Comisión
3 del VII Congreso del
Partido: Economía cubana
creció en el quinquenio pero
aún es insuficiente
Por Ismael Francisco, Jorge
Legañoa Alonso
[23.04.2016]-
Actualización 8:40 am de Cuba
Aunque la
economía cubana creció en el
último quinquenio a un ritmo
del 2.8 por ciento
anualmente, esa cifra no fue
suficiente para avanzar en
el desarrollo del país,
señala la breve reseña de la
evolución de la economía
cubana 2011-2015.
Marino
Murillo Jorge, miembro del
Buró Político del Partido y
jefe de la Comisión
Permanente para la
Implementación y Desarrollo,
al comentar a los 312
delegados y 112 invitados de
la comisión tres sobre la
marcha de la economía en
este periodo, dijo que no se
produjeron grandes cambios
en la estructura del
producto interno bruto
(PIB), manteniéndose
sectores como el agrícola
con un pobre aporte.
Dijo que
ha sido más rápido el
crecimiento anual de las
importaciones –4.7 por
ciento como promedio– que el
de la economía, lo que se
reflejó en que mucho de lo
que se vende en las redes de
tiendas cubanas es
importado.
El
también Ministro de Economía
y Planificación llamó a
buscar cambios en las
matrices de importaciones,
con la mira puesta en las
materias primas que permitan
generar valores agregados en
la Isla y resolver este tema
de manera estructural.
El
documento analizado recoge
que pese a que la dinámica
no fue suficiente para
satisfacer en mayor grado la
creación de condiciones
productivas y de
infraestructura que
posibilitara mayores
avances, no hubo
estancamiento en la
economía.
Se señaló
que el crecimiento del
producto interno bruto (PIB)
de Cuba fue superior al
experimentado –como
promedio– por América Latina
y el Caribe entre 2011 y
2015, apenas del 2.2 por
ciento.
Sin
embargo, Murillo reconoció
que el incremento del 2.8
por ciento del PIB, como
promedio anual en el
periodo, no responde a la
dinámica de desarrollo que
necesita el país, a la vez
que las tasas de crecimiento
no tienen un reflejo
significativo en la economía
doméstica.
Las
actividades de comercio,
restaurantes y hoteles
aumentaron su participación
en el PIB, pasando de 23.4
por ciento en 2010 a 26.2 en
2015, aunque por otro lado
las potencialidades
presentes en la economía
para avanzar a planos
superiores en la sustitución
de importaciones, alcanzó
resultados discretos.
El número
de ocupados en el sector
estatal es de tres millones
460 mil, en tanto el no
estatal creció en 461 mil
760 trabajadores, hasta
llegar el año pasado al
millón 400 mil empleados,
producto de la
transformaciones
estructurales desarrolladas
desde el Sexto Congreso.
Un
incremento del 10 por ciento
en el empleo no estatal
avala los resultados
alcanzados en la esfera del
empleo en Cuba.
Por su
parte, la tasa de
desocupación se mantuvo
alrededor del tres por
ciento.
A partir
de los incrementos
salariales aplicados a los
sectores de la salud
pública, deportes, en las
entidades de la inversión
extranjera y las
modificaciones en los
sistemas de pago en la
esfera empresarial, un
millón 500 mil trabajadores
se beneficiaron de salarios
más altos, lo que elevó la
remuneración promedio en la
nación hasta los 640 pesos.
La
evolución de la economía
nacional, dada su alta
dependencia de las
relaciones con el exterior
ha estado influida por el
entorno internacional,
fundamentalmente por el
comportamiento de los
precios de los principales
rubros de exportación e
importación y las
oscilaciones cambiarias,
apunta el material
informativo del Congreso.
Los
delegados asistentes a la
comisión tres conocieron
igualmente de la ampliación
de las relaciones
comerciales con otros países
y del inicio de un proceso
de atracción de la inversión
extranjera, a partir de la
promulgación de la nueva Ley
de Inversión Extranjera de
2014, que propiciará acceso
a capitales, tecnologías,
mercados y experiencia
gerencial que ayude a
eliminar desequilibrios
estructurales.
