Balance anual del MINCEX:
“Hacer sostenibles los
proyectos de inversión
extranjera”
Por Yaditza del Sol
González
[03.03.2020]-
Actualización 11:30 am de Cuba
La inclusión de nuevos
rubros en el mercado
internacional,
diversificar el destino
de las exportaciones
cubanas, sustituir
importaciones
aprovechando las
potencialidades
productivas del país,
pero sobre todo buscar
la sostenibilidad a los
proyectos de inversión
extranjera (IE), con la
premisa siempre de
generar divisas y no
afianzarse en aquellos
negocios que a la larga
no son factibles y
terminan endeudándonos,
es lo que Cuba y su
economía necesita.
Este fue, sin dudas, uno
de los principales
llamados de Miguel Díaz-Canel
Bermúdez, presidente de
la República de Cuba,
durante la reunión de
trabajo correspondiente
al balance anual del
Ministerio del Comercio
Exterior e Inversión
Extranjera (Mincex).
Asistieron además al
encuentro Manuel Marrero
Cruz, Primer Ministro;
los viceprimeros
ministros Ricardo
Cabrizas Ruiz y
Alejandro Gil Fernández,
titular del Ministerio
de Economía y
Planificación; Ulises
Guilarte de Nacimiento,
miembro del Buró
Político y secretario
general de la Central de
Trabajadores de Cuba;
Gladys Bejerano Portela,
Contralora General de
Cuba, Jorge Cuevas
Ramos, miembro del
secretariado del Comité
Central del Partido
Comunista de Cuba y
Rodrigo Malmierca Díaz,
titular del Mincex;
entre otros invitados.
Hay que revitalizar las
maneras y modos de hacer
negocios, señaló el
mandatario cubano. No es
negar los principios con
los que se hacía
inversión extranjera
anteriormente, pero sí
adecuarlos al contexto
actual. En tal sentido,
dijo, apoyamos el
concepto de no centrarse
solo en los convenios
gubernamentales o las
grandes corporaciones,
sino también orientarnos
al intercambio con las
pequeñas y medianas
empresas (Pymes) y las
cooperativas.
Según Díaz-Canel haber
creado nuevas
estructuras de
administración y gestión
en las provincias ha
permitido, entre otras
fortalezas, conocer
mejor las posibilidades
de IE en cada
territorio, lo cual debe
aprovecharse mejor, en
tanto urge crear una
estrategia para orientar
y preparar a los
productores y posibles
exportadores en las
técnicas de negociación.
Por su parte, Manuel
Marrero, abordó la
necesidad de eliminar
las burocracias que a
veces se convierten en
obstáculo para la
aprobación de nuevos
negocios y la
tramitación de todos los
permisos que su
establecimiento
conlleva.
Asimismo, urge seguir
identificando nuevas
posibilidades de
exportación y, dentro de
este esquema, explotar
más las oportunidades de
exportación de servicios
pues, si bien tenemos la
experiencia con el
sistema de salud,
todavía puede hacerse
mucho más, aseguró.
«Ratificamos la política
de que todo aquel que
exporte tiene que ver
reflejado en su economía
tal resultado. El que
produjo un bien
exportable tiene que
recibir la mayoría de la
ganancia tras la acción
comercial, pues esto no
solo le permitirá
mejorar sus condiciones
de vida, sino también
comprar aquellos insumos
para que su actividad
crezca».
Según precisó, poco a
poco empieza a
desmontarse la
mentalidad importadora
que invadió durante una
época al sistema
empresarial. En tal
cometido, debemos
defender la noción de
importar solo lo
necesario, y potenciar
la industria nacional
con encadenamientos más
eficientes.
Buscar nuevos
proveedores; insistir en
que la concentración de
compra no funciona en
ningún escenario
económico; apostar por
una mayor flexibilidad
en función de que las
empresas cubanas puedan
adquirir los recursos
que necesitan para su
desarrollo; así como
informatizar todos los
procesos y gestiones
comerciales para que así
cualquier entidad en el
mundo pueda acceder a
las oportunidades de
negocios que se crean en
Cuba, fueron temas que
centraron el análisis
conducido por el Primer
Ministro.
En relación a la cartera
de oportunidades del
Mincex, insistió en que
esta no puede ser una
camisa de fuerza y debe
actualizarse
constantemente, en
tanto, debe prestarse
mayor atención a la
eficiencia de los
negocios de las empresas
mixtas.
Respecto a esto último,
Manuel Marreo, consideró
que muchas veces estos
consorcios no tienen
condiciones para
importar sus materias
primas y el Estado tiene
que asumir tal gasto,
cuando lo útil sería que
emprendieran proyectos
de exportación que les
permitiera desarrollarse
y equiparse, con sus
propios ingresos. Algo
parecido sucede, agregó,
con las empresas mixtas
que no acaban de
constituirse o no lograr
los resultados
esperados, y resulta
ineludible, en estos
casos, acelerar su
liquidación.
