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DOSSIER Argentina contra los fondos buitre: Un conflicto de soberanía

[08.08.2014]- Actualización 10:30 pm de Cuba

Al cierre

Argentina acusa a EE.UU. ante la Corte de Justicia de La Haya

El gobierno de Argentina formalizó este jueves (7 de julio) una demanda contra los Estados Unidos ante el Tribunal Internacional de La Haya, debido al conflicto con los llamados “fondos buitre”, tenedores de bonos que han puesto en riesgo a la economía del país sudamericanos y son defendidos por un juez de la ciudad de Nueva York. “La Argentina sostiene que los Estados Unidos realizaron violaciones de la soberanía argentina y otras ilegalidades como resultados de las decisiones judiciales adoptadas por los tribunales estadounidenses en relación a la reestructuración de la deuda pública”, resumió la Corte en un parte de prensa difundido este mediodía. La Corte Internacional envió ahora la presentación al gobierno de los Estados Unidos, que deberá aceptar la jurisdicción del tribunal para que haya un caso. “No se va a tomar ninguna acción en el proceso hasta tanto los Estados Unidos acepten la jurisdicción de este tribunal”, alertaron las autoridades de La Haya. En un comunicado, la Presidencia del país informó que hizo la presentación contra los Estados Unidos “por la violación de su obligación internacional de respetar la soberanía de la República Argentina, en particular sus inmunidades soberanas, la violación de su obligación internacional de no aplicar o estimular medidas de carácter económico y político para forzar la voluntad soberana de otro Estado y la de ejercer de buena fe y conforme a derecho las funciones judiciales que la República Argentina ha aceptado” Consideró que “la responsabilidad internacional de los Estados Unidos por la violación de las obligaciones menciona surge, principalmente, de la acción de uno de sus órganos, el Poder Judicial”. Y agrega que “dado que el Estado es responsable de la conducta de todos sus órganos, las violaciones mencionadas han generado una controversia entre la República Argentina y los Estados unidos”, por lo que la somete a la Corte Internacional. “Para el caso de que los Estados Unidos no aceptaran la competencia de la Corte, la República Argentina entiende que ese país está en la obligación de indicar un medio de solución pacífica alternativo para resolver la presente controversia”, añade la nota. (Tomado de Infobae)

Stiglitz: “Es una bomba al sistema económico global” El premio Nobel de Economía Joseph Stiglitz consideró que el fallo del juez Thomas Griesa, que obliga a la Argentina a pagar a los fondos buitre, es una suerte de bomba de la que no se sabe “cuán grande será la explosión”, y sostuvo que “la campaña contra la Argentina muestra cuán profunda puede ser la influencia de los fondos (especulativos) por fuera de los mercados a los que apuestan”. “Hemos tenido muchas bombas alrededor del mundo, y ésta es una que Estados Unidos le está tirando a todo el sistema económico global”, aseguró Joseph Stiglitz, citado por el diario estadounidense The New York Times. En su artículo, el Nobel sostuvo que “Mientras la firma del Sr.(Paul) Singer (titular del fondo buitre NML) tiene todavía que cobrar algún dinero de la Argentina, algunos expertos en deuda señalan que la batalla ya orientó la balanza a favor de los acreedores en el enorme mercado de deuda al que acuden regularmente los países para enfrentar su déficit”. La consecuencia de este cambio en la relación de fuerzas es bastante lógico, añadió: “Los países en crisis ahora pueden encontrar más difícil hallar alivio de los acreedores después de un default de su deuda”. (Tomado de Página 12, Argentina)

Articulo Argentina en el imperio de los buitres Juan Torres López* Lo que está oyendo y leyendo la mayoría de la gente en los medios de comunicación en los últimos días es que Argentina ha dejado de pagar a sus acreedores y que eso es consecuencia de la mala gestión de un gobierno que se ha apartado de lo que debe hacerse para gestionar bien los asuntos económicos. Una versión que, como suele ocurrir, se aparta bastante de la realidad. Un poco de historia Argentina es un país que ha sido saqueado varias veces en los últimos decenios. Primero, por sus propia oligarquía, bien directamente o a través de gobiernos de militares fascistas o de civiles que no solo expoliaron a su pueblo en beneficio de muy pocas personas y empresas, sino que mataron o encarcelaron a miles de personas para conseguirlo. También, por grandes empresas y bancos internacionales (entre las que los españoles ocupan un lugar de honor) que se apropiaron a precio de saldo de los principales activos de la economía argentina. Y, últimamente, por los grandes fondos financieros y de inversión internacionales. Los dos principales medios que se han utilizado para ese saqueo (además, como he dicho, de la represión política y del asesinato) han sido las privatizaciones y la deuda. Mediante las primeras, los gobiernos corruptos neoliberales vendieron empresas y propiedades argentinas a grupos económicos extranjeros que se hicieron a precio de saldo con la mejor parte de la economía de aquel país (ver como un simple ejemplo: Cómo España vacio´ Aeroli´neas Argentinas). La estrategia de la deuda fue puesta en marcha por la dictadura militar al servicio de los grandes bancos internacionales y más adelante se ha ido retroalimentando a base de intereses leoninos y de la gestión ruinosa de los gobiernos neoliberales. Para complacer a la banca internacional, la dictadura militar argentina endeudó al país en unos 45.000 millones de dólares, y a pesar de que se lleva treinta años pagando principal y deuda y de que ha habido varias quitas y reestructuraciones, ahora la deuda es seis veces mayor que cuando empezó la espiral. Algo lógico porque el interés compuesto que se aplica a los préstamos está concebido justamente para eso: para que la deuda no solo no desaparezca, sino para que crezca indefinidamente, sobre todo, si al mismo tiempo se deja a los deudores sin fuentes propias de ingresos para hacer frente con normalidad a los pagos. El origen del problema actual En 2001 se produjo la última gran caída de la economía argentina que llevó a la pobreza al casi el 40% de la población. En esa situación un gobierno interino declaró la suspensión de pagos, lo que permitió que entre 2002 y 2004 la economía se recuperase, creciendo un 9% anual. Cuando la situación quedó algo más estabilizada, en 2005, el nuevo presidente Kirchner propuso una reestructuración de esa deuda dejada de pagar (lo que significaba seguir pagándola, aunque en condiciones diferentes) que fue aceptada por el 76% de los acreedores. Y más adelante, en 2010, la nueva presidenta Cristina Kirchner volvió a proponer otra reestructuración que ya alcanzó al 91%. Eso significaba que solo quedaban por reestructurar unos 3.600 millones de dólares. Se puede afirmar que esas operaciones de 2005 y 2010 fueron exitosas, aunque no exentas de críticas al aceptar que una deuda inicialmente ilegítima siguiera siendo asumida por el pueblo argentino. Al menos, permitieron que la economía se recuperase y que los acreedores siguiesen cobrando. Los fondos buitre El 9% restante de la deuda es la que habían adquirido los llamamos “fondos buitre”, es decir, inversores que expresamente compran deuda en riesgo de suspensión de pagos (con tipos de interés muy altos pero con gran posibilidad de impago) para hacer negocio logrando por vía judicial que se pague al 100%. Para lograrlo, los buitres no aceptan nunca ningún tipo de reestructuración y pleitean en países favorables —normalmente Estados Unidos o Inglaterra— para reclamar cantidades multimillonarias por los títulos que poseen. Para ganar solo necesitan que el país se vea forzado a la reestructuración (y para ello hacen todo lo posible para que la economía en donde han comprado títulos se hunda) y que un juez les dé la razón, como últimamente ocurrió en Estados Unidos con la deuda propiedad de Paul Singer, el propietario de un fondo buitre de menos de 300 empleados que ahora pone en jaque a un país con más de 40 millones de habitantes. La connivencia de los estados y las instituciones internacionales La influencia de estos fondos buitre sobre la deuda de los estados, y por tanto sobre la estabilidad de sus economías, fue deliberada y precisamente con el fin de debilitar a los gobiernos ante los poderes financieros privados. Comenzó cuando en los planes de los años 80 del siglo pasado dirigidos a “salvar” a las economías periféricas previamente endeudadas, se permitió que lo que hasta entonces hacía ese tipo de fondos de inversión con la deuda privada se hiciera también con la deuda soberana. Y, sobre todo, cuando el llamado Plan Brady permitió que los títulos públicos pudieran ser canjeados en mercados bursátiles, lo que multiplicó el número de prestamistas y dificultaba enormemente la negociación de los gobiernos con sus acreedores, pues muchos de ellos se ocultaban en el anonimato, justamente, para poder actuar más tarde como auténticos buitres. Paralelamente, los organismos internacionales que patrocinaban y diseñaban todos estos planes obligaban a que los estados incorporasen cláusulas de renuncia a su propia jurisdicción y aceptaran la de tribunales extranjeros. Lo que ha ocurrido ahora El problema al que actualmente se enfrenta Argentina es que se ha hecho firme una sentencia de un juez de Nueva York que en febrero de 2012 dio la razón, como siempre pasa en algún lugar u otro, al fondo buitre de Paul Singer y que obliga a pagarle en su totalidad los títulos que se dejaron de abonar en 2001. Como en ocasiones anteriores, Argentina había hecho frente al pago correspondiente a las condiciones establecidas en la reestructuración mencionada depositando para ello 539 millones de dólares en un banco estadounidense. Pero con esta sentencia, el citado juez bloqueó el pago al establecer que también debe pagarle el 100% y con anterioridad a quienes, como acabo de decir, no aceptaron la medida, a los fondos buitre. Es decir, para satisfacer a algo menos del 1% el juez impide que se siga pagando al 99% restante de los acreedores. Al bloquear ese pago es cuando se produce la paradoja: hay una suspensión de pagos (como inmediatamente afirma la agencia de calificación Standard & Poor’s para complicar las cosas favoreciendo a los acreedores y disparando las operaciones especulativas) porque los 539 millones de dólares no llegan a los acreedores, pero Argentina sí ha pagado, puesto que ha depositado el dinero con la intención de pagar. Y lo malo es que el problema creado por esa sentencia no termina aquí: cuando se realizó la reestructuración, los acreedores que la aceptaron lo hicieron a condición de que si algún otro recibía en algún momento condiciones especiales (como ahora ocurre con el fondo buitre) el Estado argentino tendría que resarcirlos. Lo que significa que las indemnizaciones pueden multiplicarse y provocar entonces un problema insoluble para ese país (un llamado “efecto aceleración” de la deuda). La otra paradoja es que ahora Argentina está de nuevo de rodillas antes los grandes grupos financieros a pesar de que ha cumplido regularmente con sus obligaciones, de que ha manifestado que tiene voluntad de pagar incluso la deuda que aún tiene en suspensión de pagos desde hace años, a pesar de que los acuerdos se consideraron favorables para la inmensa mayoría de los acreedores y a pesar de que ha aceptado todas las resoluciones judiciales. Le ha pasado lo que decía Rose Park que le ocurrió a la comunidad negra de Estados Unidos: “cuanto más obedecimos, peor nos trataron”. Las conclusiones de esta historia tan rápidamente expuesta son claras: al no haber tribunales internacionales especializados y realmente independientes, los pueblos están al albur de quienes pueden influir en cualquier juez del juzgado más inhóspito. Las operaciones puramente especulativas y los financieros que deberían de ser un crimen económico contra la humanidad gozan de plena libertad mientras que los gobiernos representativos han de actuar con las manos atadas. El negocio de la deuda se nos impone a todos y por encima de cualquier otra lógica social o necesidad humana. Es el imperio de los buitres sobre el mundo y Argentina volverá a pagarlo si el mundo no reacciona.

