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Condición para crecer: finanzas externas y economía interna
Por Adislenes Ruenes César
Entrevista al profesor Antonio Romero especialista en relaciones económicas internacionales, desarrollo económico, comercio internacional e integración económica

[04.03.2016]- Actualización 10:30 pm de Cuba

El proceso de renegociación de la deuda externa que ha llevado a cabo Cuba en los últimos años ha repercutido en una notable mejoría en la credibilidad internacional y en la macroeconomía del país, lo cual se ha logrado, principalmente, por el incremento de las exportaciones de nuestros servicios profesionales y los ingresos por el turismo. En los últimos seis o siete años el país ha comenzado a disminuir, incluso a revertir el saldo neto de su comercio exterior de bienes y servicios. Es decir, ha sido capaz de acumular un excedente, en tanto hemos exportado más bienes y servicios de lo importado.

En diálogo con el periódico Trabajadores, el doctor Antonio Romero Gómez, profesor del Centro de Investigaciones de Economía Internacional (CIEI), de la Universidad de La Habana, explicó que esta situación permite que Cuba obtenga mayor credibilidad como socio para otros países; y hacia el interior, contribuye a la reducción del déficit de la oferta doméstica a partir del aumento de la disponibilidad de crédito externo.

¿Cómo ha podido Cuba mejorar su situación con los socios extranjeros?

En los últimos seis o siete años el país ha comenzado a disminuir, incluso a revertir, el saldo neto de su comercio exterior de bienes y servicios. Es decir, ha sido capaz de acumular un excedente, en tanto hemos exportado más bienes y servicios de lo importado.

Esta reserva ha permitido las condiciones para enfrentar, con cierta disponibilidad de recursos financieros, el proceso de renegociación y reescalonamiento de las deudas que teníamos acumuladas. El hecho de que empecemos a normalizar las relaciones financieras externas con una parte notable de nuestros principales acreedores, permite que Cuba recupere su credibilidad internacional, lo cual tiene un impacto directo en las relaciones con los principales socios comerciales. Uno de los más importantes, sin duda, fue el que se realizó con Rusia, que implicó la condonación del 90 % de la deuda, lo cual alivió considerablemente el nivel de obligaciones externas del país. Lo mismo se hizo con México y China, y recientemente se firmó el acuerdo con los representantes del Grupo de Acreedores de Cuba (Club de París) para regularizar los pagos por concepto de deuda vencida.

Al respecto se acordó el desembolso de un monto de 2 mil 600 millones de dólares estadounidenses; condonándose una proporción significativa de los adeudos que el país mantenía con ese bloque. Esto es fundamental porque es el último paso para tener nuevamente normalizadas las relaciones con el mercado financiero internacional y, por tanto, poder ser sujetos de crédito.

¿Qué impacto tiene en las relaciones con otros países?

El hecho de que empecemos a normalizar las relaciones financieras externas con una parte notable de nuestros principales acreedores, permite que Cuba recupere su credibilidad internacional, lo cual tiene un impacto directo en las relaciones con los principales socios comerciales. En cierta medida esto se observa en el caso de México, el cual ha sido uno de los países que ha presentado propuestas atractivas para la inversión en la Zona de Desarrollo Especial

Mariel. Esto está asociado a que, una vez llegado a acuerdos con los bancos mexicanos, automáticamente Cuba es sujeto de crédito y como consecuencia, las empresas  mexicanas ya pueden solicitar financiamiento para realizar negocios con la isla. Explicó usted que la condonación de las deudas se ha podido realizar gracias a las exportaciones de bienes y servicios.

¿Cómo repercuten estos resultados en la economía nacional que es altamente importadora?

Hemos exportado más bienes y servicios que todo lo que hemos importado. Sin embargo, la economía cubana continúa manteniendo un déficit crónico en el comercio de mercancías, es decir, de bienes, en donde importamos más de lo que exportamos.

No obstante, es superavitaria la cuenta de servicios, lo cual se explica esencialmente por el incremento de la prestación de servicios profesionales cubanos, además de lo generado por el turismo.