Como líneas de trabajo
permanente, recordó,
está el fortalecimiento
de la estructura de
cuadros, el vínculo con
los jóvenes, además del
pensamiento fresco e
innovador para enfrentar
los retos que depone el
2020, un año que
igualmente será
complejo.
Diversificar las
exportaciones y
encadenar la industria
nacional
Según el informe que
presentó Rodrigo
Malmierca Díaz, titular
del sector, urge
eliminar los problemas
que persisten en la
cadena
puerto-transporte-economía
interna; perfeccionar
las estrategias de
cobertura de riesgos;
aprovechar las
preferencias
arancelarias;
diversificar las
exportaciones;
incrementar los flujos
de financiamiento
proveniente de
diferentes fondos; así
como consolidar la
puesta en funcionamiento
de las dos ventanillas
únicas, la del comercio
exterior y la de
inversión extranjera.
Al limitado acceso a los
recursos financieros, la
insuficiente
sistematicidad y chequeo
a los acuerdos
establecidos y la
persecución a las
transacciones económicas
financieras por el
bloqueo de Estados
Unidos, se la añade
también como trabas al
impulso del sector la
poca diversificación de
las exportaciones, la
falta de incentivos y de
garantías mercantiles,
las demoras en los
procesos de negociación,
y los errores en la
concepción de los
negocios.
No obstante, el contexto
impone nuevos retos y
ser más proactivos,
aseguró el ministro.
«Debemos estar
preparados no solo para
cumplir tareas sino
también para ver las
oportunidades y actuar
ante escenarios
adversos, lograr
dinámicas más flexibles,
mayor coordinación
interna y hacia otras
entidades, asegurar el
cumplimiento el plan de
la economía,
especialmente lo
vinculado a las
exportaciones que tanto
impacto tiene en las
actividades previstas, y
optimizar la efectividad
en la gestión y
utilización de los
recursos que vienen del
exterior».
Como resultado positivo,
vale destacar, durante
el año precedente se
evidenció un cambio de
mentalidad respecto a la
IE, en tanto se
privilegia esta
actividad frente a la
propensión de utilizar
créditos externos que
repercuten en un mayor
endeudamiento.
Durante 2019, se
identificaron nuevas
oportunidades de
inversión extranjera que
condujeron a la
aprobación de 34 nuevos
negocios, detalló
Malmierca Díaz.
Asimismo, se creó el
mapa de las
exportaciones cubanas,
con productos
consolidados, en
desarrollo y en fomento,
lo cual permitirá
establecer cadenas de
valor donde estén
presentes tanto los
productores, como
comercializadores,
centros de investigación
e innovadores, además de
elevar el nivel de
calidad y
competitividad.
Según Ileana Núñez,
viceministra del
Comercio Exterior,
siguiendo estas líneas
de trabajo, resulta
imprescindible
consolidar las
relaciones económicas
con el grupo de países
priorizados, pero
también potenciar los
vínculos con otras
naciones, enfocados a la
promoción de las
oportunidades de
negocios en Cuba y la
diversificación de
bienes y servicios.
En tal propósito, de
conjunto con el
Ministerio de Relaciones
Exteriores y el trabajo
de nuestras Embajadas y
Misiones Permanentes,
estamos implementado
acciones para
identificar nuevas
oportunidades de negocio
y cooperación que
permitan avanzar en la
batalla económica e
incrementar las
exportaciones, agregó.
A eliminar las
burocracias a la hora de
ejecutar los proyectos
de inversión extranjera,
que estos sean
sostenibles y que
logremos encadenarlos
con los polos de
desarrollo que tiene el
país y que actualmente
no explotamos en su
totalidad, convocó, por
su parte, Deborah Rivas,
directora general de IE.
Respecto a la
informatización de los
procesos, Anabel Reloba,
directora Ventanilla
Única de Inversión
Extranjera (VUINEX),
expresó que la puesta en
funcionamiento de las
oficinas de tal sistema
en enero de este año,
contribuirá a
perfeccionar el trabajo
y eliminar las
dificultades internas
que aún existen para el
desarrollo de los
proyectos con capital
extranjero.
Aunque ahora mismo
estamos solo de manera
presencial, el propósito
es hacer más expeditos,
menos costosos y ágiles
todos los permisos,
autorizaciones y
licencias para ejecutar
los proyectos, conectada
a todo el país mediante
un software que
desarrolla la
Universidad de las
Ciencias Informáticas.
Tomado de
Cubadebate