Ni en tiempos de
pandemia cesa el
bloqueo: Donativo de
poderosa empresa china
para COVID-19 no puede
llegar a Cuba
Por Carlos Miguel
Pereira Hernández
[01.04.2020]-
Actualización 8:30
pm de Cuba
Las cosas para Cuba
siempre son más
difíciles. Ni en tiempos
de pandemia a los
cubanos se nos permite
respirar tranquilos.
Cuando el pasado 13 de
marzo, Jack Ma, fundador
de Alibaba, el gigante
electrónico chino y la
fundación que lleva su
nombre anunciaban al
mundo su intención de
donar a EEUU 500 mil
kits de detección rápida
de COVID-19 y un millón
de mascarillas, haciendo
caso omiso a los dichos
xenófobos y racistas de
su actual Presidente,
antes ya lo había hecho
a otras naciones como
Japón, Corea del Sur,
Italia, Irán y España,
considerados entonces
los países expuestos al
mayor peligro, como
expresión de su
transparente llamado a
unir esfuerzos en esta
dura y desigual batalla.
Un segundo envío de
donativos para apoyar
los trabajos de
prevención en Europa
arribaría al aeropuerto
belga de Liege el 16 de
marzo. Ese mismo día, se
reportaba también la
llegada a Etiopía de
otro cargamento
destinado a los 54
países africanos. Un día
después, un vuelo desde
Hangzhou a Roma llevaría
suministros médicos para
la Cruz Roja italiana y
se anunciaba que más
kits y mascarillas iban
en camino.
Ese mismo día, otro
avión arribaría a
Zaragoza , España, con
otra valiosa carga de
unas 500 mil mascarillas
y otros equipos médicos
en apoyo al combate
contra el nuevo
Coronavirus. Ese día un
post en su cuenta de
Twitter aseguraba en
español #Estevirusloparamosentretodos.
Un día más tarde, otro
envío llegaría a Liege
para apoyar los
esfuerzos de Bélgica y
Francia. La agencia
china XINHUA destacó que
la fundación Jack Ma
incrementaba sus
esfuerzos para
proporcionar más apoyo a
los países afectados,
especialmente Italia,
Bélgica, España,
Eslovenia, Francia,
Austria, Dinamarca,
Alemania, Irlanda y los
Países Bajos.
El 19 tocaría el turno a
vecinos asiáticos como
Indonesia, Malasia,
Filipinas y Tailandia.
El 21 más suministros de
emergencia para
Afganistán, Bangladesh,
Cambodia, Laos,
Maldivas, Mongolia,
Myanmar, Nepal, Pakistan
y Sri Lanka. Días más
tarde, envíos similares
llegarían a Azerbaiyán,
Bután, India, Kazajistán,
Kirguistán, Uzbekistán y
Vietnam. Sumaban ya 23
países asiáticos.
El 22 de marzo, a medida
que la pandemia seguía
avanzando, tocaría a
America Latina y el
Caribe.
Un nuevo tuit de Jack Ma
anunciaba el envío de 2
millones de mascarillas,
400 mil kits de
diagnóstico rápido y 104
ventiladores, a 24
países de nuestra
región, entre ellos
Cuba, Argentina, Brasil,
Chile, Ecuador,
República Dominicana y
Peru. El 24 de marzo una
publicación del
Embajador chino en
Panama, confirmaba la
próxima llegada a ese
país de 100 mil
mascarillas y 10 kits
diagnóstico, mientras su
colega en La Habana
confirmaba lo mismo.
Todavía ayer 30 de marzo
se anunciaban envíos
adicionales de
equipamiento tales como
ventiladores, guantes y
trajes médicos
protectores. El hashtag
#OneWorldOneFight devino
tendencia en las redes.
Sin embargo, entre
tantas noticias y
anuncios, uno de esos
envíos no podría llegar
a su destino final.
Resulta que su
transportista, una
empresa estadounidense
contratada para hacerlo,
declinó a última hora su
encomienda bajo el
argumento de que las
regulaciones del bloqueo
económico, comercial y
financiero impuesto
contra el país de
destino, recrudecido por
la administración de
turno en EEUU, le
impedían hacerlo.
El noble, descomunal y
encomiable esfuerzo del
fundador de Alibaba y de
la Fundación Jack Ma,
que había logrado llegar
a más de medio centenar
de países en todo el
mundo, no pudo tocar
suelo cubano, sin
importar cuán necesarios
podían ser esos recursos
en apoyo a la batalla
que libra la pequeña
isla antillana asediada
y bloqueada. De nuevo,
el injusto, arbitrario e
ilegal bloqueo que todo
lo trastoca.
Nuestro agradecimiento
al Sr. Ma por haber
pensado en nosotros y
por los esfuerzos que
todavía hace para que el
aporte de su fundación
llegue por fin a su
destino. Las cosas para
Cuba siempre serán más
difíciles, por eso cada
logro, cada pequeño paso
de avance, se convierte
en un colosal triunfo
contra los demonios.
*Embajador de la
República de Cuba en
China
(Tomado de El Blog de
Cuba en China)