Empleo, salario y
pensiones en la mira del
congreso sindical cubano
Por Oscar Figueredo
Reinaldo, Thalia Fuentes
Puebla, Irene Pérez
[21.04.2019]-
Actualización 8:30 pm de Cuba
Al cierre de 2018 se
estima una ocupación de
4 millones 482 mil 700
trabajadores, 3 millones
67 mil en el sector
estatal y en el no
estatal 1 millón 415 mil
700, con una tasa de
desocupación del 1,7%,
informó Margarita
González Fernández,
ministra de Trabajo y
Seguridad Social.
La estructura de empleo
se reconfigura, ahora
hay más trabajadores en
el sector empresarial
que en el presupuestado.
Unidades presupuestadas
1, 5 millones de
personas (48%); los
sectores de salud y
educación son los más
representativos con más
de 800 mil trabajadores.
Sector empresarial 1, 6
millones de trabajadores
(52%), donde las
Organizaciones
Superiores de Dirección
dedicadas a la industria
alimentaria, azucarera,
agricultura, ganadería y
construcción tienen un
peso fundamental.
Sector no estatal 1, 4
millones de trabajadores
que se desempañan en el
sector cooperativo y
trabajadores por cuenta
propia, los últimos
representan cerca del 42
%.
Entre tanto, los
desocupados crecieron de
75 mil 288 en 2017 a 76
mil 400 en el 2018, lo
que se traduce en un
incremento de mil 112
personas más en busca de
empleo con relación al
año anterior.
“Estas cifras no deben
confundirse con las
personas que estando en
edad para ello, ni
estudian ni trabajan.
Los que están en esta
situación son unas 567
mil, y en la Encuesta
Nacional de Ocupación el
18 % manifestó no tener
interés en hacerlo, lo
cual es muy criticado
por la población y que
se evidenció en el
proceso de consulta
popular. El método no es
obligar, hay que buscar
las vías para que estas
personas sientan la
necesidad de trabajar”,
valoró la ministra.
Con relación a la
atención al recién
graduado precisó que en
correspondencia a lo
establecido en el Código
de Trabajo “se prioriza
el acceso al empleo a
los jóvenes egresados de
la educación superior y
técnica profesional,
cuya distribución se
realiza de acuerdo con
la disponibilidad de
graduados, las
prioridades de la
economía a partir de las
demandas de la fuerza de
trabajo calificada
realizada por los
organismos”.
Sobre la incorporación
al empleo, en el año
2018 fueron ubicados 134
mil 726 personas, de
ellos un 34 % mujeres y
un 70 % jóvenes; 93 % en
el sector estatal y un 7
% en el no estatal. Esta
cifra incluye 8 mil 849
universitarios, 14 mil
267 técnicos de nivel
medio, 12 mil 508
obreros calificados, 770
graduados de escuelas de
oficio, mil 174
egresados de escuelas
especiales, 16 mil 330
licenciados del Servicio
Militar Activo, 16 mil
675 personas que cumplen
sanción o medidas de
seguridad o libertad, 53
personas con
discapacidad y 64 mil
123 personas que
buscaban empleos.
“Existen 47 mil
trabajadores interruptos
atendidos por las OSDE
correspondientes. De
estos obreros 6 mil 228
han sido reubicados
temporalmente, 31 mil 50
cobran garantías
salariales y 5 mil 112
no”.
La funcionaria advirtió
que uno de los problemas
que afectan hoy el
empleo están asociados a
la insuficiente
generación de plazas
laborales en el sector
estatal a partir de
inversiones o ampliación
de capacidades. Otro
tema es la fluctuación
laboral que impacta en
la estabilidad de las
plantillas de cargos y,
por ende, en el
funcionamiento de las
entidades.
Asimismo, perjudican el
empleo en Cuba el
impacto negativo del
salario y la pérdida de
fuerza calificada debido
a las migraciones fuera
del país por cuestiones
económicas. En 2018 la
población laboral era de
7.1 millones y para el
2030 se estima que
reduzca a 6.4 millones.
La ministra expresó que
se han tomado algunas
medidas en el sistema
empresarial que impactan
en el salario de los
trabajadores.
Según el informe
presentado, el salario
mensual de los
trabajadores del sistema
empresarial al cierre de
2018 ascendió a 871
pesos, superior en un 6%
al planificado; 946 mil
trabajadores y mil cinco
empresas alcanzaron un
salario medio inferior a
la media del país. El
14% de los trabajadores
(198 mil) reciben
salarios menores o
iguales a 440 pesos.
En el sistema
presupuestado es de 634
pesos, similar al de
2017. En los organismos
y órganos del Poder
Popular que no reciben
incrementos desde 2005,
es de 485 pesos.
Con la aplicación de los
sistemas de pago por
resultado el salario
medio se incrementó 326
pesos entre los años
2014 y 2017, no
obstante, se reconoce
las experiencias
negativas en su
aplicación, así como las
afectaciones en los
aseguramientos
materiales y financieros
y las deficiencias en la
planificación que han
incidido en su puesta en
práctica.
Al finalizar su
intervención, la titular
de Trabajo y Seguridad
Social comentó sobre el
impacto del reciente
incremento de las
prestaciones de la
Asistencia Social y la
pensión mínima de la
Seguridad Social.
“Desde el primero de
noviembre entró en vigor
el aumento del monto de
las prestaciones de la
Asistencia Social y la
pensión mínima de la
Seguridad Social, como
un adelanto de las
disposiciones que se
deben adoptar para
ordenar la situación de
los salarios, pensiones
y prestaciones de la
Asistencia Social”.
La titular del ramo
enfatizó que esta medida
se adopta bajo el
principio de “priorizar
a aquellas personas y
familias de menos
ingresos”, y favorece a
99 mil 114 núcleos, que
abarcan a 157 mil 791
personas y a más 280 mil
pensionados por edad e
invalidez total.
Durante la ponencia,
recordó que las
prestaciones monetarias
de la Asistencia Social
se aumentaron en 70
pesos y a 242 pesos la
pensión mínima de la
seguridad social por
concepto de jubilación.
Llamó la atención además
de la compleja situación
demográfica del país,
marcado por una alto
proceso de
envejecimiento
poblacional y una baja
tasa de fecundidad. Este
panorama provoca que
para 2021 en Cuba serán
más las personas que
salen de su edad laboral
que las incorporadas.
Comentó a los asistentes
que no sería entonces
descabellado aumentar
nuevamente la edad de
jubilación -aunque no en
un corto plazo-, pues el
país necesita fuerza
laboral en consonancia
con las tendencias
demográficas.
(Cubadebate)