*Catedrático de Economía Aplicada de la Universidad de Sevilla. Autor de numerosos libros y trabajos científicos entre los que destacan últimamente Los amos del mundo. Las armas del terrorismo financiero y Lo que debes saber para que no te roben la pensión.

(Tomado de Publico.es)

El conflicto entablado entre el gobierno argentino y los fondos buitre es hoy día uno de los temas más importantes de la actualidad económica ya que está en juego la soberanía de una nación que trata de alcanzar un desarrollo independiente frente al chantaje y las presiones de los poderosos círculos del capital especulativo.

Para los analistas, este tema presenta varias facetas que no deben pasarse por alto. La primera de ellas, en orden cronológico, evidencia que el endeudamiento de la economía argentina comenzó cuando el país suramericano estaba sometido a una dictadura militar que implantó la política de privilegiar los intereses de la oligarquía nativa y las empresas transnacionales.

Los efectos negativos de esta estrategia neoliberal se agudizaron en los últimos años del siglo pasado y desembocaron en la gran crisis que hundió al país en la bancarrota económica, el empobrecimiento de las familias argentinas y el quiebre de las instituciones políticas.

Más adelante, a medida que han transcurrido los primeros lustros de este siglo, los esfuerzos desplegados por los gobernantes argentinos han puesto el énfasis en la búsqueda de nuevos caminos para el desarrollo y el logro de una distribución más equitativa de la riqueza, objetivos respaldados por una elevación del prestigio internacional de la República Argentina.

EL ECONOMISTA DE CUBA ha reunido en este dossier un conjunto de informaciones y artículos que analizan las causas y repercusiones del endeudamiento argentino, con el propósito de brindar a nuestros lectores un panorama de los grandes desafíos que enfrenta ese país hermano y en cuyo desenlace están puestas las miradas de los más diversos actores de la economía mundial.

Índice

Pág, 4 Fondos buitre. Concepto

" 6 Cronología
" 9 ¿Quiénes son los fondos buitre?
" 11 El incidente de la fragata "Libertad"
" 13 La proposición argentina para evitar el default
" 14 Ex directivo FMI admite que asesora a fondos buitre
" 15 Pasajes de la audiencia con el juez Griesa en E.U.

Artículos

" 18 Atilio Borón: ¿Por qué el juez Griesa actúa como lo hizo en el caso de los fodos buitre?
" 20 Hugo Sigman: Los fondos buitre, una plaga global
" 23 Julio C. Gambina: ¡¡¡Honrar las deudas, no los fraudes!!!

¡AL CIERRE!

Información publicada en el diario "La Jornada" de Buenos Aires, el 23 de julio de 2014

Comunicado del Ministerio de Economía

"El juez Griesa no resolvió nada y los buitres siguen amenazando", es el título del comunicado difundido ayer por el Ministerio de Economía, en donde relata las líneas principales del encuentro mantenido con el magistrado de distrito y los demandantes. En la reunión estuvieron presentes representantes de las cámaras compensadoras europeas Euroclear y Clearstream, los bancos fiduciarios Citibank, Bank of New York (BoNY) y JP Morgan y los bonistas europeos (Eurobondholders). El encuentro buscaba resolver, de acuerdo con su propia orden, un conjunto de mociones que fueron presentadas por estas entidades financieras. "Sin embargo, el juez Griesa, aunque reconoció que Argentina había pagado, no resolvió absolutamente nada sobre ninguna de estas cuestiones para las que él mismo había convocado a la audiencia, manteniendo con ello su insólita prohibición de cobro", detalla el comunicado.

El documento difundido anoche por el Palacio de Hacienda sostiene que el país apoyó las mociones presentadas y reiteró el pedido de una suspensión de la sentencia (stay) "remarcando la imposibilidad de realizar una oferta a los fondos buitre que sea mejor que lo ya ofrecido en los canjes". "Tal pago violaría tanto la ley Argentina como la cláusula RUFO (ver aparte). Esa violación implicaría un perjuicio para el país por una cifra que supera los 120.000 millones de dólares, exponiendo a los funcionarios a responsabilidades penales y civiles", agrega. Según relata, los fondos buitre sostuvieron que es imposible que la cláusula RUFO aplique. "Es por esta razón que Argentina le solicitó al juez Griesa que los fondos buitre tomen un seguro financiero y cubran los riesgos y los costos de una eventual aplicación de la cláusula RUFO. El juez no sólo no concedió una suspensión de su sentencia sino que, además, no pronunció una sola palabra sobre la cláusula RUFO que figura en los prospectos de todos los títulos emitidos en los canjes de 2005 y 2010 en poder del 92,4 por ciento de los acreedores."

El comunicado recuerda que el 26 de junio el país pagó el vencimiento de su deuda por un monto de 1151 millones de dólares, de los cuales 539 fueron depositados en el Bank of New York Mellon (BoNY). "Sin embargo, el juez dio orden a los distintos eslabones del circuito de pagos para que no dejen cobrar a los bonistas. Es decir, actuó como un bloqueo de cobro que recayó sobre dinero que es propiedad legítima del 92,4 por ciento de los bonistas que aceptaron los canjes de 2005 y 2010. Ante esta conducta, los propietarios de los bonos le solicitaron que permita realizar el cobro, lo mismo que los bancos Euroclear, Clearstream y hasta el propio BoNY le pidió que clarifique qué hacer con el dinero", informa. Desde Economía reiteraron que "default es no pagar y Argentina paga". "El dinero depositado no puede bloquearse porque pertenece a los bonistas del canje. El juez debe dejar cobrar a sus legítimos dueños", concluye el comunicado oficial.

