Decenio 2010-2019: Diez
aspectos que marcaron la
actualización del modelo
económico cubano
Por Oscar Figueredo
Reinaldo, Lissett
Izquierdo Ferrer,
Edilberto Carmona Tamayo
[13.01.2020]-
Actualización 8:00 am de Cuba
En los últimos 10 años
la economía cubana ha
experimentado
importantes y profundos
cambios. Se trata de la
etapa que enmarca el
inicio y desarrollo de
un proceso complejo y
abarcador, que involucra
e impacta en todos los
ámbitos de la vida del
país: la actualización
del modelo económico
nacional. Cubadebate
ofrece un resumen de las
principales
transformaciones y
medidas que aprobó el
Gobierno durante este
periodo.
1. Lineamientos
socioeconómicos
En abril de 2011 el VI
Congreso del Partido
Comunista de Cuba (PCC)
aprobó los Lineamientos
de la Política Económica
y Social para un periodo
de cinco años. El
documento, sometido
previamente a un amplio
debate popular, fijó 313
tareas que buscaban,
entre otras cosas, dar
solución a los
desequilibrios
macroeconómicos y
problemas de eficiencia
presentes en la economía
nacional.
Importantes definiciones
quedaron refrendadas:
El sistema económico
continuará basándose en
la propiedad socialista
de todo el pueblo sobre
los medios fundamentales
de producción, donde
deberá regir el
principio de
distribución socialista
“de cada cual según su
capacidad a cada cual
según su trabajo”.
La política económica
del Partido se
corresponderá con el
principio de que sólo el
socialismo es capaz de
vencer las dificultades
y preservar las
conquistas de la
Revolución.
En la actualización del
modelo económico primará
la planificación, la
cual tendrá en cuenta
las tendencias del
mercado.
El modelo reconocerá y
promoverá, además de la
empresa estatal
socialista—forma
principal en la economía
nacional— a las
modalidades de la
inversión extranjera,
las cooperativas, los
agricultores pequeños,
los usufructuarios, los
arrendatarios, los
trabajadores por cuenta
propia y otras formas
que pudieran surgir para
contribuir a elevar la
eficiencia.
El socialismo significa
igualdad de derechos y
de oportunidades para
todos los ciudadanos, no
igualitarismo.
En la sociedad
socialista cubana nadie
quedará desamparado.
Cinco años después el
VII Congreso del PCC
actualizó este paquete
de transformaciones. Se
añadieron nuevos
lineamientos mientras
otros fueron ajustados.
En total quedaron 274.
Durante estos ocho años
de cambios económicos se
han implementado 216
políticas y medidas, de
acuerdo con el informe
presentado al Comité
Central, en diciembre
pasado. No pocos señalan
la necesidad de
imprimirle mayor
velocidad a este
proceso, a fin de
alcanzar —en menor
tiempo posible— la meta
de una sociedad próspera
y sostenible. En cambio,
hay quienes opinan que
la marcha debe hacerse
con cautela.
Marino Murillo, jefe de
la Comisión Permanente
para la Implementación y
Desarrollo, valoró
recientemente que “la
compleja situación
económica que se ha
agudizado en los últimos
meses no puede
convertirse en un factor
para ralentizar esos
procesos, por el
contrario, exige otorgar
mayor impulso a la
actualización del modelo
económico y social para
eliminar las trabas que
aún persisten en el
desarrollo de las
fuerzas productivas y de
la eficiencia”.
2. Perfeccionamiento del
sistema empresarial
Desde 2011 el sistema
empresarial cubano
transita por una nueva
etapa de
transformaciones que,
entre otros propósitos,
buscan desatar viejas
ataduras, otorgar
mayores facultades y
lograr más eficiencia y
organización.
La separación de
funciones estatales de
las empresariales marcó
el inicio de los
ajustes, con un impacto
directo en las
estructuras de los
principales actores
económicos del país.
Principales
transformaciones en el
sistema empresarial
cubano (Periodo
2011-2019):
Separación de funciones
estatales de las
empresariales.
Flexibilización del
objeto social.
Resolución 134/2013 de
Ministerio de Economía y
Planificación.
