La economía cubana
durante el primer
semestre de 2019 (I)
Por José Luis Rodríguez*
[23.10.2019]-
Actualización 11:00 pm de Cuba
Sin dudas el primer
semestre de este año ha
estado signado por una
serie de acontecimientos
extraordinarios.
Para empezar, luego del
esfuerzo que ha venido
realizando el país en
los últimos años para
alcanzar un ritmo de
crecimiento gradualmente
sostenido y eficiente,
el 2019 se inició con un
desastre natural
inusitado: el 27 de
enero un tornado golpeó
violentamente a cinco
municipios de la capital
con vientos de 300
kilómetros por hora,
dañando 7 872 viviendas
–de ellas 730 derrumbes
totales-, dejando 253
682 personas afectadas,
entre las que se
encontraban unos 190
heridos y hubo que
lamentar la muerte de
siete de ellos. También
resultaron dañadas
importantes
instalaciones como
escuelas, hospitales,
fábricas, además de
redes eléctricas y
telefónicas.
Esta situación de
emergencia obligó a
destinar un
significativo nivel de
recursos por parte del
gobierno cubano para
recuperar las viviendas
e instalaciones
afectadas en el menor
tiempo posible, contando
para ello con el apoyo y
la solidaridad de toda
la población, lo que
permitió lograr en un
corto tiempo un nivel de
respuesta más eficiente
y superior a otros
procesos de restauración
para enfrentar los daños
de fenómenos naturales
que han impactado en el
país.
También un elemento de
extraordinaria
significación política,
fue la aprobación por
algo más del 86% de la
población, de una nueva
Constitución que fue
analizada y discutida
por todo el pueblo,
elaborándose un millón
783 mil propuestas, de
las cuales se sometieron
4 809 a la ANPP,
resultando modificado el
60% del texto original.
Este proceso que
convirtió así todo el
país en una asamblea
constituyente masiva,
tuvo características
inéditas por la calidad
y el avance logrado en
la formulación de su
contenido, llamado a
trazar las líneas
fundamentales del
desarrollo futuro de la
nación.
En este contexto la
evolución de la economía
durante el primer
semestre del año se ha
caracterizado por la
presencia de nuevos
obstáculos y
dificultades donde han
tenido una significativa
incidencia los factores
externos, con impactos
muy superiores –incluso-
a los registrados
durante años anteriores.
En efecto, un elemento
de gran importancia ha
sido la escalada de las
agresiones de Estados
Unidos contra nuestro
país, lo que sin dudas
se ha convertido en el
principal obstáculo para
el desarrollo del
socialismo en Cuba. Es
así que las afectaciones
del bloqueo entre 2018 y
2019 se elevaron a 4 343
millones de dólares,
cifra ligeramente
superior al año
precedente, alcanzando
un acumulado que se
estima en torno a 138
840 millones de dólares.
En la continua emisión
de sanciones contra la
sociedad cubana que
iniciara el gobierno de
Donald Trump desde junio
de 2017, se destaca la
activación en mayo de
2019 del título III de
la ley Helms Burton
–cuya aplicación había
sido suspendida por
sucesivos presidentes
norteamericanos desde
1996 debido a sus
implicaciones
internacionales- y que
permite a ciudadanos
norteamericanos y
cubanos residentes en
EEUU establecer
reclamaciones contra las
nacionalizaciones de sus
propiedades realizadas
en los años 60 por el
Gobierno Revolucionario,
partiendo falsamente de
que se trató de
“propiedades
confiscadas” sin
indemnización y así
proceder judicialmente
en las cortes
norteamericanas contra
aquellos que se han
–supuestamente-
beneficiado
arbitrariamente de las
mismas, cuestión que
claramente está dirigida
a frenar cualquier
inversión de capital
extranjero en Cuba y que
pretende imponer el
carácter
extraterritorial de la
ley norteamericana a
otros países.
Adicionalmente, el
gobierno de Donald Trump
ha publicado desde
noviembre de 2018 y en
cuatro ocasiones, un
listado creciente de más
de 200 empresas y
entidades cubanas con
las que tiene prohibido
relacionarse cualquier
ciudadano de Estados
Unidos.
Por otro lado, el pasado
5 de junio también se
prohibieron los viajes a
Cuba de cruceros, yates,
aeronaves privadas y
corporativas , así como
los viajes de
intercambio pueblo a
pueblo y viajes
individuales. La
intención de frenar el
desarrollo del turismo
ya registra por esta
causa notables impactos
–como se verá
posteriormente- tomando
en cuenta que más de 400
000 norteamericanos
visitaron el país solo
entre enero y mayo de
este año.
