América Latina: la
desigualdad en tiempos
de Covid-19
Por Ivette Fernández
Sosa
[30.03.2020]-
Actualización 5:30 pm de Cuba
Antes, mucho antes de
que la terrible Covid-19
se expandiera por todo
el mundo y prendiera las
alarmas globales en
materia económica,
América Latina y el
Caribe era ya una región
vulnerable.
Los perjuicios asociados
a la pandemia, además de
privar de la vida a
miles de personas,
revelan hoy con fuerza
inusitada aquellas
debilidades en materia
de igualdad social y el
grado de desprotección
por la que sufren buena
parte de sus habitantes.
Al cierre de 2019, la
Comisión Económica y
Social para América
Latina y el Caribe (Cepal)
anunció el ingreso a la
fila de los pobres de
seis millones de
personas más en
comparación con el 2018.
De esta manera, 2020
iniciaría con cerca de
190 millones de
individuos en condición
de pobreza, de los
cuales casi 70 millones
estarían en una
situación paupérrima.
Aun sin que se
sospechara acerca del
virus SARS-COV-2,
causante de la
enfermedad letal, se
sabía que más del 53 por
ciento de la población
ocupada en la región
permanecía en el empleo
informal y que los
ingresos de millones de
trabajadores no eran
suficientes para su
sustento.
La incidencia de la
informalidad en el
ámbito laboral en
América Latina y el
Caribe es una de las más
altas a nivel mundial,
reconoció desde hace
tiempo la Organización
Internacional del
Trabajo.
Sin coronavirus que
causase dolorosos
estragos, la inequidad
entre los ciudadanos
latinoamericanos era ya
la más grande de todo el
orbe, por encima
incluso, del África
Subsahariana.
Así lo atestiguó la
Cepal que, además,
refirió que el período
2014-2020 sería el de
menor crecimiento para
las economías de América
Latina y el Caribe en
las últimas siete
décadas.
'Frente a este escenario
la región no aguanta
políticas de ajuste y
requiere de otras que
estimulen el crecimiento
y reduzcan la
desigualdad. Las
condiciones actuales
necesitan que la
política fiscal se
centre en la
reactivación del
crecimiento y en
responder a las demandas
sociales', dijo antes de
la alarma sanitaria
Alicia Bárcena,
Secretaria Ejecutiva del
ente.
Aquellas políticas que
en la zona cementaron la
cultura del privilegio
para unos pocos, por
encima de la
satisfacción de las
necesidades más básicas
para millones de
personas, encuentra
ahora terreno fértil
para que la epidemia
resulte una verdadera
tragedia.
Bárcena sostiene que el
panorama emula a
aquellas escenas solo
provocadas por un
conflicto bélico.
Hemos calculado, sostuvo
en declaraciones de hace
pocas horas, que si la
economía cayera un 1,8
por ciento, esto tendría
una repercusión de una
subida del desempleo de
10 puntos porcentuales.
Esto impactaría
fuertemente en las
familias más pobres y en
la desigualdad, alegó.
De hecho, también se
estima que con esta
caída del Producto
Interno Bruto y este
aumento del desempleo,
el número de personas
que viven en pobreza se
incrementaría de 186
millones a 219,1
millones.
Según la funcionara, la
pobreza extrema
aumentaría de los 67,5
millones a los 90,7
millones.
Es decir, consideró, es
un impacto muy fuerte en
los hogares, en las
personas, en las
pequeñas y medianas
empresas y en quienes
trabajan por cuenta
propia.
Así, se calcula que para
América Latina el
retroceso económico de
la región sería de un
1,8 por ciento, aunque
no se descarte que pueda
llegar a caer aún más,
quizás hasta un tres por
ciento.
La directiva reconoció
que prima en la región
una débil
infraestructura en
materia sanitaria
incapaz de hacer frente
a la situación.
De acuerdo con Bárcena,
la región posee sistemas
de salud fragmentados,
donde lógicamente hay
una serie de problemas
porque hay grandes
brechas en el acceso a
estos.
Por ejemplo, dijo,
dentro de los más
pobres, tan solo el 34
por ciento tiene alguna
cobertura de salud.
Entonces, para hacer
frente a desafíos que
devela la Covid-19, la
funcionaria mencionó la
necesidad de que América
Latina y el Caribe
retomen la integración
regional.
Reveló, además, que se
debe reflexionar acerca
de la pertinencia de
mantener el modelo
económico imperante,
cuyas ineficiencias han
sido puestas de relieve
como nunca antes por la
actual pandemia.
(Prensa
Latina)