Fondos buitre - Concepto

El nombre es una metáfora que compara a estos inversores con los buitres al sobrevolar pacientemente, esperando para lanzarse sobre los restos de una compañía que se debilite rápidamente; o, en el caso de las deudas soberanas, de un país deudor. Los operadores de mercado prefieren evitar esta denominación con denotación negativa, y en su lugar los llaman distressed debt o «fondo de situaciones especiales» (special situations funds, en inglés).

La presidenta de Argentina, Cristina Fernández, en ocasión de una disputa con un fondo buitre que culminó con el secuestro de la Fragata Libertad en un puerto extranjero, afirmó que «los buitres son las aves que comienzan a volar sobre los muertos; los fondos buitre sobrevuelan sobre países endeudados y en default. Son depredadores sociales globales.»[][]

Los fondos buitre no solamente compran deudas de deudores corporativos, sino también de deudas soberanas estatales. Ese es el reciente caso de Argentina, por ejemplo, en el que los fondos buitre adquirieron una porción de la deuda pública externa a bajos precios (a veces sólo el 20 % de su valor nominal), e intentaron que les pagaran cuando explotó la crisis económica argentina de 2001.

Un solo fondo buitre, administrado por Kenneth B. Dart, heredero de la fortuna de la Dart Container, reclamó 700 millones de dólares en un juicio contra el gobierno argentino. Sobre Dart también pesan sospechas de prácticas comerciales e impositivas irregulares, con las que habría logrado arrasar la competencia en el rubro de la fabricación y comercialización de recipientes y vasos de plástico térmicos, con el objeto de girar fondos al extranjero libre de control estatal.

Elliott Associates tiene un largo historial de compra de deudas con el propósito de entablar juicios contra ellas. Según la legislación de Nueva York (jurisdicción en que se dirime el juicio de los fondos buitre contra Argentina), es ilícito comprar deuda con la intención y el propósito de litigar contra ella (N.Y. JUD. LAW § 489: NY Code – Section 489: Purchase of claims by corporations or collection agencies). Sin embargo, hasta ahora, de un modo u otro, estas organizaciones han logrado evadir la condena prevista en la norma.

Concepto de holdout

En finanzas, se llama también a los fondos buitre como holdouts (del inglés to hold out, quedarse fuera), en referencia a la acción que realiza el tenedor de bonos de deuda pública que se mantiene por fuera de una negociación de amortización, en el marco de una reestructuración de dicha deuda provocada por una situación de cesación de pagos o default.

Cuando la entidad emisora de títulos de deuda se encuentra en o cerca de un estado de suspensión de pagos, la misma hace una oferta pública de canje de dicha deuda, en un intento de reestructurar el tiempo o la forma de amortización. Dicho canje requiere que los bonistas acepten el porcentaje mínimo ofrecido por la deuda pendiente.

Sin embargo, si los términos y condiciones de los títulos así lo admiten, los bonistas pueden no aceptar la oferta propuesta y quienes así lo hacen -los holdouts- mantienen su derecho a reclamar el pago de los bonos a su valor nominal, es decir por el que los compraron. Ello, a su vez, puede trastornar el proceso de reestructuración, creando una situación identificada como "el problema de los holdouts".

El problema de los holdouts es visto como una forma de especulación ya que éstos apuestan a que la reestructuración de la deuda se llevará a cabo a pesar de no haber dado su consentimiento, lo que potencialmente aumentaría las posibilidades de efectivamente obtener el pago al valor nominal, mientras que los bonistas que aceptaron obtendrían un pago menor de acuerdo a los términos de la negociación.

En cambio, si la reestructuración no se lleva a cabo, entonces no se obtiene ganancia alguna.

Uso de permutas de incumplimiento crediticio

Los fondos buitre suelen contratar permutas de incumplimiento crediticio (credit default swaps o CDS en inglés), que son similares a una póliza de seguro. Con este instrumento, obtienen una cobertura adicional en caso de una cesación de pagos o default por parte de un país deudor.

Estos contratos de CDS pueden generar que los fondos buitre, además de especular con la cotización del bono de deuda, apuesten a la eventualidad de la cesación de pagos, obteniendo ingresos extra en caso de concretarse.

El expediente argentino

En Francia, el fondo NML Elliot perdió un juicio contra Argentina el 4 de abril de 2013, ya que la Corte Suprema de Francia (Cour de Cassation) dictaminó que el país suramericano tiene derecho a reestructurar su deuda externa y avaló los llamados para canjear títulos en default de 2005 y 2010.[]

Los títulos de deuda argentinos fueron emitidos en 1994, conforme al Fiscal Agency Agreement, acuerdo que prohíbe al emisor de deuda otorgar a futuros acreedores garantías o condiciones más favorables que al resto de los adquirentes de dicho empréstito, lo que se conoce como cláusula pari passu.

Tras el default del 2001, Argentina ofreció en 2005 y 2010 un canje de la deuda soberna a sus acreedores. En ambos canjes se reducían los montos y se diferían los pagos, lo que fue aceptado por el 93% de los tenedores de bonos.

Contra el país suramericano los fondos buitre han impuesto 28 embargos desde 2001,[ ]el Estado ha logrado recuperar todos los bienes por la vía legal, derrotando a los fondos buitre en todas las ocasiones.

El 28 de noviembre de 2012 la Organización Marítima Internacional (OMI) certificó que la Fragata Libertad de la Armada argentina es un buque militar y por lo tanto es innembargable. El 26 de junio de 2013, la Corte Suprema de Ghana obligó al fondo NML Elliot a pagar 8 millones de dólares a la administración del puerto de Tema por mantener secuestrada la Fragata Libertad.

El fondo Elliott Associates de Paul Singer demandó a la Argentina ante la Corte de Nueva York en 2011. El 7 de diciembre el juez de 2011 el juez Thomas Griesa falló a favor de los fondos NML Capital, Aurelius Capital, y algunos actores individuales y declaró que Argentina había violado la cláusula de pari passu.

La Corte de Apelaciones del Segundo Circuito confirmó, el 26 de octubre de 2012, las órdenes emitidas por el juez Griesa. Argentina apeló la decisión ante la Corte Suprema de Estados Unidos con el acompañamiento de los gobiernos de Brasil y Mèxico, de la American Chamber of Commerce de Argentina y del Premio Nobel en Economía, Joseph Stiglitz.[][]

En junio de 2013, en un escrito denominado "Amicus Curiae" (ante la Cámara de Apelaciones de Nueva York), el gobierno de EEUU dijo que la interpretación de Griesa "podría permitir a un solo acreedor frustrar la aplicación de un plan de reestructuración con apoyo internacional, y con ello socavar las décadas de esfuerzos que Estados Unidos ha gastado, para promover un sistema de cooperación y resolución de las crisis de deuda soberana". []

Cronología

ESTE RECUENTO COMIENZA e l 23 de diciembre de 2001, cuando el entonces presidente (interino) de Argentina, Adolfo Rodríguez Saá, declaró el cese del pago de la deuda externa.

A mediados de diciembre de 2002, otro presidente argentino, Eduardo Duhalde anuncia que sólo pagará intereses de la deuda externa, sin utilizar reservas del Banco Central.

En septiembre de 2003, el mandatario recién electo Néstor Kirchner firma con el Fondo Monetario Internacional (FMI) un acuerdo Stand By a tres años.

El 22 de septiembre de 2003, el ministro de Economía, Roberto Lavagna, propone una reestructuración de la deuda, que incluye una quita del 75 por ciento y es rechazada por los acreedores.

En junio de 2004, el Gobierno anuncia la "propuesta de Buenos Aires" para reestructurar los pagos de esa deuda. Redujo la propuesta de quita del 75% a promedios entre el 63% y el 45%. Además, la Argentina interrumpe las negociaciones con el FMI hasta que finalice el proceso de canje.

El 14 de enero de 2005 se realiza el lanzamiento de la operación de canje de la deuda en default. El primer canje de deuda finaliza el 15 de abril de 2005. La Argentina renegocia unos 81.800 millones de dólares y logra una adhesión del 76,15 por ciento. El resto mantiene sus reclamos.

A principios de enero de 2006, la Argentina cancela su deuda con el FMI al concretar un pago anticipado de 9.530 millones de dólares, un pasivo contraído entre enero y septiembre de 2001, con vencimientos programados hasta el 2009;

El 31 de enero de 2007, Argentina y España firmaron un acuerdo de reestructuración de la deuda, asociada al préstamo que España realizó en marzo de 2001, durante la celebración de la XVI Cumbre Iberoamericana.

