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Sicad II,
un paso a la solución del problema
cambiario en Venezuela
Por Mark Weisbrot - TeleSUR
[11.04.2014]-
Actualización 10:00 pm de Cuba
Todas las economías se enfrentan a
importantes problemas estructurales y
políticos. Sin embargo, ciertos
problemas son más importantes y urgentes
que otros en determinados momentos. En
relación con Venezuela, desde hace
cierto tiempo mantengo que el principal
problema económico es el sistema
cambiario. Un sistema de tipo de cambio
fijo con devaluaciones periódicas tiende
a ser más propenso a las crisis que
otras modalidades cambiarias, en
particular en un país como Venezuela,
donde la inflación ha sido
históricamente más alta que la de sus
socios comerciales.
Hace apenas dos años, durante el primer
trimestre del año 2012, el sistema
cambiario no causaba crisis alguna. La
economía crecía a un ritmo saludable
junto a una inflación a la baja que
alcanzó una tasa anual de 10,1 por
ciento en el primer trimestre de ese
año. No obstante, para finales del 2012
la inflación comenzó a repuntar, al
igual que la tasa del dólar negro o
paralelo, la cual pasó de 12 Bs por
dólar en octubre de 2012 a un pico de 88
a finales de febrero del año en curso.
Para muchos, parecía que Venezuela
padecía un espiral
"inflación-depreciación"; situación en
la que la moneda nacional pierde valor
con respecto al dólar, generando
inflación que a su vez hace que la
moneda se devalúe aún más, y así
sucesivamente. En casos extremos, una
tal espiral puede culminar en
hiperinflación, y los detractores del
Gobierno (incluyendo gran parte de los
medios nacionales e internacionales)
promovían la idea de que la economía iba
precisamente en esa dirección.
Por supuesto, la hiperinflación nunca
fue una verdadera amenaza -tampoco lo es
ahora-, pero la relación entre el costo
creciente del dólar negro y la tasa de
inflación se convirtió en un problema
serio.
Afortunadamente, el 19 de febrero, el
Gobierno anunció un nuevo sistema
cambiario, el Sicad II, de modo de
romper el ciclo inflación-depreciación.
El 24 de marzo, los bancos y agentes
privados comenzaron a vender dólares a
una tasa fijada por el mercado a quien
los quiera, logrando así la
subcotización del mercado negro.
¿Funcionará el nuevo sistema cambiario?
Por los momentos parece haber domado al
mercado negro. Hubo una caída enorme en
dicho mercado cuando se anunció el nuevo
sistema: cayó de 87,91 Bs por dólar el
19 de febrero a una baja de 57,06 para
el 21 de marzo. Desde entonces ha
rebotado un poco y se encuentra
actualmente en 66,39 (al 3 de abril).
Podemos esperar fluctuaciones en el
mercado negro debido a la especulación,
mientras los participantes sacan cuentas
de cómo el nuevo sistema afectará el
precio del dólar "paralelo". Pero sí
parece haberse frenado la tendencia
hacia el aumento del dólar negro durante
el pasado año y medio. Aún más
significativo ha sido que la tasa del
Sicad II se ha mantenido estable,
reduciéndose levemente de 51,86, el día
que iniciaron las operaciones para
ubicarse en 49,19 el 1° de abril.
Todavía es temprano para sacar
conclusiones, pero hasta ahora el
sistema Sicad II ha vivido un buen
comienzo y probablemente logre alejar
las operaciones cambiarias del mercado
negro al colocar un disyuntor en el
ciclo inflación-depreciación que
presenciamos durante el pasado año y
algo de este. Es importante tener en
cuenta que parte del aumento en la tasa
del mercado negro del pasado año fue
impulsado por la especulación,
incluyendo aquella gente que compraba
dólares porque imaginaban que se trataba
de una apuesta segura. Con el Sicad II,
el Gobierno ha demostrado que el dólar
puede tanto bajar como subir; también
puede ser estabilizado, incluso dentro
de un sistema basado en el mercado.
Existen analistas que aseguran que el
Sicad II empeorará el problema
inflacionario, lo cual es poco probable.
Tal como lo señala Bank of America
Merrill Lynch (Boaml) en su último
informe sobre Venezuela del 21 de marzo,
la mayoría de los precios ya están
determinados por la tasa del mercado
negro, y la tasa del Sicad II es
bastante más baja que la del mercado
negro. Aunque este último no sea tan
grande, no hace falta que sea enorme
para que influya en una gran cantidad de
precios. Mientras exista suficiente
demanda para que un proveedor que
importe con dólares negros pueda cubrir
sus costos, esto determinará el precio
en los márgenes, y quienes tengan acceso
a dólares más baratos obtendrán mayores
ganancias.
El informe de Boaml también deja claro
que Venezuela está muy lejos de algo que
se asemeje a una crisis en la balanza de
pagos. Según el informe, si se suman los
activos líquidos y casi líquidos del
Banco Central, Pdvsa y otros activos del
Gobierno, la suma es de más de $50 mil
millones, lo cual constituye una
cantidad saludable de reservas con
respecto a las importaciones de
Venezuela. El informe estima que incluso
las reservas de oro que se mantienen
domésticamente -alrededor del 70 por
ciento de las reservas del Banco
Central-, pudieran ser convertidas en
efectivo en un lapso de dos meses.
Además, la deuda pública externa de
Venezuela (Pdvsa incluida), como
porcentaje del PIB se ubicó de modo
estable en 27,6 por ciento del PIB entre
2012-2013, y su balanza por cuenta
corriente mejoró a un tenor de 1,9 por
ciento del PIB (durante el tercer
trimestre del 2013). El sistema Sicad II
también reducirá el déficit fiscal de
Venezuela, al ofrecerle al Gobierno más
bolívares por los dólares con que
suministra este mercado.
A Boaml le parece increíble, en vista de
estas cifras, que Venezuela esté pagando
las más altas tasas de interés entre los
mercados emergentes respecto a sus bonos
soberanos denominados en dólares; varios
puntos porcentuales por encima de
Ucrania. En consecuencia, valoran estos
bonos como una buena compra para los
inversionistas en vista de su alto
rendimiento y las pocas probabilidades
de incumplimiento. Cuesta rebatir este
análisis.
Sin duda Venezuela aún cuenta con una
cantidad de problemas económicos
importantes por solucionar, entre los
cuales destacan el tema del
desabastecimiento y la necesidad de
reducir la inflación. Pero el país ha
dado un paso importante en la dirección
correcta en lo que concierne al tipo de
cambio.
* Mark Weisbrot es codirector del Center
for Economic and Policy Research, en
Washington, D.C. También es presidente
de la organización de política exterior
Just Foreign Policy.
Fuente:
http://www.telesurtv.net/articulos/2014/04/06/sicad-ii-un-paso-a-la-solucion-del-problema-cambiario-en-venezuela-9987.html
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