Arabia
Saudita o EE.UU.: ¿quién
dicta el precio del
petróleo?
[29.04.2016]-
Actualización 9:20 pm de Cuba
"No
prestamos atención a los
precios del petróleo, a
nosotros nos da igual que
cueste 30 o 70 dólares",
dijo recientemente el
príncipe heredero saudita
Mohamed ben Salman. No
obstante, los expertos
afirman que estas
declaraciones deben ser
tratadas con un gran
escepticismo, informa el
portal Vesti Finance. Según
ellos, los bajos precios del
crudo le suponen al reino
pérdidas de miles de
millones de dólares,
convirtiéndolo de acreedor a
deudor.
Al mismo
tiempo, los analistas
admiten que la afirmación
del príncipe es parcialmente
cierta, ya que Arabia
Saudita no está dispuesta a
hacer concesiones a los
productores con mayores
costes de producción, a
pesar de que los bajos
precios perjudican a la
economía del reino, y
seguirá llevando a cabo su
política actual en el
mercado.
Esta
teoría quedó demostrada en
la reunión celebrada el 17
de abril en la capital de
Catar, Doha, donde Arabia
Saudita bloqueó un acuerdo
entre la OPEP y los países
productores no miembros de
la organización, como Rusia,
para congelar la producción
de petróleo a niveles de
enero.
PRESIÓN
GEOPOLÍTICA CONTRA IRÁN
En el
momento crucial los sauditas
aceptaron firmar un acuerdo
sobre la congelación de la
producción a condición de
que Irán se uniera a él,
algo a lo que Teherán no
estaba dispuesto, pues la
república islámica planea
restaurar su producción de
petróleo hasta los mismos
niveles de antes de las
sanciones occidentales.
Así, el
profesor del Centro de
Política Energética Global
de la Universidad de
Columbia (EE.UU.), Jason
Bordon, ha señalado que si
durante muchos años la
política petrolera saudita
estuvo basada únicamente en
intereses comerciales y
económicos, su postura en
Doha parece tener como único
objetivo ejercer una presión
geopolítica flagrante contra
Irán.
¿LA OPEP YA NO MANDA EN
EL MERCADO?
Mientras
tanto, el ministro de
Energía ruso, Alexéi Novak,
ha afirmado en una
entrevista con la cadena RBK
que la OPEP y Arabia Saudita
en particular ya no tienen
tanta influencia en los
mercados petroleros
mundiales como en el 2008.
De
acuerdo con el político, la
aparición de las tecnologías
de producción de petróleo de
esquisto a escala comercial
ha permitido a los países
importadores, que antes
presentaban niveles bajos de
extracción (como EE.UU.),
comenzar a aumentar de forma
significativa su propia
producción, reduciendo así
la demanda de compra de
petróleo. Según Novak, los
exportadores ya no ejercen
ningún impacto en dichos
países y no pueden llegar a
un acuerdo con ellos porque
persiguen intereses
completamente diferentes.
El
ministro señala que si antes
cualquier coordinación de
actividades dentro de la
OPEP y la reducción de
cuotas influían
significativamente sobre la
oferta de los exportadores y
equilibraba el mercado,
ahora, por el contrario, el
incremento de precios hace
que los productores de
petróleo de esquisto
(tradicionales importadores)
entren en una fase activa.
En este caso, las acciones
de los países exportadores
pierden el sentido. Como
resultado la oferta supera a
la demanda y los precios
caen.
No
obstante, actualmente la
producción de petróleo de
esquito pasa también por un
etapa difícil teniendo en
cuenta su caída en EE.UU. en
600.000 barriles al día en
comparación con los niveles
máximos del año pasado.