Cuba tiene
potencialidades para
incrementar la inversión
extranjera
Por Ledys Camacho Casado
y Iveet Valdés
Betancourt
[04.11.2019]-
Actualización 8:00 am de Cuba
Entrevista exclusiva de
nuestro semanario
Opciones a Rodrigo
Malmierca Díaz, ministro
del Comercio Exterior y
la Inversión Extranjera,
a propósito de la 37ma.
Feria Internacional de
La Habana (Fihav 2019)
que comienza este lunes
La 37ma. Feria
Internacional de La
Habana (Fihav 2019)
reúne otra vez en la
Mayor de las Antillas a
hombres y mujeres de
negocio y empresarios de
más de 50 países junto a
los expositores
nacionales, en un
escenario óptimo para
afianzar vínculos
comerciales y trabajar
en función del
desarrollo económico
cubano. En la concreción
de ese propósito resulta
fundamental la
participación de la
inversión extranjera.
Al respecto de las
estrategias que se ponen
en práctica en Cuba, con
vistas a consolidar el
país como una plaza con
crecientes atractivos
para los potenciales
inversionistas foráneos,
los desafíos que supone
el actual contexto
internacional, así como
los resultados y las
perspectivas de la Zona
Especial de Desarrollo
Mariel, entre otros
asuntos, dialogó en
exclusiva con nuestro
semanario Opciones
Rodrigo Malmierca Díaz,
ministro de Comercio
Exterior e Inversión
Extranjera.
—La agudización del
carácter
extraterritorial de la
Ley Helms-Burton y el
recrudecimiento del
bloqueo estadounidense
contra Cuba, de manera
general, ¿cómo repercute
en el comportamiento de
nuestro comercio
exterior y en el proceso
de inversión extranjera?
—Como se recoge en el
informe Necesidad de
poner fin al bloqueo
económico, comercial y
financiero impuesto por
los Estados Unidos de
América contra Cuba, que
nuestro país elabora,
las dificultades,
incidencias y perjuicios
por el bloqueo son
cuantiosos en la
actividad del comercio
exterior. Estos daños
fluctúan entre 3 000 y
más de 4 000 millones de
dólares cada año y, por
supuesto, los ingresos
dejados de recibir por
exportaciones tienen un
peso significativo.
«Se suman otros,
derivados de la
necesidad de utilizar
intermediarios, lo cual
encarece las mercancías
que se adquieren, como
son la imposibilidad de
acceder al mercado de
Estados Unidos, la
prohibición de utilizar
el dólar estadounidense,
el incremento de los
fletes y seguros, y el
aumento del costo del
financiamiento por el
riesgo país.
«Estos impactos
negativos se han
acrecentado en la medida
en que se han ido
recrudeciendo las
acciones de la
administración de Donald
Trump en los últimos
meses que han estado
dirigidas a sectores
sensibles de nuestra
economía, como impedir
la llegada al país de
los suministros de
combustibles, reducir el
monto de las remesas
familiares y, como
colofón, aplicar en su
totalidad el Título III
de la Ley Helms-Burton,
que permite activar las
demandas de eventuales
reclamantes contra
inversionistas
extranjeros con negocios
establecidos en la
nación, o que
supuestamente trafican
con propiedades
nacionalizadas
legítimamente por el
Gobierno cubano al
amparo de nuestras leyes
y el Derecho
Internacional.
«Sin duda estas medidas
han tenido un impacto y,
sobre todo, crean un
efecto disuasorio, de
incertidumbre y temor en
aquellos empresarios que
aspiran a concretar
negocios con empresas de
nuestro país en el
futuro cercano. Hasta el
momento, la gran mayoría
de los que tienen
negocios con Cuba se han
mantenido firmes, a
pesar de que varios de
ellos ya han sido objeto
de demandas o han sido
notificados y amenazados
en ese sentido».
—¿Qué estrategias se
aplican para continuar
incentivando la
inversión extranjera en
la nación ante la
urgencia de su aporte al
desarrollo?
—Para poder elaborar y
aplicar las estrategias
con el propósito de
incentivar la inversión
extranjera, debemos
identificar aquellos
factores que frenan u
obstaculizan su
desarrollo.
