Declaración del Gobierno
Revolucionario: Urge
detener la aventura
militar imperialista
contra Venezuela
[01.03.2019]-
Actualización 8:30 pm de Cuba
El Gobierno
Revolucionario de la
República de Cuba
denuncia la escalada de
presiones y acciones del
Gobierno de los Estados
Unidos para preparar una
aventura militar
disfrazada de
“intervención
humanitaria” en la
República Bolivariana de
Venezuela y llama a la
comunidad internacional
a movilizarse para
impedir que se consume.
Entre el 6 y el 10 de
febrero de 2019, se han
realizado vuelos de
aviones de transporte
militar hacia el
Aeropuerto Rafael
Miranda de Puerto Rico,
la Base Aérea de San
Isidro, en República
Dominicana y hacia otras
islas del Caribe
estratégicamente
ubicadas, seguramente
sin conocimiento de los
gobiernos de esas
naciones, que se
originaron en
instalaciones militares
estadounidenses desde
las cuales operan
unidades de Fuerzas de
Operaciones Especiales y
de la Infantería de
Marina que se utilizan
para acciones
encubiertas, incluso
contra líderes de otros
países.
Medios políticos y de
prensa, incluso
norteamericanos, han
revelado que figuras
extremistas de ese
gobierno, con una larga
trayectoria de acciones
y calumnias dirigidas a
provocar o alentar
guerras, como el Asesor
de Seguridad Nacional
John Bolton, el Director
del Hemisferio
Occidental del Consejo
de Seguridad Nacional,
Mauricio Claver-Carone,
con la participación del
Senador de la Florida,
Marco Rubio, diseñaron,
gestionaron el
financiamiento y
organizaron directa y
detalladamente, desde
Washington, el intento
de golpe de estado en
Venezuela mediante la
ilegal autoproclamación
de un presidente.
Son ellos mismos los que,
personalmente o a través
del Departamento de
Estado, vienen
realizando presiones
brutales contra
numerosos gobiernos para
forzar su apoyo al
llamado arbitrario a
nuevas elecciones
presidenciales
venezolanas, mientras
promueven el
reconocimiento al
usurpador que apenas
cuenta con 97 mil votos
como parlamentario,
frente a los más de 6
millones de venezolanos
que el pasado mes de
mayo eligieron al
Presidente
Constitucional Nicolás
Maduro Moros.
Tras la resistencia al
golpe ofrecida por el
pueblo bolivariano y
chavista, demostrada en
las masivas
manifestaciones de apoyo
al Presidente Maduro y
en la lealtad de las
Fuerzas Armada Nacional
Bolivariana, el Gobierno
de los Estados Unidos ha
intensificado su campaña
política y mediática
internacional y
recrudece las medidas
económicas coercitivas
unilaterales contra
Venezuela, entre las que
puede citarse el bloqueo
en bancos de terceros
países de miles de
millones de dólares
pertenecientes a
Venezuela y el robo de
los ingresos de las
ventas de petróleo de
esa hermana nación, lo
que está provocando
graves daños
humanitarios y duras
privaciones a su pueblo.
Junto a este cruel e
injustificable despojo,
EE.UU. pretende fabricar
un pretexto humanitario
para iniciar una
agresión militar contra
Venezuela y se ha
propuesto introducir en
el territorio de esa
nación soberana,
mediante la intimidación,
la presión y la fuerza,
una supuesta ayuda
humanitaria, que es mil
veces inferior a los
daños económicos que
provoca la política de
cerco, impuesta desde
Washington.
El usurpador y
autoproclamado
“presidente” declaró
desvergonzadamente su
disposición a reclamar
una intervención militar
de Estados Unidos con el
pretexto de recibir
dicha “ayuda humanitaria”,
y ha calificado el
rechazo soberano y digno
a esa maniobra como “un
crimen de lesa humanidad”.
Altos funcionarios
estadounidenses
recuerdan cada día, con
arrogancia y desfachatez
que, en relación con
Venezuela, “todas las
opciones están sobre la
mesa, incluida la
militar”.