La cuenta de ingresos por estos en los balances externos es suficiente, y más, como para compensar el déficit del comercio de bienes. En los últimos años esto ha creado un excedente que ha sido capaz de compensar el comercio de mercancías.

Cuba exporta alrededor de 4 mil millones a 5 mil millones de pesos convertibles anuales en bienes, sin embargo, importamos de 9 mil millones a 11 mil millones. A partir del 2008 y 2009, cuando surgió la crisis económica internacional, el país decidió restringir los niveles de importación como parte esencial de su política para enfrentar este desafío; pero tal reducción no se pudo mantener durante mucho tiempo, porque somos una economía altamente dependiente de las importaciones. Todo indica que la economía cubana va a alcanzar un crecimiento alrededor del 4 %, lo cual es muy importante porque rompe la inercia de muy bajos ritmos de crecimiento económico que manteníamos, que da cuenta de la maduración de las transformaciones que han tenido lugar en el país.

¿Cómo repercute esta situación en el país en medio de la actualización de nuestro modelo  económico?

En Cuba se ha emprendido un proceso de cambios que son muy importantes, complejos, contradictorios, pero imprescindibles.

Las transformaciones en el manejo macroeconómico están asociadas a lo que ha sucedido en el sector externo, lo cual ha conducido a que el país esté ahora en mejores condiciones para disponer de más holgura financiera para que le permita crecer a ritmos superiores, como ha ocurrido en este año. Todo indica que la economía cubana va a alcanzar un crecimiento alrededor del 4 %, lo cual es muy importante porque rompe la inercia de muy bajos ritmos de crecimiento económico que manteníamos que da cuenta de la maduración de las transformaciones que han tenido lugar en el país. Además, este crecimiento se da en condiciones internacionales muy adversas para la inmensa mayoría de los países de América Latina y el Caribe. Paradójicamente Cuba crece cuando muchas naciones de nuestra región se encuentran en pleno estancamiento.

¿Y cómo se refleja este proceso en la economía individual, en la población?

Lamentablemente lo que ha ocurrido a nivel macroeconómico todavía no se refleja directamente

en la inmensa mayoría de los hogares cubanos. Estos cambios en el en- torno macroeconómico aún no han influido lo necesario para producir modificaciones significativas en el terreno microeconómico, es decir, al nivel de la eficiencia en las empresas, en los gastos de la población, en el desarrollo local y en la solución de problemas acumulados en mercados específicos. Se observan resultados en el entorno macroeconómico del funcionamiento de la economía cubana que no han estado acompañados de los cambios estructurales suficientes que modifiquen el entorno microeconómico del país. Sin embargo, no hay una desconexión entre estos aspectos, pues se comienza a tener mayor financiamiento externo, lo cual es importante para las inversiones, las empresas y el desarrollo a nivel local. Esto último, bajo ciertas condiciones, pudiera coadyuvar al incremento de la productividad total de los factores, que es la base para el mejoramiento de la calidad de vida de la población.

¿Cuáles sectores económicos han crecido fundamentalmente?

Pienso que parte primordial de este crecimiento económico está asociada a tres factores básicos. En primer lugar, lo que sucedió con la zafra azucarera de este año, pues aunque no se cumplió el plan, implicó un incremento de casi un 20 % en el valor total de su producción respecto al año anterior.

Segundo, algunos sectores de la industria manufacturera que están muy deprimidos comienzan a dinamizarse como parte de inversiones claves que ha hecho el país. Las transformaciones en la empresa estatal socialista, que aún no resuelven problemas esenciales, han logrado un incremento de la productividad media a partir de mayores grados de autonomía para aumentar su valor de producción. Por último, el sector turístico ha sido importante en el dinamismo de la economía cubana. Existen estimaciones que muestran un crecimiento de alrededor de un 15 % de visitantes en el 2015 con respecto al año pasado, lo cual es muy significativo teniendo en cuenta que el entorno internacional es muy desfavorable.

Tomado El Economista de Cuba, Enero-Marzo 2016 | Nro. 83 | Año 19

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