Mujeres, singulares e
imperecederas
Por Marilys Suárez
Moreno
[08.03.2020]-
Actualización 11:30 pm de Cuba
Muy atareadas andan por
estos días las mujeres,
las cubanas y del mundo
entero. Prestas como
están a celebrar el Día
Internacional de la
Mujer, el próximo ocho
de marzo, y a recibir
los parabienes de la
familia, amistades y
compañeros de labor o
estudios.
Desde hace más de seis
décadas la fecha en Cuba
discurre por otros
derroteros, diferentes a
los de sus congéneres en
muchas otras partes del
planeta, en que este día
se matiza con despidos,
reivindicaciones,
reclamos.
El papel de la mujer en
la sociedad cubana hoy
contribuye a hacer
realidad en todos los
ámbitos, el ejercicio
pleno de la igualdad
femenina que se promulga
en nuestras leyes y fue
refrendado recientemente
en la nueva Constitución
de la República.
Hoy por hoy, ellas
brindan su aporte a la
formación de las nuevas
generaciones, trabajan
por el fortalecimiento
de la familia y ocupan
el lugar que le
corresponde en la
sociedad. Recompensa de
vida bien ganada, si
sabemos de su
participación en la
lucha clandestina y
revolucionaria previa al
triunfo de enero y más
atrás en la historia, en
nuestras guerras por la
independencia.
En ese espíritu, las
cubanas, herederas
dignas de Mariana
Grajales, la madre de
Los Maceo y Madre de la
Patria también, supieron
de fatigas, dolores,
balas y reveses y en
cada batalla dejaron
parte su existencia,
cuando moría el esposo,
el hijo o enterraban a
los héroes.
Sobran ejemplos de su
coraje y valentía,
entrega y patriotismo,
demostrando la veracidad
del apotegma martiano
que dice: “Las campañas
de los pueblos solo son
débiles cuando en ellas
no se alista el corazón
de las mujeres”.
No han sido pocas las
voces femeninas que se
han alzado en busca de
oídos receptivos y que,
hombro con hombro, han
sabido combatir junto a
nuestros libertadores de
todas las épocas,
convertidas en simiente
de cuanto fruto hermoso
da la vida.
Y porqué todo ello es
cierto, esta mujer que
hoy se crece en su
entrega, es la misma
parte de esa fuerza
vital que durante todos
estos años ayudó a
cimentar con su esfuerzo
la obra de la
Revolución, la que le da
a la vida, según nuestro
Héroe Nacional José
Martí, un sabor singular
e imperecedero.
Las cubanas muestran
cada día que congeniar
trabajo, casa, esposo,
hijos, familia,
superación profesional y
tareas de dirección en
diferentes niveles no es
empeño fácil, pero se
logra y se entendería
más si se valorara
adecuadamente por la
sociedad en su conjunto.
Mujer de tiempos
heroicos y difíciles,
partícipe activa de
cuanto hacemos, ellas
van de la mano de la
esperanza, altivas,
dignas, con el mismo
brío y fervor
revolucionario de
siempre. Esencia de
vida, las llamó alguien,
razón de ser de un país
como Cuba. ¡Felicidades,
mujer en tu día, …que
son todos.
Tomado del sitio revista
Mujeres