Turismo cubano crece a
pesar de las zancadillas
de EE.UU
Por Vivian Bustamante
Molina
La diversificación de la
oferta turística y el
progresivo crecimiento
del programa
inversionista sustentan
el desarrollo sostenido
de un destino sano y
seguro
[14.03.2019]-
Actualización 11:30
am de Cuba
Cerca de 40 hoteles, que
sumarán 18 000 nuevas
habitaciones a inaugurar
a mediano plazo, están
en construcción
actualmente en Cuba,
donde se sigue apostando
por el sostenido
crecimiento de la
industria turística y
porque esta se erija
como la locomotora de la
economía.
En ese sentido, lo
proyectado en el
presente año se elaboró
a partir de las
potencialidades del
sector e incluye el
arribo de 5 100 000
visitantes, para un 7,4
% de incremento respecto
a igual etapa anterior,
según ha reiterado
Manuel Marrero, ministro
de Turismo.
Es un compromiso que da
sus señales tempranas,
pues ya arribamos al
millón de visitantes
internacionales, cinco
días antes que en 2018,
un resultado avizorado
si se mantenían los
ritmos alcanzados desde
inicios del año, pues
enero había cerrado con
un aumento del 9 % en
relación con igual mes
del año precedente.
Vale resaltar que la
progresión prevista no
está basada solo en
inversiones vírgenes,
sino, además, en un
creciente plan de
modernización y
actualización de la
planta hotelera; y que
la diversificación de la
oferta viene de la mano
del desarrollo del
turismo de eventos e
incentivos, con la
potenciación en La
Habana de instalaciones
de alto estándar.
Un momento cercano para
comprobar resultados
será la Feria
Internacional de Turismo
–en la capital en mayo
próximo–, ocasión para
la cual se anuncia la
apertura de una docena
de nuevos alojamientos y
la reincorporación de 1
121 habitaciones que han
estado fuera de
servicio.
En distintas fases de
construcción se
encuentran los hoteles
Prado y Malecón, Corona,
Metropolitano, Gran
Hotel, los ubicados en
Malecón y d, 3ra. y 70,
y en 25 y k; mientras en
los trabajos de
rehabilitación se
cuentan el Habana
Riviera, Habana Libre,
Deauville,
Lincoln, Sevilla,
Cohíba, Colina, Vedado,
St. Johns, Neptuno
Tritón y Copacabana. La
reconstrucción se
contempla en otros
cinco, entre ellos, el
emblemático New York.
Tan amplio programa
inversionista incluye
servicios extrahoteleros
como las marinas Tarará
y Hemingway, y el campo
de golf de Capdevila;
además de centros de
recreación y
gastronómicos, en estos
últimos, el restaurante
La Ferminia y el
Complejo 1830.
Turismo seguro y de
calidad
Las autoridades del
turismo estiman que en
el actual año, por
primera vez, los
ingresos sobrepasarán
los 3 000 millones de
dólares, lo que
significa un crecimiento
del 17 %.
Más calidad y diversidad
en el servicio
constituyen el pilar
fundamental, con el
valor intangible que
inicialmente brinda la
seguridad del país, lo
cual de manera
inexorable se traduce en
más arribo de turistas y
el reconocimiento de
estos de las condiciones
que encuentran para
desarrollar sus
actividades, sin miedos
ni desconfianzas.
Tales condiciones se
expresan en noticias
como el segundo lugar de
los premios
Travellers’Choice 2019
para la playa de
Varadero, por los mismos
elementos que le
hicieron ocupar el
tercer puesto del
ranking organizado por
Trip Advisor en 2018;
año en que también los
hoteles Princesa del
Mar, de ese balneario,
así como el Gran Hotel
Kempinski y el Nacional
de Cuba, ambos de La
Habana, merecieron en
diferentes categorías el
Premio World Travel
Awards, el mayor
reconocimiento para
identificar la
excelencia en todas las
actividades vinculadas
con la industria global
de viajes y el turismo a
nivel mundial.
¿Podría recibir el
turismo cubano tales
honores y haber vuelto a
romper el récord de
viajeros foráneos si
tuviese razón el
Departamento de Estado
de EE. UU. al incluirnos
en la lista de países
donde recomienda a sus
habitantes no venir?
Es otra patraña
orquestada y en vigor
desde noviembre de 2017,
que sabotea los
esfuerzos de esta nación
por salir adelante en su
desarrollo económico y
social. Y afecta, como
el sempiterno bloqueo,
porque la cifra de
visitantes
estadounidenses hasta
aquel momento registraba
un 175 % de crecimiento,
que decayó en un 40 %
tras esa advertencia.
Sin embargo, personas de
otras latitudes siguen
acudiendo a Cuba,
atraídas por las
bondades climáticas,
medioambientales,
culturales y de
seguridad, mientras en
su mismo patio varios
sectores le llevan la
contraria a Donald Trump
y, por ejemplo,
directivos de la
principal asociación
norteamericana de
entidades promotoras de
viajes a este
archipiélago, aseguran
que es un «destino
seguro».
Por su parte, la
organización
estadounidense Cuba
Educational Travel,
informó que en una
encuesta anónima a
ciudadanos de su nación,
un 99,13 % respondió
sentirse «muy seguro» o
«seguro» durante su
estadía en el país
caribeño. Igual opinión
comparten los senadores
que han viajado acá y no
se creen el cuento de
los ataques sónicos al
personal diplomático de
su embajada en La
Habana. De ahí que
aboguen por el
restablecimiento de las
funciones de dicha
misión.
Otros argumentos podrían
estar en el premio
Excelencias como destino
seguro para el turismo,
que recibió el titular
cubano del sector
durante la xxxviii Feria
Internacional de Turismo
celebrada en la capital
española, o en los
eventos de primer nivel
y las visitas de
dignatarios y
personalidades de todo
el mundo que llegan a
Cuba para fortalecer
lazos de amistad y de
colaboración.
También los vínculos que
siguen afianzándose en
las inversiones. Dos
muestras: la compañía
Meliá consolida su
presencia en Cuba, donde
cuenta con 34 hoteles y
14 661 habitaciones, en
tanto la prestigiosa
cadena asiática MGM
Muthu Hotels abrirá en
el primer semestre de
este año su cuarto
hotel. ¿Tantos estaremos
equivocados? ¿Quiénes
pierden más?
(Granma)