Díaz-Canel: “Si hoy en
una trinchera se
defiende a la
Revolución, es en la
producción de alimento”
[26.01.2020]-
Actualización 11:00
am de Cuba
La segunda jornada de la
visita del Consejo de
Ministros a la central
provincia de Sancti
Spíritus comenzó bien
temprano este viernes
con análisis profundos
sobre dos temas que
definen, por esencia, la
continuidad de la
Revolución, porque tocan
las necesidades más
urgentes del pueblo
cubano: la producción de
alimentos y la
construcción de
viviendas.
Al encabezar la reunión
donde se chequeó la
primera de esas
prioridades, el
Presidente de la
República de Cuba,
Miguel Díaz-Canel
Bermúdez, destacó que
“si hoy en una trinchera
se defiende a la
Revolución, es en la
producción de alimentos”
y calificó como
imprescindible el
desarrollo de ese
programa en todo el
país.
Por primera vez en las
visitas gubernamentales,
y no última, se puso en
agenda un encuentro con
los directivos
municipales y
provinciales para seguir
de cerca el
autoabastecimiento
municipal y el
cumplimiento de la
agricultura urbana y
suburbana, porque – como
aclaró luego el Jefe de
Estado – junto al
programa energético, es
de los más importantes
del país, porque nos
hace depender del
mercado internacional y
esa dependencia,
subrayó, tenemos que
quebrarla.
Díaz-Canel consideró que
la provincia espirituana
tiene muchas
potencialidades y puede
convertirse en
abanderada por su
población, por la
cantidad de tierra
cultivable que posee y
su tradición agrícola.
No obstante, luego de la
intervención de varios
de los directivos
locales, el mandatario
se refirió a los
problemas de concepto en
la concreción aquí del
programa alimentario.
Habló de la preparación
de los cuadros que
dirigen los procesos, de
la planificación que
logre abarcar desde la
atención a la semilla,
el acondicionamiento de
la tierra y también el
alimento a los animales,
por solo citar ejemplos;
además de la eliminación
de todas las trabas que
frenan la producción.
Asimismo, puso la mira
sobre cuestiones
estructurales que hagan
funcionar las cosas, que
determinen cómo se van a
chequear, con cuánta
sistematicidad y cuál
jerarquía merecen.
Díaz-Canel – acompañado
por el vicepresidente de
la República, Salvador
Valdés Mesa, y el primer
ministro, Manuel Marrero
Cruz – apuntó a los
incentivos de este
programa y el más
importante de ellos,
acentuó, es el del
compromiso, el de
sentirse útiles al país,
el de saber que se está
resolviendo uno de los
principales problemas de
la población cubana.
Para los revolucionarios
conscientes, aclaró el
mandatario, ese tiene
que ser el mayor
incentivo.
Ante las excusas de
algunos de los
incumplimientos – por
ejemplo la campaña de
frío que está al 86%,
con la siembra de 26 mil
230 hectáreas– el
Presidente alertó que,
en las condiciones de
hostigamiento en las que
vive hoy la economía
cubana, nadie puede
asegurar que se van a
resolver los problemas
del combustible y los
fertilizantes. Vamos a
organizarnos mejor para
suplir esas ausencias,
indicó. “Lo
revolucionario no es
gastar más, sino cómo
sin eso hacemos las
cosas”.
Reiteró la importancia
del uso de la tracción
animal para la
preparación de las
tierras y reservar el
combustible para labores
más fuertes; acudir a la
ciencia, a los saberes
de la Universidad, que
en la provincia es
puntera; seguir al
dedillo cuánto está
rindiendo la tierra que
se ha entregado en
usufructo; rescatar la
producción estatal de
cerdo, que se desarmó en
un momento y se perdió
el control sobre la
comercialización;
potenciar la acuicultura
y aprovechar en ese
empeño los cientos de
kilómetros de canales
con que cuenta el país.
La política de la
vivienda está divorciada
de la chapucería,
aseguró Díaz-Canel
El problema no es
cumplir con la Política
de la Vivienda, sino
hacerlo con calidad,
aseguró el Presidente de
la República, Miguel
Díaz-Canel Bermúdez, al
intervenir más tarde en
la reunión donde se pasó
revista a la situación
de la vivienda y de la
producción local de
materiales de la
construcción en la
provincia de Sancti
Spíritus, territorio que
muestra números
favorables en los
informes pero es
golpeada por el
recurrente mal de la
dejadez y la falta de
detalles.
La Política de la
Vivienda está divorciada
de la chapucería,
sentenció el Jefe de
Estado, quien refirió,
además, las cualidades
que deben distinguir a
todos los cuadros, pero
en primer orden a los
que dirigen un programa
tan sensible como este.
Habló entonces de
sensibilidad e inquietud
revolucionaria, que en
definitiva, dijo, es
ponerse en la situación
de la persona que no
tiene vivienda o la
tiene en mal estado.
Nos hemos acostumbrado a
ver como normal cosas
que son anormales,
consideró el mandatario,
y el país no está en
condiciones de hacer
chapucerías, porque a la
larga se gasta más. El
esfuerzo constructivo
que está haciendo la
Revolución no admite
derroche, ni
despilfarro, todo cuanto
se haga tiene que
responder a la calidad,
indicó.
Díaz-Canel destacó lo
logrado en el primer año
de implementación de la
Política de la Vivienda,
en cuestiones como la
documentación técnica,
el cumplimento de los
planes, la producción
local de materiales y la
atención a las madres
con más de tres hijos,
pero aún nos quedan
muchos problemas de
calidad por solucionar.
A esas dificultades
constatadas a pie de
obra en Sancti Spíritus
se refirió el ministro
de la Construcción, René
Mesa Villafaña, quien
detalló en problemas de
calidad con los pisos,
la pintura, las juntas,
entre otros, que quitan
decoro al esfuerzo que
realiza el país.
Al respecto, el
viceprimer ministro y
Comandante de la
Revolución, Ramiro
Valdés Menéndez, quien
atiende directamente
estos temas, fue tajante
al afirmar que cuando se
entregan viviendas sin
calidad se está
irrespetando al pueblo,
en alusión directa a las
palabras del Che
Guevara, su compañero de
luchas.
Tenemos una altísima
responsabilidad con
nuestro pueblo y con la
Revolución, dijo Ramiro
a los dirigentes locales
que quedaron con el
compromiso de salir a
resolver los problemas.
(Cubadebate/Fuente:
Presidencia)