Los beneficios de una moneda
digital común a nivel mundial
[16.11.2015]-
Actualización 11:40 pm de Cuba
Es cada vez más común escuchar a
los principales economistas y
analistas financieros decir que
ha llegado el momento de que,
para el desarrollo futuro de la
economía global, es necesaria la
creación y puesta en circulación
de una moneda mundial. Aunque a
primera vista esta perspectiva
parezca poco realista, el
experto Alexander Friedman
sostiene que es un error
rechazar esta posibilidad.
El mundo de hoy en día está más
económica y financieramente
integrado que en cualquier otro
momento desde la segunda mitad
del siglo XIX. Pero la
elaboración de políticas
–especialmente las acciones de
los bancos centrales– sigue
siendo anacrónicamente nacional
y regional, escribe Alexander
Friedman, director ejecutivo del
'holding' de gestión de activos
GAM, en el portal Project
Syndicate.
"¿No ha llegado la hora de
repensar el sistema monetario
global? En particular, ¿un solo
banco central global y una
moneda mundial no tendrían más
sentido que nuestro confuso,
ineficiente y anticuado
ensamblaje de políticas
monetarias y monedas
nacionales?", plantea el
experto.
"Abandonar el patrón oro parecía
igualmente inverosímil"
Según Friedman, la tecnología
actual "está llegando al punto
en el que una moneda digital
común, que sería posible gracias
a la adopción de telefonía
celular casi universal,
ciertamente hace esto posible".
"Y por más descabellada que
pueda sonar la idea, recordemos
que antes de la Primera Guerra
Mundial abandonar el patrón oro
parecía igualmente inverosímil",
señala.
El experto indica que el sistema
actual es "arriesgado
ineficiente", ya que "las
diferentes monedas no solo son
un incordio para los turistas
que vuelven a casa con los
bolsillos llenos de monedas
extranjeras inutilizables", sino
que "las empresas globales
pierden tiempo y recursos en
esfuerzos básicamente inútiles
para resguardarse contra el
riesgo monetario (beneficiando
solo a los bancos que actúan
como intermediarios)".
¿Cuáles serían los beneficios
de una moneda global?
"Los beneficios de liberar al
mundo de las monedas nacionales
serían enormes", sostiene el
director ejecutivo. Según el
mismo, "de un plumazo"
desaparecería el "riesgo de
guerras monetarias y el daño que
pueden infligirle a la economía
mundial sería eliminado".
Además, la fijación de precios
sería "más transparente" y los
consumidores podrían "detectar
anomalías (desde sus teléfonos
móviles)" y "hacer compras a los
mejores precios".
"Al eliminar las transacciones
de moneda extranjera y los
costos de cobertura, una moneda
única revitalizaría el comercio
mundial estancado y mejoraría la
eficiencia de la asignación de
capital global", añade Friedman,
indicando que "la globalización
ha encogido las dimensiones de
la economía mundial", por lo que
ha llegado la hora de "un banco
central mundial".
Sin embargo, a pesar de los
beneficios anteriormente
citados, Friedman reconoce que
en nuestro sistema monetario
internacional actual "una moneda
única mundial no es, en
realidad, ni probable ni
deseable".
Una de las razones que indica el
director ejecutivo es el hecho
de que los bancos centrales, si
bien en términos ideales son
independientes de la influencia
política, "son de todos modos
responsables ante el cuerpo
político". "A nivel
supranacional, la legitimidad
sigue siendo altamente
cuestionable, como lo demuestra
con creces la experiencia de la
eurozona", critica.
Asimismo, el experto destaca que
las decisiones que deben tomar
los bancos centrales son
"tecnocráticas y políticas a la
vez". "La legitimidad de las
mismas está arraigada en la ley,
que en sí misma es la expresión
de la voluntad democrática.
¿Rescatar a un banco y no a
otro? ¿Comprar deuda soberana
pero no deuda estatal o de un
territorio autónomo? Aunque
decidir esas cuestiones a nivel
supranacional no es, en teoría,
imposible, es absolutamente
irrealizable en la era moderna",
opina Friedman, añadiendo que
"la legitimidad, no la
tecnología, es la moneda de los
bancos centrales".
El experto sentencia que, en
cualquier caso, "lo perfecto –un
banco central único y una moneda
única, ambos inalcanzables- no
debería ser enemigo de lo bueno"
y que "dentro del marco de
nuestros medios existentes, sin
duda es posible mejorar nuestras
herramientas para las políticas
e impulsar el crecimiento y la
prosperidad a nivel global".
Tomado de Russa Today
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