Archivos:  2007  | 2008  | 2009  | 2010  | 2011  2012  2013  |2014  2015

E L    E C O N O M I S T A    D E    C U B A                             -- edición online --

 PORTADA | Mapa del Sitio   

Emisiones netas cero: ni netas ni cero
Por Silvia Ribeiro

[27.06.2015]- Actualización 7:40 pm de Cuba

Mientras avanza el caos climático en el planeta y las previsiones de los científicos son cada vez más oscuras, desde los centros de poder de la “civilización petrolera” se teje una trampa que necesitamos conocer, entender y desarmar. Se llama “emisiones netas cero” y su exponente más reciente es un documento del Banco Mundial, que básicamente nos receta que las empresas pueden aumentar sus emisiones de gases de efecto invernadero si al mismo tiempo les pagamos para que las “secuestren”, con mecanismos de mercado y riesgosas tecnologías.

Es una trampa para confundirnos: no se trata de bajar emisiones, mucho menos de “cero emisiones”, al contrario, al agregarle la palabra “netas”, quieren ocultar que pese a la gravísima situación de calentamiento global, las empresas seguirán aumentando la emisión de gases con sus actividades contaminantes, pero presentarán una contabilidad –no una realidad- que muestre que esas emisiones serán supuestamente absorbidas en otra parte y el resultado dará cero, por lo que no hay de qué preocuparse.

Por el contrario, todo es para preocuparse. Porque además de que aumentarán las emisiones y por tanto el caos climático, las propuestas en sí mismas son un desastre social y ambiental, que además pretenden desviar aún más recursos públicos para las empresas.

Las causas del cambio climático están claramente identificadas (y confirmadas con los datos más recientes del IPCC). Se conoce cuál es el problema y lo que hay que cambiar: la expansión del modelo industrial de producción y consumo basado en combustibles fósiles (petróleo, gas y carbón), mayoritariamente para producción de energía, sistema alimentario agro-industrial y urbanización/transporte.

Esto en el contexto de que 80 por ciento de la población mundial apenas tiene el 5 por ciento de la riqueza global, mientras el 1 por ciento más rico tiene el 50 por ciento de ésta, lo cual es un fuerte indicador de que ese “progreso” industrial, basado en altas emisiones, en la devastación, uso y abuso de recursos planetarios, en realidad sólo beneficia una pequeña minoría, los mismos que se oponen ferozmente a cualquier reducción real de emisiones.

Y no sólo no quieren reducir, además quieren aumentar las emisiones y aumentar sus lucros con el desastre. Para esto diseñaron el concepto de “emisiones netas cero” y desde las más poderosas industrias y centros de poder anexos, se han lanzado a asentarlo, en medios, en el público, en las negociaciones internacionales, en las políticas y programas nacionales.

Un documento que acaba de publicar el Banco Mundial ­–Tres pasos para lograr cero emisiones netas– resume el concepto y ordena el abanico de medidas que los gobiernos deberían tomar. Muchas ya existían, otras son nuevas. Lo realmente nuevo es englobarlas a todas en el concepto de “emisiones netas cero”, que incluso traducen intencionalmente mal del inglés, para crear más confusión y dar la impresión que se trata de “cero emisiones”.

El paquete menciona vagamente elementos que pueden ser útiles, como “un mejor diseño de transporte público”, pero incluye en forma abrumadora el apoyo a falsas soluciones que empeoran la crisis climática: tecnologías nocivas como captura y almacenamiento de carbono, “agricultura climáticamente inteligente”, más mercados de carbono y de “bonos verdes”, pagos por servicios ambientales y programas como REDD, conectados a esos mercados. Obviamente, apoya la demanda de las petroleras para establecer “precios al carbono”, pieza clave ahora que esas empresas ven un excelente negocio en la venta de “secuestro de carbono”.

En un artículo anterior (Cambio climático: armando la trampa), expliqué que la tecnología CCS –captura y almacenamiento de carbono–, es altamente riesgosa e ineficaz para asegurar que el carbono permanezca enterrado, pero muy útil a las petroleras para extraer sus reservas hasta ahora inaccesibles, con subvenciones públicas para las costosas instalaciones y ganancias con los bonos por el supuesto “secuestro” de carbono enterrado, mientras paradójicamente explotan más petróleo y emiten más gases… que luego pueden volver a cobrar por remover de la atmósfera.

