar modos de producción más autónomos
con respecto a los insumos químicos, y
así, menos sujetos a las variaciones en
los costes de producción (una crianza
basada en la hierba en lugar de en maíz
o soja).
Traducido por Griselda Pinero y Raul
Quiroz
Notas
1)
http://www.commoditybusinessawards.com/winners/winners-2013.html
2) El término commodities se refiere al
mercado de bienes primarios (productos
agropecuarios, minerales, metales y
metales preciosos, petróleo, gas...).
Las commodities, como los demás activos,
son objeto de negociaciones que permiten
la determinación de su precio así como
sus intercambios en los mercados al
contado, pero también en el mercado de
derivados.
3) Glencore-Xsrata es una compañía de
negocios y corretaje de materias primas,
fundada por el negociante Marc Rich. Su
sede está en Suiza, en Baar, en el
cantón de Zoug. Un paraíso fiscal bien
conocido por los defraudadores de altos
vuelos. Marc Rich (fallecido en 2013)
fue varias veces encausado por
corrupción y evasión fiscal. Fue
amnistiado por el presidente Bill
Clinton el último día de su mandato
presidencial, lo que provocó un
escándalo considerable. Glencore Xsrata
posee, ya sea en forma completa o en
parte, 150 minas y emplazamientos
metalúrgicos. Según los datos
disponibles, antes de la fusión con
Xsrata, que tuvo lugar en 2013, Glencore
controlaba casi el 60 % del zinc
mundial, el 50 % del cobre, el 30 % del
aluminio, el 25 % del carbón, el 10 % de
los cereales y el 3 % del petróleo. Esta
sociedad tan controvertida recibió en
2008 el premio del Public Eye Awards
para la multinacional más responsable.
Glencore-Xsrata está presente en 50
países y emplea a 190.000 personas
(véase
http://www.glencorexstrata.com/about-us/at-a-glance/
y
http://www.glencorexstrata.com/assets/Uploads/20130711-
GlencoreXstrata-Factsheet.pdf).
El patrón y principal propietario de
Glencore-Xsarata (posee el 16 % de las
acciones), Ivan Galsenberg, habría
percibido una remuneración de cerca de
60 millones de dólares en 2013 (véase
http://lexpansion.lexpress.fr/economie/les-remunerations-des-patrons-de-glencore-xstrata-et-credit-suisse-epinglees_399326.html).
El Crédit Suisse y Glencore-Xsrata
colaboran estrechamente en el mercado
chino. Las otras grandes sociedades
especializadas en el corretaje (negocio)
de commodities (aparte de los bancos,
que son muy activos) son: Vitol (Países
Bajos), Cargill (Estados Unidos),
Trafigura (Países Bajos), Noble Group
(Hong Kong/Singapur), Filmar (Singapur),
Lois Dreyfus Commodities (Francia),
Mitsui (Japón), Mitsubishi (Japón), ADM
(Estados Unidos). Los ingresos
acumulados de Glencore y de estas 9
sociedades se eleva a la colosal suma de
1,2 billones de dólares en 2012. Véase
Financial Times <<Tougher times for the
trading titans>>, 15 de abril de 2013.
4) Véase su web especializada:
http://cib.bnpparibas.com/Products-services/Managing-your-risks-and-
assets/Commodity-Derivatives/page.aspx/100
5) Morgan Stanley y Goldman Sachs
obtuvieron cada uno su licencia de banco
universal en plena crisis, con el fin de
beneficiarse de un mayor apoyo del
Estado y evitar el destino del banco de
negocios Lehman Brothers.
6) L'Echo, <<Des banques américaines
accusées de manipuler les matières
premières>>, 24 de julio de 2013,
http://www.lecho.be/actualite/entreprises_finance/Des_banques_
americaines_accusees_de_manipuler_les_matieres_premieres.9379357-3027.art
7) Financial Times, <<JPMorgan nears
commodities sale>>, 6 de febrero, 2014.
Por su parte, Barclays pagó la multa de
470 millones de dólares, dentro del
mismo caso.
8) JP Morgan anunció a comienzos de 2014
su intención de vender sus actividades
físicas de commodities. El Deutsche Bank
hizo lo mismo. Morgan Stanley firmó un
acuerdo con la empresa petrolera rusa
Rosneft para cederle una parte de su
negocio.
9) Por supuesto, entre los poderosos
protagonistas del mercado de materias
primas y de productos alimentarios se
debe añadir a las grandes empresas
especializadas en la extracción,
producción y comercialización de
commodities: para los minerales, Río
Tinto, BHP Billiton, Compañía Vale do
Rio Doce; para el petróleo, ExxonMobil,
BP, Shell, Chevron, Total; para los
alimentos, además de la ya mencionada
Cargill en el ámbito del corretaje,
están Nestlé, Monsanto y muchas otras de
las que forman parte varias sociedades
chinas.
