Archivos:     2016  |  2017  | 2018  |  2019

E L    E C O N O M I S T A    D E    C U B A                             -- edición online --

 PORTADA | Mapa del Sitio   

La economía cubana en 2019: entre tensiones, medidas y transformaciones (I, II y final)
Por Jeniffer Rodríguez Martinto

[30.12.2019]- Actualización 11:00 pm de Cuba

Durante el 2019 la economía cubana funcionó bajo tensas situaciones marcadas por el hostil escenario internacional, pero siempre bajo la premisa no solo de resistir, sino también de desarrollar el país.
Como reiteraron en diversos ámbitos y ahora en las sesiones de la Asamblea Nacional del Poder Popular las máximas autoridades del archipiélago, la batalla económica continuó siendo la fundamental, y en ese sentido se reorientaron los esfuerzos en aras de maximizar el aprovechamiento de las potencialidades existentes.

Un Plan de la Economía flexible, una lucha constante por la reducción de las importaciones, el incremento de las exportaciones, del encadenamiento productivo y de la atracción de capital extranjero, todo ello a pesar de las medidas promovidas desde Estados Unidos para frenar el avance de la nación.

El año comenzó con la recién puesta en vigor de modificaciones para el trabajo por cuenta propia, las cuales autorizaron el ejercicio de más de una actividad, y establecieron además la eliminación del límite de 50 capacidades para los servicios gastronómicos, la disminución a dos cuotas mensuales del saldo mínimo requerido en las cuentas fiscales y el aumento de hasta 35 por ciento del monto en efectivo que se puede retener en estas, en carácter de fondo.

También quedaron abiertas nuevamente las autorizaciones para 26 actividades, que se encontraban congeladas, con excepción de la de programador de equipos de cómputo.

La actualización respondió a la necesidad de fortalecer el sistema de control y poner fin a las irregularidades más frecuentes, entre ellas, la subdeclaración de ingresos, el incumplimiento del pago de los impuestos y la utilización de materias primas de procedencia ilícita.

Ya en febrero, se anunciaron otras nueve modificaciones y entre las novedades estuvo el reconocimiento de las vacaciones, por las que el titular puede designar a un subordinado al frente de su negocio de manera temporal.

Asimismo se incluyeron el establecimiento de la no obligatoriedad de inscribir, en la actividad de Trabajador contratado, al cónyuge y familiares del titular dentro del primero y segundo grados de consanguinidad -hijos, padre y madre, hermanos, nietos y abuelos- , y primero de afinidad -yerno, nuera, suegro y suegra.

Estas medidas reconocían, además, que las personas jurídicas, tanto estatales cubanas como las extranjeras, pudieran contratar productos y servicios a las formas de gestión no estatales, cuyos pagos se realizaron en ambas monedas, y aprobaban que los excedentes de las producciones y los sobrecumplimientos del encargo estatal, o la inejecución de las entidades con plan, se puedan vender a las formas de gestión no estatales, mediante cuenta bancaria.

En mayo, debido a tensiones financieras a partir del recrudecimiento del bloqueo estadounidense, Cuba estuvo obligada a buscar nuevos mercados, más distantes y, por tanto, más costosos, lo cual impactó desfavorablemente en los niveles de abastecimiento a la población.
Ello conllevó que para la venta controlada, normada y regulada de productos, el gobierno adoptara regulaciones emergentes de carácter comercial, que tuvieron que ver con el control.

En medio de ese contexto en junio el Consejo de Ministros aprobó un paquete de medidas económicas, con el objetivo de lograr el máximo aprovechamiento de las capacidades internas y del potencial humano con que se cuenta.

Las mismas buscaban defender la producción nacional, diversificar e incrementar exportaciones, sustituir importaciones, fomentar encadenamientos productivos, potenciar la empresa estatal, avanzar en la soberanía alimentaria, promover el desarrollo local, cumplir la Política de la Vivienda y poner la ciencia en función de resolver problemas.
Estas incluyeron un aumento salarial en el sector presupuestado 1,5 millones de trabajadores y significó un incremento del salario mí­nimo a 400 pesos y el medio mensual por trabajador a mil 067 pesos.

