¿Cómo un Observatorio de
ciencias económicas
podría aportar al
desarrollo de la
economía cubana?
Por Maritza Gutiérrez
[15.02.2020]-
Actualización 10:30
pm de Cuba
En el VIII Congreso de
la Asociación Nacional
de Economistas y
Contadores de Cuba (ANEC),
en junio de 2019, el
presidente Miguel Díaz-Canel
expresó que “nadie mejor
que ustedes comprenden
por qué la economía,
junto con la defensa, es
la batalla fundamental
de la Revolución”, tarea
en la cual, dijo, los
economistas y contadores
son la vanguardia.
En esta tarea los
economistas toman
iniciativas que deben
contribuir a la
estrategia cubana de
actualizar su modelo
económico trazado en los
lineamientos de la
política de estado hasta
el 2021.
Uno de los pasos
estratégicos en el que
están trabajando los
economistas cubanos, es
el diseño e
implementación de un
observatorio tecnológico
de ciencias económicas.
¿Qué es un observatorio
de ciencias económicas?
Existen varias
denominaciones para
clasificar los
observatorios en la
actividad económica de
un país o un territorio.
Pero en general su
misión es generar,
analizar y difundir de
manera continua
información relevante
para un diagnóstico
estructural y coyuntural
de las empresas
localizadas en su área.
De modo que un
Observatorio de Ciencias
Económicas busca acercar
la información, estudios
y análisis sobre
aspectos económicos que
forman parte del
escenario de actuación
de los profesionales y
de otras instituciones
que deben tomar
decisiones.
En el caso cubano, la
organización de los
profesionales de la
economía (ANEC) cuenta
con más de 82 mil
miembros en todo el
país. Ellos esperan que
a través del
observatorio, se pueda
captar, trabajar y
analizar la información
sobre todo lo que
acontece en este ámbito
y que será de gran
utilidad para los
profesionales,
empresarios, directivos,
el estado y el gobierno,
así como para los
estudiantes y la
población en general.
Un buen observatorio se
erige como organismo de
referencia y desarrolla
proyectos de
investigación, estudios
y publicaciones
relevantes en materia de
economía, finanzas y
contabilidad.
El economista Francisco
Borrás Atienza,
vicepresidente de la
ANEC al frente de esta
tarea, afirma que se
trata de un paso
importante en la labor
de los profesionales
cubanos de las ciencias
económicas, cuyo talento
y aporte necesita el
país.
Debemos enfrentar con
inteligencia y con
ciencia los problemas
actuales y aportar
soluciones nuevas,
información científica y
profesional, afirma el
especialista.
De manera que el
observatorio puede hacer
significativos aportes
al desarrollo de la
economía cubana, y en
sentido general puede
influir positivamente en
los esfuerzos por elevar
la cultura económica de
los cubanos.
Para cualquier otro
gobierno sería fácil
desentenderse de la
responsabilidad que
tiene el Estado con la
sociedad y dejarle las
soluciones al mercado;
no pocos quieren
hacernos sucumbir ante
tales teorías, pero el
de Cuba no es un estado
cualquiera, es un Estado
socialista de derecho,
comprometido con
asegurar los derechos
fundamentales a todos
sus ciudadanos, y por si
fuera poco, al decir de
nuestro presidente, que
“no renuncia ni
renunciará jamás a su
aspiración de ser
próspero y sostenible”.
(RHC)