El coronavirus y el
desplome de los precios
del crudo traen otra
"pesadilla" económica
[16.03.2020]-
Actualización 10:00
pm de Cuba
El caos sembrado en los
mercados por el
coronavirus y la caída
de los precios del
petróleo contribuyó a
que el rendimiento de
bonos del Tesoro de EEUU
se desplomara a niveles
jamás vistos en más de
una década. Esta caída
amenaza con convertir al
activo alguna vez
considerado como el más
seguro en una
"pesadilla" para la
economía global.
Los agentes de mercados
sacaron tanta liquidez
de los bonos del Tesoro
de EEUU que pusieron en
duda el valor de activos
estimados en más de 50
billones de dólares.
Esta huida se debió al
brusco desplome de la
tasa de rendimiento de
bonos del Tesoro de EEUU.
En particular, la de los
títulos de deuda a 30
años se desplomó el 9 de
marzo hasta situarse en
un 0,699%. Este
hundimiento por debajo
del 1% fue una de las 10
caídas más profundas
experimentadas en la
historia y el mayor
desplome registrado en
el marco de un solo día.
De las 10 caídas más
profundas registradas
durante una jornada, una
ocurrió este mes de
marzo y otras cuatro
fueron registradas entre
2008 y 2009, recordaron
en la agencia Bloomberg.
Mientras tanto, la tasa
de rendimiento de los
bonos estadounidenses a
10 años se redujo hasta
un 0,74%, si bien en el
2020 marcó un récord,
estimado en 1,94%.
"El nivel de volatilidad
y la falta de claridad
acerca de los bonos del
Tesoro hace que
determinar el valor de
todos los demás activos
que se venden en la
bolsa sea más difícil.
[Esta dificultad] puede
crear una corriente de
expectativas que no sea
realmente reflexiva
sobre los mercados
financieros y contribuir
a que suba el nivel de
aversión al riesgo",
declaró Joshua Younger,
uno de los directivos de
JPMorgan Chase & Co,
agregando que los bonos
estadounidenses siempre
han sido un activo de
referencia que ayudaba a
determinar el valor de
otros.
Para Todd Colvin,
vicepresidente superior
de Ambrosio Brothers, lo
que ha ocurrido con los
bonos estadounidenses
desde el comienzo de
marzo es peor que lo que
experimentó tras la
quiebra del fondo de
inversión Long-Term
Capital Management en la
década de los 90. En
1998, el fondo perdió
unos 4.000 millones de
dólares después de que
la bancarrota de Rusia
empujase a los
inversores a vender los
bonos corporativos y los
vinculados con las
hipotecas y a comprar
los títulos de deuda más
seguros. Finalmente,
Long-Term Capital
Management tuvo que ser
rescatado por la Reserva
Federal.
El mercado de los bonos
de EEUU no era tan
gigante antes del final
del siglo. Los volúmenes
de la deuda del país
norteamericano pasaron
de los 2 billones de
dólares hasta 17
billones. Como
resultado, la
tarificación de los
bonos del Tesoro de EEUU
se ha convertido en "una
pesadilla" a medida que
se mantienen las peores
condiciones para su
comercio, destacan en la
agencia.
No es un secreto que los
bonos del Tesoro
desempeñan un papel
importante en proveer
liquidez al sistema
financiero global.
Representan un tipo de
manifestación del
estatus del dólar como
una moneda de reserva
mundial. Además, son un
crítico instrumento de
cobertura para los
agentes del mercado
global. Por ello, si la
tasa de rendimiento de
los bonos del Tesoro a
10 años se acerca a
cero, todas las
funciones de seguridad
desempeñadas por este
activo pierden su
eficacia, dañando en
primer lugar a los
bancos, los aseguradores
y los sistemas de
pensión en todo el
mundo.
"El modelo de negocio
utilizado por los bancos
comerciales implica
pedir préstamos a corto
plazo y a tasas bajas y
prestar estos ingresos a
tasas más altas y a
largo plazo. Por ello,
si la diferencia de
rendimiento entre las
tasas a corto y a largo
plazo desaparece, el
otorgamiento de
préstamos se detendrá",
escribe la periodista
Danielle DiMartino Booth.
En cuanto a los fondos
de pensión y los
aseguradores, estos
agentes de mercado
necesitan que el
rendimiento de sus
activos varíe entre el
6% y el 7%, el que
definitivamente no
obtienen de los valores
o los bonos relacionados
con los créditos que
compran en las bolsas.
La necesidad de realizar
los potenciales rescates
de los fondos de pensión
puede convertirse en una
perspectiva real para
las autoridades
federales de EEUU en el
futuro.
"Ha llegado el tiempo
para que los
funcionarios de la
Reserva Federal conciban
un plan para proteger el
rendimiento de los bonos
del Tesoro contra el
desplome a niveles tan
bajos que amenaza al
sistema financiero
global", concluye la
periodista.
Esta no es la primera
vez en la que no solo
los periodistas, sino
también los funcionarios
estadounidenses,
reconocen que la
economía de EEUU no es
lo suficientemente
fuerte como para
resistir a los actuales
riesgos, representados
por el coronavirus y el
desplome de los precios
de petróleo.
(Sputnik)