Que unos pocos no echen
por tierra lo que hace
la mayoría
Por Leticia Martínez
Hernández
[09.05.2020]-
Actualización 4:00
pm de Cuba
“Ahora que estamos
ganando esta pelea no
podemos poner en riesgo
los resultados que
tenemos”, sentenció el
Presidente de la
República, Miguel Díaz-Canel
Bermúdez, al encabezar
junto al Primer
Ministro, Manuel Marrero
Cruz, la reunión del
grupo temporal de
trabajo para la
prevención y el control
de la COVID-19, que este
jueves dedicó buena
parte de su análisis a
La Habana y las nuevas
medidas que serán
aplicadas en ese
territorio para detener
la transmisión de la
enfermedad.
Luego de referirse al
comportamiento
indisciplinado de
algunas personas, el
Jefe de Estado señaló
que “no podemos permitir
que un grupo de
irresponsables sean los
que provoquen las
molestias a la mayoría.
Todos nos tenemos que
subordinar a los
intereses de la mayoría,
que son los intereses de
la nación, de cada
provincia, de cada
municipio; que es ante
todo salvar vidas y
evitar que se propague
el contagio”.
Entonces, aseveró Díaz-Canel,
“no podemos permitir que
algunos echen por tierra
lo que está haciendo la
mayoría”.
El mandatario agregó a
que “la gente tiene que
entender que esto lleva
un sacrificio personal,
familiar; nos tenemos
que autolimitar de un
grupo de cosas que
hacemos en condiciones
normales. Hacerlo ahora
bien es la garantía de
que más rápido podamos
estar en una situación
más normal”.
Esto no lo podemos hacer
solo con la policía,
indicó, “hay que
trabajarlo con los
factores comunitarios.
Tiene que haber una
vigilancia por parte de
los delegados de
circunscripciones y de
los presidentes de los
consejos populares. Hay
que hacer grupos con
diferentes integraciones
de personas dentro del
barrio y de la
comunidad, que
constantemente estén
alertando y llamando la
atención, en el mejor
sentido de la palabra,
al resto de los
ciudadanos para que no
cometan indisciplinas”.
El Presidente de la
República comentó que
“funciona mucho la
comprensión en el
barrio, donde hay
personas que son muy
prestigiosas. Están los
combatientes, compañeros
que tienen una vida
estacada, las
organizaciones de masas,
los delegados y
presidentes de los
consejos populares,
médicos, profesionales,
junto al aporte que
están dando los
jóvenes”.
Si un grupo en cada
lugar, ejemplificó,
“está constantemente
gestionando que la gente
no esté en la calle y
pidiendo que cumplan con
las medidas, se va a ver
más claro el que es
indisciplinado, el que
no quiere apoyar y
entonces es más fácil
dirigir la acción
concreta y rigurosa
hacia esas personas”.
Los grandes problemas,
subrayó Díaz-Canel, los
tenemos que resolver con
la mayor participación
popular posible.
Esas declaraciones del
Presidente de la
República estuvieron
motivadas por la
decisión de incrementar
en La Habana las
acciones que permitan
detener la transmisión
de la COVID-19 y lograr
la estabilidad
epidemiológica en este
territorio, que hoy
tiene 822 casos, la
mayor cifra del país.
Al respecto, el
gobernador Reinaldo
García Zapata detalló
que se ampliarán las
medidas de refuerzo de
aislamiento social a los
cinco consejos populares
del municipio de Centro
Habana y a todo el
Consejo Popular de
Luyanó Moderno, del
municipio San Miguel del
Padrón. Esta decisión se
tomará también en el
consejo popular Latino,
del municipio del Cerro.
Además, puntualizó, se
elevará el rigor de las
sanciones y multas a las
personas que permanecen
en las calles y
continúan incumpliendo
con las medidas
sanitarias.
En cuanto a la
vigilancia
epidemiológica, precisó
que se harán pesquisas
activas diferenciadas en
grupos de alto riesgo
social de 12 consejos
populares de la capital.
A la par, se desplegará
un estudio de
intervención poblacional
con pruebas de PCR, para
conocer la incidencia de
asintomáticos en los 15
municipios.
Las nuevas decisiones en
La Habana incluyen
también la
reorganización de los
servicios de salud, la
mayor protección a los
trabajadores de la Salud
y un control estricto en
las instituciones
sociales y los grandes
centros laborales para
evitar allí cualquier
evento de transmisión
local.
Sobre esta nueva etapa
de trabajo en la que
entra ahora la capital
de todos los cubanos, el
presidente del Consejo
de Defensa Provincial,
Luis Antonio Torres
Iríbar, señaló que “si
los cuadros, las
organizaciones de masas,
Salud Pública, con el
apoyo del Ministerio del
Interior, generamos en
la gente percepción de
peligro y de riesgo, eso
tiene que provocar una
reacción positiva de las
personas”. Lo que vamos
a hacer, agregó, es para
que la gente nos
responda y no haya que
llegar a otras medidas
más restrictivas.
En la reunión de este
jueves, se conoció sobre
la situación de la
provincia de Camagüey
que, además de enfrentar
la pandemia, se recupera
de los daños causados
por una tormenta local
severa ocurrida a
finales de abril en el
municipio de Florida. La
gobernadora, Yoseily
Góngora López, informó
que en el territorio se
han confirmado 39 casos
de la COVID-19, de los
cuales 33 ya están
recuperados. Mantienen
abierto un evento de
transmisión que debe
cerrar en los próximos
días.
Acerca de las
afectaciones por el
evento climatológico,
detalló que se trabaja
en los nueve derrumbes
totales de viviendas, de
lo cual se beneficiarán
once familias. De un
total de 500
afectaciones, 225 han
sido solucionadas y
todos los materiales
constructivos necesarios
se encuentran en el
territorio.
Son muy positivas las
opiniones de la
población sobre ese
proceso de recuperación,
reconoció el Primer
Ministro, sobre la
respuesta que se está
dando y la rapidez. Hay
que mantener ese ritmo,
dijo, y ratificar la
fecha que se dio para
concluirlo.
Tomado del sitio de la
Presidencia de Cuba