Díaz Canel en el MINREX:
"Necesitamos una
diplomacia económica
innovadora"
Por Arleen Rodríguez
Derivet
[22.02.2020]-
Actualización 11:30
am de Cuba
“Un día podremos
explicar públicamente
todo lo que se ha hecho
para que no sean mayores
las afectaciones. Es un
verdadero milagro que
hayamos evitado, por
ejemplo, los apagones,
pero se han afectado
producciones y otras
actividades de la vida
cotidiana de manera
sensible.”
Lo dijo el Presidente
Miguel Díaz Canel
Bermúdez en el Balance
del MINREX, al reseñar
brevemente el impacto
del empeño de la actual
administración
norteamericana por
impedir que llegue
combustible a Cuba y que
funcione la economía del
país, en un año “muy
complejo, muy tenso” en
que el bloqueo escaló a
razón de una medida de
agresión cada cuatro
días y medio, algo que
la nación enfrentó con
un coraje de leyenda.
Visiblemente motivado
por lo que ha encontrado
en sus recorridos por
todo el país en los
últimos meses, tocando
de cerca la resistencia
criolla, Díaz Canel
convocó a los hacedores
de la diplomacia cubana
a tener “confianza y
optimismo” en el futuro.
“Estos tiempos malos
pasan y nos fortalecen.
Se los digo por lo que
he visto. Es increíble
lo que hace nuestra
gente, las respuestas
que ha dado en el
aprovechamiento de la
generación eléctrica.
Solamente con el
corrimiento de la
demanda en los horarios
pico y la aplicación de
otras medidas, hemos
ahorrado más de 80
millones de dólares",
precisó.
“Vendrán mejores
tiempos, se los aseguro,
y entonces habrá que
reconocer a quienes nos
apoyaron en las horas
difíciles".
De enfrentamiento
concreto a la política
de bloqueo trató sobre
todo el análisis
colectivo, tras la
presentación por parte
del canciller Bruno
Rodríguez Parrilla, de
los resultados de 2019
en el organismo, una
exposición sintética
pero abarcadora del
intenso período del año
del 60 aniversario de la
diplomacia
revolucionaria.
Entre lo más
significativo sobresale
la derrota del diabólico
plan sobre supuestos
ataques sónicos contra
diplomáticos
extranjeros, una matriz
que trató de imponerse
desde Estados Unidos
como pretexto para hacer
retroceder los avances
en las difíciles
relaciones entre los dos
países y el brutal
recrudecimiento del
bloqueo. El desafío
mayor por delante:
enfrentar la
extraterritorialidad, la
escandalosa persecución
financiera y comercial y
las crecientes presiones
y sanciones a terceros
países, firmas y
empresarios.
De unas 38 indicaciones
o recomendaciones
derivadas del año
anterior, el MINREX ha
cumplido 21, pero los
datos ilustran poco.
Aporta más el matiz
autocrítico con que se
evaluaron temas sobre
los que se interesó
particularmente el
Presidente cubano, como
la imprescindible
ofensiva en la promoción
de la inversión
extranjera y la
actividad comercial en
general y la relación de
nuestras misiones
diplomáticas con los
cubanos residentes en el
exterior.
Díaz Canel recordó que
en cada uno de sus
viajes, ha separado el
tiempo para encontrarse
con los cubanos
residentes en los
diferentes países y
destacó la actividad de
la cancillería en el
grupo que trabaja en los
preparativos de la
próxima conferencia
Nación-emigración, en el
interés de actualizar
disposiciones y dar
respuestas a demandas y
expectativas de la
mayoría de los emigrados
que añoran una relación
fluida y aportadora con
su patria.
El Presidente propuso
que los participantes en
el evento de abril
reciban información
directa de nuestros
ministros y convocó a
todos a pensar y actuar
diferente, porque
estamos viviendo
momentos diferentes. Lo
que no puede haber es
fractura, ni en la
soberanía e
independencia de la
nación, ni en su unidad.
Y no debemos dejar que
se acumulen problemas y
contradicciones que sólo
aportan a las
incomprensiones, apuntó,
refiriéndose a las
dificultades que, por
ejemplo, enfrentan
quienes tienen interés
en invertir en Cuba.
El Primer ministro,
Manuel Marrero, también
en la reunión, pidió a
los presentes hacer “un
inventario de trabas” en
el organismo y habló de
variantes de contratos
de servicio y
administración que han
probado su eficacia en
el turismo, donde deben
potenciarse más y
extenderse a otras áreas
de la economía. También
Ricardo Cabrisas Ruiz,
viceprimer ministro y
Rodrigo Malmierca,
titular del MINCEX,
intervinieron en el
análisis de este tema,
aportando a la
importancia de que las
embajadas se impliquen
de forma más directa y
prioritaria en la pelea
por impulsar la economía
en medio del mayor
asedio.
Al reseñar las
prioridades del Gobierno
para el actual año, el
Presidente destacó: el
enfrentamiento a la
plataforma de
restauración colonial y
neoliberal que pretende
imponerse a la región y
que incluye el intento
de destruir a la
Revolución cubana, la
defensa nacional como
parte de ese
enfrentamiento, el
intenso ejercicio
legislativo derivado de
la nueva Constitución,
que debe permitirle al
país resolver vacíos
jurídicos anteriores y
la batalla económica.
Todo se relaciona y todo
es fundamental, dijo.
Fue en ese contexto, que
Díaz Canel se pronunció
por impulsar una
“diplomacia económica
que sea innovadora”,
considerando la
complejidad de la madeja
que teje el bloqueo,
pero también las
potencialidades de
instituciones, países y
regiones, con políticas
económicas soberanas e
independientes de las
reglas que pretende
imponer el imperio a
escala global.
“Seamos más pro activos
en la diplomacia
económica. Como solemos
decir a nuestros mejores
amigos: elevemos al
rango que ya tienen las
relaciones políticas,
nuestras relaciones
comerciales. Y no nos
limitemos sólo a las
grandes economías.
Cualquier nicho es útil
para romper el cerco.”
En cuanto a la imagen
del país, que sus
adversarios tratan de
desprestigiar, atacando
pilares como los
servicios médicos o la
seguridad ciudadana,
para debilitar las
fuentes de ingreso como
la colaboración en salud
y el turismo, precisó
que basta con mostrar lo
que somos: “Una nación
de amistad, solidaridad
y de relación con todos
los países, incluso con
el adversario, con base
en el respeto mutuo.”
Para los trabajadores
del MINREX, a quienes
incluyó en la poderosa
resistencia nacional del
año en que “nos tiraron
a matar y no pudieron”,
tuvo un entrañable
reconocimiento por la
coherencia, solidez y
firmeza de principios
que defiende el
organismo, prueba de
cuán efectiva es la
continuidad de la
Revolución en una de sus
más formidables
trincheras.
(Cubadebate)