10) Analizo las causas de la crisis
alimentaria de 2007-2008 en Éric
Toussaint <<Volvamos a hablar de las
causas de la crisis alimentaria>>
publicado el 28 de octubre de 2008,
http://cadtm.org/Volvamos-a-hablar-de-las-causas-de
. Véase también Damien Millet y Éric
Toussaint, <<Pourquoi une faim galopante
au xxie siècle et comment l'éradiquer?>>
publicado el 24 de abril de 2009,
http://
http://cadtm.org/Pourquoi-une-faim-galopante-au
11) Especialmente BNP Paribas, JP
Morgan, Goldman Sachs y Morgan Stanley
y, hasta su desaparición o su compra,
Bear Stearns, Lehman Brothers y Merrill
Lynch.
12) En el ámbito mundial, a comienzos de
2008, los inversores institucionales
disponían de 130 billones de dólares,
los fondos soberanos de 3 billones de
dólares y los hedge funds de 1 billón de
dólares.
13) Testimonio de Michael W. Masters,
Managing Member/Portfolio Manager
Masters Capital Management, LLC, ante el
comité de Seguridad Interna y Asutos
Gubernamentales del Senado de Estados
Unidos
http://hsgac.senate.gov/public/_files/052008Masters.pdf
14) <<You have asked the question "Are
Institutional Investors contributing to
food and energy price inflation?" And my
answer is "YES">>.
15) <<Assets allocated to commodity
index trading strategies have risen from
$13 billion at the end of 2003 to $260
billion as of March 2008>>.
16) Véase: Testimony of Michael
Greenberger, Law School Professor,
University of Maryland, before the US
Senate Committee regarding <<Energy
Market Manipulation and Federal
Enforcement Regimes>>, 3 de junio de
2008, p. 22.
17) Jacques Berthelot, <<Démêler le vrai
du faux dans la flambée des prix
agricoles mondiaux>>, 15 de julio de
2008, pp. 51 à 56. En la web:
www.cadtm.org/spip.php?artic...
18)
http://www.lalibre.be/index.php?view=article&art_id=419336
19) Paul Jorion, <<Le suicide de la
finance>>, Le Monde, 9 de octubre de
2012
20) Jean Ziegler, <<La faim est faite de
main d'homme et peut être éliminée par
les hommes>>, entrevista por Éric
Toussaint, publicada el 11 de febrero de
2012
http://cadtm.org/La-faim-est-faite-de-main-d-homme.
Jean Ziegler es autor de Destrucción
masiva, Ediciones Península, Barcelona
2012.
21) Véase Le Monde, <<Cuatro banqueros
acusados de "especular con el hambre">>,
11 de febrero de 2013
http://www.lemonde.fr/economie/article/2013/02/11/quatre-banques-francaises-accusees-de-speculer-sur-la-faim_1829956_3234.html
Sobre la campaña internacional de Oxfam,
véase Financial Times, <<Food price
peculation taken off the menu>>, 4 de
marzo de 2013. Véase también en la web
de Oxfam: EU deal on curbing food
speculation comes none too soon, 15 de
enero de 2014,
http://www.oxfam.org/en/eu/pressroom/reactions/eu-deal-curbing-food-speculation-comes-none-too-soon
22) Véase:
http://blogs.lecho.be/argentcontent/2013/06/des-centaines-de-millions-deuros-belges-pour-sp%C3%A9culer-sur-la-faim.html
23) En cuanto las propuestas, el autor
está en deuda de las discusiones en las
que participó como conferenciante en el
seminario organizado en Canarias, del 21
al 24 de julio de 2008, por la comisión
Soberanía alimentaria de la organización
La Vía Campesina.
Evidentemente, el contenido del presente
estudio y de las propuestas que éste
contiene son de la entera
responsabilidad del autor y no
compromete a las personas y
organizaciones citadas.
Éric Toussaint, profesor en la
Universidad de Lieja, preside el CADTM
Bélgica. Autor, entre otros, del libro
Procès d'un homme exemplaire, Editions
Al Dante, Marsella, 2013 ; Una mirada al
retrovisor: el neoliberalismo desde sus
orígenes hasta la actualidad, Icaria
editorial, Barcelona, 2010. Es también
coautor, junto con Damien Millet del
libro AAA, Audit, Annulation, Autre
politique, Le Seuil, París, 2012; La
deuda o la vida, Icaria editorial,
Barcelona, 2011.
Este último recibió el Premio del libro
político concedido por la Feria del
libro político de Lieja,
http://www.cadtm.org/Le-CADTM-recoit-le-prix-du-livre.
Próximo libro, que aparecerá en abril de
2014: Bancocratie, en Aden, Bruselas.
http://www.chapitre.com/CHAPITRE/fr/BOOK/toussaint-eric/bancocratie,58547448.aspx
Este estudio es una prolongación de la
serie <<Bancos contra pueblos: los
entresijos de una partida amañada>>,
publicada en 2012-2013 en la web del
CADTM:
www.cadtm.org,
así como en otra versión: Et si on
arrêtait de banquer?
http://cadtm.org/Et-si-on-arretait-de-banquer. |
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