Ajustarse a la realidad
e imponerse a ella con
el trabajo
Por Leticia Martínez
El Consejo de Ministros
aprobó un ajuste al Plan
de la Economía de este
año e indicaciones para
la elaboración del Plan
y Presupuesto del 2021,
todo ello bajo el
impacto de la pandemia
que afecta al mundo
entero
[05.05.2020]-
Actualización 6:30
am de Cuba
Para dar una respuesta
organizada, sin
improvisaciones, a los
efectos que la pandemia
generada por la COVID-19
tendrá en el desarrollo
inmediato de Cuba, el
Consejo de Ministros
aprobó ajustar el Plan
de la Economía de este
año, lo cual permitirá
conducir el país de
manera más objetiva y
crear las condiciones
para su recuperación.
Después de detallar el
plan de ingreso en
divisas que tenía Cuba y
las afectaciones
provocadas por la
pandemia en el turismo,
los servicios
aeroportuarios, las
recaudaciones
consulares, entre otras
importantes actividades,
Gil Fernández consideró
que «ello obliga a un
ajuste del Plan, sobre
la base de la reducción
de los gastos».
No podemos hacer todo lo
que teníamos previsto,
subrayó, ni pretender
que ninguna actividad
económica se afecte.
Tenemos obligatoriamente
que posponer algunas,
ralentizar el ritmo de
otras y prepararnos para
la recuperación.
Al respecto, destacó que
este ajuste «no es para
acomodar la economía al
escenario actual, sino
para reducir y eliminar
gastos e imponernos al
complejo contexto».
Por tanto, agregó, no
incluye la reducción de
exportaciones en otros
rubros de la economía
cubana, como el tabaco,
el ron, el carbón
vegetal o los productos
biotecnológicos, en los
cuales hay que seguir
creando reservas para
cuando el mercado
internacional se
estabilice finalmente.
El también Ministro de
Economía y Planificación
dio a conocer cerca de
una treintena de
premisas para ese ajuste
del Plan, entre ellas
potenciar la producción
agropecuaria; destinar
recursos materiales y
financieros en divisas,
preferencialmente, para
las producciones de
arroz, plátano, frijol,
maíz, boniato, huevos,
carne de cerdo y ganado
menor; priorizar la
acuicultura y también la
producción nacional de
alimento animal.
A la par, precisó, se
favorecerá la
reubicación laboral y el
trabajo a distancia; se
regulará la venta de
productos alimenticios y
de aseo; y no se
incrementarán precios.
Señaló que se trabaja
para tener las menores
afectaciones a los
trabajadores y la
población en general,
pero las habrá, pues no
se puede distribuir una
riqueza que no se ha
creado.
«Una economía con cero
turismo y arreciamiento
del bloqueo, no puede
seguir trabajando
normalmente y que nada
pase. Hay que dar los
argumentos con
transparencia, para que
todos nos unamos;
ajustarse a la realidad
e imponerse a ella con
trabajo».
Luego de un fructífero
intercambio entre
representantes de los
organismos con más
responsabilidad en este
ajuste del Plan —el
Ministerio de la
Agricultura, el de
Industrias y el de la
Industria Alimentaria—
el Primer Ministro
destacó la vigencia del
llamado hecho hace
algunos años por el
Primer Secretario del
Partido Comunista,
General de Ejército,
Raúl Castro Ruz, sobre
el ingreso más seguro:
el ahorro.
«Ante este impacto en
toda la economía, hay
que ahorrar cuanto
podamos, ese es el
elemento primario»,
ratificó.
Mirando hacia el 2021
La incertidumbre
impuesta por la pandemia
de la COVID-19 no ha
permitido al país
caminar con normalidad
la senda habitual del
proceso de elaboración
del Plan de la Economía
y el Presupuesto del
Estado para el año 2021.
En ese sentido, el
Consejo de Ministros
emitió en su sesión del
mes de abril varias
indicaciones para dar
comienzo a ese
importante paso, «porque
aun en las condiciones
excepcionales en las que
se está trabajando, no
podemos abandonar la
planificación».
Así explicó el
viceprimer ministro
Alejandro Gil Fernández,
quien afirmó además que
«no se puede crear un
vacío y, sin la manera
tradicional de años
anteriores, hemos
acordado emitir un grupo
de indicaciones por el
Gobierno, para iniciar
desde ya el proceso de
elaboración del Plan de
la Economía y del
Presupuesto del Estado
del 2021».
Muchas de esas
indicaciones, acotó, son
continuidad de las
medidas incorporadas en
el ajuste del Plan de
este año, y por ello
siguen priorizando las
exportaciones, las
producciones nacionales,
la zafra, el
encadenamiento
productivo del sector
estatal con el no
estatal y la inversión
extranjera; así como las
inversiones que forman
parte de los sectores
estratégicos.