Lo
logrado en materia económica
se alcanzó sorteando
disímiles dificultades como
la crisis internacional y el
acrecentamiento del bloqueo
impuesto por Estados Unidos,
en particular la persecusión
de las operaciones
financieras realizadas por
el país.
Subrayó
Murillo que se comenzó un
proceso de saneamiento de
las finanzas externas, entre
ellas el reordenamiento de
la deuda, que el General de
Ejército Raúl Castro, Primer
Secretario del Comité
Central del Partido, valoró
hoy como fundamental para
contribuir a la credibilidad
internacional de Cuba.
Muestra
de lo logrado en este tema
son los acuerdos de
renegociación de deuda con
China, Japón y Rusia, así
como con el Club de París.
A la
reunión en el Palacio de
Convenciones se llega con el
21 por ciento de los 313
lineamientos aprobados
durante el anterior Congreso
completamente implementados,
el 77 en proceso y solo el
dos por ciento no se han
comenzado.
Raúl
destacó que la actualización
del modelo económico-social
constituye un proceso
complejo que implica
transformaciones en la forma
de pensar y actuar de las
personas, trascendiendo su
concreción al plazo de un
quinquenio, por lo que
nuevos lineamientos serán
analizados por los delegados
al más importante evento
político del país.
Resaltó
el Primer Secretario las 130
políticas aprobadas en los
últimos cinco años y la
emisión de 344 normas
legales de diferentes rangos
y la derogación de 684.
Reconoció
que la lenta puesta en
práctica de las regulaciones
jurídicas ha dilatado la
implementación de las
políticas aprobadas.
Los
delegados presentes en los
debates de la comisión tres
del Congreso analizarán esta
tarde y mañana la propuesta
actualizada que se prevé
tengan 268 lineamientos, de
ellos 31 conservan la
redacción original, 193 se
modifican y se agregan 44
nuevos.
COMERCIALIZACIÓN AGRÍCOLA
Durante
el análisis del proyecto de
informe sobre los resultados
de la implementación de los
lineamientos de la política
económica y social aprobados
por el Sexto Congreso del
Partido, Yunier González,
delegado por la provincia de
Artemisa, afirmó que la
aprobación de las figuras
del vendedor minorista y
mayorista fue necesaria en
su momento ante las
deficiencias de Acopio.
Sin
embargo, precisó que a
partir de que el sector
estatal está contratando
hasta el 80 por ciento de
las producciones, con buenos
precios, ventajosos para los
productores, consideró que
la figura del vendedor
mayorista no es necesaria.
El
representante artemiseño
aseguró que en la actualidad
esos vendedores mayoristas
son parte de las
complejidades que existen
con los precios del agro,
pues se convirtieron más que
en facilitadores, en
revendedores.
Los
vendedores minoristas son
los carretilleros, que sí
son necesarios, pues están
más cerca de la población,
pero a los otros no les
duelen los altos precios,
señaló Yunier González.
En ese
sentido, Néstor Bárbaro
Hernández Martínez, invitado
al cónclave partidista, dijo
que son más de 200 los
comercializadores mayoristas
aprobados en las provincias
de La Habana, Artemisa y
Mayabeque, pero superior a
esa cifra los que ejercen
ilegalmente la función, lo
cual es más grave.
Con la
implantación del experimento
en estas provincias se
incrementó la diversidad de
productos en los mercados
agropecuarios, que aún es
insuficiente
–fundamentalmente en los
estatales– y no se lograron
reducir los elevados precios
minoristas como se reconoce
en el material discutido.
Entre los
problemas que han afectado
el buen desarrollo de los
experimentos, reseña el
informe que discutieron los
representantes partidistas,
está también que las
cooperativas que gestionan
mercados minoristas y puntos
de ventas, en general han
mantenido altos precios,
similares al resto de los
establecimientos.
Otro de
los frenos lo constituyó que
las empresas agropecuarias y
la Empresa Provincial de
Mercados de La Habana no
ejercen –como se previó– las
facultades de acopio y
comercialización mayorista.
