|
Estados
Unidos sin recuperación ni inflación
Por Oscar Ugarteche - Ariel Noyola
Rodríguez
El Bureau of Economic Analysis (BEA),
desde hace como cinco años saca
proyecciones de crecimiento trimestrales
que luego revisa a la baja con
variaciones sustantivas. De esta forma,
los anuncios del PIB hay que mirarlos
con precaución, no en su primer anuncio
sino en la tercera revisión.
[04-04.2014]-
Actualización 9:00 am de Cuba
El presidente de la Reserva Federal (Fed)
de Estados Unidos, Ben Bernanke, al
enfrentar la mayor crisis después de la
Gran Depresión de 1929, a partir de
noviembre de 2008 dejó a un lado dos de
los tres objetivos del banco central, la
estabilidad financiera y el control de
precios, e hizo del tercero, el pleno
empleo, el blanco de la política
monetaria: los programas de estímulo
monetario (Quantitative Easing) puestos
en marcha no serían retirados hasta que
la tasa de desempleo se redujera a 6.5
por ciento. Ahora, empero, la Fed retira
el estímulo monetario mientras Estados
Unidos no asiste a una recuperación
sostenida del PIB, ni a una baja
sustancial del desempleo, y parece
enfrentar riesgos de deflación y de
nuevas burbujas financieras.
El Bureau of Economic Analysis (BEA),
desde hace como cinco años saca
proyecciones de crecimiento trimestrales
que luego revisa a la baja con
variaciones sustantivas. De esta forma,
los anuncios del PIB hay que mirarlos
con precaución, no en su primer anuncio
sino en la tercera revisión. El primer
anuncio parece hecho para manejar
expectativas y tomar decisiones de
política monetaria. En septiembre de
2013, fecha del estimado más certero del
crecimiento del PIB anual, calcularon
que el año cerraría en 2.8%, muy encima
de lo observado de 2009 en adelante. A
la tercera revisión en marzo de 2014 el
dato fue de 1.9% anual del año 2013 en
su conjunto. Según la BEA se debió a una
caída en la tasa de formación bruta de
capital, del consumo privado y a un
menor gasto público, lo que tiene
sentido en el marco de políticas de
austeridad fiscal. Eso pone las cifras
anuales de crecimiento de 2009 en
adelante en -2.8%, 2.5%, 1.8%, 2.8% y
1.9% en el 2013. No existe pues una
recuperación vigorosa. Los estimados,
siempre están en el ojo del que mira.
Los programas de inyección comenzaron en
noviembre de 2008 para reactivar el
crédito y evitar la deflación con el QEI
que se mantuvo hasta agosto de 2010. La
inflación (core inflation) anual a mayo
de 2010 bajó hasta 0.3 % que es cuando
Bernanke decidió inyectar liquidez más
seriamente para generar un poco de
inflación monetaria. Entonces inició el
QEII en noviembre. Este sí tuvo algún
efecto y en agosto de 2011 la inflación
llegó a 3.1% anual y comenzó el declive.
Por ello, en septiembre de 2013 se
inició el QEIII con un monto inicial de
45,000 mdd, que aumentó a 85,000 mdd en
diciembre de ese mismo año.
Con todo y estímulos monetarios, la
evidencia muestra que la inflación está
de bajada desde 2011 cuando cerró el año
en 2.9%; en 2012 fue de 1.9% y
finalmente en 2013, de 1.7 por ciento.
A lo anterior se suma la débil
recuperación del mercado laboral. El
desempleo parece estancado en 6.7% a
febrero de 2014. El cálculo oficial deja
de lado que en los últimos cincos años
alrededor de 5 millones 730 mil personas
abandonaron la búsqueda de trabajo ante
la debilidad estructural de la economía
estadounidense según The Economic Policy
Institute. De añadirse en la
contabilidad, la tasa de desempleo sería
de al menos 10 por ciento. El rumbo de
la macroeconomía a todas luces va por la
reducción salarial en un intento por
exportar más, lo que no está induciendo
una recuperación de la tasa de inversión
fija, ni menos aún la recuperación
sostenida del ritmo consumo o producción
de bienes y servicios a los niveles
previos a la crisis.
En comparación con marzo de 2009, los
índices de la Bolsa de Nueva York, el
S&P 500, el Dow Jones y el Nasdaq han
aumentado 178, 151 y 242%
respectivamente. El peligro está en que
los índices de la Bolsa no se sostienen
con los datos económicos a la vista. Las
compras masivas de bonos del Tesoro y de
activos hipotecarios llevaron a que la
hoja de balance de la Fed pasara de 1
billón a 4.18 billones (trillions en
inglés) de dólares entre septiembre de
2008 y marzo de 2014. Muchos de estos
salieron como capitales de corto plazo a
los mercados emergentes. El retiro del
estímulo pretende el retorno de los
capitales para empujar el crecimiento en
el centro al costo de estrangular al
resto del mundo a través de
depreciaciones cambiarias y caídas de
las bolsas de valores, con las
consecuentes reducciones del consumo y
crecimiento económico.
El efecto global del retiro del estimulo
monetario es triple cuando se considera
que hay un triple arbitraje en los
mercados de dinero, cambiario y de
valores. La tasa de interés cero ha
empujado los capitales al exterior y con
estos anuncios hay regresos a casa. La
rentabilidad en dólares es muy baja pero
ante la posibilidad de shocks cambiarios
es un refugio. Así tenemos la reversa
del triple arbitraje.
Hay quienes están regresando también a
yuanes y a euros, ambos de mayor
rentabilidad. Al mismo tiempo bajan los
precios de los commodities y se produce
un ajuste del consumo en las economías
emergentes.
La semana que terminó el 12 de marzo,
los bancos centrales vendieron 106,000
mdd invertidos en bonos del Tesoro
estadounidense para sostener sus tipos
de cambio, la mayor caída semanal en la
historia.
Una semana después, Janet Yellen, ahora
al frente de la Fed, anunció la
reducción del estímulo monetario a
55,000 mdd mensuales y declaró que el
final de la política monetaria basada en
bajas tasas de interés ocurrirá "mucho
más allá del momento en que el desempleo
sea de 6.5 por ciento". Para evitar el
mal rato de anunciar que el desempleo
crece, mejor ha sido sacarlo de los
criterios para retirar el estímulo
monetario. El augurio para 2014 no es el
mejor y consolida la tendencia de un
ritmo bajo de crecimiento a nivel
mundial.
- Oscar Ugarteche es economista peruano,
trabaja en el Instituto de
Investigaciones Económicas de la UNAM,
México. Miembro del SNI/Conacyt.
Coordinador del Observatorio Económico
de América Latina (OBELA) www.obela.org
y presidente de ALAI
www.alainet.org - Ariel Noyola
Rodríguez es miembro del proyecto OBELA,
IIEC-UNAM. |