Dando continuidad a la
política de agresiones
más recientes, el
gobierno norteamericano
limitó el envío de
remesas a Cuba a 1 000
dólares trimestralmente,
retomando la política
que en este sentido
aplicó George W. Bush en
el 2004 y que se mantuvo
hasta el 2009.
Finalmente se han
intensificado las
sanciones a las empresas
dueñas de los tanqueros
que transportan petróleo
venezolano a Cuba,
tratando así de ahogar
energéticamente el país,
y utilizando esa medida
como chantaje para que
Cuba rompa con el
gobierno bolivariano,
mostrando así –una vez
más- la indecencia y
falta de ética que
caracteriza al gobierno
de Donald Trump.
Adicionalmente, la
situación económica
internacional ha
evolucionado en muchos
aspectos negativamente
durante el primer
semestre de 2019, lo
cual ha estado
determinado
fundamentalmente por los
efectos de la guerra
económica desatada por
Estados Unidos contra
China a partir de la
fuerte elevación de los
aranceles a las
exportaciones de esta
última como la vía para
tratar de eliminar el
déficit comercial
norteamericano con el
país asiático. Por otro
lado, la administración
de Donald Trump elevó
las tasas de interés en
EEUU con el objetivo de
fortalecer el dólar y
atraer recursos
financieros de otros
países, lo que induce a
una fuga de capitales en
estos –especialmente en
países de bajo
desarrollo-, con las
imprevisibles
consecuencias que esto
puede provocar. Todo
esto se añade a una
coyuntura donde no se
han superado totalmente
los efectos de la crisis
que estalló hace 10 años
y donde no ha
desaparecido el peligro
de su repetición.
Esta negativa coyuntura
genera incertidumbre y
efectos negativos en
todas partes, a lo que
no escapa nuestro país,
especialmente en
relación al
financiamiento externo y
la inversión extranjera.
En cuanto al comercio
exterior, la economía
cubana ya mostraba una
reducción del 22% en las
exportaciones de bienes
y servicios y una
contracción del 19,4% en
las importaciones entre
2013 y 2018, aun cuando
se mantuvo un saldo
positivo en el
intercambio total, pero
con tendencia a la
reducción. En efecto,
según estimados del EIU
, la balanza comercial
podría mostrar un saldo
positivo muy pequeño en
el 2019.
Sin embargo, a pesar de
estos obstáculos, el
país logró durante los
primeros 6 meses del
actual año un resultado
favorable con un
crecimiento del 3% en
las exportaciones –un 1%
en bienes y un 4% en los
servicios- y un
incremento del 10,4% en
las importaciones.
En el caso de las
exportaciones de bienes,
se reportaron resultados
favorables en este
primer semestre del 2019
en tabaco, ron,
langosta, frutas
frescas, jugos
concentrados y carbón.
Entre los bienes se
destacan las ventas de
níquel y de azúcar.
Desde hace varios años
la caída de ingresos por
la vía de las
exportaciones ha estado
marcada –en primer
lugar- por el descenso
de la producción de
níquel, que pasó de 72
530 TM en el 2011 a un
plan de solo 50 000 el
pasado año, el cual
parece haberse cumplido,
según las últimas
noticias disponibles,
pronosticándose una
producción similar este
año. Esta situación se
asocia a dificultades
con el financiamiento
suficiente para frenar
esta tendencia, aunque
en el 2018 se
invirtieron 50 millones
de pesos solo en la
planta Che Guevara.
Tampoco puede obviarse
la fluctuación de los
precios de este mineral
en el mercado mundial,
que si bien en el 2018
se estima que alcanzó
como promedio 13 114 USD
por TM -para un
incremento del 26% sobre
el año anterior-, en los
últimos 8 años se
registra un descenso del
42,8% y los crecimientos
previstos hasta el 2019
son solo de un 4,3%.
No obstante, el precio
de la tonelada de níquel
el 30 de septiembre era
de 17 410 USD, un 32,8%
por encima del promedio
del año anterior. Esto
se debe al temor de que
se presente un mercado
con faltante del
mineral, dada la
decisión de Indonesia de
cerrar las exportaciones
de níquel en el 2020 y
al incremento de la
demanda para su uso en
las baterías de autos
eléctricos.
De este modo, las
perspectivas del níquel
y el cobalto tienden
mejorar a corto plazo.
También las colas que se
acumulan a partir del
proceso industrial,
contienen una
significativa cantidad
de minerales
potencialmente valiosos
y se busca inversión
extranjera para su
explotación.