Asimismo,
las medidas indirectas
aplicadas para influir sobre
los precios han sido
insuficientes y no se
alcanza la efectividad
esperada, en tanto ha sido
inadecuado el control sobre
las actividades de trabajo
por cuenta propia de
vendedores mayoristas y
minoristas de productos
agropecuarios, como expresó
Yunier González.
El
delegado Tomás Rodríguez
dijo que en el campo
artemiseño ha aparecido
gente que roba los productos
de los campesinos, para
vendérselos a los
comercializadores mayoristas
que compran en efectivo y
sin exigir explicaciones o
que medie un contrato.
Consideró
que a partir de la
recuperación de Acopio, la
figura del
vendedor-comprador mayorista
ha dejado de cumplir su
objetivo para convertirse en
una actividad negativa.
Juan
Rodríguez, delegado por la
provincia de Holguín,
coincidió con otros que
intervinieron en el debate
de la comisión tres cuando
señaló que el trabajo de
acopio ha ido mejorando, al
igual que las beneficiosas
tarifas de precios para el
campesino.
Subrayó
Rodríguez que si se
solucionan los problemas del
impago a los campesinos,
fenómeno que persiste en
algunos lugares, el acopio
puede funcionar bien y
subrayó que en su opinión la
cooperativa es quien tiene
que vender los productos.
El
mecanismo de
comercialización debe ser
entre Acopio y las formas
productivas, enfatizó el
representante holguinero,
para quien todo elemento
ajeno a esa relación termina
en productos que se
encarecen para el pueblo.
Sobre la
polémica de la
comercialización agrícola,
Marino Murillo Jorge,
miembro del Buró Político
del Comité Central del
Partido y jefe de la
Comisión Permanente de
Implementación y Desarrollo,
explicó que las figuras del
vendedor mayorista solo
existe en La Habana y podían
vender en la capital,
Artemisa y Mayabeque, pero
comprar en todo el país.
Murillo
apuntó que ese experimento
se realizó en los tres
territorios para, de
funcionar, extenderlo a todo
el país, pero luego de
múltiples análisis, se
decidió no hacerlo.
Es
necesario enfrentar con
decisión las actividades
ilícitas que se dan en la
comercialización agrícola,
comentó el también Ministro
de Economía y Planificación.
Luis
Daniel Roger, delegado por
Santiago de Cuba, reclamó
que en el texto del
documento de análisis de la
implementación de los
lineamientos se exprese
críticamente que ese
experimento no salió bien y
que ese tema afecta al
pueblo, por lo que tiene que
quedar claro para que no se
repita.
El
documento discutido por los
delegados valoró que la
producción de alimentos en
el último quinquenio ha
mantenido un bajo ritmo de
crecimiento, lo que supuso
una elevada importación de
alimentos que alcanzó los
dos mil millones de dólares
como promedio anual, de los
que se pudieran producir en
Cuba aproximadamente el 50
por ciento.
Sobre el
tema de la entrega de
tierra, datos actualizados
señalan que unas 667 mil
hectáreas están disponibles
para su entrega, aunque se
consolidó la política con la
entrega desde 2008 hasta la
fecha de un millón 830 mil
hectáreas a 214 mil
personas, la mayor parte con
destino a la ganadería,
cultivos varios y arroz.
Según se
señala en el documento, en
la ejecución de esta
política se han detectado
irregularidades, violaciones
de los términos establecidos
para el proceso, así como la
falta de control en el
cumplimiento de los
contratos, lo que limitó el
impacto significativo en la
producción de alimentos.
La
comisión tres continuará sus
debates este domingo
centrada en los nuevos
lineamientos que se
propondrán para su
aprobación.
Las
directrices aprobadas por el
Sexto Congreso del Partido
han servido de base al
proceso de actualización del
modelo económico y social de
desarrollo socialista; desde
entonces la Comisión
Permanente para la
Implementación y Desarrollo
ha trabajado en pos de
lograr lo pautado en la
reunión partidista de 2011.
A la
reunión en el Palacio de
Convenciones se llega con el
21 por ciento de los 313
lineamientos aprobados
durante el anterior Congreso
completamente implementados,
el 77 en proceso y solo el
dos por ciento no se han
comenzado.
Tomado de
Cubadebate