En el proceso de
fabricación de pretextos,
el gobierno de Estados
Unidos ha acudido al
engaño y la calumnia al
presentar un proyecto de
resolución en el Consejo
de Seguridad de las
Naciones Unidas que,
cínica e hipócritamente,
expresa una grave
preocupación por “la
situación humanitaria y
de derechos humanos…,
los intentos recientes
de bloquear la
prestación de ayuda
humanitaria, la
existencia de millones
de migrantes y
refugiados…, el uso
excesivo de la fuerza
contra manifestantes
pacíficos, la situación
de ruptura de la paz y
la seguridad regionales”
en Venezuela e insta “a
adoptar las medidas
necesarias”.
Es evidente que Estados
Unidos prepara el
terreno para establecer
por la fuerza “un
corredor humanitario”
bajo “protección
internacional”, invocar
la “obligación de
proteger” a los civiles
y aplicar “”todas las
medidas necesarias”.
Es indispensable
recordar que conductas
similares y pretextos
parecidos fueron
adoptadas por Estados
Unidos en el preludio de
las guerras que lanzó
contra Yugoslavia, Iraq
y Libia, al precio de
inmensas pérdidas de
vidas humanas y de
enormes sufrimientos.
El gobierno
estadounidense intenta
eliminar el obstáculo
mayor que representa la
Revolución Bolivariana y
Chavista al ejercicio de
la dominación
imperialista sobre
“Nuestra América” y al
despojo al pueblo de
Venezuela de la primera
reserva certificada de
petróleo del planeta y
de otros cuantiosos y
estratégicos recursos
naturales.
No puede olvidarse la
triste y dolorosa
historia de
intervenciones militares
de los Estados Unidos,
en más de una ocasión en
México, Nicaragua,
República Dominicana,
Haití, Cuba, Honduras y
más recientemente en
Granada y Panamá.
Como alertó el 14 de
julio de 2017 el General
de Ejército Raúl Castro
Ruz: “la agresión y la
violencia golpista
contra Venezuela dañan a
toda “Nuestra América” y
solo benefician los
intereses de quienes se
empeñan en dividirnos
para ejercer su
dominación sobre
nuestros pueblos, sin
que les importe generar
conflictos de
consecuencias
incalculables en esta
región, como los que
estamos presenciando en
diferentes lugares del
mundo”.
La Historia juzgará
severamente una nueva
intervención militar
imperialista en la
región y la complicidad
de quienes
irresponsablemente lo
acompañen.
Se decide hoy en
Venezuela la soberanía y
la dignidad de América
Latina y el Caribe y de
los pueblos del Sur. Se
decide también la
supervivencia de las
normas del Derecho
Internacional y la Carta
de las Naciones Unidas.
Se define si la
legitimidad de un
gobierno emana de la
voluntad expresa y
soberana de su pueblo o
del reconocimiento de
potencias extranjeras.
El Gobierno
Revolucionario llama a
la movilización
internacional en defensa
de la paz en Venezuela y
en la región, basada en
los principios de la
Proclama de la América
Latina y el Caribe como
Zona de Paz adoptada con
la firma de los Jefes de
Estado y Gobierno de la
CELAC en 2014.
Expresa su bienvenida y
apoyo al Mecanismo de
Montevideo, iniciativa
de México, Uruguay, la
Mancomunidad del Caribe
(CARICOM) y Bolivia, que
busca preservar la paz
en Venezuela basado,
como dice su reciente
Declaración, en los
principios de no
intervención en los
asuntos internos, la
igualdad jurídica de los
Estados y la solución
pacífica de
controversias.
Saluda la favorable
acogida a dicha
iniciativa por parte del
Presidente Maduro Moros
y la comunidad
internacional y expresa
preocupación ante el
rechazo categórico del
Gobierno estadounidense
a las iniciativas de
diálogo promovidas por
varios países, incluida
esta.
El Gobierno
Revolucionario reitera
su firme e invariable
solidaridad con el
Presidente
Constitucional Nicolás
Maduro Moros, la
Revolución bolivariana y
chavista y la unión
cívico-militar de su
pueblo y hace un llamado
a todos los pueblos y
gobiernos del mundo a
defender la Paz y a
oponerse unidos, por
encima de diferencias
políticas o ideológicas,
para detener una nueva
intervención militar
imperialista en la
América Latina y el
Caribe que dañará la
independencia, la
soberanía y los
intereses de los pueblos
del Río Bravo a la
Patagonia.
La Habana, 13 de febrero
de 2019.