Además, se generalizó la aplicación de la Contribución Especial a la Seguridad Social a los trabajadores del sector presupuestado, con un tipo impositivo del 2,5 por ciento a quienes obtienen ingresos mensuales de hasta 500 pesos y de un cinco por ciento a los que reciben salarios superiores a dicha cifra.

En su momento se explicó que el incremento salarial no se encontraba en contradicción con las futuras decisiones que se adoptarán como parte de la actualización del modelo económico, incluida una reforma salarial.

Esto concitó a trazar una estrategia para garantizar la capacidad de compra del salario y en ese sentido se impidió que los trabajadores por cuenta propia, las cooperativas no agropecuarias, cooperativas agropecuarias, de crédito y servicios, unidades básicas de producción cooperativa y otras formas de gestión no estatal incrementaran los precios vigentes, con destino a las entidades estatales y a la población.
De igual manera se ratificó la facultad de los presidentes de los Consejos de la Administración provincial y del municipio especial Isla de la Juventud, así como de los jefes de las administraciones locales de Artemisa y Mayabeque, para establecer los precios y tarifas máximos a aplicar por todas esas figuras en sus respectivos territorios.

En La Habana, por ejemplo, el precio máximo de 28 productos y surtidos agropecuarios fue establecido, entre ellos, alimentos como la carne de cerdo, el boniato, la yuca, el frijol negro y la col; y aplicable para trabajadores por cuenta propia, concurrentes en mercados de oferta y demanda y carretilleros.

Haciendo uso de sus facultades, se fijaron precios máximos en provincias como Pinar del Río, Mayabeque, Matanzas, Sancti Spíritus, Villa Clara, Holguín, Camagüey, Las Tunas, Cienfuegos, Ciego de Ávila y Granma.
Luego de tres trimestres de tensiones, aplicación de medidas y búsqueda de soluciones, en septiembre se anunció que el país atravesaría por una situación energética coyuntural, fundamentalmente con el diésel, y ante lo cual se concibieron estrategias.

El 2019 fue un año “movido” para la economía y la vida en general en Cuba. Luego de tres trimestres de tensiones, aplicación de medidas y búsqueda de soluciones, en septiembre se anunció que el país atravesaría por una situación energética coyuntural, fundamentalmente con el diésel, y ante lo cual se concibieron estrategias para minimizar lo más posible la afectación a los servicios básicos de cara a la población.
Sin embargo, debido a que este recurso tiene un peso importante en la actividad productiva y el transporte, un grupo de actividades recesaron de manera temporal, se ajustaron horarios laborales y se retomó con mayor fuerza el teletrabajo.

Todo ello, no obstante los esfuerzos, también impactó en la economía cubana al final del calendario en curso.

Con el fin de recaudar monedas fuertes en manos de la población, se aprobó un nuevo paquete de medidas por el Gobierno, el cual autorizó la compra de electrodomésticos, partes y piezas de carros y otras mercancías en divisas convertibles. En un primer momento se habilitaron 13 tiendas, y se aspira a contar con más de 70 en todo el territorio nacional.

Además, se abrió la posibilidad de que personas naturales ingresen determinados productos a través de empresas importadoras y se autorizó conceder bonificaciones o exenciones arancelarias a la importación de materias primas e insumos.

Asimismo se enfatizó en desarrollar e impulsar al máximo las variantes del comercio electrónico como las tiendas virtuales, las ventas online y la utilización de las pasarelas de pagos nacionales e internacionales, línea en la cual este año se avanzó favorablemente (por ejemplo: EnZona, Transfermóvil y mayor presencia de post en la red de tiendas).

Tal apertura para el uso de dólares a través de tarjetas magnéticas, generó un proceso especulativo sobre si Cuba se encontraba o no ante una dolarización de su economía, lo cual Gladys Cecilia Hernández Pedraza, jefa del departamento de Finanzas Internacionales del Centro de Investigaciones de la Economía Mundial, ayudó a desmentir, en declaraciones a la ACN.

“El propósito es, en un momento de tensiones como el que afronta el país, intentar recuperar parte de ese financiamiento en divisa fuerte que una segmento de la población posee, a través de esquemas de estímulo.

