AMLO y su impacto en
América Latina
Por Angel Guerra Cabrera
[10.12.2019]-
Actualización 10:00 am de Cuba
La llegada de Andrés
Manuel López Obrador a
la Presidencia de México
tuvo una importante
repercusión en el
impulso a las luchas
antineoliberales en
América Latina y el
Caribe (ALC). En la
medida en que se
acercaban las elecciones
presidenciales y crecía
su candidatura fue causa
de alegría y esperanza
en los círculos
revolucionarios y
progresistas de nuestra
América. Hagamos un poco
de historia.
Cuando se realiza la
elección presidencial
mexicana, nuestra región
sufría una importante
regresión política hacia
la derecha y hacia la
hegemonía del
neoliberalismo a
consecuencia de los
éxitos temporales
cosechados por una
desbocada ofensiva
imperialista
oligárquica, que
continúa.
Al batacazo que
significó la derrota
electoral de la
izquierda argentina en
2015, se sumó en 2016 el
golpe
parlamentario-judicial-mediático
contra la presidenta de
Brasil, Dilma Rousseff,
y el establecimiento de
un gobierno títere de
Estados Unidos en ese
país, hecho que marcó un
gran giro a la derecha
en la correlación
regional de fuerzas.
Luego vino el
encarcelamiento de Lula
para impedirle competir
en los comicios
brasileños de octubre de
2018, donde habría sido
el seguro vencedor,
medida indispensable
para consolidar el
retorno neoliberal.
Esto, acompañado por una
monumental campaña de
descrédito contra el
Partido de los
Trabajadores, muchos de
cuyos miembros fueron a
dar a la cárcel,
procesados como Lula con
total ausencia de
pruebas. Otro gigantesco
fraude en Honduras
impidió en 2017 el
regreso al gobierno de
las fuerzas progresistas
y permitió la
permanencia en el cargo
del delincuente y agente
del imperialismo Juan
Orlando Hernández.
La judicialización de la
política o lawfare se
extendía hasta
Argentina, donde
Cristina Fernández de
Kirchner y varios de sus
colaboradores eran
objeto de feroz
persecución judicial y
varios de ellos fueron a
dar a la cárcel con
causas inventadas.
A todas estas, poco
después de que Trump
asumió la presidencia de
Estados Unidos
desencadenó una
embestida extraordinaria
por su ferocidad,
cinismo e irracionalidad
contra las revoluciones
cubana y bolivariana,
como si hubiesen sido
pocas las medidas
punitivas y unilaterales
antivenezolanas de Obama
y las que Cuba continuó
sufriendo luego de la
discreta apertura del
mandatario
afroestadunidense. El
objetivo es matar de
hambre y enfermedades a
cubanas y cubanos,
venezolanas y
venezolanos, no castigar
a sus gobernantes como
desvergonzadamente
afirman los voceros del
imperio.
En este cuadro, la
victorial electoral de
AMLO fue motivo de un
enorme júbilo en la
izquierda de ALC, que
con toda razón festejó
el acontecimiento como
propio. Así también la
ejecutoria en contra de
las políticas
neoliberales en su
primer año de gobierno,
con una extraordinaria
transferencia de
recursos económicos a
grandes sectores
desfavorecidos de la
población,
particularmente a los
pueblos originarios, el
rescate del sector
energético de la ruina y
entrega a las
trasnacionales en que lo
dejaron los
neoliberales, la defensa
de la soberanía, la no
intervención y otros
principios muy
importantes de política
exterior consagrados en
la Constitución
mexicana, son medidas
que han ejercido un
estímulo muy importante
en el desencadenamiento
de la actual rebelión
antineoliberal de los
pueblos de nuestra
América.
No es que el gobierno
mexicano se lo haya
propuesto ni haya tenido
que ver con la
organización de las
protestas en curso. Muy
lejos de eso. Lo que ha
hecho México es
simplemente dar el
ejemplo de que se puede
emprender un camino
alternativo al
neoliberal en un momento
en que desde la derecha
y autores
autodenominados de
izquierda daban por
clausurado el llamado
ciclo progresista en ALC.
Supuestamente
entraríamos en una etapa
interminable de
restauración
conservadora, pero lo
que estamos viendo es
una eclosión de rebeldía
frente a la brutal
represión de los
neoliberales. Prueba
importante, unida a todo
lo que hemos mencionado,
es la victoria electoral
del binomio
Fernández-Fernández en
un país de la
importancia de
Argentina.
Un hecho que ha
engrandecido y ganado un
enorme respeto en
nuestras tierras
americanas al gobierno
de México ha sido la
admirable operación de
rescate y asilo político
en México a Evo Morales
y Álvaro García Linera,
presidente y
vicepresidente del
Estado Plurinacional de
Bolivia, derrocados por
un golpe de Estado
fascista. AMLO ha sido
muy claro: Evo no sólo
es nuestro hermano que
representa con dignidad
al pueblo
mayoritariamente
indígena de Bolivia.
Evo fue víctima de un
golpe de Estado. Y desde
México para el mundo,
sostenemos: democracia
sí, militarismo no. Un
dato no menor es que la
primera visita de Estado
de un presidente a
México en la 4T fue la
del cubano Miguel Díaz-Canel.
Es de gran importancia
para nuestra América que
México asumirá la
presidencia de la
Comunidad de Estados
Latinoamericanos y
Caribeños a partir de
enero de 2020, pues
constituye una garantía
de que reverdecerán la
unidad e integración de
nuestra región.
(Tomado de La Jornada)