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Mirar más hacia adentro
Por Ramón Barreras Ferrán

[26.03.2018]- Actualización  9:00 pm de Cuba

La exhortación a sustituir importaciones no debe apreciarse de manera simple o no darle la significación que merece, pues en ella descansa un propósito esencial de marcada influencia en la economía, empeñada actualmente en actualizar su modelo y desarrollarse en la medida de lo posible.

Se trata en cuestión de mirar más hacia adentro, de explotar las posibilidades y reservas de producir u obtener en el país parte de lo que hoy se compra en el mercado internacional, siempre cambiante y con altos precios, a veces hasta inalcanzables para una nación pobre como la nuestra, con pocos recursos naturales y renglones para exportar.

Uno de los Lineamientos de la Política Económica y Social del Partido y la Revolución llama a “incrementar la eficiencia en la gestión importadora del país, haciendo énfasis en la disponibilidad oportuna de las importaciones, su racionalidad, el uso eficaz del poder de compra”.

En ocasiones no se comprende con la exactitud debida la trascendencia de disminuir las compras en el exterior sobre la base de elevar las producciones nacionales, por lo general siempre menos costosas.

Una simple consulta de los precios en el mercado internacional de productos esenciales posibilita “abrir los ojos” y tomar más conciencia de la significación real de ese propósito.

Datos recientes a los que he tenido acceso demuestran los elevados costos que persisten en el comercio internacional. Por ejemplo, para adquirir una tonelada (t) de los productos que mencionaré a continuación el país tiene que erogar las cantidades siguientes:

Maíz: 218 dólares
Trigo panificable: 295
Aceite de soya: 946
Frijol de soya: 408
Harina de soya: 390
Harina de trigo: 650
Leche en polvo entera: 3 mil 234
Leche en polvo descremada: 2 mil 422
Pollo entero: mil 907
Pollo en cuartos: 885
Arroz molinado: 462
Frijoles: mil 242
Chícharos: 434

Esas cifras multiplicadas varias veces para poder cubrir las necesidades básicas significan un monto notable que pesa bastante sobre las finanzas del país. Y si se le agregan otros renglones no alimentarios, pero también necesarios, como combustibles, materias primas para las industrias, productos de aseo, medicamentos y equipos y partes y piezas de repuesto, por solo citar algunos, el costo en general se hace elevadísimo.

Entonces, como se ha reiterado, hay que hacer producir la tierra y elevar las producciones de múltiples renglones que hoy se importan casi en su totalidad. Pero lo primero es adquirir y fortalecer la conciencia de que resulta imprescindible actuar de esa manera y chequear con regularidad, a todos los niveles, la materialización de los compromisos en ese sentido.
En el empeño de disminuir las importaciones, también adquiere mucha significación el ahorro. El 14 de junio de 1960, el Comandante Ernesto Che Guevara expresó al respecto: “Este es otro de los grandes deberes de la clase obrera, que está ligado con el de la producir, y que es el de ahorrar, el de desarrollar siempre la inventiva para que no haya nunca un centavo gastado inultamente”.

Y definió con claridad meridiana: “Producir y ahorrar son las bases del desarrollo económico”.

(Cubadebate)

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