«Como ya comentaba, es
incuestionable que el
principal factor
objetivo es el bloqueo
económico, comercial y
financiero de Estados
Unidos contra Cuba, con
toda la madeja de
regulaciones, acciones y
medidas que crean un
efecto disuasorio sobre
los potenciales
inversionistas
extranjeros interesados
en negociar en nuestro
país.
«A eso se unen otros
factores que también
frenan y, lejos de ser
un incentivo, se
convierten en un
desestímulo para la
inversión extranjera.
Entre estos se
encuentran la demora y
la complejidad para la
obtención de permisos,
licencias y
autorizaciones para los
proyectos con capital
foráneo, así como la
lentitud en los análisis
y en la conformación de
los expedientes para la
presentación de los
proyectos a evaluar por
las autoridades
competentes.
«Aún se presentan
debilidades en la
capacitación y
preparación adecuada en
el país del personal que
participa e interviene
de manera directa en los
diferentes procesos
asociados a esta
actividad. Estamos en
mayor capacidad de
actuar de una manera más
efectiva sobre tales
problemas de índole
interna.
«Es por eso que tratamos
de hacer más expeditos
nuestros procesos,
flexibilizando algunas
normativas
complementarias de la
Ley 118 de la Inversión
Extranjera y creando la
Ventanilla Única de la
Inversión Extranjera,
que tiene como propósito
simplificar todo lo
relacionado con la
tramitación de los
permisos para el
establecimiento de los
negocios y acortar los
plazos establecidos.
«Continuamos los
esfuerzos de promoción,
tanto en eventos dentro
como fuera del país.
Ejemplo de esto es la
celebración, en el
contexto de Fihav 2019,
del 4to. Foro de
Inversiones, para lo
cual se ha creado una
plataforma informática
que permite a las partes
interesadas —con
antelación—
identificarse y
conformar la agenda de
encuentros. Es decir,
seguiremos trabajando en
función de crear un
clima favorable para la
inversión extranjera y
de confianza en los
eventuales socios».
—¿En qué medida la Zona
Especial de Desarrollo
Mariel (ZEDM) tributa al
objetivo de ser un
enclave fundamental para
el avance de la economía
cubana? ¿Cuáles son sus
perspectivas y/o
proyecciones?
—Efectivamente, el
desarrollo de la ZEDM
constituye un proyecto a
largo plazo, esencial
para la economía del
país; pero al mismo
tiempo es un proyecto
que avanza con pasos
firmes desde el
presente.
«Ya existen 48 negocios
aprobados, de estos 41
con capital extranjero,
de 21 países, por un
monto de inversión
superior a los 2 200
millones de dólares.
También ha sido una
fuente de empleo
importante no solo para
Artemisa, sino para
municipios de otras
provincias.
«En su proyección futura
está continuar
desarrollando un número
importante de
propósitos, más de 45
proyectos nuevos, y
continuar consolidando
su infraestructura y sus
servicios, los cuales
deberán ser competitivos
en cuanto a calidad y
precios para seguir
atrayendo a los
inversionistas
extranjeros.
«La Zona tiene su propio
Programa de Desarrollo y
Negocios, cuya dirección
y control están a cargo
de la Oficina de la ZEDM.
Están diseñadas muy bien
sus fases de avance
hasta 2042. Como se ha
explicado por la propia
Oficina, la etapa
inicial está concebida
hasta el año 2022, con
el progreso del sector
A, dedicado a los
servicios logísticos,
las manufacturas
avanzadas, la
biotecnología y la
industria farmacéutica.
«Dicho sector tiene su
Plan de Ordenamiento
territorial desde 2017,
y se prevé comenzar a
diseñar planes de
ordenamiento para otros
tres sectores de la
Zona, dedicados a las
manufacturas avanzadas,
el turismo y la
industria de materiales
de la construcción.
«Por medio de las
empresas cubanas que se
establezcan en la Zona
—ya existen siete—, se
prevé que se fortalezca
el encadenamiento
productivo y se propicie
una integración con la
economía nacional, lo
cual es uno de sus
objetivos más
importantes. El Programa
también contempla a
mediano y largo plazos
el crecimiento
significativo de
asentamientos
poblacionales, con su
consiguiente
infraestructura de
servicios».
