Exhortan a más
transparencia en la
emisión de datos
económicos estadísticos
[20.03.2020]-
Actualización 10:00
pm de Cuba
Detrás de los datos que
se generan en cualquier
actividad productiva, o
en cualquier sector de
la sociedad, o en
cualquier territorio,
hay mucha información
valedera, sobre todo si
su registro, allí donde
nació, fue certero.
¿Pero cuánto de esa
estadística que hoy
engrosa informes, tablas
de Excel y bases de
datos, puede ser de
interés para los
ciudadanos?¿Cuánta
calidad y oportunidad
todavía le faltan a la
que se publica?
Con la brújula orientada
a tales interrogantes,
tuvo lugar la reunión de
trabajo anual de la
Oficina Nacional de
Estadística e
Información (ONEI),
encabezada por el
viceprimer ministro y
titular de Economía y
Planificación, Alejandro
Gil Fernández, quien
llamó la atención sobre
la responsabilidad y
capacidad de análisis y
discernimiento que deben
distinguir a todo el
personal involucrado en
el procesamiento de
datos.
Hay que pensar, a su
juicio, qué tipo de
información puede
resultar importante para
los cubanos, ajustada a
las condiciones actuales
del país, sin copiar
modelos o fórmulas
foráneas.
Juan Carlos Alfonso,
vicejefe de la ONEI,
había alertado sobre el
valor de la información
en esta era, que lleva
su nombre, y en el reto
que supone para la
Oficina lograr que las
estadísticas sean más
reconocidas y, sobre
todo, útiles, no solo
para el Gobierno, sino
para el pueblo.
Sobre el avance, aún
insuficiente, en la
divulgación oportuna de
los datos y en la
calidad de su captación,
habló Marlon Milián,
director de Cuentas
Nacionales.
Particularizó, además,
en la trascendencia que
tiene, para la
estadística económica,
la información generada
en los municipios, su
veracidad y comunicación
ágil; así como lo
imprescindible que
resultan en la
transformación de los
procesos estadísticos la
informatización y la
superación de los
recursos humanos.
Al presentar el informe
de balance, Juana María
Pantoja Hernández, jefa
de la ONEI, apuntó que
aún persisten
problemáticas
relacionadas con el
insuficiente control de
la elaboración de la
estadística por los
centros informantes; la
debilidad estructural de
esta función, acorde con
el papel que tiene en la
actualización del país;
así como la falta de
perfiles estadísticos
para los cargos que
cumplen este rol en las
entidades.
Reseñó que, como parte
del perfeccionamiento
del Sistema Nacional
Estadístico, durante
2019 se avanzó en la
actualización de los
clasificadores y
nomencladores, unido a
la conformación del
directorio de unidades
institucionales y
establecimientos.
Entre los productos más
significativos que
culminaron el año
anterior, mencionó el
índice de precios al
consumidor, así como el
cálculo del Producto
Interno Bruto
trimestral, a precios
constantes, por la
óptica de la producción
y del gasto, y por
actividad económica.
En este contexto, en el
cual se precisa de un
plan más integral, menos
rígido en su emisión y
con más rigor en su
control, cobra mayor
protagonismo, al decir
de Alejandro Gil, la
información que se capta
sobre la ejecución.
Según el viceprimer
ministro, también
resulta decisiva la
gestión de la ONEI en la
identificación de los
indicadores que deben
emplearse en la
planificación a corto,
mediano y largo plazos,
a partir de las
modificaciones
proyectadas y a su vez,
aquellos que garanticen
una medición efectiva
del desarrollo
municipal.
(RHC/Fuente:
Granma)