El 2 de septiembre de 2008, Cristina Fernández resuelve cancelar la deuda de 6.706 millones de dólares con el Club de París, empleando reservas internacionales del Banco Central.

A mediados de septiembre de 2008, la Presidenta anuncia que junto a tres bancos se estudiaba la posibilidad de resolver la deuda con los acreedores que no habían ingresado en el canje de 2005.

El 9 de octubre de 2009, Amado Boudou, por entonces Ministro de Economía, anuncia la reapertura del canje de 20 mil millones de dólares de deuda para los holdouts que no habían aceptado las condiciones de 2005.

Se crea el "Fondo del Bicentenario para el Desendeudamiento" a través de un decreto de necesidad y urgencia el 14 de diciembre de 2009, que dispone el uso de 6.569 millones de dólares del Banco Central de la República Argentina para el pago de la deuda en el año 2010.

El 15 de abril de 2010, se lanza de forma oficial el nuevo canje de deuda, con una quita promedio del 66,3% para inversores institucionales, y del 50% para los restantes. La oferta final indicaba que Argentina terminaría pagando 10.500 millones de dólares por los 20.000 millones de dólares impagos.

El 23 de junio de 2010, la Presidenta anuncia el fin del segundo canje de deuda, con una aceptación del 66% de los tenedores de bonos defaulteados.

En octubre de 2012, la Corte de Apelaciones de Nueva York emitió un dictamen en el cual se considera que la Argentina cometió una discriminación con los fondos buitre y los demás bonistas que decidieron o participar de los canjes de deuda en los años 2005 y 2010.

En noviembre de 2012, el juez Thomas Griesa ratificó que la Argentina debe pagar el 100% de la deuda que mantiene con los bonistas que no ingresaron a los canjes de deuda.

En febrero de 2014, la Argentina apela el fallo de Thomas Griesa y el de la Corte de Apelaciones ante la Corte Suprema de los Estados Unidos.

El 16 de junio de 2014 la Corte Suprema de los Estados Unidos rechaza tratar la apelación de la Argentina y el caso vuelve al juez Griesa.

A mediados de julio los representantes de los fondos buitre emiten un amenazador mensaje en el que declaran que están preparados para llegar al default.

El gobierno argentino responde mediante un aviso pagado donde acusa a los fondos buitre de perseguir la apropiación de importantes recursos del Estado, principalmente los energéticos que posee YPF.

El 22 de julio comparecen en Nueva York las partes litigantes ante el juez Griesa, quien ordena una reunión inmediata con el mediador para discutir el pago de los fondos buitre

Fuente Wikipedia

¿Quiénes son los fondos buitre?
Por Facundo Matos

En rigor, los fondos buitre son fondos de inversión dedicados a apostar en títulos públicos y acciones de máximo riesgo.

Conocidas como vulture funds o hedge funds en inglés, estas entidades invierten enormes cantidades de dinero –que por lo general no son de ellos- para comprar acciones de empresas al borde de la quiebra o bonos soberanos de países en default o cerca de estarlo, como la Argentina de 2001, y obtener ganancias extraordinarias.

Hasta fines de los ochenta, estos fondos compraban acciones de empresas privadas y una vez que se fundían, dividían sus activos y los vendían por separado, aumentando exponencialmente sus ganancias.

Sin embargo, con el lanzamiento del Plan Brady en 1986, los hedge funds encontraron un nuevo modus operandi: comprar bonos de países en vías de desarrollo a precios ínfimos, esperar a que se declare la imposibilidad de pago y luego, excluyéndose de los procesos de reestructuración de deuda, acudir a la justicia reclamando el 100 por ciento del valor del título más intereses adeudados y punitorios.

Lo que los diferencia de los clásicos inversores, es que los fondos buitre no apuestan por bonos con bajo costo esperando que suban sino que compran los títulos ya declarados en default (por eso los llaman buitres), para luego litigar en tribunales extranjeros y reclamar un dinero extra a modo de punición.

Pero, ¿quiénes son estos fondos buitre?

El primero de ellos, NML Capital fue fundado en 1977, tiene un patrimonio de cerca de 30 mil millones de dólares y es el que lleva la ofensiva en el caso contra Argentina. Su dueño, Paul Singer, tiene 70 años, es estadounidense y posee una fortuna personal de más de mil millones de dólares.

Sus tres grandes hitos en materia de inversiones fueron en Perú, a fines del siglo pasado, en el Congo años después, y el caso argentino, por los que obtuvo ganancias de al menos un 400 por ciento.

De su vida privada, se conocen pocas cosas: es divorciado, no se deja fotografiar a menudo y simpatiza con el ala más conservadora del Partido Republicano, para cuyas campañas electorales aporta gruesas sumas de dinero

Mark Brodsky, de Aurelius Capital Management.

Aún más que Singer, Mark Brodsky no es amigo de las cámaras, a tal punto que no hay fotos de él en internet.

Hasta 2005, cuando fundó Aurelius (nombrado así por el emperador de la antigua Roma), trabajaba en Elliott Management junto a Paul Singer. Sin embargo, ese año se apartó del magnate multimillonario y para 2010 y 2011, logró hacerse un lugar en la compra de acciones de empresas privadas a través de su participación en las quiebras de Dubai World, Tribune Co.

El éxito siguiente fue con The Co-operative Bank, en octubre de 2013. Lo suyo, a contramano de Singer, es el ámbito privado de deuda.

En una carta a los acreedores de Tribune Co., Brodsky explicaba: "En Aurelius creemos en la ley. Creemos que los que incumplen (con la deuda) deben hacerse cargo, y no ser retribuidos. Lo único necesario para el triunfo del mal es que los buenos hombres no hagan nada".

El fondo que administra, alcanza un patrimonio de 2,8 mil millones de dólares.

Olifant Fund, Blue Angel y ACP Partner

Lejos de las fortunas que tienen los fondos NML Capital y Aurelius, están los otros tres fondos acreedores de la Argentina: Olifant Fund, Blue Angel y ACP Partner.

Olifant Fund tiene su sede en Boston, Massachusetts, mientras que Bñue Angel está asentado en Nueva York.

En tanto, Aurelius Capital Partner (ACP), del fondo de Brodsky, en marzo de 2010 había intentado congelar fondos que la Anses tenía en una cuenta del Citibank en la Argentina.

Los acreedores argentinos

Además, hay 13 bonistas argentinos que invirtieron "entre 25.000 y 90.000 dólares para su jubilación y ahorros", pese a que se autoproclaman "ciudadanos argentinos individuales que adquirieron relativamente pocas cantidades de bonos soberanos".

Estos "inversores de clase media", según se denominan en el escrito que presentaron ante el juez Thomas Griesa, aclaran que los bonos fueron comprados entre 1998 y 2001, lo que probaría su argumento de que no se trata de fondos buitre, sino de inversores corrientes.

De ellos, apenas se sabe que están representados por el abogado estadounidense Michael Spencer y que Pablo Alberto Varela es el acreedor que lleva el liderazgo del grupo.

A diferencia de los grandes fondos, ellos viven en Argentina, y muchos tienen más de 80 años y están jubilados. Otros, inclusive, han muerto mientras se llevaba a cabo el juicio

El incidente de la fragata "Libertad"

El 9 de enero de 2013 amarró en el puerto de Mar del Plata la Fragata Libertad, buque-escuela de la Armada argentina, tras permanecer 77 días retenida ilegalmente en el puerto de Tema, en Ghana (África), por una acción judicial de fondos buitre radicados en Estados Unidos.

La resolución del conflicto, a cargo del Tribunal Internacional de Derecho del Mar, fue favorable a la posición argentina, que sostenía la "inmunidad" de la Fragata por su condición de buque de guerra.

Los fondos buitre habían fracasado en su aventura de embargar un símbolo patrio de la Argentina, en complicidad con la Justicia de Nueva York y de Ghana para cobrar papeles de la deuda argentina en condiciones más beneficiosas que las del resto de los tenedores de esos bonos.

El navío ancló el 2 de octubre de 2012 en el puerto de Tema y enseguida quedó retenido por las autoridades ghanesas, que dieron lugar a una demanda contra el Estado argentino interpuesta por abogados de los fondos buitre radicados en Estados Unidos.

Ese fallo podría haberse transformado en un primer paso para un posible embargo de bienes del Estado argentino, lo que determinó que la Cancillería actuase inmediatamente para revertir la situación.

El 14 de noviembre, luego de varias gestiones sin éxito ante el gobierno de Ghana, Argentina presentó una demanda ante el Tribunal Internacional de Derecho del Mar.

