¿Cuál podría ser el
impacto económico del
coronavirus en América
Latina?
[07.04.2020]-
Actualización 9:00
am de Cuba
La CEPAL da a conocer
sus previsiones
El organismo advirtió en
un informe que la región
enfrenta la pandemia
desde una posición más
débil que la del resto
del mundo, lo que
implicaría un drástico
aumento de la pobreza.
La Comisión Económica
para América Latina y el
Caribe (CEPAL) redujo la
previsiones de
crecimiento económico
del 1,3% que había
establecido este año
para la región y que
ahora, debido a la
pandemia del coronavirus,
oscilan en una recesión
de entre el 1,8 % y el
4,0 %.
En un documento titulado
'América Latina y el
Caribe ante la pandemia
del COVID-19. Efectos
económicos y sociales',
el organismo alertó que
el impacto económico
final dependerá de las
medidas que se tomen a
nivel nacional, regional
y mundial.
Precisó que la pandemia
afecta a la región a
partir de la disminución
de la actividad
económica de sus
principales socios
comerciales, ya que el
volumen y el valor de
las exportaciones se
reducirán por la
recesión mundial, a lo
que se sumará la caída
de los precios de los
productos primarios.
También destacó la
crisis geopolítica por
la drástica reducción
del 24 % de los precios
del petróleo registrada
a principios de este mes
y la interrupción de las
cadenas globales de
valor que, en América
Latina, afectaría
principalmente a México
y Brasil porque
representan los sectores
manufactureros más
grandes de la región.
Con respecto al mercado
turístico, explicó que
los pequeños estados
insulares en desarrollo
del Caribe, entre los
que se encuentran
Bahamas, Barbados, Cuba,
Haití, Jamaica y
República Dominicana,
serían los más afectados
con una contracción del
25 % en el sector para
este año.
Por otra parte,
consideró que los
sectores más
perjudicados por las
medidas de
distanciamiento social y
cuarentena son el
comercio, el transporte
y los servicios
empresariales y
sociales, ya que proveen
el 64 % del empleo
formal, además de las
actividades informales
que representan el 53 %
del empleo en la región
y que se basan
principalmente en
contactos
interpersonales que hoy
están vedados.
La CEPAL agregó que el
impacto en el comercio
internacional agrava las
perspectivas del
comercio exterior de
América Latina y el
Caribe que, de por sí,
ya eran débiles debido
al acuerdo que China y
Estados Unidos
celebraron en enero y a
través del cual el país
asiático se comprometió
a aumentar sus
importaciones de bienes
y servicios a los
Estados Unidos por lo
menos en 77.000 millones
de dólares en 2021, lo
que desplazaría las
exportaciones
latinoamericanas y
caribeñas a China en las
mismas categorías de
productos.
Si se evalúa solo el
impacto de la pandemia,
se prevé una caída de
por lo menos el 10,7 %
en el valor de las
exportaciones de la
región en 2020, así como
una contracción del 8,2
% en el precio y del 2,5
% en el volumen de los
productos exportados.
Mayor impacto en los
países del Sur
En el plano subregional,
señaló, el mayor impacto
lo sentirán los países
de América del Sur que
se especializan en la
exportación de bienes
primarios y, por lo
tanto, son más
vulnerables a la
disminución de sus
precios, a diferencia de
las exportaciones de
Centroamérica, el Caribe
y México, que
registrarían una caída
menor que el promedio de
la región, debido a sus
vínculos con los Estados
Unidos y su menor
exposición a la
disminución de los
precios de los productos
primarios.
El organismo afirmó que
los países exportadores
de petróleo
experimentarán la mayor
pérdida en el valor de
ventas al exterior, en
particular México,
Venezuela, Ecuador y
Colombia, que serían los
más afectados.
"La crisis del COVID-19
puede causar un impacto
en el desempeño
exportador de la región
también por su efecto
sobre las importaciones
utilizadas para producir
exportaciones. México y
Chile serían los países
más expuestos a una
caída de la oferta de
China, que suministra
alrededor del 7,0 % de
sus insumos
intermedios”, explicó.
Le siguen Colombia y
Perú, añadió, ya que
importan de China el 4,5
% y el 5,0 % de sus
insumos intermedios, en
tanto que México es el
país más expuesto a los
cambios en las
condiciones de la oferta
y la demanda en los
Estados Unidos,
especialmente en el
sector manufacturero, al
igual que Costa Rica, ya
que el 10 % de su
Producto Interno Bruto
(PIB) depende de la
oferta y demanda de
Estados Unidos.
"Los países más
expuestos a los cambios
en las condiciones de la
oferta y la demanda en
la Unión Europea son
Chile, México y el
Brasil, ya que alrededor
del 5,0 % de su PIB
depende del valor
añadido de los sectores
de servicios y
manufacturas en ese
mercado", señaló.
Impacto social
En el apartado sobre los
impactos sociales, el
estudio de la CEPAL
advirtió que, aun antes
de la pandemia, la
situación en América
Latina y el Caribe se
estaba deteriorando con
aumentos de los índices
de pobreza y de pobreza
extrema, la persistencia
de las desigualdades y
el descontento
generalizado.
La crisis, aseguró,
tendrá repercusiones
negativas porque la
mayoría de los países no
han invertido lo
necesario en salud. Así
lo demuestra el hecho de
que el gasto público en
el sector se sitúe en un
2,2 % del PIB regional,
muy lejos del 6,0 % que
recomienda la
Organización
Panamericana de la
Salud.
"La mayoría de los
países de la región se
caracteriza por tener
sistemas de salud
débiles y fragmentados,
que no garantizan el
acceso universal
necesario para hacer
frente a la crisis
sanitaria del COVID-19
(…) los sistemas
permanecen segregados y
claramente desiguales al
ofrecer servicios de
distinta calidad a
diferentes grupos
poblacionales (…) las
instalaciones son
insuficientes para el
nivel de demanda
previsto y dependen en
gran medida de las
importaciones de
equipamiento e insumos",
resumió.
Además, dijo, los
sistemas de salud de
varios países ya estaban
bajo presión a causa de
la epidemia de dengue,
porque el año pasado se
infectaron más de tres
millones de personas,
una cifra récord, y
1.538 personas murieron
a causa de la
enfermedad.
El dato alentador es
que, como la estructura
demográfica de la región
es bastante joven, es
posible que el impacto
general del coronavirus
sea menor al de los
países desarrollados
porque, en promedio,
solo el 10 % de la
población de América
Latina y el Caribe (casi
58 millones de personas)
tiene 65 años o más.
Barbados, Cuba, Uruguay,
Aruba y Chile son los
únicos países con una
población más sesgada
hacia adultos mayores.
La CEPAL estimó que, si
los efectos del COVID-19
llevan a la pérdida de
ingresos del 5,0 % de la
población económicamente
activa, la pobreza
podría aumentar 3,5 %, y
la pobreza extrema, a
2,0 %, lo que implica
que decenas de millones
de personas perderían
condiciones básicas para
sobrevivir.
Tomado de Rusia Today