Economistas proponen al
Gobierno cómo destrabar
la empresa estatal
Por Francisco Rodríguez
Cruz
[11.02.2020]-
Actualización 9:30
am de Cuba
Empresarios y académicos
presentaron en enero
último al presidente
cubano Miguel Díaz-Canel
Bermúdez un estudio
sobre las trabas que
enfrenta la empresa
estatal socialista y sus
posibles soluciones,
según trascendió este
sábado en el pleno del
Comité Nacional de la
Asociación Nacional de
Economistas y Contadores
de Cuba (Anec).
Los doctores en ciencias
económicas Ileana Díaz y
Francisco Borrás
explicaron que la
propuesta abarca once
temáticas y respondió a
una solicitud expresa
del Gobierno, para lo
cual convocaron a una
veintena de
investigadores y
directivos de empresas,
quienes sintetizaron
también miles de
sugerencias hechas por
integrantes de esa
organización profesional
durante su VIII
Congreso.
De acuerdo con el doctor
Borrás, vicepresidente
de la Anec, el
mandatario cubano valoró
que el documento permite
“ordenar el pensamiento”
alrededor de asuntos que
afectan el desempeño
empresarial, y se les
solicitó continuar esa
labor para profundizar
en varias definiciones
conceptuales y precisar
aún más “cómo destrabar”
la gestión económica de
las entidades.
La promulgación y
contenidos de una futura
Ley de empresa, en el
ámbito de las
regulaciones; y el
rediseño del sistema de
indicadores para evaluar
el cumplimiento del
plan, con más énfasis en
la gestión, son algunas
de las consideraciones
que hizo el grupo de
expertos.
En el ámbito de la
autonomía empresarial,
las propuestas transitan
desde la posibilidad de
escoger el modelo de
gestión, hasta la
definición de
proveedores y clientes,
precios, salarios y
cargos propios, sin un
calificador.
También abogaron por una
mayor capacidad para
estimular a los
trabajadores, así como
para manejar sus
recursos financieros,
sus reservas voluntarias
y los procesos
inversionistas.
Mayores incentivos a la
innovación y creación de
espacios de
experimentación
gerencial, fueron otras
sugerencias, junto con
estructuras
organizacionales
diferentes por sectores,
y una revisión de los
criterios para agrupar
empresas, constituirlas
o considerarlas unidades
empresariales de base,
así como estudiar
actividades estatales
que puedan pasar a otras
formas de gestión.
La separación de
funciones estatales y
empresariales, la
descentralización del
comercio exterior y la
creación de mayores
incentivos financieros
para la exportación y la
sustitución de
importaciones, y
sistemas de control más
específicos para cada
sector sobre bases
económicas,
constituyeron otras
preocupaciones
planteadas.
También en el entorno
empresarial, emergió la
necesidad de cambios en
el sistema bancario que
favorezcan más al
acompañamiento de las
entidades, así como de
relaciones transparentes
y legítimas entre todos
los actores económicos,
y de una política más
específica para
seleccionar, formar y
estimular al directivo,
como una persona de
negocio con competencias
profesionales.
(Trabajadores)