Cien millones de
personas van a la
quiebra cada año por los
gastos médicos
[23.02.2019]-
Actualización 2:30 pm de Cuba
Cien millones de
personas son arrastradas
cada año a la pobreza
extrema por no poder
hacer frente a los
gastos médicos, según el
último informe de la
Organización Mundial de
la Salud sobre
financiación que analiza
datos de 2016.
Aunque la inversión
pública en sanidad ha
mejorado recientemente,
alcanzando los 7,5
billones de dólares, un
10 por ciento del
Producto Interior Bruto
mundial, todavía es
insuficiente.
En todo el mundo, los
Gobiernos cubren un 51
por ciento del gasto
sanitario en los países,
mientras que los
pacientes pagan un 35
por ciento de sus
bolsillos a través de la
sanidad privada.
La OMS apunta a una
tendencia al alza en
inversión que es
especialmente notable en
los países de ingresos
bajos y medios donde ha
crecido un 6 por ciento
anual, comparado con un
4 por ciento en los
países ricos. Además, en
los países en desarrollo
ha disminuido la
dependencia de la ayuda
externa, aunque ha
aumentado en los más
pobres.
En los países de
ingresos medios, el
gasto público per cápita
se ha duplicado desde el
año 2000.
El informe concluye que
la financiación
sanitaria se está
transformando:
El gasto en salud crece
más rápido en países de
ingresos medios y bajos,
pero aún no logra cerrar
la brecha con los ricos.
Los pacientes tienen que
pagar menos dinero de
sus bolsillos ya que los
Gobiernos están
aportando más
financiación.
La financiación externa
(ayuda) representa menos
de un 1% del gasto
total.
Brecha entre ricos y
pobres
Pese a esas tendencias,
las diferencias de gasto
entre los países ricos y
pobres siguen siendo
notables. En promedio,
se gastaron 1000 dólares
por persona en sanidad
en 2016, pero la mitad
de los países del mundo
invirtieron menos de 350
dólares per cápita.
Según el análisis, solo
un 20% de la población
mundial vive en países
ricos, pero estas
naciones cuentan con el
80% de la inversión
mundial en salud.
Los 10 países más ricos
del mundo gastaron 5000
dólares o más per cápita
en el 2016, comparado
con menos de los 30
dólares por persona en
los 10 países más
pobres. Este enorme
escalón no se ha
reducido desde el año
2000, dice el informe.
“El aumento del gasto
público es esencial para
lograr la cobertura
universal de salud y los
Objetivos de Desarrollo
Sostenible relacionados
con la salud”, asegura
el director general de
la Organización, Tedros
Adhanom Ghebreyesus.
“Pero la financiación en
salud no es un coste,
sino una inversión en
reducir la pobreza, el
desempleo, aumentar la
productividad, el
crecimiento económico
inclusivo y crear
sociedades más sanas,
seguras y justas”,
agrega.
En los países de
ingresos bajos y medios,
más de la mitad del
gasto en salud se dedica
a la atención primaria.
Aun así, menos del 40%
de esos fondos proviene
de los Gobiernos.
Menos gasto de las
familias
Una de las buenas
noticias contenidas en
el informe es que el
gasto de los ciudadanos
en sanidad ha
disminuido, lo que
significa que menos
personas tienen
dificultades económicas
si caen enfermos.
El mayor descenso tuvo
lugar en el sudeste
asiático, donde el gasto
del bolsillo de los
consumidores cayó de una
media del 56 por ciento
del total en el año 2000
a un 44 por ciento del
total en 2016. En
África, el porcentaje
bajó del 46 por ciento
al 37 por ciento del
gasto.
Financiación externa
El informe también
examina el papel de la
financiación externa. A
medida que el gasto
doméstico ha aumentado,
los fondos de ayuda
exterior han caído a
menos del 1 por ciento
del gasto total en salud
de todo el mundo. La
mitad de la ayuda
exterior se dedica a
tres enfermedades:
VIH/SIDA, tuberculosis y
malaria.
Aunque el informe
ilustra claramente la
transición que están
haciendo los países en
desarrollo hacia la
financiación doméstica
de sus sistemas de
salud, la ayuda exterior
sigue siendo esencial
para muchas naciones,
sobre todo las más
pobres.
“La salud es un derecho
humano y todos los
países deben priorizar
la atención primaria
eficiente y rentable
como el camino para
lograr la cobertura
universal de salud y los
Objetivos de Desarrollo
Sostenible”, concluye la
directora de Sistemas de
Salud, Gobernanza y
Financiamiento de la
OMS, Agnes Soucat.
(Cubadebate
con información de ONU
Noticias)