El 28 de noviembre, el canciller Héctor Timerman se reunió en Nueva York con el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, quien coincidió con la posición argentina y sostuvo que la Fragata era "un buque de guerra" y por lo tanto gozaba de "inmunidad" y "no podía ser embargado".

El éxito de la gestión llegó el 15 de diciembre de 2012 con la decisión unánime del Tribunal Internacional de Derecho del Mar de declarar por unanimidad la "inmunidad" de la Fragata por ser un buque de guerra de la Armada Argentina.

Con esta decisión, Argentina logró desarmar el plan del grupo inversor NML Capital, que pertenece a los llamados fondos buitre que buscan beneficios a partir de la especulación financiera.

Argentina basó su reclamo en el artículo 32 de la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar, que establece "la inmunidad de los buques de guerra".

A pesar de que Argentina no había solicitado al Tribunal un plazo para la liberación del buque, la máxima instancia judicial internacional le impuso a Ghana un ultimatum: el 22 de diciembre debería "liberar inmediatamente y sin condiciones" a la Fragata.

La resolución se cumplió y el 19 de diciembre de 2012, la Fragata zarpó desde el puerto de Tema hacia aguas argentinas.

El 9 de enero, la nave llegó al puerto de Mar del Plata, mientras sonaban las sirenas de los barcos allí anclados, y en el cielo sobrevolaban aviones para celebrar su llegada.

En la escollera, unas 200 mil personas esperaban la embarcación en el marco de un festejo que encabezó la propia presidenta Cristina Fernández.

La presidenta argentina dijo en el acto que muchos gobiernos se están dando cuenta de que es necesario tomar "una posición firme y seria frente a estos depredadores sociales globales en defensa del bienestar de los pueblos y la subsistencia de los Estados".

En ese contexto, la jefa de Estado señaló que "los buitres son las aves que comienzan a volar sobre los muertos; los fondos buitre sobrevuelan sobre países endeudados y en default".

En ese punto de su discurso, la presidenta informó que en 2012 Argentina pagó "más de 11 mil millones de dólares de deuda" y que "el último vencimiento, el de diciembre, constituye el mayor pago a tenedores privados del año 2001 a la fecha".

A seis meses de su arribo a Mar del Plata, el 20 de junio de 2013, el máximo tribunal de Ghana puso punto final al juicio por la retención de la nave argentina, obligando al fondo NML Capital a pagar una multa de 8 millones de dólares a la administración del puerto de Tema, en concepto de gastos por haber mantenido secuestrada a la Fragata Libertad durante 77 días.

La Fragata Libertad, construida en el Astillero Río Santiago entre los años 1953 y 1956 y asignada a la Armada el 28 de mayo de 1963, había partido el 2 de junio de 2012 desde Argentina en uno de sus viajes anuales de instrucción.

Fuente: Agencia Telam

La proposición argentina para evitar el default

Lo que se negocia es un "stay", una medida de no innovar para que se le pague a los bonistas dentro del canje

BUENOS AIRES, julio 18 – Las negociaciones entre la Argentina y los holdouts continúan, pero el tiempo se acorta y se acerca la fecha de pago, el 30 de julio.

Para evitarlo, se está negociando en Nueva York la posibilidad de implementar un stay o una medida de no innovar para poder pagar a los bonistas dentro del canje y evitar el default. Esto lograría cancelar los 539 millones de dólares del Discount que quedaron congelados en la cuenta del Bank of New York (BONY).

De esta manera, según la visión de los especialistas, el juez Thomas Griesa dejaría una ventana de 24 horas ese día 30 para que el BONY transfiera desde su cuenta en el BCRA los dólares a los distintos bonistas del exterior, habiéndose cumplimentando el pago y evitado el default.

De lograr dicha estrategia, Argentina alcanzaría una victoria en términos de negociación porque a partir de allí el ministro de Economía, Axel Kicillof, ganaría casi 2 meses más para poder acordar un arreglo con los fondos buitre.

Pero como ocurre desde el primer día, toda negociación se vive día a día. Al menos, ayuda la comunidad internacional que apoya al gobierno argentino.

Fuente: El Cívico, periódico digital

Ex directivo del FMI admite que asesora a los fondos buitre

El pasado 16 de julio, por medio de las agencias internacionales de noticias, se conoció que un ex directivo del Fondo Monetario Internacional (FMI) de nacionalidad argentina, Claudio Loser, declaró que fue él mismo quien dio los argumentos que los fondos buitre utilizaron para denunciar que el gobierno argentino se negaba a negociar buscando sentar las bases para ir a un default técnico.

"Yo tengo un documento que escribí hace algunos días que ellos (los abogados de los fondos buitre) me preguntaron si lo podían utilizar, pero yo no sabía que iba a salir en esto como salió", admitió el economista mendocino en un diálogo con radio La Red.

El entrevistado afirmó que está "convencido" de las consecuencias que tendría "para la gente más frágil y más débil en la Argentina" un "no pago" a los bonistas que aun no han cobrado sus títulos.

Loser ingresó al FMI en 1972 y llegó a hasta la jefatura del Departamento del Hemisferio Occidental, cargo que ocupó entre 1994 y 2002, años en los que se aplicaron todas las recetas económicas que el Fondo recomendó para Argentina.

Siguiendo con su análisis, el ex funcionario auguró que "en el momento que no se pague y que se entre en un default, que es una posibilidad muy seria, en ese momento la gente se va a poner muy nerviosa, se va a ir al dólar".

"Yo me temo que el dólar se escape en términos de la cotización, eso le va a pegar duro a la inflación. La gente de alguna manera se va a asustar y yo creo que eso va a tener un impacto directo sobre todo en la gente, en una situación donde la inflación a pesar de los números oficiales sigue siendo bastante importante", consideró.

Por otra parte, el ex directivo argentino del FMI señaló que "va a haber problemas más serios todavía en términos de financiamiento", porque "el poco capital que entra va a dejar de venir y todo eso le va a pegar a la actividad económica", según su pronóstico.

En 2010, desde su alto cargo en el Fondo, Loser lamentó públicamente que el organismo no hubiera sido "más exigente" con las recetas de ajuste que se le fijaban al país.

Tras abandonar el FMI, el economista se vinculó con el Instituto para el Diálogo Interamericano, Think Tank, que promueve los intereses de la política exterior de EEUU en América Latina.

Así mismo, Loser es el responsable de la firma consultora Centennial, en la cual asesora a los tenedores de bonos y fondos buitre que están litigio con Argentina.

El ex directivo del FMI justificó recientemente el accionar especulativo de los fondos buitre al asegurar que "hacen lo que hace todo empresario: comprar barato y vender caro".

PASAJES DE LA AUDIENCIA CON EL JUEZ GRIESA, LA CONNIVENCIA CON LOS LETRADOS DE LOS FONDOS BUITRE Y ROLES CRUZADOS
Por Sebastián Premici, del diario argentino "La Jornada"
La transcripción taquigráfica de la última audiencia en el tribunal de Nueva York, celebrada el 19 de junio, permite entender la relación entre Griesa y los fondos buitre: aquél pregunta qué medidas necesitan éstos, y hasta les encarga redactarlas. Así se elabora el ataque contra Argentina.

"Señor Cohen, ¿qué necesita además de las medidas ya instrumentadas?", le preguntó el juez Thomas Griesa al abogado representante de los fondos buitre NML Capital y Elliot.

"La presidenta Kirchner y el ministro de Economía Kicillof dijeron que tomaron medidas para poner en práctica un plan para pagar a los tenedores de deuda reestructurada en la Argentina y no pagarnos a nosotros. Por eso el plan y su puesta en práctica son una violación de su orden."

Griesa tomó la palabra: "Y no pagarnos a nosotros. ¿Dijeron eso?". "Sí", respondió el abogado.

Este diálogo forma parte de la versión taquigráfica de la reunión realizada anteayer entre Griesa, los abogados de los fondos buitre y los representantes argentinos. El magistrado fue complaciente con los fondos buitre, les consultó su opinión sobre los efectos de los fallos emitidos por él mismo, cuáles deberían ser los próximos pasos a seguir y les recomendó cómo redactar un escrito, además de criticar duramente los últimos discursos de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner y el ministro de Economía, Axel Kicillof. La palabra de los abogados de la Argentina, Carmine Boccuzzi y Jonathan Blackman, quedó en un segundo plano. Griesa no ahorró esfuerzos en dar la apariencia de ser juez y parte ante los fondos buitres.

Sr. Cohen, ¿qué es lo que necesita además de lo ya establecido? –volvió a preguntar Griesa.