También fomentan los
proyectos de desarrollo
local, con destino a la
exportación, los
encadenamientos
productivos, la
producción local de
alimentos y la
sustitución de
importaciones, como
instrumento esencial del
desarrollo territorial.
En el caso del
Presupuesto del Estado,
se proyectará el déficit
fiscal en
correspondencia con los
equilibrios
macroeconómicos, a
partir de impulsar los
indicadores de
eficiencia empresarial
que generen más aportes;
captar el potencial real
de ingresos de todos los
sectores de la economía,
incluidas las formas de
gestión no estatal; y
mantener las
restricciones de los
gastos presupuestarios.
Díaz-Canel: Responder
con pensamiento distinto
En 1875, decía el
Apóstol de Cuba, José
Martí, que «en prever
está todo el arte de
salvar». Muchos años
después, y bajo esa
misma premisa, el
Gobierno diseña las
mejores maneras para
salir de esta crisis,
que es mundial e implica
a todos.
En una amplia y profunda
intervención ante los
miembros del Consejo de
Ministros, el Presidente
Díaz-Canel ratificó que
«en estas condiciones el
Estado tiene que asumir
la planificación y cada
vez esta tiene que ser
más inteligente y
precisa».
Qué está reclamando
ahora este mundo
neoliberal que ha
estallado con la crisis,
se preguntó el
mandatario. Luego de
reducir el Estado al
mínimo, empieza a
llamarlo. «¿Y cuáles han
sido los países que
mejor han soportado la
crisis? En los que ha
existido una
intervención eficiente
del Estado».
Los paradigmas
neoliberales, comentó,
también están sufriendo
un quebranto con todas
estas cosas. «Nosotros,
por eso, en estas
condiciones, estamos en
una situación mejor».
Al valorar los pasos a
seguir por la Mayor de
las Antillas, el Jefe de
Estado subrayó que hay
que diseñar, ante todo,
la etapa de
recuperación: «Cómo nos
vamos a ir abriendo en
el turismo, cómo nos
vamos a ir abriendo en
los vuelos, desde qué
países, con qué
sectores; cómo vamos a
ir abriendo las
actividades económicas y
sociales, en qué
magnitud, con qué
conceptos».
Díaz-Canel indicó
estudiar «qué
experiencias de las que
hemos vivido en estos
meses de enfrentamiento
a la pandemia nos han
demostrado que tienen
que quedarse para
siempre… Y qué
insuficiencias y
vulnerabilidades se nos
han expresado también en
toda su dimensión en la
batalla a la
enfermedad».
No podemos conformarnos,
agregó, con el ajuste al
Plan y la planificación
para el 2021, porque
estamos enfrentando una
crisis mundial. En ese
difícil contexto,
aclaró, nosotros tenemos
que salir con cosas
distintas, y preparar
una Estrategia de
Desarrollo Económico y
Social, donde se
ratifique que no podemos
seguir haciendo las
cosas de la misma
manera.
Díaz-Canel planteó la
necesidad, por ejemplo,
de dirigir el trabajo de
la Comisión Permanente
para la Implementación y
Desarrollo en función de
evaluar «cómo, de una
manera más rápida, más
decidida, más
organizada,
implementamos un grupo
de cuestiones que están
pendientes de
implementación en la
Conceptualización del
Modelo Económico y
Social».
Entre esos elementos aún
no puestos en marcha,
mencionó algunas formas
de gestión y propiedad;
el redimensionamiento
del sector empresarial y
del privado; y la
adecuada relación que
debe haber entre ambos,
de lo cual, apuntó,
«tenemos buenas
experiencias en estos
momentos de la
pandemia».
«No se trata de
improvisar, sino de
introducir en los
esquemas económicos y en
las políticas de
desarrollo, los nuevos
actores y prácticas que
han estado aprobadas en
la Conceptualización, en
los Lineamientos de la
Política Económica y
Social, y en las Bases
del Plan de Desarrollo
Económico y Social hasta
2030».
Todo eso que hagamos
ahora, dijo, nos va a
conducir también en el
camino hacia el próximo
Congreso del Partido.
En medio de este
problema, afirmó Díaz-Canel,
es cuando más
innovadores tenemos que
ser, cuando más podemos
avanzar en cuestiones
postergadas. «Hay que
tener valentía y tenemos
que hacer cosas
diferentes, haciendo lo
mismo no vamos a
resolverlo, ni vamos a
avanzar más».
El mandatario enumeró
una larga lista de
cuestiones que deben ser
valoradas e incluidas en
esa estrategia para
atenuar los efectos de
la actual crisis y que
abarcan todos los
sectores de la economía
cubana. A la par,
enfatizó el Jefe de
Estado, hay que
«mantener la justicia
social, la equidad, las
oportunidades sociales
para los de menores
ingresos y las políticas
públicas, que ayuden a
los más vulnerables».