En el caso del azúcar la
producción de la zafra
del 2019 fue de
alrededor de un millón
327 mil TM –un
incremento del 20,6% en
relación a la zafra
anterior, aunque 191 mil
TM menos que lo
planificado-. La zafra
de 2018 resultó muy
afectada por problemas
climáticos con la
alternancia de períodos
de sequía y lluvias a
destiempo, a lo que se
sumó el negativo impacto
del huracán Irma que en
septiembre del 2017
arrasó con 380 000
hectáreas de caña y dañó
seriamente a 24
centrales. Por su parte,
el precio promedio de la
libra de azúcar en 2018
fue de 12.73 centavos
por libra, un 20%
inferior al logrado en
el 2017. La zafra de
2019 no mejoró lo
suficiente y se
presentaron un
importante grupo de
dificultades, que
incluyeron desde la
llegada tardía de
insumos y piezas de
repuesto, hasta factores
climáticos negativos,
dificultades en las
reparaciones, baja
eficiencia
agroindustrial y falta
de fuerza de trabajo.
En relación a la
exportación de azúcar,
se espera otra caída de
6,5% en el precio este
año. Por el momento el
precio de la libra del
dulce el 30 de
septiembre de este año
era de 12.69 centavos
por libra en el mercado
mundial, un 3,6% por
encima de la cotización
del pasado año. En el
semestre se cumplieron
los ingresos por
exportación de azúcar,
gracias a una adecuada
política de fijación de
precios y a la venta de
derivados.
En relación a la
exportación de
servicios, se destaca el
turismo y la exportación
de servicios de fuerza
de trabajo calificada.
En el caso del turismo,
de un plan original de
5,1 millones de
visitantes en el 2019,
se logró un crecimiento
del 5,8% hasta mayo, con
un cumplimiento del
90,6% del plan de
ingresos y un costo por
peso de 0.59 CUP. Sin
embargo, las medidas
restrictivas adoptadas
por el gobierno
norteamericano
provocaron que los
visitantes bajaran un
20,3% en junio en
relación a igual período
del año anterior y que
el plan se cumpliera
solo al 75%. Hasta julio
el descenso de acumulado
de los visitantes fue de
-1,1%.
Se estima que estas
medidas motivarán que
haya 560 mil visitantes
norteamericanos menos
este año. El pronóstico
ajustado de turistas
totales a recibir en
2019 será 4.3 millones,
con un decrecimiento del
10% y un cumplimiento
del 84,3% del plan
solamente.
Consecuentemente se verá
fuertemente afectado el
ingreso turístico, que
se había previsto
creciera un 17,6% este
año.
No obstante, es preciso
elevar el nivel de
eficiencia de la
industria turística, lo
cual debe expresarse en
un incremento del índice
de ocupación lineal de
las habitaciones en
explotación ; el
desarrollo de
inversiones
extrahoteleras de bajo
costo –tales como
parques de diversiones,
centros de recreación e
instalaciones de salud,
entre otros- que
permitan elevar el gasto
por turista día para el
turismo de ingresos
medios que predomina en
el país y elevar
–finalmente- la relación
calidad-precio de los
servicios que se ofrecen
frente al área de
competencia.
En lo relativo a la
exportación de servicios
de fuerza de trabajo
calificada, los ingresos
se estima disminuyan al
cierre de este año
debido a la retirada de
la colaboración cubana
del personal de salud
anteriormente ubicado en
Brasil, situación que
impactará negativamente
en la balanza de pagos
del país entre 300 y 400
millones de dólares,
según estimados
internacionales. A esto
se añaden dificultades
con la entrada de los
ingresos líquidos de la
colaboración cubana en
varios países producto
de la tensa situación
económica que se
continúa enfrentando por
los mismos.
Actualmente Cuba brinda
servicios de
colaboración –gratis o
cobrando tarifas
mínimas- en 85 países
por cerca de 33 000
profesionales de la
salud, la educación, los
deportes y la
construcción, entre
otros sectores. Al mismo
tiempo, se forman como
profesionales en el país
12 699 jóvenes de 133
países.
En relación a las
importaciones, se
registra un incremento
en el precio por
tonelada de una serie de
alimentos al cierre del
semestre, compararlos
con el año anterior,
entre los que destacan
el arroz (18,2%) y el
trigo (20,5%). Por otro
lado, se reducen los
precios del frijol de
soya (-4,1%), del pollo
(-14,9%) y del petróleo
WTI (-15,4%). En
relación a las
importaciones de
combustibles, estimados
internacionales calculan
que durante el semestre
Cuba debió enfrentar un
déficit en el suministro
energético, lo cual ha
obligado a una reducción
de los consumos no
indispensables.
Esta última situación se
expresó con mayor
agudeza en septiembre
del presente año.
(Continuará)
Asesor del Centro de
Investigaciones de la
Economía Mundial (CIEM).
Fue Ministro de Economía
de Cuba.