–Corremos el peligro, Su Señoría, de que las entidades (bonistas) que no están bajo su jurisdicción puedan elaborar algún mecanismo de cooperación con la Argentina. Tenemos que tomar medidas, en otras jurisdicciones, para que eso no suceda (...). El plan que ha sido anunciado y está siendo implementado viola su resolución que le impediría a la Argentina evadir un pago hacia nosotros –respondió el abogado.

Este pasaje de la reunión es significativo por dos motivos. Por un lado, Griesa parece no recordar lo establecido en sus propios fallos, por lo que les pide a los abogados de los fondos buitre que se lo recuerden, y por otro lado, les solicita una opinión sobre los alcances de esas directivas. El diálogo, según la versión taquigráfica, transcurrió así:

Griesa: ¿Podemos recapitular un poco?

Cohen: Sí.

G.: Sé que tengo esto, pero quisiera repasar en público qué mecanismos hay instrumentados en este momento.

C.: Señoría, hay algo que se llama la orden enmendada del 23 de febrero (2012). Esa es la orden que dispuso Su Señoría luego de que el Segundo Circuito le devolviera dos cuestiones a resolver, y usted estableció una orden que describía cómo debía funcionar la fórmula de pago exigible a los pari passu.

G.: ¿Cuál es la esencia de esta orden del 21 de noviembre de 2012?

C.: Señoría, esto es lo que llamamos la orden enmendada del 23 de febrero. Pero es la orden que usted dispuso luego de que el Segundo Circuito le devolviera las dos cuestiones.

G.: Un minuto. Estoy un poco mareado con este sistema de fechas.

El rol del abogado de la Argentina, Boccuzzi, quedó relegado en todo momento a un segundo plano. Incluso, él mismo participó de las aclaraciones sobre los olvidos de Griesa.

"Las órdenes del pari passu –tratamiento igualitario entre acreedores– le impiden a la Argentina efectuar el próximo 30 de junio el pago de los cupones de deuda en cumplimiento a sus acreedores reestructurados a menos que, en simultáneo, pague la totalidad de lo reclamado por los fondos buitre, que podría ascender a 15 mil millones de dólares", sostuvo el ministerio de Economía a través de un comunicado publicado la noche del miércoles pasado. La presidenta Cristina Fernández de Kirchner había adelantado esta situación durante su mensaje por cadena nacional. En una de las pocas intervenciones del abogado Boccuzzi, éste intentó interpretar ante Griesa las palabras de la mandataria.

"Lo que está tratando de explicar es que el pago completo a los holdouts, junto con el pago a quienes ingresaron en la reestructuración, no puede suceder, dadas las limitaciones de recursos. Por lo tanto, el resultado sería que nadie recibe un pago. Pero ella no está diciendo que el próximo 30 de junio (cuando vence el pago de dos bonos) vamos a abrir una ventana para pagar en efectivo fuera de la jurisdicción de esta Corte", sostuvo Boccuzzi.

Sobre la Presidenta, el juez neoyorquino tampoco ahorró criticas. Por un lado sostuvo que Argentina ha incumplido todas las resoluciones de su Corte durante los últimos doce años. En realidad, lo que ha hecho el Estado nacional es apelar cada una de las instancias judiciales, siempre dentro de las reglas de juego establecidas.

"Un minuto. Tengo que decir que el discurso de la Presidenta fue desafortunado a estos efectos. No pretendo criticar discursos políticos y no es ése mi trabajo. Pero fue más que un discurso político. Expresó un compromiso muy fuerte a pagar a los tenedores de deuda reestructurada. Y refiere a la situación de aquellos a quienes se debe pagar en trato igualitario [los holdouts] como extorsión. Esto realmente no me da confianza en un compromiso de buena fe de pagar todas las obligaciones de la República", argumentó Griesa antes de darle la palabra nuevamente al abogado de los fondos buitre, previa aclaración: "El discurso de la Presidenta es un problema".

El cierre de la reunión fue similar al comienzo. Griesa les volvió a pedir una opinión a los abogados de los fondos buitre.

Griesa: ¿Cree usted que la Argentina busca violar las órdenes existentes de este Tribunal?

Cohen: Sí, Su Señoría.

G.: "Estoy de acuerdo. Quiero hacer algo que sea sencillo. Y es proponer una orden que diga simplemente que el mecanismo propuesto (el cambio de jurisdicción) viola las órdenes de este tribunal. Lo que quisiera que haga, señor Cohen, con aviso al señor Boccuzzi, es proporcionar una orden sencilla que declare que existe una violación de las órdenes de la Corte existentes".

C.: Haremos eso, Señoría.

Fuente La Jornada, 20 de junio de 2014

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¿POR QUÉ EL JUEZ GRIESA ACTÚA COMO LO HIZO EN EL CASO DE LOS FONDOS BUITRE?
Por Atilio Borón (*)

Más allá de su escandalosa complicidad con los fondos buitre hay que recordar que todo el aparato institucional y jurídico de Estados Unidos y, por extensión, la normativa que prevalece en gran parte de la economía mundial tiene por objetivo garantizar la reproducción ampliada del capital y, sobre todo, de su fracción hegemónica: el capital financiero. Si no hubiera sido Griesa otro juez habría hecho lo mismo.

El reciente libro de Nicholas Shaxson, Las Islas del Tesoro (Buenos Aires: Fondo de Cultura Económica, 2014) demuestra que es absolutamente imposible entender al capitalismo contemporáneo al margen de la ilegalidad (aparte de la inmoralidad) institucionalizada en los "paraísos fiscales", en realidad, "guaridas fiscales" en donde se blanquean las exorbitantes ganancias producto de sus operaciones especulativas y sus fraudulentas maquinaciones. Dice Shaxson en las páginas iniciales de su libro: "Nadie ha refutado la afirmación de que Gran Bretaña está posada como una araña en el centro de una vasta telaraña internacional de paraísos fiscales, desde donde atrapa billones de dólares en forma de negocios y capitales provenientes de todo el mundo para encauzarlos hacia la City de Londres. ... Nadie niega que Estados Unidos se haya convertido en un gigantesco paraíso fiscal. ... nadie ha logrado siquiera aproximarse a refutar la investigación o el análisis que pone en evidencia la vertiginosa escala del daño que han causado al mundo esas guaridas libertarias y elitistas, infestadas de delincuentes, que actúan como silenciosos arietes de la evasión fiscal y la desregulación financiera." (p. 14) Si, como lo prueba irrefutablemente Shaxson, "Estados Unidos es un gigantesco paraíso fiscal" es ingenuo esperar una respuesta distinta de la que produjo Griesa. El accionar de los fondos buitre expresa fielmente las reglas del juego imperantes en esas guaridas de bandidos y tahúres. La respuesta del gobierno argentino debe, por lo tanto, sortear el tramposo laberinto legal norteamericano dentro del cual no hay alternativas. La respuesta debe ser política, denunciando la legalización del saqueo que cometen los fondos buitre y fijando una estrategia de reafirmación de la soberanía nacional para enfrentar su chantaje. Claro que esto exigirá, en el plano doméstico, reorientar la política económica en una dirección congruente con ese objetivo, lo que implica, entre otras cosas, llevar adelante una profunda reforma tributaria que grave las enormes ganancias del capital más concentrado (ese que, según la presidenta, "la junta con pala"), derogar la Ley de Entidades Financieras de Martínez de Hoz, la Ley de Inversiones Extranjeras de Cavallo, restablecer los aportes patronales eliminados bajo el gobierno de Menem, nacionalizar el comercio exterior y poner en marcha una política heterodoxa de combate a la inflación que preserve el poder de compra de los asalariados y evite que la vaporización de la inversión social. Sin esta reorientación de la política económica no habrá posibilidades de sortear la grave amenaza que plantea la extorsión de los fondos buitre, legitimada por todo el aparato legal e institucional norteamericano.

La respuesta del gobierno argentino debe, por lo tanto, sortear el tramposo laberinto legal norteamericano dentro del cual no hay alternativas.

(*) Politólogo y sociólogo argentino, profesor de la Universidad de Buenos Aires, galardonado en 2009 con el Premio Internacional "José Martí" de la UNESCO por su contribución a la unidad e integración de los países de América Latina y el Caribe. El artículo que se reproduce fue publicado en el sitio web de La Iguana-TV, el 4 de julio de 2014.

