El fantasma de la
quiebra planea sobre
Argentina
[06.09.2019]-
Actualización 1:00
pm de Cuba
El fantasma del colapso
económico planea sobre
Argentina. Se respiran
los aires de la quiebra
de 2001. En una
entrevista con The Wall
Street Journal, el
candidato y favorito
para la presidencia de
ese país, Alberto
Fernández, afirmó que:
“No hay quien quiera
comprar deuda argentina,
y no hay quien pueda
pagarla. Argentina está
en una suspensión de
pagos virtual y oculta”.
El peso sigue
depreciándose (el
viernes rebasó las 61
unidades por dólar),
haciendo más difícil el
pago de la deuda en
dólares y agravando la
inflación (estimada en
un 65% anual por
diversos analistas).
El Banco Central anunció
ayer medidas
restrictivas ante la
difícil situación. A
partir de ahora las
entidades financieras
deberán contar con la
autorización previa del
Banco Central para la
distribución de sus
resultados. La autoridad
monetaria aclaró que la
comunicación A 6768, por
la que se tomó dicha
resolución, “sólo
corresponde a las
entidades financieras y
no a otro tipo de
empresas”.
“Con esta medida, se
garantiza que se
mantenga la liquidez del
sistema, para que los
depositantes puedan
hacerse de la liquidez
que demanden”, explica
la entidad. “En momentos
de mayor incertidumbre
—agrega—, buscamos que
la liquidez del sistema
sea mayor para evitar
cualquier tipo de falta
de dinero”.
El directorio del Banco
Central empezó a debatir
la imposición de
controles a la fuga de
capitales y la
limitación a la compra
de dólares, en un rango
de 50 mil a 100 mil por
mes, el día que un grupo
de bancos
internacionales le
exigió la cancelación de
un préstamo por 2600
millones de dólares. Eso
sucedió el martes 20 de
agosto, hace 11 días,
cuando las entidades
financieras reclamaron
la devolución de los
créditos, denominados
REPO, por la
desvalorización de los
títulos públicos que
operaban como garantía.
Fue una señal de crisis
de confianza de algunas
de las entidades más
cercanas al Gobierno,
como el HSBC, Citi,
Credite Suisse,
Santander y BBVA, que
prefirieron asegurarse
el reembolso de las
divisas en lugar de
renovar el
financiamiento.
Para el analista David
Cuffré: “El Gobierno
corre la crisis de atrás
igual que Fernando de la
Rúa y Domingo Cavallo en
2001. Los resultados van
en la misma dirección.
El Fondo Monetario
Internacional es hoy tan
responsable como
entonces. Lo mismo que
la prensa hegemónica que
les hizo hinchada. El
día siguiente del
anuncio del
´reperfilamiento´ de la
deuda, Clarín tituló en
tapa que la medida era
para ´calmar a los
mercados´. Les salió tan
bien como la suba de 8
por ciento de la Bolsa
porteña el viernes
anterior a las PASO,
porque pensaban que
Macri era competitivo.
La crisis tomó tal
velocidad que las
operaciones para generar
expectativas se caen
cada vez más rápido”.
El peronista Fernández
se desvinculó del plan
de emergencia lanzado
por el presidente
Mauricio Macri, basado
en un aplazamiento de
pagos en la deuda
pública, y opinó que los
mercados “saben ya cómo
va a acabar esto”.
También calificó al FMI
de “corresponsable” del
desastre. Sin un mínimo
consenso político y con
una tormenta financiera
que no amaina, el
fantasma del colapso de
2001 sobrevuela el país.
“Lo que quiero que
entiendan es que el FMI
es culpable de esta
situación. Fue un acto
de complicidad con el
gobierno de Mauricio
Macri. Fue el desembolso
más caro de la historia
de la humanidad y se lo
dieron a un gastador
compulsivo”, agregó
Alberto Fernández.
(Cubadebate
con información de
agencias y de Página 12)