La lógica de la llamada “agricultura climáticamente inteligente”, se parece en su circularidad viciosa: pese a ser un factor principal de cambio climático, se propone intensificar la agricultura, con transgénicos “resistentes al clima”, con alto uso de fertilizantes sintéticos –destructores del suelo y emisores de gases como metano y óxido nitroso, respectivamente 25 y 100 veces más nocivos que el CO2 para el cambio climático–, todo lo cual aumentará los mercados y ganancias de las transnacionales de agronegocios. Bajo el mismo paraguas incluyen vender la capacidad de secuestro de carbono de los suelos, como técnica separada de la vida campesina, lo cual, cómo ya ha pasado con los programas REDD, será una forma de quitarle a los campesinos y comunidades el manejo de su territorio.

Paradójicamente, existen soluciones reales y posibles, que benefician a la mayoría del planeta, la más potente son los sistemas agro-alimentarios descentralizados, campesinos y urbanos, agroecológicos y con mercados locales, y muchas otras soluciones reales, igualitarias y desde abajo, incluyendo tecnológicas. Pero lo que se propaga desde el engañoso concepto de “emisiones netas cero” es todo lo contrario: legalizar el aumento de la contaminación y el caos climático por parte de las grandes industrias y que además las víctimas paguemos para que sigan con ello.

Investigadora del Grupo ETC

"Se ha registrado una superabundancia récord de crudo y no hay que esperar milagros"

Para Wolf Richter, periodista del portal Wolf Street, se está produciendo una sobreabundancia récord de crudo.

El periodista Wolf Richter, del portal Wolf Street, analiza la superabundancia de petróleo en el mundo citando un testimonio recogido días atrás por la agencia Reuters. "El mercado se está inundado de petróleo y todo el mundo está desesperado por vender rápidamente, por lo que hay una guerra de precios", comentó al medio un comerciante de combustible en Singapur.

SEPA MÁS: Rusia y Venezuela amplían la cooperación en el comercio de petróleo

Por su parte, la OPEP (Organización de Países Exportadores de Petróleo, que producen alrededor del 40% del suministro mundial de crudo), anunció el 5 de junio que "mantendrá" la producción de 30 millones de barriles por día durante los próximos seis meses. De ese dato se desprende que la OPEP tampoco influirá en la producción.

SEPA MÁS: México, al borde de un nuevo 'boom' petrolero gracias a los nuevos yacimientos

Con los tres principales productores de petróleo del mundo —Arabia Saudita, EE.UU. y Rusia— bombeando crudo en niveles récord, deberían ocurrir milagros para que haya más demanda y que se genere un equilibrio. Pero los milagros son raros en estos días

Según Richter, otro testimonio que demuestra la gran acumulación de petróleo es la declaración de Ahmed Al-Subaey, director ejecutivo de Saudi Aramco, empresa estatal de petróleo y gas con sede central en la ciudad de Dhahran, Arabia Saudita. El empresario saudí afirmó: "Tenemos un montón de crudo y no se va a ver ningún recorte de la producción en Arabia Saudita". Cabe recordar que ese país produjo 10,3 millones de barriles de petróleo por día en mayo, su tasa más alta de la historia, según informa el portal Bussines Insider.

Por su parte, según la publicación, Rusia produjo 10,71 millones de barriles de petróleo por día en mayo, apenas por debajo de su récord postsoviético y según Richter, es país tampoco está recortando su producción.

SEPA MÁS: Guardia costera de EE.UU. detiene activistas que impidieron la salida de un petrolero al Ártico

En Estados Unidos, la situación de acumulación de petróleo es similar. "Los productores tienen un 60% de sus plataformas de perforación ociosas, además recortaron gastos de capital, despidieron a decenas de miles de trabajadores, y cerraron algunas instalaciones", afirma el artículo.

En definitiva, concluye Richter, "con los tres principales productores de petróleo del mundo —Arabia Saudita, EE.UU. y Rusia— bombeando crudo en niveles récord (…) deberían ocurrir milagros para que haya más demanda y que se genere un equilibrio. Pero los milagros son raros en estos días", concluye.

Tomado de RT

PORTADA | Mapa del Sitio    


Añadir Feeds

© Copyright 1997-2015  El Economista de Cuba EDICION ONLINE
Publicación Digital de la Asociación Nacional de Economistas y Contadores de Cuba  ANEC
Calle 22 esquina a 9na Nro. 901. Miramar. Playa. La Habana. Cuba 
Teléfonos: (53-7) 29 3303 y 29 2084 Fax: (53-7) 22 3456 

Hospedaje: Infocom. La Habana.