Artículo

Los fondos buitre, una plaga global
Por Hugo Sigman (*)

Poco tiempo después de que surgiera como modo de representar valor, el dinero comenzó a utilizarse como una mercancía más, y así trabajaban los primeros banqueros: recibiendo ahorros de los ciudadanos y prestándolo a cambio de un interés. Con el paso de los siglos, los gobiernos entendieron que estas actividades debían ser reguladas. Entonces los bancos, y luego las bolsas de valores y de materias primas, tuvieron que adaptarse a ciertas normas de funcionamiento, ratificadas tras la crisis de 1929 con el objetivo de prevenir nuevos crash de la economía.

En los años 80, en el contexto del ascenso del pensamiento ortodoxo, las presiones de los sectores neoliberales generaron modelos financieros no regulados: en 1985 surgió la International Swaps and Derivatives Association (ISDA), que se ocupó de establecer un contrato tipo para las operaciones de derivados, es decir, instrumentos financieros que cotizan en relación con un activo subyacente (el inversor no compra acciones, bonos o materias primas, sino que especula sobre la variación de los precios de esos activos; por eso se dice que el valor "deriva" del activo).

Se trata de operaciones exentas de regulaciones, que son consideradas simples acuerdos entre privados. Para darse una idea de la magnitud del negocio, se puede señalar que las operaciones con derivados alcanzan un valor anual de 700 billones de dólares, es decir, 10 veces el producto interno bruto (PIB) mundial.

Un tipo particular de derivado s son los Credit Default Swap (CDS). Consisten en un convenio entre una parte A que, teniendo bonos soberanos emitidos por los Estados o empresas privadas, toma un seguro con otra parte B, para que, en caso de que el Estado o la empresa entre en suspensión de pagos, la parte B pague a la A el valor del seguro. En 2012, el monto de CDS era de 22,5 billones de dólares, equivalentes a una vez y media el PBI estadounidense. Al tratarse de una operación con derivados, ningún organismo público las controla y, por tanto, no se le impone al "asegurador" ninguna norma de solvencia. Los intentos por establecer algún tipo de regulación, como los realizados en el Congreso estadounidense en 1974 y 1978, siempre fracasaron.

Ahora bien, también estaba permitido que, sin tener los bonos, se pudiera contratar el seguro, lo que se llamaba "CDS desnudos". La perversión del mecanismo es evidente: en ese caso, el interés de quien toma el seguro es que el Estado o la empresa entre en default. En diciembre de 2011, luego de los ataques de los especuladores que poseían "CDS desnudos" de Grecia y la aseguradora norteamericana AIG, la Unión Europea prohibió este tipo de operación dentro de su jurisdicción.

Los fondos buitre utilizan habitualmente los CDS para sus operaciones especulativas. ¿Cómo operan? Cuando un país entra en suspensión de pagos, los buitres compran los bonos defaulteados al 10 o 15% de su valor. Algunos de los que tienen esos bonos los venden porque creen que es mejor recuperar algo que nada. Articulados con estudios de abogados muy expertos e importantes compañías de lobby, a veces con el apoyo de personalidades importantes, los buitres, radicados casi siempre en paraísos fiscales, lanzan juicios contra los países en default y rastrean sus activos por el mundo en busca de embargos que sumen presión.

El caso argentino es emblemático. El país había comenzado a endeudarse a partir de la última dictadura y en 2001 declaró el default más importante de la historia. Cuatro años después, en 2005, y luego nuevamente en 2010, reestructuró la deuda con el 92,4% de los acreedores, pagando puntualmente, desde ese momento hasta hoy, 190.000 millones de dólares. Este último año, además, resolvió su litigio pendiente con Repsol por la expropiación de YPF, con el Ciadi y con el Club de París.

Los fondos buitre no aceptaron entrar en esa negociación. Compraron deuda argentina por 325 millones de dólares y están reclamando 3250 millones; es decir, 1000% de interés en siete años. Un juez de Nueva York ya ha determinado que al fondo buitre NML se le debe pagar el total al contado, e incluso ordenó al Banco de Nueva York, sede del pago a los acreedores que aceptaron reestructurar la deuda, embargar las transferencias y utilizar ese dinero para pagarle. Algunas versiones indican que, como suele suceder, el fondo buitre NML tenía CDS sobre los bonos argentinos. Se trata de un juego win win: si el fallo es positivo, cobra, y si hay default, también.

Lejos de ser entidades abstractas, los fondos buitre tienen dueños y empleados, abogados y lobbistas, pero no son como las personas corrientes que cada día dedicamos buena parte de nuestro tiempo a estudiar, a la investigación científica, a la creación artística o a trabajar en el campo o en la ciudad. Viven lejos de todo eso, alienados, desconectados de la realidad, imaginando muy creativamente la mejor manera de multiplicar su dinero a través de productos financieros que dañan al conjunto de la sociedad. Podríamos decir, con Freud, que son psicóticos sociales.

Thomas Piketty ha revolucionado al mundo con su libro El capital en el siglo XXI, con estadísticas de los últimos 210 años y una conclusión resumida en una fórmula (r>c=+d) muy concreta: si la renta del capital es mayor que el crecimiento del PIB, la desigualdad aumenta. Imaginemos, por ejemplo, qué sucedería con un país que crece al 3% anual y tiene que pagar una renta de capital del 145% anual, que es exactamente lo que la Argentina les debe pagar a los fondos buitre. Sería un mundo imposible. Pero lo peor es que puede que nos acontezca si, como dice Felipe González, los países no establecen leyes de gobernanza internacional sobre el sector financiero, que permitan controlar el proceso creciente de financiarización de la economía que acentúa las desigualdades.

Los fondos de cobertura, algunos de los cuales disponen de un capital superior al PIB de un país desarrollado, han capturado una parte importante del dinero que los bancos destinaban a la producción y a la creación de empleo, orientándolo en buena medida a operaciones de compra y venta de dinero. En 2008, algunos millonarios americanos encabezados por George Soros presentaron una ponencia en el Congreso estadounidense en la que advertían el riesgo que representan los fondos de cobertura para la economía mundial.

La solución inmediata no consiste en ejercer una crítica moral para que recapaciten. Lo más efectivo es aplicar lo que nos duele a todos: una fiscalidad que quite rentabilidad a este tipo de operaciones, una fiscalidad que debería pensarse globalmente de modo que los fondos especulativos no encuentren refugios en donde operar y prohibir que los bancos comerciales actúen como bancos de inversión tal como promulgó en 1933 el Parlamento de los Estados Unidos.

Ningún país desarrollado con una deuda de entre el 80 y el 120% de su PIB, que es el peso de la deuda en la mayoría de los países de Occidente, puede pagarla sin ayuda, porque no genera el superávit fiscal necesario para eso.

Como una familia con una hipoteca que, si no ahorra, no puede afrontar los vencimientos, los países dependen de la confianza del mercado y de la renovación de los créditos para seguir funcionando. Así como tuvieron éxito con la Argentina, Perú, el Congo, Panamá y Grecia, cualquier país, aun los más desarrollados, puede ser una víctima de estos depredadores en el futuro.

(*) Empresario y médico argentino destacado por su actividad al frente del Grupo Insud de la industria farmacéutica, de la Fundación Mundo Sano (ONG) y de la Editorial Capital Intelectual. El artículo que se reproduce fue publicado en el diario español "El País", el 2 de junio de 2014

Artículo

¡¡¡Honrar las deudas, no los fraudes!!!

Argentina tiene que suspender los pagos de la deuda pública, investigar y modificar el orden económico

Por: Julio C. Gambina (*)

La Argentina continúa recolectando solidaridad internacional para
negociar con los "fondos buitres" que demandaron al país en EEUU y que
obtuvieron sentencia favorable por 1.500 millones de dólares.

Oficialmente se indica que las discusiones son con el delegado del
Juez de Nueva York y no con los litigantes, para cubrirse de una
relación amigable que podría disparar demandas de acreedores
ingresados al canje por 120.000 millones de dólares, por lo menos,
llevando las acreencias a cifras inmanejables para la economía local.

En lo inmediato se teme que la sentencia puede habilitar demandas
entre 15.000 y 22.000 millones de dólares de otros acreedores de la
deuda en default del 2001 y que no ingresaron a los canjes de deuda
del 2005 y 2010.

Estos apoyos globales logrados provienen de países, entre los que
destaca el propio EEUU, pese a la posición de autonomía ante la
Justicia estadounidense sostenida por el gobierno de Obama. Fue la
actitud explicitada por Washington en la reunión de cancilleres de la
OEA, convocada a solicitud de la Argentina para discutir la situación
ante el fallo desfavorable en Nueva York del Juez Griesa.

También apoyaron la posición argentina países como Brasil, Francia,
México, Uruguay, Bolivia, Venezuela, Ecuador, Cuba, Chile, entre
otros.