—¿Cómo valora los
proyectos e inversiones
logrados en ese enclave
hasta la fecha?
—De las 48 inversiones
aprobadas, 21 se
encuentran ya en
operaciones, lo cual
tiene un impacto muy
favorable en sectores
como la industria, los
servicios logísticos y
la construcción, entre
otros.
—¿Cómo el Ministerio de
Comercio Exterior y la
Inversión Extranjera (Mincex)
enfrenta el reto de
concretar los
encadenamientos
productivos con la
economía cubana y al
mismo tiempo que
tributen a la
sustitución de
importaciones?
—El Mincex, como
organismo rector de las
actividades de comercio
exterior y la inversión
extranjera, mantiene una
atención permanente a
los temas asociados con
los encadenamientos
productivos y la
sustitución de
importaciones, de
conjunto con los
organismos y entidades
nacionales que dirigen
actividades productivas
y de servicios.
«En particular el
encadenamiento
productivo entre
proyectos con inversión
extranjera y empresas
cubanas es objeto de
atención en chequeos
periódicos y en las
visitas a los
territorios.
«Recientemente hemos
revisado, por ejemplo,
lo que pueden lograr
empresas del sector
industrial y de la
alimentación con
empresas del turismo. Se
realizan esfuerzos en
ese sentido, y algunos
proyectos que están
recogidos en la Cartera
ya tienen en cuenta esta
exigencia de nuestra
economía.
«De igual forma se
potencia y se da
seguimiento a la
concreción de planes con
inversión extranjera y
otros financiados con
recursos externos que
sustituyen
importaciones, como
aquellos vinculados con
el desarrollo de fuentes
renovables de energía,
de la esfera
agroalimentaria y de la
industria cubana.
«A la par se fomentan
fondos exportables desde
los territorios, cuyas
producciones a su vez
sustituyen
importaciones. No
obstante, son temas que
requieren cada día más
compromiso y atención.
Por eso debemos, desde
el Mincex, seguir
trabajando con los
organismos y las
entidades involucrados
en la producción de
bienes y servicios para
lograr encadenamientos
productivos y la
sustitución de
importaciones de una
manera efectiva y
sostenible».
—¿Qué relevancia tiene
la modalidad de
inversión extranjera
directa en el plan de
desarrollo cubano? ¿Cómo
se refleja en proyectos
concretos? ¿Cuánto más
pueden aportar estos a
la actualización del
modelo económico cubano?
—La inversión extranjera
directa tiene gran
relevancia en el plan de
desarrollo cubano en
tanto es una de las
fuentes de entrada de
recursos financieros
para el desarrollo del
país. Como se ha
expresado en varios
escenarios, se necesitan
más de 2 000 millones de
dólares al año por este
concepto, pero además es
importante que estos
recursos vayan dirigidos
a los sectores
estratégicos de la
nación, a proyectos que
propicien
encadenamientos
productivos, generen
exportaciones y/o
sustituyan
importaciones.
«De hecho, los proyectos
incluidos en la Cartera
responden a la
realización de
inversiones de ese tipo.
También debemos recordar
que la inversión
extranjera aporta
tecnología y
conocimientos, a la vez
que constituye una
importante fuente de
empleos. Por todo eso,
la concreción de los
proyectos que
necesitamos, en el menor
tiempo posible, sería un
tributo importante al
modelo económico
cubano».
—¿Cuáles son las
principales novedades
que se incluyen en la
nueva versión de la
Cartera de Oportunidades
de Inversión Extranjera
que será presentada como
parte de las jornadas de
Fihav 2019?
—El próximo 6 de
noviembre, en el
contexto de Fihav 2019,
tendrá lugar la
inauguración del 4to.
Foro de Inversiones,
donde se realizará el
lanzamiento de la
Cartera de Oportunidades
de Inversión Extranjera
2019-2020 y se darán a
conocer esos detalles.
«Puedo adelantarles que
en la elaboración de la
Cartera se ha tenido en
cuenta que los proyectos
tributen a ejes y
sectores estratégicos
concebidos en las Bases
del Plan Nacional de
Desarrollo Económico y
Social hasta el 2030».