Otros importantes temas
en agenda
En el encuentro, el
Consejo de Ministros
abordó otros asuntos de
impacto en la actualidad
cubana, que van más allá
de la COVID-19 y
comprenden aristas tan
disímiles como la
cultura, el empleo, el
comercio electrónico, el
ordenamiento urbanístico
y la inversión
extranjera.
Dentro de esa agenda, el
ministro de Cultura,
Alpidio Alonso Grau,
presentó la Política
para la Protección y
Salvaguardia del
Patrimonio Cultural,
Material e Inmaterial de
la Nación, la cual,
dijo, actualiza una ley
con más de 40 años de
promulgada y se armoniza
con las convenciones
internacionales de la
Unesco.
La norma jurídica que
implementará esta nueva
política forma parte del
Cronograma Legislativo
aprobado para la
presente legislatura de
la Asamblea Nacional del
Poder Popular.
En la reunión se
conoció, igualmente, la
asignación anticipada de
graduados de la
Educación Superior y de
técnicos de nivel medio
que terminan sus
estudios en el 2021. Al
respecto, la ministra de
Trabajo y Seguridad
Social, Marta Elena
Feitó Cabrera, explicó
que la cifra de posibles
titulados es de 51 mil
925 y hasta el momento
tienen respuesta de
empleo 46 mil 789. Al
resto, aseguró, se le
buscan opciones y al
final todos tendrán un
puesto de trabajo
asegurado.
Con ellos, agregó,
todavía no se satisface
la demanda del país y es
baja la disponibilidad
de graduados
universitarios en
perfiles de Ingeniería
Eléctrica, Arquitectura,
Automática, Mecánica y
Civil; así como los
técnicos medios en
Explotación del
Transporte Ferroviario,
Maquinaria Azucarera,
entre otras
especialidades.
Más adelante,
correspondió al ministro
del Comercio Exterior y
la Inversión Extranjera,
Rodrigo Malmierca Díaz,
exponer el
comportamiento de la
estrategia integral de
exportación de bienes y
servicios del país
durante el 2019, en lo
que constituyó el primer
año de implementación y
no alcanzó los
resultados esperados,
por factores externos
como el bloqueo, e
internos como la todavía
limitada acción del
empresariado.
Asimismo, Malmierca Díaz
detalló otro informe
acerca del desarrollo de
la inversión extranjera,
los créditos externos y
las exportaciones en las
organizaciones
superiores de Dirección
Empresarial, atendidas
por el Ministro de
Energía y Minas, cuyo
organismo tiene
experiencia en estos
temas, genera
importantes ingresos a
la economía cubana y
cuenta con
potencialidades para
diversificar su oferta
exportable.
Por su parte, la
Contralora General,
Gladys Bejerano Portela,
informó sobre un estudio
del comportamiento de
indisciplinas,
ilegalidades y
manifestaciones de
corrupción
administrativa en el año
2019, tema al que el
país sigue prestando
toda atención.
Los miembros del Consejo
de Ministros conocieron
además de los trabajos
que se realizan para la
informatización del
Comercio Interior,
actividad que en el
contexto de la pandemia
ha evidenciado sus
fisuras, pero sobre todo
su importancia.
Del mismo modo,
debatieron sobre el
enfrentamiento a las
ilegalidades
urbanísticas durante el
2019, asunto que avanza,
pero no se erradica de
raíz el problema. Esas
violaciones urbanas,
afirmó Marrero Cruz,
ocurren a la vista de
todos, «ello es señal de
que no ha habido un
sistema de vigilancia en
las comunidades, ni por
parte de intendentes y
gobernadores».
Este es un tema que
tenemos que resolver ya,
indicó, por el impacto
económico y político que
supone para nuestro
país.
La manera de echar este
combate, aseguró, debe
cambiar, tenemos que
buscar y exigir un mayor
resultado; que no se nos
envejezcan las
ilegalidades
urbanísticas y que no
surjan otras nuevas.
Para eso hay que
modificar los métodos,
concluyó.
En la reunión
—encabezada por el
Presidente de la
República, Miguel Díaz-Canel
Bermúdez, y dirigida por
el Primer Ministro,
Manuel Marrero Cruz—
también se dieron
indicaciones para la
elaboración del Plan y
el Presupuesto para el
año próximo, y se
abordaron otros asuntos
de impacto en la vida de
la nación.
Según explicó el
viceprimer ministro
Alejandro Gil Fernández,
«es muy importante en
este proceso de ajuste
proteger las
exportaciones, priorizar
la producción nacional
de alimentos,
medicamentos y aseo;
intensificar las medidas
de ahorro de recursos de
todo tipo, no solo los
energéticos; y no
paralizar la actividad
productiva ni la
comercialización de
recursos básicos».
Tomado del sitio de la
Presidencia de Cuba