Entrevista
al doctor en Ciencias Económicas Ernesto
Molina*
Por Santiago Masetti - Portal del Sur
Hoy la inversión extranjera tiene un
significado estratégico para Cuba; ya no
es propiamente un complemento de la
inversión nacional, afirma el también
Miembro de Honor de la ANEC
[04-04.2014]-
Actualización 9:00 am de Cuba
La inversión extranjera es una verdadera
necesidad para lograr la adecuada
dinámica entre el crecimiento y el
desarrollo económico; e incluso lograr
el cambio más favorable de la estructura
económica, para hacerla más
diversificada en su esfera productiva y
en sus vínculos con el sector externo.
1- ¿Qué significa para la economía
cubana la aprobación de la nueva ley de
Inversión Extranjera?
Ante todo, quiero dejar bien establecido
al amigo Santiago Masetti*, que soy un
profesor de Economía Política retirado y
voy a responder estas preguntas a partir
de la información que apenas hace unos
pocos días he conocido por la prensa
cubana y por la televisión cubana, con
la presentación y aprobación de la Ley
de Inversión Extranjera en la sesión
extraordinaria de la Asamblea Nacional
del Poder Popular, el 29 de marzo del
presente año.
¿Qué queremos los cubanos con la
actualización del Modelo económico?
Queremos prosperar por el camino
socialista, que nuestra empresa estatal
logre un mejor vínculo con los sectores
no estatales; proteger a la naturaleza y
a la sociedad; y desarrollar la
integración legítima que necesitan
nuestros pueblos de América.
Cuando en 1982 el Gobierno cubano
estableció el Decreto-Ley 50 "Sobre
Asociación Económica entre entidades
cubanas y extranjeras en el país"; y
después, en 1995, cuando la Asamblea
Nacional aprobó la Ley 77, "Ley de la
Inversión Extranjera", esta fue
concebida como un complemento de la
inversión nacional. La simple lectura de
la información que hoy recibimos de esta
nueva Ley aprobada este sábado 29 de
marzo de 2014, nos permite llegar a una
primera conclusión: hoy la inversión
extranjera tiene un significado
estratégico para Cuba; ya no es
propiamente un complemento de la
inversión nacional; es una verdadera
necesidad para lograr la adecuada
dinámica entre el crecimiento y el
desarrollo económico; e incluso lograr
el cambio más favorable de la estructura
económica, para hacerla más
diversificada en su esfera productiva y
en sus vínculos con el sector externo.
2- ¿La nueva ley mantiene las mismas
reparticiones accionarias en negocios
con empresas extranjeras que la anterior
legislación, en la que el Estado se
quedaba con el 51 por ciento y el grupo
inversor extranjero con el resto?
Realmente, desde que la Asamblea
Nacional aprobó en 1995 la Ley 77, "Ley
de la Inversión Extranjera", ya entonces
se reconoció la posibilidad de la
inversión extranjera directa a un 100%.
Como quiera que cada inversión se
aprueba caso a caso por el Estado
Cubano, en virtud de la conveniencia
para el país, fueron muy pocos los casos
de este tipo de inversión al 100%
aprobadas.
La forma de proteger la economía
nacional se puede lograr con otro tipo
de regulaciones y prácticas por un
Estado nacional legítimo frente a la
inversión extranjera. La inversión
extranjera en nuestros países del "Sur"
está "diseñada" para provocar una
dependencia tecnológica que tienda a ser
estable y permanente con los países del
"Norte". La simple restricción del 51%
de la propiedad nacional en una empresa
mixta ya no garantiza lo principal para
proteger la economía nacional.
La empresa socialista cubana ha de
alcanzar la suficiente capacidad de
respuesta ante las variaciones exógenas
de la tecnología. Y el Estado debe estar
diseñado con vistas a inducir la mayor
competitividad tecnológica de la empresa
socialista. Pero en las actuales
condiciones de cadenas globales
productivas, una pequeña economía muy
abierta como la cubana, tiene que
acceder a esos encadenamientos
productivos mediante una selección
adecuada acorde con las fortalezas
propias logradas, sobre todo con el
llamado "capital humano" desarrollado en
estos más de 50 años de desarrollo
propio.
