Cuba adopta medidas para
garantizar generación
eléctrica ante aumento
de la demanda
Por Yunier Javier
Sifonte Díaz
[24.04.2020]-
Actualización 9:00
am de Cuba
El trabajo del
Ministerio de Energía y
Minas, la capacidad de
generación del país, la
facturación de la
electricidad, las
afectaciones en el
servicio de las últimas
semanas y la importancia
del ahorro fueron
algunos de los temas
tratados este miércoles
en la Mesa Redonda.
Mientras el país llama
al aislamiento social y
crecen los consumos de
electricidad en los
hogares, Cuba adopta
medidas para garantizar
el servicio.
Cuba trabaja para
evitar los apagones
Desde que el país
estableció el plan de
medidas para enfrentar
al nuevo coronavirus, el
Ministerio de Energía y
Minas implementó un
grupo de acciones
específicas para
sostener la vitalidad de
las operaciones. Con
casi 90 mil trabajadores
y actividades esenciales
para la economía
nacional, una prioridad
resultó evitar el
contagio, en especial en
aquellas personas
consideradas
imprescindibles.
Según Liván Arronte
Cruz, ministro cubano
del ramo, otro elemento
clave fue asegurar el
servicio eléctrico en
hospitales y centros de
aislamiento, así como el
funcionamiento de grupos
electrógenos de
emergencia. Junto a
ello, también se buscó
garantizar las
producciones de
carbonato de calcio y
sal, imprescindibles
para la industria del
aseo y para la entrega
de cloro o hipoclorito
de sodio,
respectivamente.
“En medio de este
panorama el Ministerio
de Energía y Minas se
encuentra enfrascado en
responder a sus
principales compromisos.
Así, se cumplen los
planes vinculados al
níquel, mientras se
sobrecumple la
producción de petróleo
nacional, se mantiene el
trabajo en las minas y
continúan estables las
refinerías”, apuntó el
ministro.
Respecto a la generación
de energía eléctrica,
Arronte Cruz explicó que
actualmente reciben
mantenimiento tres
unidades generadoras.
Una vez finalizadas esas
labores, la plantas
ofrecerán una mayor
estabilidad al Sistema
Electroenergético
Nacional.
“La generación de
electricidad en Cuba
funciona de forma
estable, sobre todo por
el esfuerzo realizado
para mantener la
generación y evitar los
apagones, en medio de
difíciles condiciones
impuestas por el bloqueo
de Estados Unidos y la
elevación del consumo en
los hogares a raíz del
necesario aislamiento
social”, explicó.
Sobre este tema, el
ministro cubano comentó
que en el último mes el
consumo en el sector
residencial muestra un
comportamiento de 1932
megawatts hora y 1030
toneladas de combustible
diario por encima de lo
planificado para abril.
Esos valores representan
un crecimiento del 10
por ciento en
comparación con lo
previsto.
“Aunque sectores como el
turismo y otros no
esenciales estén
detenidos, eso apenas
representa un
decrecimiento del 3 por
ciento en el consumo.
Esa cifra no compensa el
incremento visto en el
consumo de los hogares
cubanos”, comentó.
A este sobregiro no
planificado se une el
gasto de centros altos
consumidores, como las
acerías, las entidades
de las industrias ligera
y química, las fábricas
de cemento, la
agricultura, el níquel y
el petróleo. Esos
sectores —dijo—
mantienen sus
actividades habituales.
El Ministro de Energía y
Minas explicó que el
esquema de generación
del país se basa en el
empleo de las energías
renovables, el gas, la
energía termoeléctrica y
finalmente el uso de
diésel. Este último
combustible es el más
caro y el utilizado para
responder a la demanda
en los picos eléctricos,
pues se utiliza en los
motores para la
generación distribuida.
“Si necesitamos más
diesel que el
planificado, eso
conspira contra otras
actividades de la
economía, como el
transporte”
No obstante, Liván
Arronte Cruz aseguró que
el país tiene toda la
disposición de evitar
los apagones, un asunto
para lo cual resulta
fundamental el apoyo de
la todos para contribuir
a minimizar el
sobreconsumo de energía
eléctrica.
Las afectaciones de
los últimos días no
ocurrieron por falta de
generación
Armando Cepero
Hernández, Director
General de la Unión
Eléctrica de Cuba,
explicó que esa entidad
es la encargada de
garantizar de forma
ininterrumpida la
electricidad necesaria
en el país. Sin embargo,
una mayoría de redes
aéreas provoca una
cantidad superior de
fallos y averías que
originan molestias en la
población.
