Cuba, referente mundial
de solidaridad, afirma
politólogo vasco
[30.04.2020]-
Actualización 9:50
am de Cuba
Cuba constituye un
referente de solidaridad
para el orbe, afirmó el
politólogo vasco Katu
Arkonada, al contrastar
el compromiso de la isla
en el combate mundial
contra la Covid-19 con
la actitud de naciones
más ricas.
Cuba nunca ha regateado
cuando se trata de
salvar vidas humanas, de
lo que pueden dar fe los
más de 400 mil
profesionales de la
salud que han
desarrollado misiones en
alrededor de 164 países,
señaló el también
miembro de la Red de
Intelectuales en Defensa
de la Humanidad.
Es por ello, que si
alguien merece el Premio
Nobel de la Paz, por
encima de quienes apoyan
la guerra y sus secuaces
en la progresía
neoliberal, son las y
los médicos cubanos,
apuntó.
En un artículo publicado
en el sitio digital de
noticias Cubadebate,
Arkonada resaltó que
pese al recrudecimiento
del bloqueo económico de
Estados Unidos, que
impide adquirir
medicinas, equipamiento
e insumos, la isla ha
desplegado 22 brigadas
en más de una veintena
de países para colaborar
con la contención de la
pandemia del SARS-Cov-2.
Resaltó, asimismo, el
aporte de científicos
cubanos en la obtención
de nuevos fármacos como
el interferón Alfa-2B,
que ha sido determinante
para contener la
propagación del virus y
ayudar a la mejora de
miles de personas
infectadas por el nuevo
coronavirus.
Recordó que en la década
de 1960, Fidel Castro
comenzó a pensar en un
modo de producción
basado en la ciencia,
una idea acentuada por
los rigores del bloqueo
estadounidense que
provocó que en los años
90 despegara una
industria de importantes
medicamentos.
Entre esos fármacos
destacó la vacuna
Pentavalente, que en una
sola dosis protege
contra la difteria,
tétanos, tosferina,
Hepatitis B y la
Influenza tipo B, así
como el CIMAher (nimotuzumab),
anticuerpo con el que se
tratan tumores avanzados
de hasta cinco tipos de
cáncer.
Mencionó también el
CIMAvax-EGF, única
vacuna que combate el
cáncer de pulmón, o el
Heberprot-P, utilizado
en la terapia de la
úlcera del pie
diabético, y que ha
reducido en un 75 por
ciento las amputaciones
en este tipo de casos.
Este desarrollo
médico-científico ha
permitido que hoy Cuba
tenga una tasa de
mortalidad infantil de
4,9 por cada mil nacidos
vivos, y una esperanza
de vida que supera los
78,66 años, superior a
la de Estados Unidos
(78,54), y similar a la
de cualquier país
desarrollado, afirmó.
En un mundo donde se
cierran fronteras a las
personas y se abren a
los capitales, donde la
xenofobia impregna
nuestras sociedades,
donde nos importa más el
contagio a los mercados
que a las personas, y
donde la industria
farmacéutica es una de
las más poderosas del
mundo, Cuba sigue siendo
un faro de esperanza,
apuntó Arkonada.
[Prensa
Latina]