—Si bien existe en Cuba
la certeza de cuán
importante resulta la
inversión extranjera
para el desarrollo
económico de la nación,
aún son evidentes
algunas deficiencias en
los procesos de
negociación. ¿Qué
acciones se realizan
para cambiar ese
panorama?
—Se han adoptado
acciones dirigidas a que
los organismos
patrocinadores de la
inversión extranjera
tengan estructuras bien
definidas que atiendan
de forma priorizada la
actividad, que el
personal de estas
estructuras esté bien
preparado, para lo cual
se le apoya con
diferentes acciones de
capacitación.
«Y reitero: estamos
enfrascados en hacer más
expeditos nuestros
procesos, mediante la
flexibilización de las
normativas
complementarias de la
Ley 118, y la creación
de la Ventanilla Única
de la Inversión
Extranjera, que tiene el
propósito de simplificar
la tramitación de los
permisos para el
establecimiento de los
negocios y acortar los
plazos definidos para
esto».
—¿Cuál es el papel de
una bolsa comercial como
Fihav para estimular e
impulsar las inversiones
de capital foráneo en la
Mayor de las Antillas y
continuar abriendo
espacios a la
exportación de bienes y
servicios con sello
cubano?
—La Feria se ha
convertido en una bolsa
para el comercio y las
inversiones. Ambas
actividades tienen
puntos comunes. Además,
muchas veces el interés
de los eventuales
inversionistas
extranjeros se genera a
partir de una relación
puramente comercial
sostenida en el tiempo,
la cual les ha permitido
conocer cómo funciona de
manera general la
economía cubana y las
posibilidades de cubrir
determinadas demandas
del mercado, con
producciones de bienes y
servicios más rentables
y con mayores beneficios
para ambas partes al
establecer sus fábricas
o instalaciones en el
país.
«Es por esto que
aprovechamos el contexto
de Fihav para organizar
el ya tradicional Foro
de Inversiones donde,
mediante una plataforma
informática, se
coordinan los encuentros
bilaterales entre las
partes extranjeras
interesadas y las
empresas cubanas,
eventuales socios en los
negocios. Estos
encuentros se
desarrollan durante los
dos días del Foro o en
el marco de la Feria».
—¿En qué estado se
hallan los vínculos
comerciales entre Cuba y
sus principales socios?
¿Cuáles son las
estrategias que asume el
país para diversificar
sus mercados teniendo en
cuenta que esto resulta
un paso impostergable?
—A pesar del
recrudecimiento del
bloqueo económico,
comercial y financiero
de Estados Unidos, la
aplicación del Título
III de la Ley Helms-Burton
y las medidas de la
administración Trump
contra Cuba, el
intercambio comercial
con nuestros principales
socios se ha mantenido a
un buen nivel.
«En paralelo se
continúan ampliando los
vínculos comerciales con
otras naciones de
América Latina y el
Caribe, Europa, Asia y
África, donde se abren
nuevas oportunidades de
negocios. Ejemplo de
esto es la marcada
presencia en Fihav 2019
de empresas, cámaras de
comercio, asociaciones y
otras entidades de estos
países.
«Sin embargo, la
diversificación de
mercados transita
necesariamente por
contar con productos que
resulten atractivos para
esos potenciales
clientes. Para esto se
establece la Estrategia
Integral de
Exportaciones de Bienes
y Servicios, la cual
busca incrementar anual
y sostenidamente las
exportaciones, y
modernizar la industria
nacional, aplicando la
innovación y estimulando
los encadenamientos
productivos.
«En este sentido, se ha
venido trabajando en la
definición, fomento y
desarrollo de bienes y
servicios con
posibilidades para su
exportación, y se ha
puesto particular
atención en potenciar
los polos
productores-exportadores
en las tres regiones del
país, los parques
industriales y
científico-tecnológicos,
las zonas especiales y
las empresas de alta
tecnología.
«A la vez, se trabaja en
el análisis e
identificación de nichos
de mercado para esos
productos cubanos y se
actualizan y se
confeccionan
herramientas para la
promoción de nuestras
exportaciones, como el
Mapa de las
Exportaciones y las
ofertas exportables “a
la medida” para los
destinos identificados,
por solo mencionar
algunas de las acciones
que se acometen».
(Juventud
Rebelde)