EE.UU. activa título III
de la Ley Helms-Burton
contra Cuba, pese a gran
rechazo
[03.05.2019]-
Actualización 7:30 pm de Cuba
La administración del
presidente
estadounidense, Donald
Trump, concreta este
jueves otra medida
hostil contra Cuba con
la activación del Título
III de la Ley Helms-Burton,
un acápite que recibe
gran rechazo a nivel
nacional y foráneo.
Con oídos sordos a los
llamados de diversos
sectores norteamericanos
y de socios
tradicionales de
Washington como la Unión
Europea (UE) y Canadá,
el secretario
norteamericano de
Estado, Mike Pompeo,
anunció el 17 de abril
que a partir del 2 de
mayo se pondría fin a
las continuas
suspensiones de ese
acápite legislativo.
La controvertida Helms-Burton,
que fue aprobada por el
Congreso estadounidense
en 1996, codifica el
bloqueo económico,
comercial y financiero
impuesto por Washington
hace casi 60 años contra
la isla y remarca el
carácter
extraterritorial de ese
cerco.
Pese a su entrada en
vigor en ese momento,
todas las
administraciones desde
entonces suspendieron la
aplicación del Título
III, el cual permite a
nacionales
estadounidenses demandar
a quienes “trafiquen”
con “propiedades
norteamericanas” en
Cuba.
A través de tal
mecanismo se da la
posibilidad de promover
una acción en las cortes
norteamericanas contra
personas y entidades,
incluso de terceros
países, que inviertan en
el territorio cubano en
propiedades
nacionalizadas tras el
triunfo de la Revolución
el 1 de enero de 1959.
En lo que es visto como
una contradicción con el
derecho internacional,
ese acápite otorga
autoridad de reclamantes
a cubanoamericanos que
eran ciudadanos cubanos
en el momento en que las
propiedades fueron
nacionalizadas.
La decisión de
anteriores gobiernos de
mantener suspendido ese
título tuvo que ver con
los perjuicios que
implicaría para el
propio Estados Unidos,
cuyo sistema judicial
podría tener que lidiar
con gran cantidad de
demandas, y para aliados
de esta nación con
inversiones en el país
antillano.
Sin embargo, el actual
ejecutivo, plegado a las
presiones de acérrimos
promotores de políticas
anticubanas como el
senador republicano
Marco Rubio y el asesor
de Seguridad Nacional,
John Bolton, mostró
desde enero pasado la
intención de permitir
por primera vez la
activación del
mencionado acápite.
Tras el anuncio de
Pompeo de que se
implementará a partir de
este jueves, Cuba
reiteró su enérgica
oposición y ratificó que
la Ley Helms-Burton es
inaplicable, a partir de
lo establecido en el
ordenamiento jurídico de
la isla.
A ello se sumaron las
numerosas muestras de
rechazo provenientes de
organizaciones de
cubanoamericanos,
legisladores, grupos
económicos, líderes
religiosos y miembros de
una red de solidaridad
con la isla en Estados
Unidos, que condenaron
el impacto negativo de
esa medida en el pueblo
cubano.
Contra la activación del
Título III también hubo
mensajes de autoridades
y organizaciones de la
UE, Canadá, Rusia,
China, Bélgica, México,
Panamá, Ecuador,
Nicaragua, entre otros
países, así como de
cubanos residentes en
varias naciones.
(Cubadebate)