Relaciones financieras
con el Presupuesto del
Estado:
Las empresas dejan de
aportar al presupuesto
la depreciación y las
reservas voluntarias
aprobadas en años
anteriores.
Se disminuye el impuesto
por la utilización de la
fuerza de trabajo de 25%
a 5%.
Se incrementa del 30% al
50% la utilidad a
retener por las empresas
después de impuestos.
Se aprueba que las
empresas, a partir de
las utilidades después
de impuesto, cumplidos
los compromisos con el
Estado y los requisitos
establecidos, puedan
crear fondos para el
desarrollo, las
inversiones y la
estimulación a los
trabajadores.
Se incrementan las
reservas voluntarias a
constituir,
incorporándose la
posibilidad de amortizar
deudas por préstamos
recibidos y se faculta a
los directores de
empresas a utilizar
anticipadamente hasta el
20% de las utilidades
retenidas para financiar
inversiones.
Se incrementa la
distribución de
utilidades a los
trabajadores hasta el
límite de tres salarios
medios.
4. Se eliminan las
restricciones
administrativas para la
formación del salario.
Se aprueba la Resolución
17 de 2014, del
Ministerio de Trabajo y
Seguridad Social,
referida al pago por
resultados, que luego es
sustituida por la
Resolución 6 de 2016.
5. En 2019 se aprobaron
28 medidas dirigidas
fundamentalmente a
incrementar las
producciones de bienes y
servicios, así como
propiciar
encadenamientos
productivos y capacidad
de exportar.
Pese a las
flexibilizaciones, la
autonomía continúa
siendo un tema que
desata opiniones
encontradas. En el
criterio de expertos y
empresarios, las
libertades parecen
limitarse en el rediseño
que sitúa a las empresas
bajo el “tutelaje” de
las OSDE. Según se
informó, estas
organizaciones serían
revisadas durante el
primer trimestre del
pasado año para evaluar
su efectividad.
Más allá de los
desaciertos e
inconformidades, en la
etapa 2011-2017 los
indicadores de las
empresas muestran
números positivos, de
acuerdo con un balance
oficial.
3. Ampliación del sector
no estatal
Poco antes de la
aprobación de los
Lineamientos ya se había
dado paso a la
reapertura del trabajo
por cuenta propia, como
alternativa de empleo
ante el proceso de
reordenamiento laboral
en el país. Las primeras
licencias se entregaron
en octubre de 2010,
cuando se podía optar
por 178 oficios. Más
tarde este número se
elevó a 181 modalidades,
hasta llegar a existir
201 en 2013.
En la actualidad suman
127, a partir de la
reorganización de
algunas actividades.
En este decenio no pocas
han sido las
modificaciones al
trabajo privado,
derivadas de
experiencias en la
práctica de esa forma de
gestión y también por
indisciplinas y
“desviaciones” de lo
establecido. No
obstante, hay un
beneficio
incuestionable:
creciente es el número
de cubanos incorporados
al cuentapropismo.
Datos al cierre de
noviembre de 2019:
La autorización en Cuba
de las primeras
cooperativas fuera del
sector agropecuario tuvo
lugar a inicios de 2013.
En ese año se
constituyeron 198. Desde
entonces ha sido
ascendente su
desarrollo, aunque de
manera gradual. Todavía
su práctica se concibe
como un “experimento”.
Precisamente en 2019
entraron en vigor nuevas
normas y se supo que no
se crearían más
cooperativas, pues la
prioridad sería
concentrar los esfuerzos
en la consolidación de
las constituidas, según
informó Yovana Vega
Matos, segunda jefa del
Área de
Perfeccionamiento a
Entidades de la Comisión
de Implementación.
Esta decisión, aclaró la
directiva, no significa
“dejar de avanzar en el
experimento, sino
hacerlo de manera
coherente, eliminando
las desviaciones que han
ocurrido para lograr su
generalización”.
Las autoridades
reconocen que el impacto
económico más favorable
se muestran en las
actividades de la
construcción, los
servicios personales y
técnicos, y en la
industria; no obstante
persisten restricciones
para su desarrollo, como
el limitado acceso al
mercado mayorista y a
los servicios conexos.
