Personalidades de la
izquierda
latinoamericana piden
condonar la deuda a
América Latina y el
Caribe
Frente a la pandemia del
Covid-19, el Centro
Estratégico
Latinoamericano de
Geopolítica (CELAG), en
un artículo firmado por
Alfredo Serrano
Mancilla, Rafael Correa,
Álvaro García Linera y
Gustavo Petro, solicita
esta la cancelación de
la deuda a América
Latina y el Caribe
[27.03.2020]-
Actualización 1:00
pm de Cuba
Ahora que el mundo ha
asumido un tono más
humano y cooperativo en
lo económico ante la
pandemia del covid-19,
desde el Centro
Estratégico
Latinoamericano de
Geopolítica (CELAG)
solicitamos la
condonación de la deuda
externa soberana de los
países de América Latina
por parte de FMI y de
otros organismos
multilaterales (BID, BM,
CAF) e instamos a los
acreedores privados
internacionales a que
acepten un proceso
inmediato de
reestructuración de la
deuda que contemple una
mora absoluta de dos
años sin intereses.
La Conferencia de las
Naciones Unidas para el
Comercio y Desarrollo
prevé una pérdida de
ingresos globales de 2
billones de dólares como
consecuencia de esta
crisis. Y, por su parte,
la Organización
Internacional del
Trabajo estima que 25
millones de empleos en
el mundo están en
riesgo. Sigue la salida
de capitales de los
países emergentes; ya
está en valor récord:
60.000 millones de
dólares en menos de dos
meses (Instituto
Internacional de
Finanzas). Ante tantas
dificultades, la
condonación de la deuda
externa es una acción
tan justa como
necesaria. Al igual que
ocurriera en otros
momentos históricos
marcados por grandes
catástrofes naturales,
como guerras o
enfermedades y
pandemias, esta es una
oportunidad única para
evitar que el peso de la
deuda sea un escollo aún
mayor que añadir al
complejo reto de superar
este momento social y
económico tan crítico.
Uno de los ejemplos más
conocidos es el que se
produjo después de que
Alemania fuera devastada
en la Segunda Guerra
Mundial. En la
Conferencia de Londres
de 1953 se acordó
perdonar cantidades
sustanciales de la deuda
alemana. No fue la única
vez que esto se llevó a
cabo a lo largo de
nuestra historia más
reciente. Hay infinitos
casos en los que las
deudas externas fueron
perdonadas.
Nadie puede dudar que
ahora es un momento
oportuno para hacerlo si
se quiere afrontar con
éxito esta situación tan
difícil. No podemos
exigir a los países que
hagan políticas
efectivas en materia de
salud pública para
afrontar la actual
pandemia y, al mismo
tiempo, pretender que
sigan cumpliendo con sus
obligaciones de deuda.
No podemos exigirles que
implementen políticas
económicas que compensen
los daños de esta
catástrofe mientras
deben seguir pagando a
sus acreedores. Es
absolutamente
incompatible hacer
efectivo un plan de
reestructuración
económica en el futuro
próximo con los actuales
niveles de endeudamiento
externo (en promedio,
supone el 43,2 % del PIB
en América Latina).
Tal como se hiciera con
la resolución aprobada
el 10 de septiembre de
2015 sobre los
Principios Básicos de
los Procesos de
Reestructuración de la
Deuda Soberana, ahora
debemos dar un nuevo
paso y, por eso, desde
CELAG solicitamos a las
Naciones Unidas que, a
la mayor urgencia,
convoque a la Asamblea
General para discutir
una resolución que
proporcione el marco
legal internacional para
llevar a cabo esta
estrategia efectiva de
condonación de la deuda
externa de América
Latina y fomentar el
proceso de
reestructuración (con
mora de dos años) con
los acreedores privados.
También instamos al
resto de organizaciones
internacionales a que se
sumen a esta iniciativa
de solicitud de la
condonación de la deuda.
Invitamos a otros
centros de pensamiento,
a universidades,
instituciones
religiosas, sindicatos,
patronales y gobiernos a
que se unan a este
pedido.
No sólo es una cuestión
de solidaridad, sino
también de eficiencia.
Alfredo Serrano
Mancilla, Rafael Correa,
Álvaro García Linera y
Gustavo Petro.
(Tomado de
Cubadebate)