División en UE ante
debate sobre
reconstrucción económica
[24.04.2020]-
Actualización 9:00
am de Cuba
Los Estados miembros
intentan buscar un
equilibrio entre sus
visiones económicas de
recuperación tras el
fuerte impacto del
coronavirus en la
región.
Los jefes de Estado y de
Gobierno de los países
que integran la Unión
Europea (UE) se reunen
este jueves para
intentar relanzar la
economía regional tras
la pandemia del
coronavirus, en un clima
que no encuentra
consenso posible hasta
el momento porque
resulta evidente la
división de intereses
entre el norte y el sur.
Esta es la cuarta
reunión virtual del
Consejo Europeo mientras
desde los centros
hospitalarios se
continua la ofensiva
contra la Covid-19, con
escenarios diversos que
evidencian los efectos
de economías
neoliberales,
privatizadores de
sistemas de salud en
estos momentos
colapsados por la
contingencia sanitaria.
En el centro del debate
político y económico se
encuentra el plan de
recuperación económica
que debe aplicar la UE
para frenar los daños
provocados por el
coronavirus en los 27
Estados miembros. La
nota discordante del
encuentro es la posición
contrapuesta de los
diferentes líderes en
cuanto a la inyección
millonaria de recursos
que necesita la zona
para reactivar su
economía.
El paquete de emergencia
de préstamos aprobado es
el siguiente: para las
finanzas estatales, con
hasta 240.000 millones
de euros del fondo de
rescate europeo (Mede);
empresas, con 200.000
millones del Banco
Europeo de Inversión
(BEI) y sistemas de
protección y empleo, con
100.000 millones de la
Comisión Europea. Las
diferencias entre los 27
están, sobre todo, en
las dimensiones de ese
paquete y si esos fondos
se deben entregar
mediante préstamos o
transferencias no
reembolsables.
¿Cuáles son las
propuestas de los países
y la Comisión Europea?
El presidente de España,
Pedro Sánchez, buscando
acercar a las partes
propone una idea según
su propia opinión,
"pragmática, efectiva y
asumible por los socios
más reticentes". Se
trata de la creación de
un fondo de 1.5 billones
de euros a repartir
mediante transferencias,
lo que evitaría el
endeudamiento de los
países más afectados, ya
que no tendrían calidad
de préstamos, sino de
inyecciones de dinero
directas del presupuesto
comunitario que emitiría
una deuda perpetua, de
la que solo se pagarían
los intereses.
El premier francés,
Emmanuel Macron,
converge con la
propuesta de su par
español, aunque difieren
en la aplicación de la
deuda perpetua, ya que
piden la creación de un
tipo de eurobono con un
plazo de tiempo limitado
y un objetivo concreto.
Italia solo contempla la
emisión de eurobonos
para la resolución de
esta crisis como expresó
su presidente, Giuseppe
Conte, en el Senado del
país europeo.
Los Países Bajos,
Finlandia y Austria no
comparten la
mutualización de la
deuda que conduce a los
eurobono y prefieren
elegir otra alternativa
basada en préstamos al
tiempo que se restrinja
al máximo la
intervención europea, o
de Alemania.
"Mi máxima siempre es
que a la larga a
Alemania no le irá bien
si a Europa no le va
bien. Es el lema de la
solidaridad, pero
también del propio
interés", afirmó la
canciller de Alemania,
Angela Merkel, quien ha
ido variando su posición
antagonista hacia la
propuesta española con
la intención de llegar a
algún acuerdo "con un
espíritu de
solidaridad".
Por su parte, Bruselas
propone aumentar el
techo de gasto del
presupuesto de la
eurozona del 1,2 por
ciento hasta el 1,3 por
ciento y añadirle otras
seis décimas durante la
fase más dura de la
crisis, prevista para el
periodo 2020-2022. Esos
fondos se conseguirían
mediante la emisión de
323.000 millones de
euros hasta llegar a 1,5
billones de euros.
La medida final estará a
cargo de los presidentes
de la Comisión Europea,
Ursula von der Leyen, y
del Consejo Europeo,
Charles Michel. En el
caso de aprobarse la
propuesta del organismo
que dirige von der Leyen,
esta podría comenzar a
aplicarse a finales de
2020.
Telesur