La muerte
nutre al capital
Por
Frei Betto
[31.08.2016]-
Actualización 7:00 pm de Cuba
Para preservar nuestras
vidas los gobiernos prohíben
fumar en locales públicos.
Los paquetes de cigarros
exhiben fotos horrorosas de
los efectos letales del
vicio. “Fumar mata”,
advierte el Ministerio de
Salud.
Hace poco fue prohibido en
los EE.UU. el cigarro
electrónico. ¿Por qué, si
apenas emite un vapor de
agua inodoro y no contiene
sustancias químicas?
Pero los legisladores
entienden que es un mal
ejemplo. El cigarro virtual
puede llevar al cigarro
real…
Sin embargo, el mismo país
llena el mercado de filmes
con escenas de excesiva
violencia, y no por eso la
ley entiende que los
crímenes virtuales pueden
generar crímenes reales…
El comercio
de armas
goza de plena libertad en la
mayoría de los estados.
El conducir a alta velocidad
mata también. En el Brasil,
desde 2013, según el Datasus,
43 mil 780 personas
perdieron sus vidas en el
tráfico. Sin embargo, el
Ministerio de las Ciudades
no le exige a la industria
automotriz limitar el
potencial de velocidad de
los vehículos. La ley y
el poder Judicial son
condescendientes con esta
forma de riesgo letal.
Conductores que han segado
vidas bajo las ruedas de sus
autos gozan de buena salud,
de plena libertad… y de sus
carnets de conductores.
Ingerir alcohol es también
perjudicial para la salud.
Pero, al contrario del
tabaco, las bebidas
alcohólicas tienen
asegurados tanto la
propaganda como el consumo
libre de las mismas.
Sabemos que
la agricultura brasileña es
la campeona mundial del uso
de agrotóxicos, lo cual se
refleja en la creciente
incidencia de cáncer en
nuestra población. A pesar
de ello no se prohíbe esta
paradoja: regar con
veneno el alimento que
necesitamos para mantener la
vida. Y ciertas
sustancias químicas vedadas
en otros países no están
prohibidas aquí. El
Ministerio de Agricultura
debiera imprimir en la
envoltura de los alimentos:
“¡Comer es perjudicial para
la salud!”
Todavía no se sabe cuál es
el efecto real de
los transgénicos
en el organismo humano, a
pesar de que son utilizados
en gran escala. Ni siquiera
está mandado por ley indicar
al consumidor que tal
alimento contiene
transgénico.
¿Por qué
dialogamos tan
descaradamente con la
muerte?
Primero porque da ganancias,
y la acumulación del capital
es lo que rige el mercado,
que, a su vez, dirige la
economía, a la cual está
sometida la política.
Segundo, porque el peligro
de la vida pasó a figurar en
la agenda del mercado. Da
dinero. Vea la Fórmula 1, la
lucha de MMA y ciertos
deportes radicales, como
base jump, sky surfing y el
wing walking. A la
adrenalina de los
deportistas se suma la del
público, excitado como niños
en el circo al observar las
vueltas que dan los
motoristas en el globo de la
muerte.
Las drogas
son prohibidas porque
convierten a sus usuarios en
irresponsables. Las bebidas
alcohólicas, ingeridas en
gran cantidad, producen el
mismo efecto. Detrás del
timón el conductor se vuelve
un potencial suicida o
asesino. O las dos cosas. La
Ley Seca intenta reducir el
abuso. Sin embargo no se
tiene noticia de conductores
que provocaron accidentes
por fumar yendo manejando.
¿Por qué esa política de dos
pesos y dos medidas?
¿Y las motos? Son 12 mil los
muertos en accidentes de
moto al año en el Brasil.
Según el Ministerio de Salud
tales accidentes son los
responsables del aumento del
115 por ciento de estancias
en hospitales públicos.
Ahora bien,
está prohibido prohibir todo
cuanto engorda el capital.
¿De
qué vivirían las funerarias
si no se facilitasen las
muertes?
Tomado de Cubadebate