La idea consiste en identificar aquellas
variables que permitan a los diversos
actores sociales conducir al modelo
socialista cubano hacia el futuro
deseado, en un determinado período de
tiempo. Y la inversión extranjera
directa es una de esas variables hoy por
hoy. Una economía abierta no vive de lo
que exporta, sino de la diferencia entre
sus costos de producción y los precios
que logra en el mercado. Y los costos
dependen de los insumos importados y la
productividad del aparato productivo
nacional. Para poder importar lo que el
país no produce, el país tiene que
exportar no solo servicios con alto
valor agregado, sino también productos y
bienes con alto valor agregado: ello
exige acceder a fuentes de
financiamiento externo.
3- Además de atraer inversión
extranjera, ¿la puesta en práctica de
esta nueva normativa busca incidir en el
levantamiento del bloqueo económico de
Estados Unidos a Cuba?
Desde mis días de adolescente, cuando
estudiaba mi bachillerato en el
Instituto de la Vibora en La Habana,
conocí de mis profesores de Historia de
Cuba, que en tiempos en que éramos
colonia de España, nuestra "fortaleza"
mayor era ser "la Llave del Golfo de
México".
Ciertamente, nuestra Isla o nuestro
Archipiélago, siempre ha sido codiciado
por los Estados Unidos; y nuestro pueblo
ha tenido que luchar por más de 100 años
por su soberanía y su independencia;
pero no podemos mudarnos de la cercanía
tan peligrosa a 90 millas de este vecino
codicioso y agresivo; y por tanto,
tenemos que aprovechar el lugar
geográfico que nos dio la naturaleza y
la historia. Brasil audazmente se ha
atrevido a desafiar el bloqueo y ha
impulsado la Zona Especial de Desarrollo
del Mariel, enorme inversión directa a
las puertas del Coloso del Norte.
José Martí, a fines del siglo XIX, nos
alertó de la necesidad del equilibrio
del mundo, algo que aprendió de Bolívar,
quien también habló a inicios de ese
siglo de ese mismo concepto. Hoy los
BRICS parecen confirmar el desarrollo de
un mundo multipolar como una nueva
tendencia mundial; y Cuba abre su
economía a ese mundo multipolar, pero
por sobre todo apuesta a la integración
de la Patria Grande a que aspiraron
nuestros próceres fundadores.
El Jefe del Departamento de Estado de
los Estados Unidos no ha tenido el
mínimo pudor para utilizar el término
"patrio trasero" para referirse a
América latina. La Asamblea de las
Naciones Unidas ha sido casi unánime
para votar contra el bloqueo económico y
financiero contra Cuba, y seguimos
estando en una lista negra como supuesto
país terrorista. No podemos construir
nuestro análisis prospectivo más
probable sobre la base de un escenario
sin bloqueo, pero tampoco debemos
desdeñarlo. Tal vez, el equilibrio de un
mundo multipolar en los próximos años
nos traiga el fin del bloqueo, pero no
por eso Cuba volverá a destinar
mayoritariamente su comercio y sus
finanzas a un solo polo y mucho menos al
Norte Revuelto y Brutal que ha tenido
que aprender a respetarnos.
4- ¿Cuál piensa que es el nivel de
presión que pueden generar el
empresariado estadounidense para
invertir en Cuba?
No he conocido todavía de una presión
suficientemente fuerte a lo interno del
empresariado estadounidense para
modificar sustancialmente la situación
entre Cuba y Estados Unidos. Pienso que
una vez más la política tiene primacía
sobre la economía: sin una convergencia
inteligente entre ambos Estados en la
esfera política, no habrá cambios en el
diferendo entre Estados Unidos y Cuba.
Lo ideal sería encontrar formulas en las
que ambos países pudieran estar de
acuerdo, sin menoscabar la
independencia, soberanía y legítimos
intereses de cada cual y sin el objetivo
principal de cambiar el régimen cubano,
lo cual en mi criterio, debería ser la
forma en que la administración Obama
modificara la política hacia Cuba.