"El hecho de que actualmente se genere una política monetaria en la que se intente recuperar esa divisa forma parte del arsenal de mecanismos financieros que cualquier economía puede disponer, sobre todo en condiciones específicas como las que tiene la nación actualmente", dijo.
En el caso de la Zona Especial de Desarrollo Mariel (ZEDM), a pesar de las hostilidades del recrudecido bloqueo y de la aplicación del Título III de la Ley Helms-Burton, en la Feria Internacional de La Habana, FIHAV 2019, se conoció que se mantiene el ritmo en el establecimiento de negocios en el área.

Un nivel cualitativo en las inversiones captadas, con presencia cada vez mayor de los sectores priorizados en el programa de desarrollo y negocios, se ha consolidado en el estratégico enclave.

En 2019 creció en la ZEDM la cifra de empresas en la esfera productiva, que se suman a las que prestan servicios de construcción y logísticos, y entre los resultados del ejercicio a punto de finalizar se encuentra el establecimiento de los primeros negocios con capital ruso y alemán, con una diversificación de los países de procedencia de las inversiones –suman 20, además de Cuba.

Asimismo, la Mayor de las Antillas presentó su Cartera de Oportunidades 2019-2020, integrada por 460 proyectos y un monto de inversión de 11 mil 745 millones de dólares.

Según Rodrigo Malmierca, ministro de Comercio Exterior y la Inversión Extranjera, de octubre de 2018 a 2019 se aprobaron 25 negocios, incluyendo reinversiones y prórrogas, por más de mil 700 millones de dólares, y en los últimos dos años se ha comprometido capital por encima de los dos mil millones.

El turismo, una fuente importante de entrada de capital para el país, también sufrió los embates del cerco imperial, lo cual repercutió en que este año no se alcance la cuantía planificada de cinco millones 100 mil visitantes internacionales.

No obstante, Cuba llevó adelante una estrategia para la atracción de nuevos mercados y consolidación de los existentes, además de reparar e inaugurar instalaciones extrahoteleras y hoteleras como el SO Paseo del Prado, en La Habana.

Como señaló el Presidente Miguel Díaz-Canel en la reciente sesión ordinaria de la Asamblea Nacional del Poder Popular, el año que ahora concluye fue un período complejo marcado por una continua y persistente agresión externa a la nación.

En una búsqueda constante de soluciones en aras de no frenar el desarrollo del país devinieron espacios como la VI Feria de Negocios y los Congresos de la Central de Trabajadores de Cuba y de la Asociación Nacional de Economistas y Contadores de Cuba, desde donde se dio una mirada intencionada y profunda al tema económico, y se buscó una concepción más integrada a los procesos.

Además, se desarrollaron encuentros bilaterales como la comisión conjunta Cuba -Comisión Económica Euroasiática, la IV reunión del Grupo de Trabajo Conjunto Cuba-Namibia, el foro empresarial Cuba-Argentina y el relanzamiento de la Iniciativa Cuba, del Reino Unido, entre muchos otros que demuestran el apoyo internacional al país.

A pesar de las adversidades, la postura del Gobierno cubano ha sido de no renunciar al crecimiento económico este año, y aunque hubo momentos de tensión que en menor o mayor medida afectaron directamente a la población, lo cierto es que al mirar atrás, queda un saldo positivo.

Mayores facilidades para el sector no estatal y el empresarial, incremento salarial, posibilidad de adquirir productos en el mercado internacional por personas naturales a través de las importadoras, compras en USD, son apenas algunos de los pasos dados en 2019 y que dan respuesta a demandas de la población.

Constituyen medidas que, sobre todo, contribuyen a una efectiva actualización del modelo económico cubano, que permiten a las personas proponerse metas “financieramente cumplibles”, y que les ofrecen a los jóvenes la confianza suficiente para continuar construyendo sus proyectos de vida en esta tierra.

(Tomado de ACN)

PORTADA | Mapa del Sitio    


Añadir Feeds

© Copyright 1997-2019  El Economista de Cuba EDICION ONLINE
Publicación Digital de la Asociación Nacional de Economistas y Contadores de Cuba  ANEC
Calle 22 esquina a 9na Nro. 901. Miramar. Playa. La Habana. Cuba 
Teléfonos: (53-7) 29 3303 y 29 2084 Fax: (53-7) 22 3456 

Hospedaje: Infocom. La Habana.