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Norman Girvan: luchador
caribeño y latinoamericano
[11.04.2014]-
Actualización 10:00 pm de Cuba
El 9 de abril del presente, falleció en
La Habana el prestigioso economista
jamaicano Norman Paul Girvan. Conocido y
respetado en todo el Caribe por su rigor
y nivel académico y por su compromiso
con la autonomía económica y con el
desarrollo independiente para todas las
naciones caribeñas. Mereció el título de
Doctor Honoris Causa en Ciencias
Económicas de la Universidad de La
Habana. La Asociación Nacional de
Economistas y Contadores de Cuba (ANEC)
durante muchos años contó con el apoyo
solidario y la amistad de Norman Girvan.
Su asistencia a los eventos de
Globalización y Problemas del Desarrollo
organizados en la Habana, dieron
testimonio fecundo de sus ideas por un
Caribe y una América verdaderamente
Nuestra.
Entre el 2002 y 2004
ocupó la Secretaría General de la
Asociación de Estados del Caribe, lo
cual demuestra su condición de
intelectual orgánico, portador de las
ideas más progresistas de la humanidad.
Fue siempre solidario con las causas
justas y las luchas internacionalistas y
de independencia de los pueblos del
Tercer Mundo y en especial con la
Revolución Cubana.
Se desempeñó como
profesor, investigador y conferencista
de la Universidad de las Indias
Occidentales, campus de St. Augustine,
en Trinidad y Tobago, muy reconocido por
sus estudios caribeños, particularmente
en el campo de la Economía política y
las Teorías del Desarrollo Económico.
Fue uno de los miembros
de la Junta Directiva del Centro Sur
(South Centre) y junto a su presidente
dirigió y supervisó el funcionamiento de
esa organización intergubernamental de
los países en desarrollo. Se destacó por
ser un abanderado de los procesos
integracionistas caribeños y
latinoamericanos más legítimos
defensores de los intereses populares,
como la Alianza Bolivariana de los
Pueblos de Nuestra América (ALBA) y la
Comunidad de Estados Latinoamericanos y
Caribeños (CELAC).
Norman Girvan se
caracterizó por reflejar en sus libros y
artículos los aspectos históricos y
críticos para poder explicar lo
autóctono y diverso del desarrollo
económico y social del Caribe; ello le
permitió realizar un aporte creativo a
una teoría económica especifica para el
desarrollo de los pequeños Estados
insulares del Caribe; lo cual constituyó
también un aporte al pensamiento
económico universal.
Resulta
muy significativo que el pensamiento
económico caribeño más creativo –tal y
cual fue desarrollado por Norman Girvan–
no se limitó al análisis únicamente
económico o técnico; sino que acudió al
conjunto de las ciencias sociales que
permiten un verdadero enfoque holístico
para abordar el diagnóstico de la
dependencia en las pequeñas economías
muy abiertas de nuestro Caribe insular.
Ello explica su aporte muy significativo
al esclarecimiento de la "economía de
plantación" y la herencia que dejó este
sistema de dependencia imperialista en
las estructuras económicas de nuestros
pequeños Estados caribeños; pero más
importante aún puede considerarse su
identificación de una agenda para el
desarrollo de toda la región caribeña.
Una característica muy destacada de su
personalidad, fue su capacidad para el
debate franco y su elegancia para decir
la verdad amistosa y crítica.
Norman
Girvan nos ayudó a comprender cómo en el
Caribe se unen, se entrelazan y se
yuxtaponen las más complejas influencias
culturales latinas, africanas,
anglosajonas y asiáticas en un espacio
geográfico marcado por choques,
encuentros y mutuas transculturaciones
que dieron origen a un nuevo elemento de
identidad específico para toda la región
y donde las diferencias existentes, y
otras que históricamente se nos
impusieron, no fueron impedimento
insoslayable para que la diversidad de
culturas que forman nuestro universo
cultural, conformaran nuestra identidad
.
En los tiempos que
vivimos en nuestra región,
latinoamericana y caribeña, que tanto
nos exige emprender juntos el desarrollo
de Nuestra América y nuestro Caribe,
tendrá que estar presente la obra
teórica y práctica de Norman Girvan,
como luchador por la unidad caribeña y
latinoamericana; y para Cuba, como el
amigo entrañable y solidario con su
Revolución. |
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