Entre los organismos internacionales destaca el conjunto de países
agrupados en el G-77+China, organismos internacionales como el FMI, e
incluso parlamentarios del Reino Unido.

Cada uno de ellos se solidariza con motivaciones diferenciadas. Los
asociados al bloque de los dominados en el Sur con la expectativa de
que algo se modifique en el sistema mundial, y los representantes de
la dominación por temor al colapso que pueda generar la desobediencia
de un país "pagador serial" y la potencial imitación en que se pueda
derivar la conducta rebelde de un acreedor global.

Preocupa que un país que cancela deuda en divisas se vea "obligado" a
entrar en default. Es la diferencia con el 2001, donde todos preveían
la cesación de pagos por insolvencia explícita. Desde el 2005 la
Argentina evidenció su intencionalidad de volver al sistema financiero
y al mercado de préstamos mundial, más aún con los pagos al CIADI, la
compensación a Repsol y el acuerdo con el Club de París. La rebeldía
estaría asociada a lo impresentable del orden mundial que devuelve la
especulación financiera exacerbada por los buitres y una justicia
funcional al capitalismo delincuencial de época.

En la región, además de los gobiernos, y antes que la desacreditada
OEA, se pronunciaron el ALBA-TCP, el Mercosur, la UNASUR, y la CELAC.

Hasta el Consejo de Administración del Banco del Sur se manifestó
solidario y aprovechó para reclamar urgente puesta en funciones,
recordando la necesidad de una nueva arquitectura financiera regional.

Cada cual atiende su juego

Claro que cada quien se pronuncia según sus intereses. El FMI teme
perder su papel de garante global de los procesos de negociación de
deuda en un momento donde el problema ya no es patrimonio de países
empobrecidos, sino una realidad creciente en el capitalismo
desarrollado, especialmente con EEUU con deuda equivalente al 100% del
PIB.

Otros ámbitos del poder mundial temen por una nueva y profunda
cesación de pagos de un país que viene cumpliendo con las exigencias
de cancelación de deuda y otros compromisos para pertenecer al sistema
mundial, tal como pagar las sentencias del CIADI, compensar a Repsol
por la expropiación parcial de YPF y arreglar con el Club de París.

¿Por qué teme el poder mundial al default argentino actual? Una
cesación de pagos ahora podría disparar, especialmente en la región,
una recreación de las propuestas de nueva arquitectura financiera
regional, en desmedro de la lógica liberalizadora y especulativa del
sistema financiero y el mercado de capitales mundial.

La nueva arquitectura financiera es una cuestión que se discutía entre
2006 y 2010, desde el Banco del Sur, la necesidad de construir una
moneda regional, el Fondo del Sur y la estrategia de articulación
productiva con base en la soberanía alimentaria y energética, todo en
un marco de integración alternativa no subordinada a la lógica de
libre comercio sustentada por el ALCA entonces, y por la Alianza
Pacífico en la actualidad.

En la segunda mitad de la primera década del Siglo XXI se presentaba
la ofensiva del cambio político en la región y se anticipaban
propuestas que otorgaban contenido transformador de cambio económico, incluso anticapitalista. En 2005 se formula la idea de un socialismo del Siglo XXI desde Venezuela, y en 2010 surge el concepto de Socialismo comunitario desde Bolivia, mientras que en 2009 las
constituciones de Bolivia y Ecuador se proponían el vivir Bien o el
Buen Vivir respectivamente como horizonte civilizatorio para sus
sociedades.

El anticapitalismo empezaba a designarse con categorías que requerían
precisiones, contribuyendo al debate sobre un nuevo modelo productivo
y de desarrollo. Por eso la contraofensiva de las clases dominantes
con los golpes en Honduras o Paraguay y otras iniciativas para
contrarrestar la ofensiva del cambio político y la potencialidad del
cambio económico.

Ese es el marco del temor a la suspensión de pagos de la deuda por
parte de Argentina, cambiando la lógica de reinserción local en el
mercado mundial financiero sostenido desde 2003 con la política de
desendeudamiento y cambio de acreedores externos por instituciones
oficiales. Estas instituciones locales, Banco Central, ANSES, etc.,
acumulan compromisos de pagos futuros de difícil materialización,
afectando muy especialmente los fondos previsionales acumulados por
los trabajadores y gestionados por la ANSES.

Quien tiene temor al default es el poder económico mundial, prisionera
de la lógica jurídica liberal de la interpretación judicial en Nueva
York y la conservadora y reaccionaria Corte Suprema estadounidense.
Por ello no debe sorprender que hasta las instituciones reaccionarias
como el FMI se desmarquen del fundamentalismo de Griesa y la Justicia
de EEUU.

¿Para qué sirve tanto apoyo en el mundo?

En ese marco global, la Argentina tiene que mover las piezas del
tablero mundial y declarar la imposibilidad de cumplir con el fallo de
Nueva York y con ello suspender la totalidad de los pagos de la deuda
e investigar u auditar las acreencias, supliendo lo no realizado en
treinta años de gobiernos constitucionales.

La investigación debe sumarse e incluir los fallos de la Justicia
argentina, caso de la sentencia de junio del 2000 del Juez Ballesteros
denunciado el fraude de la deuda contraída por la dictadura genocida
hacia fines de 1983, más las causas en proceso, incluida muy
especialmente la relativa al mega-canje del 2001 con un impresentable
sobreseimiento reciente de los imputados locales y extranjeros. Las
denuncias judiciales incluyen las operaciones de canje recientes, por
lo que afirmamos que la investigación debe ser integral, de la deuda
fraudulenta en origen de la dictadura genocida y sus sucesivas
renegociaciones en diferentes turnos constitucionales hasta el
presente.

Suspender todos los pagos supone auditar la deuda en origen de la
Dictadura, y la promovida en el nuevo ciclo constitucional desde 1983
con los sucesivos canjes que intentaron legitimar el fraude del
espurio endeudamiento.

Es solo en esas condiciones que puede hacerse realidad el eslogan que
apunta a honrar las deudas contraídas, pero nunca los fraudes.

Pero convengamos que no alcanza con suspender los pagos e incluso
lograr la cancelación de las deudas, ya que si se continúa con el
modelo económico y la inserción subordinada en el orden capitalista,
el país volverá a sufrir las restricciones externas y el cáncer del
endeudamiento.

Superar la coyuntura supone enfrentarse a los fondos buitres y la
justicia de EEUU, sí, pero también al orden capitalista y por lo tanto
impulsar cambios profundos en las relaciones económicas y en la
inserción mundial.

Es un rumbo a empujar desde la integración regional contra el orden
capitalista tal como sostuvo recientemente Evo Morales en Bolivia en
sendos cónclaves internacionales: la cumbre del G77+China y la reunión
sindical antiimperialista convocada por la COB, Central Obrera
Boliviana y la FSM, Federación Sindical Mundial.

La solidaridad internacional y los pronunciamientos están expresados,
y dan cuenta del aislamiento de los fondos buitres y la lógica
judicial de Griesa y del sistema hegemónico de Justicia en EEUU, en un
marco de agudización de la crisis mundial y su expresión en la
potencia hegemónica a puertas de una nueva recesión.

EEUU da cuenta de una caída del PIB del 1% para el primer trimestre
del 2014 y signos muy preocupantes en el segundo trimestre que cerró a
fines de Junio.

La crisis se expresa, según el Departamento de Comercio de EEUU en la
baja más importante de las ganancias corporativas, del orden del 10%,
las más pronunciadas desde el inicio de la crisis. Agudiza la cuestión
el mantenimiento del elevado déficit fiscal y comercial de EEUU, la
baja de las inversiones privadas, apenas compensadas por la inversión
pública y la reducción del consumo que intenta estimular la
intervención estatal con emisión monetaria.

El interrogante es si la movilización social en la Argentina empuja
una gesta de rebeldía contra los buitres, la justicia estadounidense
que intervenga como proceso de salida de la crisis capitalista con
rumbo alternativo y potenciando el proceso de cambio que anima
Nuestramérica en esta primera parte del Siglo XXI.

Buenos Aires, 5 de julio de 2014

(*) Profesor de la Facultad de Economía de la Universidad Nacional de Rosario (Argentina), presidente de la Fundación de Investigaciones Sociales y Políticas Profesor invitado del Curso a Distancia para Unasur El artículo que se reproduce fue publicado por el autor en el sitio web juliogambina.blogspot.com

Edición: Magali García Moré y José Bodes Gómez

Información recopilada hasta el 23 de julio de 2014

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