Un trabajo, patrocinado por el Center
for Democracy in the Americas, titulado
"Nueve vías para que Estados Unidos
hable con Cuba y para que Cuba hable con
Estados Unidos", realizado por un equipo
de expertos, bajo la dirección de Sarah
Stephens, en sus primeros párrafos
reconoce que:
La política de Estados Unidos,
imponiendo sanciones económicas,
tratando de provocar la caída del
gobierno de Cuba, nunca ha funcionado ni
funcionará. Cuba pide que
incondicionalmente se suspenda el
bloqueo. Estados Unidos exige que Cuba,
unilateralmente, desmantele su sistema
político. Con ambas partes divididas,
sin esperanza de cambio, como podremos,
tan siquiera comenzar a conversar para
superar este punto muerto.
Pero la mayor parte de los estudios
realizados en Estados Unidos sobre este
asunto, salvo el anterior mencionado,
nos permite concluir que:
Todos están dirigidos al aseguramiento y
promoción de la "transición", léase la
destrucción de Revolución Cubana, e
implantar un gobierno que actúe acorde a
los intereses de Estados Unidos.
Se trata de utilizar a los cubanos
residentes en Estados Unidos como una
fuerza importante para promover los
objetivos de la "transición".
Se plantea que cualquier cambio de
carácter económico no debe fortalecer la
Revolución Cubana sino garantizar los
intereses de Estados Unidos.
Dentro del proceso de "transición" que
se trata de promover se han tomado en
consideración las medidas que deben
desarrollarse contra los militares
cubanos, que son considerados uno de los
pilares fundamentales en que se apoya la
Revolución.
Considero que para obtener resultados
que nos alejen de la crisis actual y
promuevan un mayor entendimiento entre
Cuba y Estados Unidos, la política
agresiva debe cambiar, los intentos de
establecer en Cuba un régimen del agrado
de Estados Unidos deben suspenderse, la
injerencia en los asuntos internos de
Cuba debe eliminarse.
Solamente un clima de confianza y
respeto mutuo puede construir los
puentes necesarios para la comunicación
entre los dos países, esto puede
iniciarse de forma moderada, sin
permitir que intereses particulares
traten de impedir lo que representa un
interés de los pueblos de ambas
naciones.
5- ¿Qué aporta esta nueva ley a la
unificación monetaria y en la
actualización del modelo económico?
Antes de responder esta pregunta, es
necesario hacer un poco de historia
económica reciente. Al perder Cuba sus
principales socios comerciales, los
antiguos países socialistas de Europa
del Este, el peso cubano se devaluó
violentamente por la escasa oferta de
bienes y servicios; y se hizo
imprescindible una política de estímulo
a la entrada de dólares vía ingresos por
remesas, turismo, exportación de
servicios y bienes producidos
nacionalmente. Se hizo imprescindible la
dualidad monetaria.
La dualidad monetaria favoreció el
incremento de la inversión foránea entre
1994 y 1997 y el ingreso de remesas al
país. También, dentro de la política de
redistribución de los ingresos en
divisas de parte de la población, se
estableció un fuerte impuesto sobre las
ventas en esa moneda, lo que permitía
destinar recursos a necesidades sociales
a partir de los tenedores de divisas.
El dólar llegó a cotizarse en 150 pesos.
A partir del mes de noviembre de 2004 se
decide que no circulara el dólar y demás
monedas extranjeras, quedando en
circulación el peso convertible cubano (CUC)
y el peso cubano (CUP). De esa manera el
Banco Central de Cuba, logra el control
de la divisa y la emisión de la moneda.
El Estado tuvo que legalizar la
circulación del dólar y crear un mercado
interno para recaudar divisas. Se
estableció una tasa de cambio 1x1 en el
sector empresarial, mientras que la tasa
de cambio para la población funcionó en
base a la oferta y la demanda del dólar
y el peso cubano. Mediante una política
de saneamiento financiero (eliminación
de gratuidades, subsidios, tiendas
recaudadoras de divisas, mercados
agropecuarios, etc.) se ha logrado
estabilizar la tasa de cambio para los
ciudadanos entre 20 y 25 CUP/dólar.
Normalmente, un país subdesarrollado
devalúa la moneda y promueve la
inflación para promover las
exportaciones. Cuba hizo lo contrario,
equiparó el CUC al dólar 1x1 a nivel
empresarial (revaluó el peso
convertible) para facilitar las
importaciones; y devaluó el CUP para los
ciudadanos 1x25, para estimular la
entrada de dólares.
