EEUU pierde en su guerra
con China y el efecto
será masivo, según
observatorio económico
Por Eliana Gilet
Estados Unidos está
perdiendo la guerra
arancelaria que
emprendió contra China,
según el Observatorio
Económico
Latinoamericano (Obela).
Ante una nueva ronda de
incremento de aranceles
al comercio entre ambos
países ¿qué puede
esperarse?
"Si pones aranceles,
esperas que el déficit
se cierre; pero eso no
está pasando. EEUU no
está cerrando su brecha
con China, al menos de
manera significativa",
afirmó a Sputnik el
economista coordinador
de Obela, Oscar
Ugarteche.
A partir de la balanza
comercial estadounidense
con China, pudo saberse
que la iniciativa del
presidente de EEUU,
Donald Trump, para
gravar la importación de
productos chinos ha
aumentado su déficit
comercial con el gigante
asiático, según las
cifras del año 2018.
"El crecimiento del
Producto Bruto Interno
de Estados Unidos ya es
progresivamente más
lento y desde el segundo
trimestre de 2018 va en
descenso. Su tasa de
inversión cayó y no
logran controlar su gran
déficit comercial",
explicó Ugarteche, que
también integra el
Instituto de
Investigaciones
Económicas de la
Universidad Nacional
Autónoma de México
(UNAM).
En ese contexto, el
panorama no tiende a
mejorar ante el anuncio
de un nuevo aumento de
aranceles al comercio
entre ambos países en
dos momentos (uno fue el
1 de setiembre y el
siguiente será el 15 de
diciembre) que subirá la
tasa al 15%.
¿Cuáles son las áreas
productivas que Estados
Unidos busca cerrar a
China?
Para Ugarteche, esta
guerra arancelaria tiene
cuatro motivos
esenciales:
La intención de quebrar
la industria china de
celulares, que se
evidenció con la
prohibición de comerciar
chips con empresas
chinas a Qualcomm y
Broadcomm y con el veto
de Google a licenciar
Android a los productos
marca Huawei;
La voluntad de frenar el
avance chino en la
implementación de
energías limpias. De
acuerdo con Ugarteche,
los tipos de productos
que China no va a poder
comprar de EEUU son
convenientes para la
fabricación de células
fotovoltaicas y otras
formas de energía que no
sean a base de petróleo.
"Esto podría impactar en
la posibilidad de China
de introducir energías
limpias en el mundo, que
es una de sus metas",
señaló.
Las disputas en torno a
la tecnología 5G y el
campo de las
telecomunicaciones. El
economista coordinador
de Obela observó que el
desarrollo de la red 5G
que hizo Huawei dejó "a
las empresas
estadounidenses colgadas
del poste, sin haber
terminado su tarea de
colocar esta red en el
mercado a un precio
razonable".
Finalmente, la guerra
arancelaria tiene como
objetivo neutralizar el
avance de la industria
automotriz de vehículos
eléctricos que China
lidera, un país en el
que circulan al menos 2
millones de autos
eléctricos producidos
nacionalmente. "Son
autos fabricados dentro
de China, con tecnología
china y por marcas
chinas. Eso le quita
competitividad a Estados
Unidos", señaló
Ugarteche.
A su juicio, la
discusión de fondo es el
cambio de matriz
energética, que dejaría
a EEUU fuera de
competencia: "Estados
Unidos exporta cada vez
más gasolina refinada,
al punto de que se ha
convertido en uno de los
motores de su economía",
argumentó.
¿Cuáles son los impactos
de la guerra arancelaria
EEUU-China?
El economista y titular
del Observatorio
Económico
Latinoamericano
considera que, además
del evidente efecto al
alza de los precios al
consumidor —que genera
inflación—; los
aranceles tienen un
impacto sobre el propio
consumo.
"Si subes los precios,
el consumidor deja de
comprar el producto. Eso
va a traer una caída en
la inversión, que ya se
ve en Estados Unidos,
pero se va a masificar",
anticipó Ugarteche.
"Está incubando un
problema muy serio, de
eso no hay ninguna
duda", agregó.
Esto provoca el rezago
de la introducción de
tecnologías de punta en
América del Norte,
motivado en las
diferencias de
competitividad entre
ambos países: "tienes
por un lado, una
economía asiática
dinámica montada en
tecnologías de punta y
por otro lado, una
economía estadounidense
montada en tecnologías
obsoletas", analizó el
economista.
"Estados Unidos se ha
metido en una guerra con
un jugador que
subestimaron, pero en
cada movida del ajedrez
americano, China
responde, se defiende,
está preparada para la
jugada", concluyó.
(Sputnik).