No obstante, en todas
las provincias se
ejecuta una vigilancia
contante sobre ellas y
existe un despacho
eléctrico encargado de
monitorear el
comportamiento de todas
las redes. Asimismo, las
quejas y reportes de
averías se reportan a
través del número
telefónico 18888, un
servicio que debe
mejorar para brindar una
atención más eficiente.
“En todas las plantas y
subestaciones
generadoras funcionan
equipos de protección
que ante una avería o
sobrecarga accionan de
forma automática y
aíslan el sistema. Sobre
ellos tenemos planes de
desarrollo encaminados a
reducir los tiempos de
restablecimiento del
servicio”, apuntó.
En estrecha relación con
este tema, el Director
General de la Unión
Eléctrica de Cuba
explicó que las
interrupciones vistas en
las últimas semanas en
varios puntos del país
son consecuencia del
aumento de las cargas
originadas por la
permanencia de más
personas en los hogares.
A su vez, las altas
temperaturas propiciaron
incendios que dañaron
algunas líneas de
distribución.
Actualmente es prioridad
la labor de diagnóstico
para evitar que ocurran
fallas en algunos
sistemas. Asimismo, se
trabaja en el reacomodo
de las cargas para
equipararlas y así
evitar daños en algunos
transformadores, en el
ajuste de protecciones y
en la detección de
puntos calientes que en
un futuro provoquen
daños a la red.
“Es importante aclarar
que las afectaciones
ocurridas no son por
falta de generación. A
pesar de las
limitaciones Cuba
mantiene su capacidad de
entrega de energía
eléctrica. Ante alguna
avería eléctrica hemos
variado los esquemas de
distribución para
restablecer más rápido
el servicio”, apuntó.
Sobre la facturación del
consumo en los hogares,
Armando Cepero recordó
que el país decidió
cerrar las oficinas
comerciales, pero sí se
realizará la lectura del
consumo en cada
vivienda. En el caso de
aquellos donde los
relojes estén en áreas
comunes o afuera de la
vivienda esta se
realizará por el
lector-cobrador. Cuando
el reloj esté dentro de
las viviendas se
requerirá la
colaboración en la
lectura de los moradores
de la vivienda, para que
el lector no tenga que
entrar a la casa. Esos
consumos se cobrarán
cuando mejore la
situación
epidemiológica. No
obstante, el directivo
exhortó a utilizar mucho
más los canales
electrónicos para el
pago de la factura
eléctrica, evitando así
que después las familias
tengan una sobrecarga
financiera por la
acumulación de facturas.
Hacer del ahorro una
práctica cotidiana
De acuerdo a Elaine
Moreno Carnet, Directora
General de la Oficina
para el Uso Racional de
la Energía (ONURE), el
país analiza de forma
constante el consumo de
electricidad.
Entre esas acciones,
cada semana el
Viceprimer Ministro,
Comandante de la
Revolución Ramiro Valdés
Menéndez, encabeza el
Consejo Energético
Nacional que chequea el
resultado de las medidas
adoptadas y asume otras
en pos de conseguir el
cumplimento de lo
planificado.
“El mecanismo de control
más importante para el
sector estatal es
ajustarse a sus
proyecciones de consumo.
Todas las entidades son
responsables de
gestionar esos valores a
través de mecanismos t
como la autolectura, la
concentración de
actividades, el
reacomodo de cargas y el
trabajo en campaña”,
explicó.
La Directora General de
la ONURE reiteró que los
mayores incrementos en
el consumo de
electricidad en Cuba
ocurren en el sector
residencial, con un
aumento desde el 59
hasta el 70 por ciento
en el último mes.
Para enfrentar esa
situación —dijo— es
imprescindible el apoyo
de la población, sobre
todo en los horarios
comprendidos entre las
once de la mañana y la
una de la tarde, así
como entre las seis de
la tarde y las diez de
la noche.
“El mayor sobreconsumo
ocurre en el horario del
mediodía, porque
coinciden la presencia
de más personas en el
hogar y el
funcionamiento de
grandes industrias con
producciones continuas.
Por ello, una de las
medidas que podemos
tomar en casa es
desplazar actividades
fuera de ese pico”,
aseguró.
Elaine Moreno agregó que
no se trata afectar la
calidad de vida de las
personas, sino de evitar
el despilfarro. A su
vez, resaltó la
importancia de acometer
acciones en las
viviendas, como evitar
abrir los refrigeradores
de forma constante,
apagar luces
innecesarias, utilizar
los aires acondicionados
luego de las diez de la
noche o aprovechar la
luz natural.
“Quedarse en casa ahora
es primordial, pero
junto a ello es
imprescindible mantener
un consumo responsable
para ayudar a la
economía familiar y
también a la del país”,
concluyó.
Tomado de
Cubadebate