China pide a Estados
Unidos detener represión
contra Huawei y otras
empresas del país
asiático
[18.05.2020]-
Actualización 9:30 am de Cuba
El Ministerio de
Relaciones Exteriores de
China declaró este
sábado que Estados
Unidos necesita detener
la “represión
irracional” contra
empresas chinas como
Huawei. El viernes, la
Administración Trump
bloqueó el suministro
mundial de chips al
gigante de las
telecomunicaciones
Huawei Technologies, lo
que despertó el temor a
represalias de China y a
que los productores
estadounidenses de
equipos de fabricación
de chips se vean
afectados.
“China defenderá con
firmeza los derechos
legales de sus
empresas”, dijo el
Ministerio de Asuntos
Exteriores en una
declaración en respuesta
a las preguntas de
Reuters sobre si Pekín
tomaría medidas de
represalia contra los
Estados Unidos.
Las medidas anunciadas
el viernes por el
Departamento del
Comercio de EE.UU.
afectan a los
fabricantes de terceros
países que utilizan
software o tecnología
estadounidenses para
desarrollar productos
que luego venden a
Huwaei, una vía que,
según ha reconocido
ahora el Gobierno
estadounidense, le ha
permitido sortear las
medidas adoptadas el año
pasado para impedirle
trabajar con componentes
americanos.
Washington se arroga, de
facto, capacidad de veto
sobre los proveedores
mundiales a los que el
fabricante chino tendrá
acceso para desarrollar
sus propios
semiconductores. En
adelante, las empresas
que utilicen componentes
o software
estadounidense que
quieran vender chips a
Huawei deberán obtener
antes una licencia de
venta del Gobierno
estadounidense.
“Debemos cambiar
nuestras reglas,
explotadas por Huawei y
HiSilicon [su filial
fabricante de
semiconductores] para
impedir que la
tecnología americana
sirva a actividades
malignas contrarias a
los intereses de
seguridad nacional de
EE.UU. y su política
exterior”, argumentó
William Ross, secretario
de Comercio, que ha
aprobado una moratoria
de 120 días hasta la
entrada en vigor de la
medida para que los
pedidos en marcha puedan
ser completados y dar
tiempo a las empresas a
adaptarse a la nueva
situación. Washington se
arroga poder de veto
sobre las compras de
productos clave para el
fabricante chino de
móviles
Pekín, por su parte, en
el comunicado de su
Cancillería, ha
advertido que “las
prácticas
estadounidenses no solo
perjudican a los
legítimos intereses de
las empresas chinas sino
que no responden a los
intereses de las
empresas de EE.UU. y
provocarán daños a la
cadena industrial y de
suministros global”.
Según el diario chino
Global Times, el país
asiático podría adoptar
su propia lista negra e
incluir a empresas
tecnológicas
norteamericanas como
Apple, Qualcomm o Cisco,
o dejar de comprar
aviones Boeing.
Huawei, el mayor
proveedor mundial de
equipos de
comunicaciones para
operadores de
telecomunicaciones y el
mayor fabricante de
teléfonos inteligentes a
nivel mundial después de
Samsung, ha caído en el
centro de los
desacuerdos comerciales
entre ambos países, más
intensos desde la
llegada de Donald Trump
a la Casa Blanca.
El Gobierno
estadounidense ha
lanzado una campaña
global, con escaso éxito
hasta el momento, para
evitar que sus socios
internacionales recurran
a la compañía china para
desarrollar sus redes de
5G. Además, Washington
colocó en mayo del año
pasado a Huawei y más de
un centenar de empresas
chinas afiliadas en su
lista negra de empresas,
una medida que le cerró
el acceso a todo tipo de
componentes físicos y
software de fabricación
americana y obligó a la
compañía a cambiar en
poco tiempo sus cadenas
de proveedores.
Aunque gracias a un
agujero en la ley (“muy
técnico”, dijo ayer Ross)
pudo seguir comprando
chips a empresas
americanas que fabrican
en el extranjero, como
Intel y Qualcomm, la
empresa reaccionó
aumentando su propia
producción a través de
su filial HiSilicon,
apoyándose sobre todo en
productos de TSMC.
Huawei sufrió el golpe
en sus resultados del
2019, con una merma de
casi 20 puntos en sus
beneficios, pero no solo
sobrevivió al castigo
estadounidense sino que
siguió ganando
posiciones en el mercado
de teléfonos móviles,
dejando un poco más
atrás a Apple y
estrechando su distancia
con Samsung, al tiempo
que ha reducido su
dependencia de la cadena
de suministro
estadounidense.
La medida aprobada el
viernes para cerrar la
puerta al mercado global
de chips a Huawei da
tres meses de plazo a
las empresas afectadas
para presentar
alegaciones, por lo que
podría haber cambios en
su redacción.
A la vista de que la
Casa Blanca preparaba
nuevas represalias
contra China, a la que
acusa de la propagación
mundial del coronavirus,
varios senadores han
escrito al presidente
Trump para pedirle
prudencia y reclamarle
que se asegure de que
las posibles medidas no
tienen efectos
perjudiciales para las
empresas
estadounidenses.
En su campaña contra
China por el brote del
nuevo coronavirus, Trump
ha amenazado con aprobar
nuevos gravámenes a las
importaciones de
productos fabricados en
ese país, pero de
momento no ha activado
esta vía.
Expertos señalan que
cualquier cambio en este
terreno tendría
potencial para
desbaratar la tregua
comercial pactada en
enero, que frenó la
carrera arancelaria e
hizo que Pekín se
comprometiera a comprar
más productos agrícolas
de EE.UU.
(Cubadebate/
Fuentes: Reuters y La
Vanguardia)