En la actualidad
funcionan más de 400
cooperativas no
agropecuarias, que
agrupan a más de 17 mil
socios. Están presentes
en 10 sectores de la
economía, con ingresos
superiores a 6 mil
millones de pesos en el
año 2018.
4. Entrega de tierras en
usufructo
A partir del 2008,
debido a la situación en
general del país y al
continuo deterioro de la
agricultura, se decide
entregar la tierra en
usufructo a personas
naturales con la
aprobación del
Decreto-Ley 259. Cuatro
años más tarde, al
observar los resultados
de la implementación de
esa política, se opta
por otra renovación
mediante el Decreto-Ley
300. En 2014 hubo otras
modificaciones.
Se abrieron varias
oportunidades, entre
ellas la de extender el
área otorgada hasta
67,10 hectáreas (cinco
caballerías) para las
personas naturales que
—vinculadas a una Granja
Estatal con personalidad
jurídica, Unidades
Básicas de Producción
Cooperativa (UBPC) y
Cooperativas de
Producción Agropecuaria
(CPA)— ya posean
tierras, las mantengan
en plena producción y
cumplan sus obligaciones
legales y contractuales.
Por otro lado, se aprobó
la vigencia del
usufructo de tierras
para todas las personas
naturales por el término
de 20 años, prorrogables
sucesivamente por igual
término y para las
personas jurídicas por
tiempo indefinido,
siempre que se cumplan
las obligaciones
pactadas.
5. Inicio del proceso de
unificación monetaria y
cambiaria
El Consejo de Ministros
de la República de Cuba
acordó en 2013 poner en
vigor un cronograma de
ejecución de las medidas
que conducirán a la
unificación monetaria y
cambiaria. Dos años
antes, en los
lineamientos, se dejaba
claro la importancia de
avanzar hacia ese
proceso.
A lo largo de los
últimos 6 años se han
implementado algunas
medidas encaminadas a
preparar condiciones
para enfrentar este
paso, considerado
imprescindible a fin de
garantizar el
restablecimiento del
valor del peso cubano y
de sus funciones como
dinero, es decir, de
unidad de cuenta, medio
de pago y de
atesoramiento.
6. Ley Tributaria
Con el objetivo de
acompañar la
actualización del modelo
de desarrollo nacional,
que concibe la actuación
de nuevos agentes
económicos, en enero de
2013 entró en vigor la
Ley 113 del Sistema
Tributario, que derogó
la anterior de 1994 e
introdujo importantes
cambios en la definición
de los tributos, así
como los sujetos
obligados a su pago, los
hechos y bases
imponibles, los tipos
impositivos o cuantías
fijas a pagar.
Con este paso se innovó
en cuanto a la
posibilidad de que
anualmente, en la Ley
del Presupuesto del
Estado, puedan
establecerse
modificaciones en el
pago de los tributos y
el alcance de las
personas a quienes se
les exige.
La aplicación de este
cuerpo jurídico, de
manera gradual y bajo el
principio de la
generalidad, convirtió a
los tributos en la
principal fuente de
ingresos al Presupuesto
del Estado.
7. Inversión Extranjera
y Zona Especial de
Desarrollo Mariel
En los Lineamientos
aprobados en 2011 quedó
escrito la necesidad de
continuar propiciando la
inversión extranjera
como complemento del
esfuerzo inversionista.
Muestra de esa decisión,
en septiembre de 2013,
el Consejo de Estado
adoptó el Decreto-Ley
313 que dispuso la
creación de la Zona
Especial de Desarrollo
Mariel.
Un año después, en enero
de 2014, se inauguró la
primera fase de la
Terminal de
Contenedores, que se
ubica en el corazón de
esa zona estratégica
situada a 45 kilómetros
de La Habana.
Luego, en marzo, la
Asamblea Nacional del
Poder Popular dio luz
verde a la Ley 118 de
Inversión Extranjera, lo
cual reafirmó la apuesta
de Cuba por desarrollar
esta actividad como vía
indispensable para
dinamizar el crecimiento
de su economía.
