Coronavirus deja sin
ingresos a mucha gente
[12.03.2020]-
Actualización 11:30 pm de Cuba
Una empleada de un
restaurante de comida
china con mascarilla
recibe a una clienta en
Londres el 5 de marzo
del 2020. Una empleada
de un restaurante de
comida china con
mascarilla recibe a una
clienta en Londres el 5
de marzo del 2020.
En Estados Unidos, el
27% de los trabajadores
del sector privado no
tienen derecho a
ausencias pagadas por
razones médicas, según
la Oficina de
Estadística Laborales.
Un peluquero de Beijing
con esposa y un hijo
está usando su tarjeta
de crédito para comprar
comida y para cubrir
otros gastos mientras
espera que reabra la
peluquería donde
trabaja. Un mesero de un
restaurant de Kansas
City se lava las manos a
cada rato y cruza los
dedos para que no le
pase nada. Un chofer que
hace entregas a
domicilio en Gran
Bretaña teme contagiarse
de la gente que recibe
los paquetes.
Mucha gente que quiere
evitar contraer el
coronavirus puede
trabajar desde su casa o
llamar enfermo si siente
algún síntoma, pero una
cantidad de personas que
están en contacto con el
público no pueden darse
ese lujo.
Su situación se ve
agravada a menudo por
las políticas de su
patrón sobre ausencias
por enfermedad o por
seguros médicos
inadecuados, dejándolos
vulnerables a un virus
que se expande
rápidamente, que ya ha
costado miles de vidas y
que genera penurias
económicas a mucha
gente.
“Las recomendaciones
acerca de lo que debe
hacer la gente para
protegerse ponen de
manifiesto al marcado
contraste entre los
empleados de
administrativos y los
obreros”, dijo Shannon
Liss-Reardon, abogada
especializada en derecho
laboral de Boston.
“Nuestra sociedad no
está preparada para
lidiar con una crisis
como esta, que afectará
en forma
desproporcionada a los
trabajadores más
vulnerables, que ganan
menos”.
En la mayoría de los
casos, el coronavirus
causa síntomas
moderados, como fiebre y
tos. En algunos, sobre
todo las personas
mayores o con problemas
de salud, puede tener
consecuencias más
serias, incluidas
neumonías.
El grueso de las
personas se recupera. La
Organización Mundial de
la Salud dice que puede
tomar entre tres y seis
semanas. En China, donde
surgió el brote del
virus en diciembre, casi
tres cuartas partes de
los 80.000 contagiados
ya se recuperaron.
Si bien empresas
tecnológicas como
Facebook, Amazon y
Microsoft permiten a sus
empleados trabajar desde
sus casas, esa no es una
opción generalizada. En
Estados Unidos, un país
avanzado, por ejemplo,
solo el 29% de la fuerza
laboral puede hacerlo.
Mendy Hughes, cajera de
un Walmart de Malvern,
Arkansas, atiende a
cientos de personas por
día y no quiere pensar
lo que pasaría si
contrae el virus o entra
en contacto con alguien
infectado y debe
permanecer 14 días en su
casa.
“Podría pedir una
licencia, pero no
cobraría”, expresó
Hughes, quien cobra
11,60 dólares la hora.
“No sé cómo mantendré a
mi familia”.
Hughes es diabética y
tiene cuatro hijos.
Tiene derecho a 48 horas
de ausencia por
enfermedad anuales.
El martes, Walmart
anunció que todo
empleado que trabaje en
una región donde hay
cuarentena o que tenga
el virus recibirá dos
semanas de paga. Ese
plazo podría prolongarse
a 26 semanas si la
persona no se recupera
rápido.
En Estados Unidos, el
27% de los trabajadores
del sector privado no
tienen derecho a
ausencias pagadas por
razones médicas, según
la Oficina de
Estadística Laborales.
Otros países como Gran
Bretaña están viendo
cómo asistir a personas
que no tienen empleos
permanentes.
En Gran Bretaña, Ed
Cross, quien hace
entregas de encomiendas
a domicilio, sufre
pensando que podría
contagiarse del virus a
través del aparato que
entrega a la gente para
que firme al recibir un
paquete.
“La gente tose y se
cubre con las manos, y
luego toma el aparato.
Uno trata de hacérselo
notar con una broma”,
dijo Cross, de 53 años.
“Pero es una realidad
que confrontamos a
diario”.
“Podemos ir a la casa
equivocada y
contagiarnos. Así de
sencillo”, expresó
Cross, quien hace poco
entregó encomiendas a
110 personas en un solo
día en Whitby, al norte
de Inglaterra.
En un indicio de que las
empresas están tomando
conciencia del problema,
su compañía, Hermes,
dispuso un fondo de un
millón de libras (1,3
millones de dólares)
para ayudar a choferes
que deben encerrarse en
sus casas.
Uber, por su parte, dijo
que compensará a sus
conductores por hasta 14
días si se enferman o
deben ponerse en
cuarentena.
El virus ha sacado a la
luz deficiencias en la
cobertura médica cuando
más se la necesita. La
mayoría de los países
europeos y Canadá tienen
un seguro médico
universal. Estados
Unidos, en cambio,
dispone de una
combinación de seguros
públicos y privados. Un
69% de los empleados de
empresas privadas tienen
cobertura médica, pero
esa cifra es de solo el
43% entre los empleados
de servicios.
Numerosos trabajadores a
tiempo parcial o
contratistas
independientes no tienen
cobertura médica.
El mesero Joey Ingham,
quien trabaja en un
restaurante de Kansas
City frecuentado por
viajeros, dice que no
tiene seguro médico. Lo
único que puede hacer
ante el coronavirus es
lavarse las manos a
menudo.
“Si no vengo a trabajar,
no llego a fin de mes”,
explicó.
Liss-Reardon dijo que la
mayoría de los
trabajadores
independientes o
temporales que
representa no tienen
seguro médico.
“No tendremos una
población totalmente
cubierta hasta que no
tengamos un seguro
universal”, manifestó.
“Se van a dar estas
enormes grietas. Los que
salen perdiendo son los
pobres y los más
vulnerables”.
En Francia, donde la
gente tiene derecho a no
trabajar y seguir
cobrando si considera
que su sitio de trabajo
es peligroso, algunos
empleados del sector de
servicios se quedaron en
sus casas por poco
tiempo por temor al
contagio. El personal
del Louvre, el museo más
visitado del mundo, se
negó a trabajar por dos
días y regresó solo
después de que el museo
anunció una serie de
medidas contra el virus.
“Pedimos guantes,
desinfectantes y
mascarillas para los
choferes”, dijo Bastien
Berthier, del sindicato
de empleados del metro
de París.
En China, surgió el
virus hace dos meses,
muchos trabajadores del
sector de servicios la
tienen peor todavía, ya
que los negocios no se
mueven porque la gente
es obligada a permanecer
en sus casas.
Un peluquero de Beijing
que dio solo su apodo,
Long, dijo que tiene
esposa e hijo y que paga
todo con tarjetas de
crédito.
“Puedo pedir una
licencia, pero no cobro
si no trabajo”, dijo
Long, de 33 años.
La guía turística de la
región de Huangshan, al
este de China, Jiang
Yanlin dijo que no gana
nada desde mediados de
enero y que no tiene
beneficios sociales.
“Si no trabajo, no
cobro. Todos estamos en
la misma aquí en la zona
turística de Huangshan”,
expresó Jiang, de 33
años. “Nadie viaja. Todo
el mundo tiene miedo”.
(Escrito por AP)