América Latina: con ritmos
dispares, una región en crisis
Por Esteban Mercatante - La
Izquierda Diario
[10.11.2015]-
Actualización 9:20 pm de Cuba
A comienzos de este mes, el
documento difundido por el Fondo
Monetario Internacional (FMI)
para la reunión en Lima de
comienzos de este mes, volvió a
corregir a la baja las
proyecciones para la región.
Según los pronósticos allí
difundidos, América Latina y el
Caribe concluirá este año con
una contracción de 0,3 %. Se
trata de la primer caída en el
producto de la región desde
2009, cuando golpeó de lleno el
hundimiento del comercio global
generado por el crash de Wall
Street de septiembre de 2008.
Entre los países más golpeados
se encuentra Brasil. Se espera
una contracción de 3 % para este
año, y de 1 % para 2016. Aún
peores son los pronósticos de
Venezuela: 10 % de contracción
en 2015, y 6 % en 2016. En el
caso de la Argentina, este año
pronostica un magro crecimiento
de 0,4 %, y en 2016 una caída de
0,7 %.
La situación no golpea de forma
similar a todos los países. En
América del Sur, varios países
tienen pronósticos de
crecimiento arriba de 2 % para
este año y el siguiente: Chile,
Colombia, Perú, Bolivia,
Uruguay, y Paraguay. Lo mismo
ocurre con México, mientras que
América Central y El Caribe
promediarán tasas de 3,5 %.
En los casos de México y de
América Central pesa
favorablemente la mayor
vinculación con lo que ocurre en
la economía de los EE.UU., que
crecerá este año 2,6 % y en 2016
2,8 % según el FMI. México está
recibiendo además considerables
inversiones de multinacionales
en el sector automotriz, que lo
vienen transformando en
plataforma para abastecer a los
EE.UU.
Los dispares ritmos se vinculan
a las distintas maneras en que
está golpeando en América Latina
el nuevo momento de la crisis
mundial, marcado por la
desaceleración del crecimiento
económico de China, y la caída
de los precios de las
commodities. Como observa
Eduardo Molina en su
contribución para la revista
Ideas de Izquierda nº 24 de
octubre, “la crisis económica
mundial está transmitiéndose a
la región a través de tres
canales principales: la
inestabilidad de la débil
recuperación norteamericana, por
lo que ejerce escasa tracción
sobre América latina; la
desaceleración que sufre China,
y con ello, la menor demanda y
baja de precios de las materias
primas que exporta la región
(por lo que estos bienes también
pierden interés para la
especulación financiera en los
’mercados a futuro’)”. A esto se
suma “la valorización del dólar
frente a otras divisas, que
encarece en términos relativos
las exportaciones regionales”.
La agencia Stratfor observa que
en comparación con otros
momentos de deterioro, como las
crisis de deuda de los años ‘80,
“los países de América Latina
están en mucha mejor posición
para manejar el declive.
Simplemente no son tan
vulnerables a las alzas y bajas
cíclicas de los mercados de
commodities”. El informe agrega
que “la mayoría de los países de
la región, con excepción de la
Argentina, tienen ratios mucho
menos de deuda externa y más
reservas internacionales. Esto
les da mayor flexibilidad en la
política monetaria y mayor
acceso a los mercados de capital
privados, en vez de forzarlos a
depender de préstamos
condicionados a la aplicación de
medidas de austeridad”. Es de
señalar que también en la
Argentina el nivel de deuda en
dólares con acreedores privados
está en niveles sumamente bajos,
de 10 % del PIB. Sin embargo, la
situación no es tan favorable
como indicaría el análisis de
Statfor. Los menores ratios de
deuda son un dato novedoso
favorable, pero se han logrado a
fuerza de una formidable
transferencia de recursos desde
la región a los acreedores
internacionales. Buena parte de
los dólares recibidos por la vía
comercial gracias al auge de los
precios de los commodities
exportados, tuvieron como
destino este costoso “desendeudamiento”.
Los países que han engrosado la
disponibilidad de dólares en sus
bancos centrales, lo han hecho
apoyados en un fuerte ingreso de
capitales de corto plazo, lo que
ha profundizado su
vulnerabilidad ante cualquier
cambio en los flujos de
capitales, como los que vienen
teniendo lugar a lo largo de
este año.
Esta nueva situación, encuentra
a los regímenes de la región
ante la evidencia de que la
supuesta “oportunidad histórica”
que traía el superciclo de las
commodities ha sido otra promesa
incumplida, tanto para los
autodenomicados “gobiernos
progresistas”, que evidencian en
casi todos los casos signos de
un irreversible fin de ciclo,
como para los que mantuvieron
políticas más amigables al
capital extranjero, como son los
países que se asociaron al
Acuerdo del Trans-Pacífico (que
analizaremos en el próximo
número de Ideas de Izquierda).
Volviendo a Molina: “El
importante crecimiento de la
década anterior, que permitió un
aumento de un 80 % del PBI
latinoamericano, disminución de
la pobreza y miseria extremas y
del desempleo, además de acceso
al consumo de franjas ampliadas
de la población trabajadora, no
ha significado verdadero
‘desarrollo’, ni ‘despegue’. Con
la crisis quedan expuestos la
persistencia del atraso y
dependencia históricos del
capitalismo en América latina.
[…] no se transformó la
ubicación regional subordinada
en el mercado mundial,
ratificándose su condición
básica como proveedora de
materias primas, mercado
secundario y fuente de rentas
monopólicas y valorización
financiera. Más bien se
profundizó el sesgo
primario-exportador y
extractivista, el rezago
industrial y la dependencia del
capital extranjero, sin poder
revertir pese a esto la pérdida
sostenida de peso relativo de
América Latina en el comercio
mundial”.
En el nuevo panorama, aún con
mayores márgenes de maniobra por
que los precios de los
commodities todavía están en
algunos casos por encima de sus
mínimos históricos, y por el
endeudamiento, la implementación
de políticas de austeridad, el
retorno de la discusión sobre
“reformas estructurales”, y la
búsqueda de profundizar la
integración comercial
participando de los planes
impulsados por el imperialismo,
son parte del consenso que las
burguesía de los países
latinoamericanos quieren imponer
para atravesar la crisis. Un
plan que golpea de lleno contra
las condiciones de los
trabajadores y los sectores
populares.
Fuente original:
http://www.laizquierdadiario.com/America-Latina-con-ritmos-dispares-una-region-en-crisis
|
|