La doble tasa de cambio resulta
problemática hoy por varias razones,
entre ellas, estimula las importaciones
y no promueve las exportaciones. Los
principales cambios en esta primera
etapa se producirán en el sector de las
personas jurídicas, a fin de propiciar
las condiciones para el incremento de la
eficiencia, la mejor medición de los
hechos económicos y el estímulo a los
sectores que producen bienes y servicios
para la exportación y la sustitución de
importaciones.
Para responder a esta quinta pregunta,
hay que tener en cuenta la diferencia
entre la competitividad espuria y la
competitividad legítima.
La tasa de cambio monetaria es la tasa
en que las monedas extranjeras, incluida
la internacional, son convertidas a la
nacional. Un país que compite
internacionalmente, mediante el
mejoramiento de la productividad,
tendencialmente revalúa su moneda. Esto
es competitividad legítima.
Téngase en cuenta que el patrón oro
desapareció desde los años treinta y las
monedas son fuertes o débiles en
dependencia de sus capacidades
productivas nacionales, más que por las
reservas en oro que posean dichos
Estados. Un país que compite
internacionalmente mediante una mayor
explotación de su clase obrera, en
términos de intensidad de trabajo,
tendencialmente reduce el valor de su
moneda. Esto es competitividad espuria.
Los países subdesarrollados devalúan sus
monedas porque compiten básicamente
mediante altas tasas de explotación e
inflación. El aumento de la explotación
es el antídoto de los países
subdesarrollados contra la competencia
tecnológica frente a los países
desarrollados. Una alta tasa de
inflación en el país subdesarrollado
conduce a un salario real bajo. La
inflación no aumenta la producción ni el
valor, pero sí reduce el salario real,
como regla.
Un empresario de un país subdesarrollado
con alta inflación, al vender al
extranjero pierde competitividad, a
menos que dicho Estado nacional deprecie
la moneda. Gracias a la depreciación se
obtiene menos moneda internacional, es
decir, menos valor internacional. Ello
equivale a reducir los precios de sus
mercancías en el exterior. No es casual
que siempre los países subdesarrollados
firmen acuerdos con el FMI en los cuales
están obligados a combinar fuertes
reducciones en los gastos de bienestar
social con una drástica depreciación.
Mediante la inflación los capitalistas
obtienen más plusvalía absoluta y
mediante la depreciación pueden vender a
precios competitivos en el mercado
internacional.
En las últimas décadas, Estados Unidos,
y la Unión Europea, a pesar de su alto
desarrollo tecnológico, han acudido
sistemáticamente a esta competitividad
espuria.
Con la inversión extranjera directa,
Cuba aspira alcanzar en un mediano o
largo plazo, mejorar la productividad, y
por tanto, revaluar su moneda.
La respuesta a esta pregunta puede
realizarse también a la inversa: ¿Qué
aporta la unificación monetaria y esta
nueva ley a la actualización del modelo
económico?
La unificación monetaria crea un entorno
más favorable a la inversión extranjera
y a llevar adelante un modelo económico
socialista cubano próspero y sostenible,
no sin riesgos y obstáculos, porque el
mundo se mantiene convulso en medio de
una crisis global y se evidencia la
intención imperial de un nuevo reparto
económico y territorial del mundo
mediante las Alianzas del Pacífico y del
Atlántico.
Además, se hace imprescindible la
organización y aprendizaje del personal
cubano idóneo para la aprobación eficaz
y eficiente de la inversión extranjera,
con vistas al desarrollo diverso de la
economía cubana y a la competitividad
del aparato productivo nacional, tarea
estratégica de gran envergadura nada
fácil de realizar.
Es todo lo que puedo decirte por el
momento y responsablemente como
profesional de la economía.
* Presidente de la Sociedad Científica
de Pensamiento Económico y Economía
Política de la Asociación Nacional de
Economistas y Contadores de Cuba (ANEC)
** Periodista que cubre Centroamérica,
el Caribe y Cuba, para la agencia Portal
del Sur en Argentina. |