Los Lineamientos
actualizados en 2016
también ratificaron ese
interés, y añadieron una
definición importante:
la inversión extranjera
no es un complemento
—como era vista durante
décadas—, sino un factor
decisivo, estratégico
para el desarrollo.
A pesar de ser una
voluntad manifiesta, el
establecimiento de
inversión extranjera,
tanto en la ZEDM como
fuera de ella, no ha
avanzado a la velocidad
requerida. Trabas
burocráticas han frenado
más de un proyecto, al
tiempo que el bloqueo
impuesto por Estados
Unidos persiste con su
poder disuasivo sobre
los posibles empresarios
deseosos de negociar con
la Isla.
8. Bases del Plan de
Desarrollo y
Conceptualización del
Modelo Económico
En los nuevos documentos
aprobados en el VII
Congreso del PCC se
precisaron, por primera
vez, las prioridades
fundamentales para la
estrategia a desarrollar
a mediano y largo plazo.
Por un lado la
“Conceptualización del
Modelo Económico y
Social Cubano de
Desarrollo Socialista”
resume los principios y
las bases teóricas que
sustentan el proceso de
construcción del
socialismo en las
actuales condiciones de
Cuba. El escrito también
recoge importantes
definiciones acerca de
las relaciones de
propiedad sobre los
medios de producción, la
planificación y las
relaciones sociales.
Apareció, a su vez, las
“Bases del Plan de
Desarrollo Económico y
Social hasta 2030:
Propuesta de Visión de
la Nación, Ejes y
Sectores Estratégicos”,
el cual fija los
objetivos principales
para iniciar el proceso
de desarrollo sostenible
del país a largo plazo.
9. Turismo, sector
priorizado
Desde los años noventa,
cuando el Periodo
Especial, el Gobierno
cubano puso su mira en
el sector del turismo,
que tuvo la
responsabilidad de
constituir uno de los
ingresos más importantes
para el país y ayudar a
levantar al resto de la
economía (en aquel
entonces deprimida).
Según estimados de
especialistas, la
industria sin chimeneas
aportó más del 10% del
crecimiento acumulado de
la economía en el
período 1995-1998.
En el último decenio
esta apuesta se ha
redoblado. Precisamente,
en el plan de desarrollo
previsto hasta 2021, el
turismo resulta uno de
los seis sectores
priorizados para
desarrollar la economía
nacional.
A partir de 2012, el
arribo de vacacionistas
internacionales a Cuba
ha mantenido una tasa de
crecimiento promedio del
13 por ciento. En 2014
llegaron por primera vez
al destino 3 millones de
visitantes. Apenas dos
años después la cifra
ascendió a 4 millones de
viajeros.
En cuanto a los
ingresos, desde 2008 a
2016, las OSDE atendidas
por el Ministerio de
Turismo no mostraron
incrementos
significativos. De 2014
a 2016 se logra un
considerable ascenso,
resultado inferior al
experimentado en los dos
años siguientes.
10. Incremento salarial
y otras medidas
económicas
El aumento salarial en
el sector presupuestado,
el más impactado durante
años por las bajas
remuneraciones, fue una
de las medidas aprobadas
en 2019 por el Gobierno
cubano, “enfocadas a dar
una mayor respuesta a
las necesidades de la
población y de la
economía”.
Con este paso se
benefició a un millón
470 mil 736 trabajadores
de los organismos de la
Administración Central
del Estado, los órganos
locales del Poder
Popular, las
organizaciones y
asociaciones, con un
costo estimado anual de
7 mil 50 millones de
pesos.
También benefició a más
de un millón 550 mil
personas que reciben
pagos por conceptos de
jubilación o Seguridad
Social.
La medida demandó, para
un semestre, gastos de
alrededor de 4 mil 300
millones de pesos, que
se asumió a partir de
reajustes
presupuestarios.
Como parte del paquete
de medidas aprobado por
el Gobierno cubano para
enfrentar la situación
económica del país, en
octubre de 2019 se
autorizó la compra de
electrodomésticos,
partes y piezas de
carros y otras
mercancías en divisas
convertibles. Otras
decisiones respondieron
al propósito de
potenciar la industria
nacional.
(Cubadebate)