La economía argentina,
en el grupo de riesgo
del coronavirus
[16.03.2020]-
Actualización 10:00
pm de Cuba
En un escenario de
crisis económica
angustiante, las
consecuencias
internacionales y
locales de la pandemia
del virus COVID-19
destruye toda esperanza
de mejora y aumenta el
riesgo de no lograr una
negociación de la deuda
externa con los
acreedores y caer en
default.
El brote mundial de
coronavirus vino a
golpear a la economía
argentina cuando ya se
encontraba en el piso.
La salud de las finanzas
locales, restringida de
dólares y con necesidad
de ellos para poder
afrontar los inminentes
vencimientos de deuda,
depende de las
exportaciones y el
funcionamiento del
mercado interno, en
grave recesión y con una
inflación cercana a 50%
en los últimos dos años.
"Argentina tiene tres
grandes problemas
económicos: la
inflación, recesión y la
deuda externa, y los
tres se complicaron por
el coronavirus", dijo a
Sputnik el economista
argentino Fausto
Spotorno.
Argentina lleva dos años
seguidos con caídas en
su PBI anual y 2020 se
preveía como el tercero
consecutivo, aunque todo
apunta a que las
previsiones serán peor
que lo esperado. Según
estimaciones de
diferentes consultoras,
el país tendría una
caída extra de su PBI de
hasta 0,5 % para
alcanzar un negativo de
entre 1,5% y 2% anual.
"Por la irrupción de la
pandemia se prevé una
desaceleración del PBI
en 0,5%, pero los
últimos eventos sugieren
que la caída en la
actividad podría trepar
hasta 1,5%", estimó la
consultora Abeceb, que
además calculó una caída
de 5% en las
exportaciones, con una
pérdida de 3.400
millones de dólares.
Crisis internacional
sobre crisis local
Las restricciones
comerciales
internacionales
comenzaron a partir del
inicio de 2020 con la
epidemia de Coronavirus
en China y tuvieron como
consecuencia la caída de
las demandas y de los
precios de materias
primas claves para la
Argentina como la soja,
el maíz y la carne.
Además, por la pandemia
viral y la guerra de
precios del petróleo,
cayó 30% el precio del
crudo y puso en jaque
las expectativas sobre
el yacimiento de
hidrocarburos no
convencionales de Vaca
Muerta, un tipo de
explotación que deja de
ser rentable con un
barril por debajo de los
50 dólares.
"El mercado de capitales
estaba un poco
sobrevaluado y por el
coronavirus se generó un
proceso de ajuste era
probable que sucediera
tarde o temprano. El
mundo entero va hacia un
trimestre de recesión y
eso va a afectar a
Argentina, por la
devaluación de la moneda
brasileña hace perder
competitividad a la
argentina y genera
presión devaluatoria y
por la caída del precio
de las commodities",
explicó Spotorno.
Las acciones de las
empresas argentina se
vieron comprometidas con
las caídas bursátiles en
el mundo y las medidas
de emergencia que tomó
el Gobierno para
restringir los
movimientos
internacionales y
restringir las
aglomeraciones
innecesarias verán
afectados gravemente el
turismo y las industrias
del entretenimiento, de
las pocas que se
mantenían competitivas
en el país.
Sin precisiones de
cuánto puede durar el
brote, que llega tardío
al continente americano
en relación a China y
Europa, y que podría
llegar a empeorar con el
fin del verano, el 21 de
marzo, la profundidad
del daño y el impacto
económico son todavía
una gran incógnita.
"Esto va a afectar la
actividad económica.
Habrán hoteles que no
van a vender
habitaciones, taxistas
que no van a transportar
gente, restaurantes y
comercios que van a
vender menos. No sabemos
en cuánto va a empeorar
en números pero es un
hecho", aseguró el
economista.
La deuda externa,
enfermedad preexistente
del paciente Argentina
Una recesión global
sumada a mayores
conflictos comerciales
produce otro fenómeno
que golpea duro a las
posibilidades de mejora
de la economía: la
reconfiguración del
mercado financiero, que
se vuelve más
conservador y aversivo a
inversiones en un país
con la baja
confiabilidad como
Argentina: El riesgo
país pasó los 3.000
puntos y hay pocas
señales positivas en las
negociaciones por la
deuda externa.
"La tasa de interés que
va a tener Argentina una
vez negociada la deuda
va a ser más alta porque
el riesgo es más alto,
los acreedores van a
pedir un rendimiento
mayor de los nuevos
bonos para entrar al
canje, y eso complica
las cosas aún más",
insistió Spotorno.
Los vencimientos más
cercanos son en pesos,
donde no hay mucha
adhesión a los recortes
de la deuda que pretende
el Gobierno y cuyo pago
podría ser aplazado. En
mayo hay un vencimiento
de 1.900 millones con el
Club de París pero se
espera negociar una
extensión. El problema
más difícil comenzará en
octubre, cuando hay
vencimientos relevantes
de deuda bajo ley
extranjera.
El total de la deuda
externa argentina es de
alrededor de 300.000
millones de dólares y la
porción mayor, cercana
al 65 %, está contraída
con fondos de inversión
extranjeros y atada a
legislación
internacional.
Con el Fondo Monetario
Internacional (FMI)
Argentina tiene una
deuda de 44.000 millones
de dólares, con
vencimientos de pago
para años siguientes.
Para 2020, se estiman
vencimientos por 37.000
millones de dólares,
12.800 millones de
dólares con los bonistas
privados, incluidos
intereses.
(Sputnik)