Bruno Rodríguez: La
salud es uno de los
sectores sobre los que
mayor impacto tiene el
bloqueo
Intervención de Bruno
Rodríguez Parrilla,
Ministro de Relaciones
Exteriores de Cuba, en
Reunión de alto nivel
sobre cobertura
universal de salud. 74º
AGNU. Nueva York, 23 de
septiembre de 2019
[25.09.2019]-
Actualización 3:50 pm de Cuba
Señor presidente:
En primer lugar,
agradezco a usted y al
director general de la
OMS la celebración de
esta reunión, cuya
relevancia la demuestra
el hecho de que casi la
mitad de la población
mundial no tiene acceso
a servicios básicos de
salud.
Esta realidad es una
consecuencia del injusto
orden internacional, y
del capitalismo como
sistema, que considera
la salud como una
mercancía y no como un
derecho. Por filosofía,
el capitalismo es
contrario a la cobertura
universal de salud,
porque ello significaría
mayores
responsabilidades y
gastos públicos para los
Estados, y por tanto,
menor espacio y
ganancias para quienes
se enriquecen a costa de
la salud ajena.
En un mundo movido por
intereses egoístas como
estos, la preocupante
situación actual en
materia de cobertura
universal de salud sólo
podrá ser revertida
mediante la voluntad
política y la acción
concertada de la
comunidad internacional;
y si se promueve,
protege y garantiza el
derecho a la salud para
todos. Es indispensable
robustecer los sistemas
nacionales de salud, en
especial la atención
primaria.
La experiencia cubana
demuestra que cuando hay
suficiente voluntad
política, es posible
construir un sistema de
salud único, público,
gratuito y accesible
para el 100% de la
población.
Al cierre de 2018, Cuba
registró una esperanza
de vida de 78.45 años y
una tasa de mortalidad
infantil de 4.0 por cada
mil nacidos vivos. El
nivel inmunitario era
del 98%, con 14
enfermedades infecciosas
erradicadas, 9 que no
constituían problema de
salud y 29 enfermedades
transmisibles
controladas. Se
mantuvieron cumplidos
los indicadores que
certificaron a Cuba como
primer país en eliminar
la transmisión
materno-infantil del VIH
y la sífilis congénita.
Para obtener estos
resultados, no solo
hemos enfrentado los
retos que nos impone
nuestra condición de
pequeño país en
desarrollo, sino además
el impacto del bloqueo
económico, comercial y
financiero impuesto por
Estados Unidos por casi
60 años, y que hoy se
recrudece.
El bloqueo es el
principal obstáculo a
nuestro desarrollo y la
única limitante actual
para resultados aún más
efectivos en el campo de
la salud. Constituye una
violación flagrante,
masiva y sistemática de
los derechos humanos de
todo nuestro pueblo. La
salud es uno de los
sectores sobre los que
mayor impacto tiene esta
genocida política
estadounidense.
Por si fuera poco, el
gobierno de Estados
Unidos arremete ahora
contra los programas de
cooperación médica
cubana con países en
desarrollo, con el
objetivo de
desacreditarlos y
sabotearlos. Esos
programas, sustentados
en principios éticos y
humanistas, constituyen
un ejemplo de
cooperación Sur-Sur, y
han ayudado a muchos
países de Latinoamérica
y el Caribe, África y
Asia a mejorar la
cobertura de salud y
brindar atención médica
de calidad en zonas de
difícil acceso.
Al atacar estos
programas, Estados
Unidos no solo está
agrediendo a Cuba, sino
que socava las
posibilidades reales de
muchos países en
desarrollo de lograr la
cobertura sanitaria
universal, materializar
el derecho humano a la
salud y cumplir los
Objetivos de Desarrollo
Sostenible. El acceso a
la salud es un derecho
humano y Estados Unidos
comete un crimen al
proponerse limitarlo.
Se equivoca Estados
Unidos al pensar que
podrá eliminar estos
programas y, con ello,
la solidaridad de Cuba.
Por el contrario,
nuestro país continuará
prestando su apoyo
decidido, al precio de
no pocos sacrificios
para nuestro pueblo, a
aquellos países del Sur
que lo necesiten.
También continuaremos
fortaleciendo nuestra
larga tradición de
cooperación e
intercambio con la OMS y
la OPS, conscientes de
que contar con servicios
de salud de calidad para
todos, en todas partes,
es una condición
fundamental para lograr
el desarrollo.
Muchas gracias.
(Trabajadores)